lunes, 31 de julio de 2017

Te conocí



Te conocí viendo pasar
trenes que nunca regresaban.
Tú esperabas a otro hombre en la estación,
parecías cansada.
No supe qué decir.
Se quedó un ángel
dormido en mi garganta.

Al fin el tiempo nos reunió
como a planetas que orbitan.
Coleccionabas soles, me dijiste,
te enseñé mis heridas.
Tú te soltaste el pelo
y amarraste las horas con tu cinta.

Y ahora te miro
tras tantos años.
Creo que aún te debo
muchas canciones,
regar las flores de tu regazo.

El tiempo y sus mareas fueron
meciéndonos con sus latidos.
El fiero canto de un guerrero cisne
anunciaba un nuevo siglo.
Cayeron hombres, levantaron muros
y aún seguías conmigo.

Ahora te escribo esta canción.
Madrid agita sus estambres.
No puedo dar con el último verso
y mi puerta se abre.
Anda, ven a la cama,
me susurras, ¿No ves que se hace tarde?

Y ahora te miro
tras tantos años.
Creo que aún te debo
muchas canciones,
regar las flores de tu regazo.

Ismael Serrano - Te conocí




COLLATERAL DAMAGE

Toda acción puede implicar daños colaterales. Hay muchas cosas que no puedo cambiar, pero si cambiar la forma en que me afectan esos cambios. Éste es un ejemplo. De momento la primera toma de contacto no ha sido desagradable. Nos hemos ignorado cortésmente. Nunca hay momento perfecto para esto pero es el menos malo de los momentos posibles. Sin agobios, descansado, con muchas horas de sueño bajo la piel ...

En fin. Supongo que en unas semanas sólo será una anécdota. Aunque eso no quita que eche de menos a XC. Y a Venus.




sábado, 29 de julio de 2017

Recuerdo

Hoy soñé contigo. Ya no recuerdo si he soñado alguna vez más contigo. Supongo que si, pero debe hacer mucho tiempo. Volvías y nos saludábamos. Como antes. Hoy te recordé más que de costumbre. Recorriendo lugares agradables aunque calurosos me acordaba de ti. De los momentos que compartimos. Ahora al menos consigo recordarte con menos amargura, con serenidad.

Y poder dormir. Dormir es maravilloso.

jueves, 27 de julio de 2017

Pétalos de luz



(1 - Dolor)

Si pudiera concentrarse, incluso podría ver el dolor. Una masa viscosa ascendiendo desde los dedos de su mano izquierda y también de la rodilla. Una masa viscosa y negra, gélida, que paralizaba sus músculos con su avance. Al final no podría asegurar de donde venía el dolor y todo su cuerpo aullaba en un quejido estremecedor.

Le sorprendía poder mantenerse aun sobre la moto, a cada instante temía acabar besando el suelo, pero no pasaba nada. Quizá la veterana F650 le conocía tanto que era capaz de adivinar su estado, de compartir su dolor y el cerebro electrónico que gobernaba el encendido era capaz de mantener la moto vertical sobre el asfalto y de trazar suavemente las curvas.

Intentaba concentrar la vista en la carretera y no fijarse en el hilito de sangre que se escapaba por el antebrazo izquierdo, escapando bajo el guante izquierdo, la mano prácticamente insensible por el dolor y la mente embotada también por el dolor, concentrado apenas en dar gas.

En medio de aquel mar de dolor, la certeza de estar vivo y “entero”. De haber escapado en el último instante a una muerte segura. Y le daba las gracias a su montura, que le había sacado de allí en un suspiro. Ellos tenían sus devastadores hechizos y él, su intuición y una vieja BMW. Le daba las gracias a su montura, y hablaba con ella en silencio, diciéndole que en cuanto estuviera recuperado le cambiaría el aceite y el filtro del aire, la lavaría de arriba abajo, le engrasaría la cadena, en fin, todas esas cosas que debía hacer de cuando en cuando pero siempre se le olvidaban o no tenía tiempo, pero buscaría un hueco y un poco de dinero. Quizás le regalara una cúpula más alta. Y se abrazaba a ella con fuera, como al cuerpo de una amante, cuidando de no despertar todavía más el abismo de dolor de la rodilla izquierda y suspiraba, mientras murmuraba “sólo un poco más”.

(Publicado en Mayo de 2006 en otro blog)

martes, 25 de julio de 2017

Abrazos

"Algún día tendré menos abrazos en las yemas de mis dedos que acarician el teclado y más en mis brazos, largos y cálidos, hechos para abrazar."

Estrellas

Soné con aviones y estrellas.

En mi sueño era un niño pequeño, como de cinco años y le preguntaba a mi madre como llegar a las estrellas, como tocar las estrellas. O quizás no era un niño, sino que veía la escena desde fuera, como en una película.

También soñé con aviones y al despertar casi podía sentir los mandos del avión bajo mis manos, mientras me duchaba. Aunque nunca haya tocado siguiera los mandos de un avión. Por la tarde, de vuelta a casa, pude contemplar el vuelo de una avioneta a ras de suelo. Su silueta y el potente sonido de su motor me fascinaron.

Seguir adelante, aunque venga viento de cara y agua de cara.

Siempre.

Asomarme a abismos ajenos y en parte propios, estremecerme e intentar transmitir energía. Porque las palabras no curan pero confortan. Aunque nada me gustaría más que ser capaz de hacer feliz a la gente que quiero con sólo desearlo. O al menos aliviar su sufrimiento.

Alivio. Si.

No he tomado drogas, salvo con receta. Pero si las tomara, buscaría la calma. Poder dormir. Tranquilidad. Recuperar el hilo de mis pensamientos. La ausencia de dolor.

Ayer a punto de dormir pensaba ¿los pensamientos sirven para algo? Los buenos deseos, las palabras nunca dichas aunque mil veces pensadas. Alguien me dijo que los pensamientos son a la vez insonoros y poderosos. No lo sé. Pero no puedo evitar enviar buenos deseos a gente que ni siquiera conozco.

Aprender de errores propios y ajenos. Intentar que el surrealismo (de nuevo) no me afecte. Y buscar soluciones propias, no elegantes, pero eficaces.

jueves, 20 de julio de 2017

Un lugar en el mundo

Mientras comienzo a escribir, siento algo extraño. Volver aquí me hace sentir más pequeño. Ya no soy un adolescente sino un adulto, casi un hombre maduro. Es un lugar dónde el tiempo parece haberse detenido y cada rincón está lleno de recuerdos.

A pesar de llevar varios meses durmiendo bien de nuevo, parece necesitaba una cura de sueño. Aquí el silencio es precioso. Aunque a veces llega a pesar. Pero silencio y temperatura relativamente agradable son ideales para dormir todas las horas que sean necesarias.

Viejas revistas y viejas cintas de audio.

sábado, 15 de julio de 2017

Escribir

El tiempo disponible para escribir es inversamente proporcional a las ganas de escribir. Tengo tiempo para escribir ( y para dormiiiiiir ) pero no ganas de escribir. Bueno, ya vendrán. Hay épocas de escribir y épocas de no escribir.

Sofá, marco, series, revistas y libros.

Y dormir bien es PRECIOSO.

jueves, 13 de julio de 2017

Agua, comida y Marco

Fuera el calor es tremendo. Aire abrasador.

Pero en mi guarida la temperatura la temperatura es agradable. Y Marco me espera con sus maullidos, ronroneos y mimos. Tengo sueño. No he dormido mal, pero he dormido demasiado poco. Simplemente me acosté demasiado tarde. Sólo eso. Agua fría, algo de comer y una pequeña siesta reparadora .... Aunque despierto casi confuso. De todas maneras, dormir bien es muy agradable. No tener que buscar el sueño. Que sea algo fluido. Una cabezada en el tren. Una siesta al volver a casa. Y dormir muchas horas los fines de semana o en la próxima "pausa" que casi está al alcance de mis dedos.

A pesar del calor, la calma me acompaña. Una serie en la televisión. Un pequeño teclado donde escribir, agua fría y fruta. Marco me mira sin desde su atalaya.

Buenas noches y buena suerte.

martes, 11 de julio de 2017

Hallowed be Thy Name


I'm waiting in my cold cell when the bell begins to chime
Reflecting on my past life and it doesn't have much time
'Cause at 5 o'clock they take me to the Gallows Pole
The sands of time for me are running low

Running low

When the priest comes to read me the last rites
I take a look through the bars at the last sights
Of a world that has gone very wrong for me

Can it be that there's some sort of an error
Hard to stop the surmounting terror
Is it really the end not some crazy dream?

Somebody please tell me that I'm dreaming
It's not easy to stop from screaming
But words escape me when I try to speak
Tears they flow but why am I crying?
After all I am not afraid of dying
Don't I believe that there never is an end?

As the guards march me out to the courtyard
Somebody cries from a cell "God be with you"
If there's a God then why has he let me go?

As I walk all my life drifts before me
And though the end is near I'm not sorry
Catch my soul 'cause it's willing to fly away

Mark my words believe my soul lives on
Don't worry now that I have gone
I've gone beyond to seek the truth

When you know that your time is close at hand
Maybe then you'll begin to understand
Life down there is just a strange illusion

Yeah, yeah, yeah,
Hallowed be Thy name
Yeah, yeah, yeah,
Hallowed be Thy name

Vacío

Recordar el vacío. El vértigo. La caída.

¿Qué profundidad tiene el abismo? ¿Cuánto barro hay sobre el terreno firme, sobre el asfalto? ¿Cuanto barro hay bajo las suelas de tus botas?

Caer y volver a resurgir de las cenizas, de la lluvia, de la niebla, de las cunetas como trincheras.

Una vez de nuevo de pie, el temor a volver a caer. Se que no fue un tropiezo muy grande (ni ¿pequeño?). Pero volver a caer asusta. Aterra.

Pasos atrás, pasos adelante. Las noches medio en blanco. Amanecer un poco derrotado. Sólo un poco. Volver a la lucha. Conmigo o contra mi. Dormir, no estar triste y no alterarme por tonterías. Cosas sencillas y a la vez muy importantes.

Releer palabras, asomarse a abismos ajenos, sentirse identificado. Estremecerse con su sufrimiento. Cuanto me gustaría poder curar o al menos aliviar a la gente que quiero (aunque a veces casi sean desconocidos). Curar con las manos o con el pensamiento -que es insonoro-. Al final me queda saber escuchar y pequeños detalles, pequeñas tonterías que sacan sonrisas.

Días

Era la primavera de hace ... ya diez años. Hay minutos eternos y meses diminutos. (El tiempo pasa y quiero creer que algo he aprendido. Aunque básicamente soy el mismo ... muy solitario ... Sólo se ser yo).

Cada momento tiene su recuerdo. El trayecto, el metro. Y esa plaza. Hacia el este, muy a lo lejos el mar y más cerca la preciosa luz del amanecer.

A veces tenía la sensación de que los días no servían de nada. Trabajo y fines de semana. Algo precioso después de un año agotador. Volver a tener tiempo para descansar. Como ahora. Aunque sólo fuera para descansar, dormir, ir en bici, leer, ver vídeos. También recuerdo que conocí en persona a alguien a quién llevaba leyendo varios años y esa tarde fue preciosa.

A veces esa sensación se repite. Comer, dormir, trabajar, descansar. Leer, escribir, ver vídeos. Ir al gimnasio. Ir en bici.

Siento que me estoy acomodando.

Hoy pensaba en que te diría si te volviera a ver. Echarte de menos. Y lograr que las aguas vuelvan a su cauce.

Buenas noches y buena suerte.

sábado, 8 de julio de 2017

Después de la lluvia, detrás de la lluvia

Diluvia en el camino recorrido literalmente cientos de veces. Por lo menos llevo paraguas y un chubasquero fino que no llegué a sacar de la mochila. Me mojo un poco: brazos, pies y bajos de los pantalones. Pero resulta casi agradable.

He arrancado el ordenador grande, cosa que no hacía desde hace semanas. Me estoy acomodando. Ayer ante una pregunta habitual decía "pues no está tan mal". Es verdad.

El diario. Hace 10 años, sin "mi espacio" y mucho más en precario. Es un alivio tener mi propio espacio, nuestro propio espacio. Y tareas definidas y cosas por hacer siempre, también.

Añorando los fines de semana, aunque solo sea para comer, dormir mucho, ver series y películas, fotos de bicis y demás en el ordenador, leer un poco. Como entonces.

Recordando hace 10 años. A pesar de haberme acomodado y seguir siendo una persona bastante tímida y poco sociable, siento que todo es mejor. Para todos.

Ayer recordaba post anteriores. Pudor. Sentí algo de pena. No es culpa mía, pero no me alegran los errores embarazosos ajenos. Porque en parte me reconozco, Mucho.

jueves, 6 de julio de 2017

Road to hell

De nuevo pudor. Y sentir pena en parte. He tenido y tendré mis momentos de ira y de laberinto. Y han sido mis palabras malinterpretadas. Pero afortunadamente ahora se escribir en clave. Y, mucho más importante, la ira (rage) me visita muy de vez en cuando. Me releo y si encuentro ira, tristeza y muchos mensajes en clave (¿Suficientemente en clave?). Ya viví una muy similar y embarazosa situación.

La temperatura es deliciosa. Ha refrescado. He visto mareas de lluvia y pequeñas gotas de agua suspendidas en el aire. De vuelta a casa en la habitual UT 465. Música muy melancólica que me recuerda a 1997.

Hoy te he echado más de menos. Allá donde estés, seguirás brillando.

La lluvia puede volver, pero ahora llueve diferente. Siempre llueve distinto.

martes, 4 de julio de 2017

Música

Hay música que se me antoja perfecta para calurosas (y a veces casi eternas) tardes de verano. De hecho, descubrí a Wim Mertens en el verano de 1996.

Ésta canción estaba en aquella cinta que me pasaron unos meses después. Una melodía casi hipnótica. A ella le gustó (como no podía ser de otra manera). Y a mi también.

domingo, 2 de julio de 2017

Pereza

Pereza.

Muchas horas dormidas. Revistas, series, películas. Mi caos amable. Música. Podcast. Y el cariño de Marco, travieso y adorable.

Temperatura agradabilísima (aunque creo está a punto de acabarse).