jueves, 30 de junio de 2022

Inacción o pausa. Necesaria.


Ayer tuve que contar, por razones que obviaré, mi vida desde 2007. 

Desde 2007. 15 años.

Imposible condensarla en minutos y ante una interlocutora que parecía no entender mis palabras (por sus respuestas). Imposible poner mil y un momentos al borde del desastre y de orgullo en palabras, en frases cortas. Ese periodo que para elle era "un mes" yo había naufragado de nuevo y había salido a la superficie con ayuda de algunos. Como bien dice @nnistopia, no solo "profesionales de la salud mental", también personas anónimas que me abrieron las puertas de su casa y de su vida sin pedir nada a cambio.

Ningún certificado de notas muestra el vértigo infinito al pisar el instituto por primera vez con el impreso de la pre-matricula.

Ningún título esconde al reverso esos meses en que las emociones me sobrepasaron y el mañana era algo incierto.

He decidido que, en algunos aspectos de mi vida, no puedo hacer más, así que, para no dañarme (más), voy a hacer lo más difícil:

  • No hacer nada.
  • No buscar.
  • No intentar.
  • No mostrar mi mejor cara.
  • Nada.

Ya habrá tiempo.

Pulso la pausa y vivo.

Creo que mi criterio es suficientemente válido, por si no lo creyera, un amor de psiquiatra me recomendó con firmeza esto mismo. Que descansara. Como si fuera la receta de un antidepresivo o de una benzo.

Descansar.

Dejar de vivir en mayúsculas.

Quitamos la llave de contacto. Las unidades pasan al estado de reposo. Las temperaturas de fluidos vitales bajan poco a poco. Descansar. Vivir. Necesario.

miércoles, 29 de junio de 2022

Blanco (X2 BONUS)


La ayuda de una maravillosa profesional de la Salud Mental. Que van pasando los días. Que poco a poco duermo mejor. Que disfruto de hacer deporte o de ver deporte por Internet o vídeos de Youtube (todavía me cuesta concentrarme en ver alguna serie o película). Todo eso suma y me coloca más lejos del precipicio.

Y además los trámites burocráticos difíciles y medio infinitos, poco a poco se van concretando. Por fin.

Como el maillot oficial era carísimo, he buscado un sustituto.

Buenas tardes y buena suerte.

PD: Hay una bici multicolor que para mí simboliza una especie de mundial de ciclismo emocional o virtual y que es multicolor y preciosa y que puede avanzar a la vez por carreteras y por pistas de tierra y me ha recordado a todo esto.


martes, 28 de junio de 2022

Blanco


En el, glorioso y próximo a comenzar, Tour de France, el maellot blanco se utiliza para indicar quién es el líder de la clasificación de los jóvenes. Pensé en vestirme de amarillo, para celebrar que sigo con vida, que sido adelante y que avanzo de nuevo de forma muy lenta pero imparable. Y la pole position del viernes. Que fue un día importante. Ella me hubiera recomendado ir si se lo hubiera preguntado, de nuevo, sin su (muy necesaria y agradecida y cálida) supervisión, fui capaz de tomar decisiones coherentes y acertadas.

Al final hoy me puse una camiseta blanca, de tacto muy suave. Por edad ya no puedo aspirar a ninguna clasificación de jóvenes. Me dan igual las clasificaciones. Lo he hecho lo mejor que he podido y ha salido "bien" y hay personas que confirman mis decisiones.

Acordamos continuar con la misma estrategia, quizás de forma algo conservadora, pero si he conseguido pasar los peores momentos con estas armas, ahora que ya empiezo a estar mejor, parece coherente continuar igual. Pensaba que tendría que argumentarlo, pero estabas de acuerdo. Otra sorpresa, agradable.

Me alegra saber que consideras que esas herramientas se deben usar de forma lógica y proporcionada. Cuando son útiles si, pero no siempre. Permitirnos sentir. Ayudar a seguir adelante, no anestesiar. En algunos casos no son necesarios. Tus palabras aseguraban una cosa, tus actos, la opuesta, y no era incoherente, al contrario.

He tenido a la vez, en consulta, una dosis de calma y de energía, que no esperaba pero que era muy necesaria.

Al final he actuado de forma más que correcta. Lo estoy haciendo bien.

Es bonito y necesario que alguien, desde un punto de vista objetivo y desde su experiencia te lo diga.

Esa sensación de calma dulce y de satisfacción. He de intentar recordar, si me vuelvo a encontrar mal, que he pasado por momentos difíciles y he salido adelante. Que siempre puedo más de lo que creo.

Me siento en calma y muy satisfecho y esa sensación de desesperanza y de tristeza sin fin poco a poco va desapareciendo.

Y el final fue, simplemente, emoción, dolor en palabras, piel de gallina, calor en la cara, sudor, recuerdos nítidos y demoledores, de dos semanas antes. El vértigo y aquel precioso Peugeot 1007. Pero todavía puedo mantenerme en pie. Me costó bajar la adrenalina y los calores, para poder pasar a tareas mas burocráticas y hacer parte del camino de regreso a pie y con música, con los auriculares preciosos.

Gracias.

Buenas noches y buena suerte.

Nostalgia

Echo de menos encontrarme bien. Dormir muchas horas. Disfrutar de las cosas que me gustan, sin recuerdos vívidos y dolorosos, sin bucles de pensamientos. Se que poco a poco estoy mejor, pero recuerdo cómo me encontraba hace un año o incluso a finales de 2020, todavía con medicación, y me pone triste.

lunes, 27 de junio de 2022

Máquinas


Ponte de esta forma. Coge aire. Pon los brazos así. Luego de lado. Brazos por encima de la cabeza. Un pasito adelante.

La técnico de rayos me da instrucciones precisas sobre cómo ponerme delante de la máquina de radiografías. Y puedo entenderla. Quiero decir, si tengo mucha ansiedad, en un lugar hostil como un hospital, me puedo bloquear. Incluso me toca para corregir la postura, supongo que lleva guantes, pero no lo recuerdo. La sala impone, aunque no la recuerdo con mucho detalle. Hay unas cabinas previas a la sala, que recordaba vagamente de un lugar parecido en 2017 o así. Allí te desnudas lo necesario y dejas tus pertenencias. También hay un lugar donde se sitúa la técnico de rayos, supongo que aislada de la radiación. (La imagen es una de Internet cualquiera).

El proceso es rápido y, si no agradable, neutro. Cuando quiero ser consciente me estoy vistiendo en la cabina y me vuelvo a poner los auriculares y salgo a la calle y sigue siendo de día, y la luz es muy bonita. Decido pasear un poco sin rumbo y descubro una rosaleda que no recordaba y coches preciosos y las cúpulas abandonadas de una estación que me encanta. Y un coche enorme y verde a través de una verja.

Para llegar a la sala de espera correcta, al mostrador correcto, en un hospital enorme, me pierdo. Porque no conozco esa parte del hospital, y como voy "rápido" me pasan algunas cosas inadvertidas. Tengo que volver en unos días pero es en otra planta y en otro lugar. Creo que sabré llegar, y si no se, puedo preguntar.

XC32TK 29"


 "El detenido es un paciente de Salud Mental que fue sorprendido en la Renfe con una bici. Asegura que iba al médico, pero el CNI sospecha que iba a atentar contra la cumbre de la OTAN.

Tras aclarar la situación, el CNI le contrató inmediatamente.

Tiene una inteligencia superior a la media*, conocimientos en todo tipo de vehículos y en armamento, además de una capacidad para imaginar desastres fuera de lo común.

El CNI accedió a pagar los tratamientos de salud mental que requería el individuo, según palabras textuales de un portavoz del servicio secreto:

[Está un poco loco, pero se ha convertido en una pieza indispensable de nuestro equipo, además, nadie apostaría un duro a que trabaja para el CNI].

Su identidad es, evidentemente, secreta, pero se rumorea que en la Deep Web responde al alias de @xc32tk ".

*Y ES AUTISTA.

domingo, 26 de junio de 2022

Ira & Iatrogenia

La iatrogenia es un daño no deseado ni buscado* en la salud, causado o provocado, como efecto secundario inevitable, por un acto médico legítimo y avalado, destinado a curar o mejorar una patología determinada. Deriva de la palabra yatrogénesis que tiene por significado literal ‘provocado por el médico o sanador’ (ἰατρός iatros significa ‘médico’ en griego, y -γένεια -genia: ‘crear’).1

*LOS COJONES.

¿Por qué me amenazaste de forma velada?

¿Por qué hay pacientes de primera y de segunda categoría?

¿Por qué me cuesta tanto estar en sitios con lugares llenos de gente hablando, tales como transportes públicos y salas de espera, cuando en 2016 era capaz de ir en renfe más de dos horas al día si auriculares?

¿Por qué me preguntaste cosas absurdas?

¿Por qué el final fue tan abrupto?

¿Por qué el tiempo se mide de forma diferente en función de relaciones asimétricas de poder?

¿Por qué los ingresos involuntarios son "por nuestro bien"?

Pero, a la vez, me di cuenta de que he avanzado, de que tengo herramientas de las que no era consciente y de que tengo capacidad para calmarme en los lugares más hostiles para mi, con respiración diafragmática y música, como lo son las salas de espera del infierno con gente contándose la vida. Lo malo es que me quedan unas cuantas citas y pruebas y salas de espera y estoy hasta los huevos de ellas.

Filtrando.

Filtrando constantemente emociones e información por mi propia seguridad y por mi propia autodefensa. Igual que un filtro de aceite se encarga de retener posibles impurezas en el sistema de lubricación de un coche.

Estoy cansado de tener que destinar tiempo y fuerzas que no tengo en filtrar información y en intentar no dañar a los demás cuando nadie se preocupa por no dañarme a mi.


Quizás pueda canalizar esa ira, igual que el aceite es canalizado a través de distintas galerías en el bloque motor y en la culata y a través de distintos racores que lo conectan con otros componentes como un enfriador de aceite refrigerado por líquido o con el turbo (para lubricarlo).


Lo he podido hacer. La ira ha bajado. La temperatura del aceite ha abandonado la zona roja de la escala. Más o menos por mis propios medios, pero con la ayuda muy importante de una persona especial.

sábado, 25 de junio de 2022

2004

 



Desayunando. En la casa donde vivía entonces. No era mi casa. Si la sentía así pero estaba de paso. Al final, aunque era un lugar seguro, y hasta agradable, no era un refugio, puesto que no encontraba consuelo.

Si dejo de comer me moriré y dejaré de sufrir. Si ingiero estos alimentos (no recuerdo qué desayunaba), mi sistema digestivo los transformará en energía. Energía que usará mi mente para tener ansiedad, imaginar desastres, tener ganas de llorar y no dormir. Vivir, dolor. Morir, alivio.

No es así.

Me imaginaba al volante del Subaru de la foto. Incluso un coche mucho más sencillo, como un Ibiza 6L TDI, me hubiera hecho ilusión. O el Golf V. O un Seat Altea.

Pero conducir me generaba mucha ansiedad.

He recordado un hilo de la semana santa del año pasado, donde me imaginaba abrazando a mi yo del año 2000. Ahora me gustaría hacer lo mismo con mi yo del año 2004, que ya era un adulto, un hombre hecho y derecho, pero que estaba al borde del desastre y que no era capaz de hacer casi nada. Pero sin ese "yo", imperfecto aunque precioso y valioso, no habría llegado hasta aquí.

Mi yo de 2022 pasea virtualmente al volante de ese precioso Subaru Azul, con mi yo de 2004 en el asiento del copiloto. Hablaríamos de coches, de sus tripas, del diferencial central activo electrónico. Mi yo de 2022 subiría ese precioso coche en un elevador y, contemplaría ilusionado los bajos del coche, las suspensiones, las transmisiones.

Algún día conseguiré, de nuevo, que vivir deje de doler.

Al menos, ahora, de nuevo, quiero vivir. Si. Vivir. Y conducir coches preciosos y ver lugares nuevos y hablar con gente.

Aunque el camino más doloroso sea vivir, elijo vivir y tengo un montón de herramientas para que vivir no duela. Lo que pasa es que todavía no sé como usarlas.

Buenas tardes y buena suerte.

Cambio de imagen cabecera en el blog

Me acompañaba desde Diciembre 2018. Se me antoja que fue hace un siglo, pero ya han pasado tres años y medio.

Desde entonces, entre otras muchas cosas, dejé de tomar la medicación 2 veces, y, otras dos veces más, volví a tomarla.

La nueva imagen de cabecera es muy sencilla, transmite calma, pero, a la vez, encierra un enorme dolor que solo unas pocas personas serán capaces de imaginar, siquiera.

Buenas tardes y buena suerte.

Agridulce

12 - 16 2v


Tengo más herramientas. Quizás no las necesarias o el tiempo necesario, pero si más de las que tenia hace solo 7 días. Entonces no me había visto ningún profesional de la salud mental.

Al menos estoy en el camino aunque todavía me enfado con mucha facilidad. Y con quién no tiene culpa.

Daños colaterales.

La primera sesión ha sido corta, pero prometedora.

Buenas tardes y buena suerte.

viernes, 24 de junio de 2022

2142

Todo esto empezó al lado del mar, con un móvil, al amanecer y sin ser capaz de dormir más.

Todo esto acaba lejos del mar, rodeado de gente, encima de una tarima, estrado o escenario, expresando con palabras imprecisas mi experiencia y mi agradecimiento. Y con un pequeño maletín de herramientas como regalo. Pero nadie sabía cómo me encontraba, y que sólo quería estar en calma y dormir. Que mis prioridades eran otras, la mayor parte centradas en consultas y profesionales de la salud. Que recuperarme de 9 meses de prácticas me iba a llevar meses. Meses. Nadie lo sabía. Me sentía fuera de lugar.

Empezó con ansiedad y medicación, acabó igual, quizás con más ansiedad, pero con mucho aprendido, con cosas logradas que jamás hubiera soñado en aquel (se me antoja ahora lejano) Septiembre de 2020.

Todavía veo el logotipo de cierta marca y me entran ganas de llorar. Y no debo alterarme, porque mi salud mental está tocada (aunque mejora de forma lenta pero imparable), y porque mi corazón también puede estar dañado.

Hoy se cierra el círculo. Todavía no estoy en condiciones de buscar. Todavía no se si el pequeño sustento que me corresponde será aprobado o tendré que buscar más papeles que no tengo.

Incertidumbre.

No sé que va a pasar en el futuro, si tendré que tratarme de lo que me pase, si encontraré empatía o no, pero importa el aquí y el ahora, y ahora, me siento más o menos en calma, aunque tengo mucho sueño.

Cuando se haga de noche volveré a recorrer las calles como un fantasma.

Buenas noches y buena suerte.


jueves, 23 de junio de 2022

/ Traje de saliva - La danza macabra



La Niña: 
ver espejada a la muerte
su desnuda figura me espanta
y deja frío el latir de mi vientre.
Es miedo y dolor que arranca

La Muerte: 
Mima, sobre tu tierna boca
nieva ahora una suerte
de tu seducir de loca
me cobraré un baile.

Es una canción que yo imagino como un diálogo entre una "niña" (la imagino, por el tono de voz de la cantante, con 17/18 años) y la muerte, que le concede unos años más de vida a cambio de ¿algo?

(2001 - 2006 - 2022)

HKS (Stage 2)



No anticipar. Si un médico te pide pruebas en un plazo ordinario, nada indica que ocurra algo grave. Pides las pruebas (pedidas, en un plazo razonable tirando a corto), te las haces, que conoces el hospital y tal, que las valore el médico (que sabe muchísimo más que tu) y chimpún.

De todas maneras he de adoptar otra estrategia para intentar no agobiarme con cosas que tienen fácil solución, como la movida del SEPE de ayer o lo del seguro médico.

Al final, entre mi ansiedad que amplifica todo y las tareas de adulto funcional y las consultas varias, no he podido descansar realmente y mañana hace 2 semanas que no trabajo. Ahora hubiera tomado decisiones distintas, pero contaba con menos información. Realmente no me arrepiento de nada, porque incluso el viaje, aunque agotador, fue bonito.

No hay piezas de recambio que pedir en ningún catálogo electrónico para mi cuerpo ni para mi mente, pero si hay médicos que me cuidan, pruebas por hacer y posibles tratamientos, si fueran necesarios.

Silvana & Míriam

Amanecer

XII (Silvana) Madrid. Junio de 1995

-Vas a perder el tren.

-Pero hay más trenes.

Silvana y Míriam se besaron una última vez. En la boca. Algunos viajeros les dirigieron miradas quizás mitad de asco y de envidia. Silvana abrazó una última vez a Míriam y dejó que se marchara, camino de los andenes de la estación de Atocha. La nueva. Llena de trenes modernos y afilados, como flechas.

-Mierda.

Caminó con prisa hacia la calle.

-Todo está bien pero no está bien- Susurró Silvana.

El aire fresco de la mañana le sentó bien, cuando pudo alcanzar la calle. Sobre la acera, le esperaba su moto, una Kawasaki ZXR 750 de color azul oscuro, un azul sólo un poco más oscuro que el iris de sus ojos.

Se puso el casco y los guantes. Se abrocho la cremallera de la cazadora hasta dos palmos por debajo del cuello. Metió la llave en la cerradura del contacto, y la giró hasta la posición en la que podía poner el motor en marcha. Entonces esa impresión sutil de peligro estalló. Alcanzó a ver varias furgonetas de la policía nacional, con las luces destelleantes apagadas y sin sirena alguna. Bajaban desde la Plaza de Atocha y otras tantas subían desde la Avenida Ciudad de Barcelona.

Pulsó el botón de arranque. El propulsor giró y tosió, pero no se puso en marcha.

-Vamos, me cago en Dios, ahora no.

Recordó que hacía fresco, buscó el mando del aire en el semimanillar izquierdo y tiró de él. Pulsó  el botón de arranque de nuevo. Con un bramido, el motor de 750 cc cobró vida.

-Embrague, primera y gas- Susurró.

La moto comenzó a moverse, con una mezcla de aullidos saliendo desde el silenciador y de un chirrido agudo del neumático trasero.  Tiró con fuerza de los semimanillares y se puso de pie sobre los estribos al ganar el bordillo. Mientras la Kawasaki aterrizaba en el asfalto, se le antojó que era la postura semejante a la de un jinete a punto de afrontar un salto. Esquivando peatones y taxis, logró cruzar el Paseo de la Infanta Isabel en dirección a la Calle Alfonso XII antes que la policía le cortara el paso.

-Mierda. Míriam. No la puedo advertir. Míriam. No.

Escuchó un estruendo a su espalda. A través del espejo retrovisor izquierdo alcanzó a ver un policía en medio del asfalto, con el arma apuntando al aire. Se encogió aun más bajo el carenado de la Kawasaki, intentando buscar protección en un trozo de plástico.

Subió por Alfonso XII como un meteoro, a más de 150 por hora, esquivando, a veces por milímetros, coches, furgonetas de reparto, taxis y peatones.

-Tengo que llegar a la M30.

Giró a la derecha al alcanzar la Puerta de Alcalá. Calle Alcalá, después O'Donnell. En un vistazo fugaz al cuadro de relojes vio la aguja del velocímetro lamiendo la cifra de 200.

-Leopoldo O'Donnell. Presidió el Consejo de Ministros, después del bienio progresista de Baldomero Espartero en 1856. Por qué recuerdo esto a 200 por hora en las calles de Madrid -Murmuró Silvana.

Se sintió un poco más a salvo al ganar la M30. Por suerte, el tráfico era fluido y pudo perderse entre los pocos coches, rumbo sur. Antes de que pasaran  10 minutos rodaba a 240 por hora por la Carretera de Andalucía, alejándose de Madrid y del  peligro.

-Míriam. Te he fallado. Otra vez.

Sintió lágrimas corriendo por sus mejillas.

-No puedo llorar o no veré la carretera y me mataré.

XIII (Míriam) Madrid. Junio de 1995. Andenes de la estación de Atocha de Alta Velocidad

Su olor. Siempre lo recordaría. Impregnaba todavía su piel y su ropa. Recordó el placer mutuo y sintió la piel de gallina. La humedad de sus labios, de su sexo. El placer en su cuerpo y en su mente, y el placer en el cuerpo y en la mente de ella. Sintió una sensación cálida y dulce que se derraba por todo su ser, una marea dulce de arroz con leche, imparable, saturando sus emociones. Sonrió.

Entonces sintió que todo empezó a ir mal.

Pasar inadvertida en los andenes de una moderna estación, rodeado de ejecutivos trajeados y de otras personas bien vestidas, con su larga melena teñida de verde fosforito, unos vaqueros llenos de cortes, botas militares y una camiseta roja y negra del AC  Milán, era imposible. La voluminosa mochila Altus de escalada que portaba en su espalda tampoco ayudaba.

-Todo está bien, el tren está ahí, tengo el billete en la mochila, en poco tiempo estaré en Sevilla. Todo está bien.

Cuando volvió la cabeza al escuchar pasos acelerados a su espalda y vio a decenas de policías uniformados tomando posiciones, supo que nada estaba bien. Le superaban en número ampliamente, eran 20 o 30 o quizás 40, todos enormes, y armados, alcanzó a ver algunos con metralletas en las manos.

-Autodefensa.

Se dio la vuelta, encarándose hacía los policías que corrían hacia ella. Veía que sus labios se movían, pero ya no los escuchaba. Se quitó la mochila, la dejó caer en el suelo del andén, cerro los ojos y cogió aire.

-Puede salir mal  y que me muera, pero no puedo hacer otra cosa.

Entonces perdió el conocimiento y se desplomó como una piedra al lado de la mochila.

Cuando despertó no supo cuanto tiempo había pasado, pero le llamó la atención el silencio. Con los ojos cerrados logró incorporarse hasta quedar sentada en el suelo, entonces los abrió. Preferiría no haberlo hecho. En un radio de unos 300 metros, todas las personas que le rodeaban, fueran policías o viajeros o personal de Renfe, estaban en el suelo.

-Sin sentido o muertos. Sin sentido o muertos.

Le vino una arcada, no fue capaz de girar la cabeza con la rapidez suficiente y el vómito acabó en su regazo.

-Que asco, joder.

Intentó ponerse en pie pero no pudo. Optó por avanzar a cuatro patas, a gatas, hacia el sur. Hacia el final de los andenes. Le llevó una eternidad llegar hasta donde terminaban. Allí logró ponerse en pie. Le temblaban las piernas. Saltó a las vías, a esa maraña de carriles y de grava. Le costaba ver con claridad, enfocar lo que había bajo sus pies, le costaba pensar, la cabeza le dolía muchísimo y  tenía náuseas y se dio cuenta, al percibir una humedad extraña en la entrepierna, que se había hecho pis encima.

-Tengo que salir de aquí, por las vías, habrá alambradas que las protejan pero tengo que encontrar un punto en el que poder saltarlas.

Lo último que recordó antes de perder el conocimiento de nuevo fue el crujir de la grava bajo sus botas y un dolor súbito y desconocido en el hombro izquierdo.

martes, 21 de junio de 2022

Días de borrasca, víspera de resplandores.


Al salir del hospital la voz profunda de Bunbury sonaba en los auriculares.

"Y cuando aquello que en teoría no puede, haya sucedido".

Llegó por fin la consulta tan necesitada y deseada. Con cambalaches de por medio para obtenerla. Ayuda operativa muy necesaria.

Entré antes de la hora teórica de la cita (le gusta la puntualidad, como a mí) y en minutos le pude contar lo más importante y esencial. Validó mis decisiones, a pesar de ser tomadas en momentos de muchísima ansiedad. E hilvanamos una estrategia conjunta para seguir adelante. Por una vez, sin tomar decisiones yo solo de forma autónoma, pero sintiéndome un poco desamparado / abandonado.

Expresé mis dudas sobre si acudir a urgencias o no y, por sus palabras, confirmé que mis impresiones eran correctas. Y que, en principio, teniendo claro que yo era consciente de cómo me encontraba, no tendría por qué acabar en un ingreso involuntario.

Al final siempre puedo más de lo que creo. Y hay posibles alternativas, nuevas herramientas, nuevos profesionales. Siempre. Siempre. Dejar de ser no es una alternativa válida ahora ni lo ha sido nunca, aunque lo haya sentido así. Y duele. Ha dolido.

Y ahora de nuevo de vuelta a casa, a un entorno más amable que una UT en la que, de todas formas, con la ayuda de unos auriculares he podido escribir esto.

Ahora puedo soñar que voy camino del mar en una Ducati GT 1000


Tengo más herramientas. No son físicas, como las multi herramientas de bici, que me encantan. Pero son igualmente útiles. 





No pensaba nunca que podría hablar tan claro sobre ideación con un psiquiatra ... Quiero decir, habiendo tenido ideación tan reciente. Para mí es tan importante que me escuchen como la medicación de turno. Gracias.

Después de semanas bajo la lluvia, empapado de agua y de miedo, poco a poco voy ganando la calma y la tormenta se aleja. Tengo más herramientas y caminos para seguir adelante. 

Vuelvo a estar bajo la lluvia. Pero siempre caigo de pie, como los gatos.



domingo, 19 de junio de 2022

VW Type 2 T1/T2

 


Había imaginado volver al taller (quizás estando ya trabajando en otro sitio) y comprar una miniatura y poder saludar a la gente. Lo que hacen los seres humanos "normales" y sociables. Luego ocurrió lo que ocurrió y se que probablemente nunca vuelva allí porque supone reconocer que he priorizado mi Salud Mental.

Conseguí subir en un autobús (con auriculares) y fui a una tienda preciosa de maquetas de trenes, de coches, furgonetas, un paraíso. Escogí una vieja VW T1 (de los 50) y una más moderna T4 (de los 90). Me imaginé al volante de esa T1 tipo furgón (sin ventanas en la parte trasera y con capacidad solo para conductor y 2 acompañantes) camino del mar. No es muy potente y creo que su velocidad de crucero serán 70 u 80 por hora en llano. Pero creo que me sentiría a gusto al volante de ella. Y en la caja de carga caben bicis o incluso una esterilla de espuma y un saco de dormir para pasar la noche dentro. Y con Marisa y sus perretes como compañeros de viaje.

La maqueta a escala 1/87 acabó junto a un Golf GTI MK1 de la misma escala, comprado en Berlín.

Me siento viejo y obsoleto y roto (mi mente, mi cuerpo funciona bien y lo agradezco mucho). No sé cómo voy a salir adelante. Sé como pero no cuándo ni qué esfuerzo me supondrá. Sé que voy a salir adelante. Es un deseo y una certeza. Pero no tengo muchas fuerzas

De nuevo, como en 2018/2019, máquinas preciosas me sacan una sonrisa. Algunas a escala 1/87 y otras a escala 1/1 como el viejo Ibiza 6L, rojo emoción.

Cucharas*

*Energía física y/o mental.

No tengo muchas cucharas, aunque he descansado algo mejor que otras noches. Aquí hace más fresco y hay menos ruidos en general. Estoy rodeado de (poca) gente que tiene 30 años más que yo de media y que como no duermen por lo general, igual que yo de buena mañana están levantados y salen a andar.

Me siento más identificado con personas de 60 años que de 30. Pero es algo que me pasaba con 16-18.

Ayer salí en bici, y hoy también. He visitado pueblos pequeños pero con encanto y recorrido pequeñas carreteras, algunas poco más que pistas asfaltadas, donde me siento a gusto. No he pisado casi pistas, pero quizás lo haga hoy a la tarde. Hace mucho calor aún aquí y sólo se puede salir al amanecer o al anochecer.

He conseguido acortar el  desarrollo en una bici de carretera viejita, pero el pedalier "reciclado" tiene la línea de cadena diferente (más hacia adentro) y es imposible ajustar bien el desviador delantero, quizás con otro desviador (tengo dos no se dónde) se pueda ajustar. La opción de cambiar el núcleo de la rueda trasera por otro que permita usar cassettes tipo HG se me antoja más difícil, nunca he desmontado un núcleo.

No tengo mucha energía y todo me agota mucho. Tengo ganas de volver a mi casa, en el sentido de que no vivo con nadie y no he de dar explicaciones y puedo tener mis horarios de desayunos y comidas y cenas, pero probablemente no me encuentre mejor allí.

Dos días para ver a la psiquiatra que me trata. Tengo muchas cosas que contarle y he de intentar no extenderme mucho. No sé si me va a poder ayudar.


La foto no tiene nada que ver con el texto pero esa Cannoldale H400 híbrida de los 90 me parece preciosa y práctica. Y el azul me encanta. Si la tuviera quizás incluso mantendría los frenos cantilever. En la tierra de mis ancestros sería cómoda y útil para pasear por carreteras y pistas.

Ayer volví a escribir, desde el verano pasado lo lo hacía. Es una lata solo ser capaz de escribir desde la ansiedad. Bueno, el verano pasado no tenía ansiedad y pude escribir. Si tenía tiempo y unas prácticas en Septiembre. Ahora tengo otra titulación pero laboralmente nada.

viernes, 17 de junio de 2022

El ejército de los Serafines

Estoy donde no diré donde, un remanso de paz, un lugar que parece otro mundo, aunque esté a menos de dos horas en coche del laberinto de agujas de hormigón. Se han acabado las pocas tareas de adulto funcional que tenía previstas esta semana y, hasta la siguiente, cuando tenga que pasar otra vez por consultas varias, puedo descansar.

Que necesario y qué difícil es poder descansar, dormir.

No he podido compartir Internet desde el Ipad hoy, pero con el móvil si.

Tengo un montón de vídeos y PDF's. También tengo bicis por usar y reparar, más que reparar, hacer cambalaches para tener un desarrollo más corto. Aunque hace mucho calor y no me apetece nada. Si quiero, no hago nada más que descansar, desde la cama, mi atalaya, leyendo viejas revistas y otras nuevas.

Pese a que la decisión del martes me sigue pareciendo acertada, me he inscrito a alguna oferta y hasta me han llamado. La verdad es que en el tema de entrevistas y llamadas, he mejorado mucho.

Creo que voy a intentar dormir un poco y ya.

Positive Climb

Con algunos testigos naranjas todavía parpadeando, pero con los motores (turbohélice) a potencia de despegue entregando muchos miles de CV (Powerplant: 2 × Pratt & Whitney Canada PW119B turboprop engines, 1,625 kW (2,179 hp) each). Ganando altura. Venciendo (una vez más) al vacío.

Gracias y buenos días.



jueves, 16 de junio de 2022

El viento a favor (¿Alguna estación llamando en 121.5?)


Si ya no puede ir peor
haz un último esfuerzo
espera que sople el viento a favor
ya sólo puede ir mejor
y está cerca el momento
espera que sople el viento a favor

Bunbury - El viento a favor

Ya sólo puede ir a mejor. Habrá altibajos, turbulencias y testigos rojos y naranajas encendidos de nuevo ... pero va a ir a mejor.

Transcripción de las conversaciones del caso Manises (estracto).

Barcelona: TAE297, Barcelona. (Silencio) TAE297, Barcelona.

TAE297: Adelante para TAE297.

Barcelona: 297 ¿desea que comuniquemos con algún interceptor de la defensa?

TAE297: Si, ahora mismo estoy en 290, mantengo 290 me voy para Valencia, rumbo a Valencia.

Barcelona: De acuerdo, ¿desea que llamemos algún interceptor de la defensa?

TAE297: Si es posible si información, porque el trafico esta a menos de media milla y ahora mismo ha bajado un montón, ha bajado… ahora debe estar unos 3000 pies por debajo de nosotros

Barcelona: De acuerdo, vamos a comunicar con defensa por si saben algo.

TAE297: De acuerdo, ahora mantengo 290 me voy al VOR de Valencia.

Barcelona: Recibido, nosotros hemos puesto el primario a ver si localizábamos algún trafico y no nos sale nada. Notifique mientras le sea posible la posición del tráfico.

TAE297: De acuerdo, manteniendo de momento 290, el tráfico se establece otra vez a nuestra altura casi a unos 280 de nivel, esta subiendo otra vez y lo tenemos a una media milla aproximadamente.

Barcelona: De acuerdo.

TAE297: Rumbo Valencia ahora TAE297.

martes, 14 de junio de 2022

Approaching minimums (mínimos)

Desde el jueves tomando decisiones en poco tiempo, que, al final, y, en cierto modo, Iban en contra de mi salud.

Al menos hablar con dos personas me hizo reflexionar, aunque una de esas conversaciones fuera dolorosa. Bastante.

Así que tenía decidido que iba a renunciar. Lo que no esperaba es tener que tomar la decisión tan pronto.

En un escenario surrealista, digno o de una película de Almodóvar o del Show de Truman, en el lugar menos íntimo del mundo, con interrupciones por la cobertura y en unos dos minutos de reloj en total, renuncié.

Dije lo que quería decir sin dar un exceso de información. Pero vamos, si saben leer entre líneas, la verdadera respuesta es clara.

Otro día agotador al que precedió un día agotador. Es mi cuarto día de "vacaciones" y no los he sentido como tales en ningún momento. En tres de ellos, he tenido que hacer cosas, agotadoras la mayoría. He usado toda la medicación disponible, incluso la caducada (pero efectiva). Pensaba que uno de los errores era pasar momentos de muchísima ansiedad sin medicación de emergencia, y, desde el domingo hasta esta madrugada, si que la he usado. Lo que no me hace sentir bien, pero ha sido necesario.

He podido disfrutar algo pero en un grado muy pequeño. Siento que he desperdiciado estos días de vacaciones, entre ansiedad, entrevistas y renuncias.

Y todo por supuesto sin supervisión médica. Apuesto a que cuando pueda tener delante a la psiquiatra me encontraré mejor. Apuesto a que sí y lo espero.

Buenas noches y buena suerte.

Blue Core

Lo que había sido protagonista del primer día de "vacaciones" me generó una mezcla de más ansiedad y esperanza que me hizo dormir casi menos de lo habitual.

Esperaba que valiera la pena. Incluso la tarde/noche previa, fue difícil, y tomé tanta medicación como el 30 y el 31 de Julio de hace 2 años.

El viaje fue más agradable de lo esperado aunque me agobié al llegar a tierra con los autobuses.

Pero, una vez en al lugar improvisado de la videollamada, empecé a anticipar lo peor. Un ser de luz me escuchó por WhatsApp y me aconsejó sabiamente.

Por una vez, no era ansiedad anticipatoria. La combinación de un trabajo exigente, a un ritmo alto, con un horario estirado en el tiempo, peor que el de junio/julio 2020, me hicieron anticipar el desastre. Conseguí disfrutar a medias de la tarde, pero, antes de cenar, una llamada no esperada me hizo sentirme peor. Aunque me descubrió un nuevo camino. Renunciar y preservar mi salud.

Necesito descansar para poder normalizar el sueño. He normalidado el sueño trabajando, pero con tareas conocidas y un horario razonable. De la forma que me describieron, era cuasi imposible. Y se ha ido dibujando una nueva alternativa.

Todo esto es pura especulación, porque no se ni si me van a llamar, pero parece lo mejor.

Blue Core. Núcleo Azul.

sábado, 11 de junio de 2022

XVI (16)* Sincronicidad

Sincronicidad. Una casualidad no casual.

La segunda, grande, nítida, con la luz cálida de los amaneceres de junio, de esos amaneceres tras muchas horas sin poder dormir, amaneceres de ansiedad y, a veces, de rabia, amaneceres de agotamiento puro y demoledor, pero también amaneceres de calma.

Sigo bajo una lluvia invisible, como la radioactividad, a veces estoy a punto de estallar por dentro, de implosionar cual bomba atómica y de que la nada me trague.

Pero todavía puedo mantenerme en pie. Y tengo un camino, herramientas para recorrerlo y personas para compartirlo. Aunque no sea una máquina, ni un Terminator, puedo encontrar alivio. Y la calma poco a poco regresa. La siendo avanzando dentro de mí como una marea imparable, dulce, de copos de avena con miel, suave y cálida, barriendo poco a poco la ansiedad y las lágrimas a punto de estallar.

Hoy solo puedo decir: GRACIAS.

Ojalá se cumplan nuestros pequeños sueños.

Buenas noches y buena suerte.

COME ON, PUSH


*Twin cam 16 valve: Doble árbol de levas, 16 válvulas.

Antes del amanecer


El día empezó mucho antes del amanecer. Aunque ahora amanece prontísimo. Se me levanté y escribí algo en el ordenador, un post. Tras desayunar y ducharme, salí de casa en dirección al trabajo. El último día. Tal y como hice el jueves de hace dos semanas y desde el martes pasado, decidí pasear por la zona cercana al taller, porque me agobiaba que hubiera más tráfico, y, como ya estaba despierto y con ansiedad, cuanto antes saliera mejor.

Di un paseo al amanecer atravesando calles casi desiertas (salvo por gente que paseaba al perro o que iría supongo camino del trabajo). Lo mejor fue llegar al campo, donde no había casas ni gente .... Bueno ... algún humano paseando al perro si y me molestó un poco.

Habría sido un día de trabajo más salvo por la llamada de la entrevista y por ser el último. Hasta después de comer estuve trabajando más o menos con normalidad, tal y como había hecho los últimos meses. Cuando quedaban como '40 para el final de la jornada, empecé a despedirme de los compañeros, empezando por el piso de abajo y subiendo. Fue emotivo. La verdad es que una conversación, aunque laboral, más personal, no la había tenido hasta entonces. El ritmo de trabajo tampoco lo permite y lo último que quiero es molestar.

Cuando salí del taller por última vez, estaba cansado, emocionado y, a la vez, aliviado. Antes de cruzar la puerta exterior abierta, en la rampa, con coches preciosos a la izquierda, me paré a ponerme las gafas de sol, graduadas. Cruzando el habitual puente sobre las vías (ese que crucé por primera vez a mediados de septiembre del año pasado, cuando fui a "presentarme" al que sería mi responsable) me emocioné bastante y se me humedecieron los ojos. Tal y como me ocurrió en un día semejante, pero a la vez distinto, el día antes de la nochebuena, en 2005. Entonces tampoco había dormido mucho y tenía ganas de llorar y de ansiedad y llevar la máquina verde hasta casa fue una proeza. Entonces no tenía fuerzas ni para dormir (calma más que fuerzas) y tampoco para buscar trabajo. Ahora había encontrado una entrevista, casi por casualidad, antes siquiera de acabar las prácticas.

Volví a casa, crucé la ciudad en metro (fue menos agotador de lo imaginado a pesar de la sensibilidad auditiva) y pude tener una consulta con una médico con empatía. Igual que a los coches se les hace una diagnosis en cada revisión, yo también necesitaba un chequeo. Unos análisis. Que son en poco más de una hora ... así que toca ducharse (aunque me duché ayer) y coger la máquina roja y conducir.

Buenos días y buena suerte.

Hilvanando

hilvanar 

1. tr. Unir con hilvanes lo que se ha de coser después.

2. tr. Dicho de una persona que habla o escribe: Enlazar o coordinar ideas, frases o palabras.

3. tr. coloq. Trazar, proyectar o preparar algo con precipitación.

(Ayer. Estoy en la sala de espera del médico. Me he despertado muy pronto y no tengo apenas energía. La médico va con retraso. El hospital o clínica, tiene multitud de plantas y en la cita no especificaba en qué planta era la consulta. Mirando en un panel informativo y preguntando, conseguí llegar a la planta adecuada. Con los auriculares puestos intento calmarme y que el tiempo pase lo más rápido posible. Como en los gloriosos hilos de Twitter de Abril 2018, camino de ver a la psiquiatra, me pongo a hilvanar un relato. Sobre coches. No podía ser de otra manera)

7:15 p. m. · 10 jun. 2022·

El relato de hoy podría empezar en la sala de espera de una clínica o de un hospital. El protagonista es un piloto de rallyes ya entrado en los 40. Quiere volver a competir, a correr, a ponerse al volante de su coche de carreras.

Va a tener lugar más o menos en la actualidad.

Su coche de rallyes es un Porsche 944 turbo. Un clásico. Es el coche del que se enamoró leyendo revistas de coches, cuando era un niño, y que un día pudo conducir en un tramo cronometrado, muchos años después. El piloto tiene los ojos azules y el pelo ya cano. Tiene tatuada una estrella de cinco puntas en la parte alta de la espalda. Una por cada victoria.

(Todavía no sé qué le ocurre, por qué está en el médico. Se que es una consulta importante).

Tiene en el regazo un ejemplar de una revista especializada en coches clásicos donde prueban un 944 turbo. Dudo si es un 944 o un 924. El Porsche 944 es una evolución del 924.

¿Qué le ocurre al piloto?

Lo más obvio sería un problema de salud mental, dado que yo soy paciente de salud mental y estoy en pleno globo de ansiedad. Pero me decanto más por o algo neurológico. Imagino su impotencia al ver que sus manos no le responden. Que se siente roto, como su Porsche tirando agua y aceite en una cuneta.

Tras una larga rehabilitación está pendiente del visto bueno del médico para volver a enfundarse un mono ignífugo y sentarse tras el volante de su Porsche. Lo imagino como una persona de origen humilde, aunque un 944 turbo de rallyes debe ser muy caro, aún histórico.

viernes, 10 de junio de 2022

Viernes

El día añorado llegó. Estoy despierto muchísimo más pronto de lo que me gustaría, pero lúcido y sin ideación suicida (importante). Ojalá poder llegar a este grado de confianza en yo mismo, sin tanta ansiedad.

Se acaba lo que empezó en Septiembre de 2021 o, para ser más exactos, en Septiembre de 2020, cuando acudí a un par de institutos a pre-inscribirme. Y ahora vuelvo a pensar en inscribirme en un grado medio, que es a finales de mes. "Al ser Centro Público los Ciclos Formativos de Grado Medio son totalmente Gratuitos." Eso es lo que necesitaba leer, no he de pagar nada y si encuentro trabajo al poco de empezarlo pues genial, si no me estoy formando.

Ayer fue un día muy cansado pero globalmente mejor y hasta esperanzador. Aunque llegar a casa y ponerme a retocar el currículum me agotó un poco. Pero tener un posible contacto, un posible lugar donde trabajar, aunque trabajar con el grado de ansiedad que tengo se me antoja difícil y agotador. Pero no me puedo cerrar puertas. Es lo que he vivido hace casi dos años y desde mediados de mayo: me encuentro mal y no me veo con fuerzas para trabajar ni ser un adulto funcional pero he de hacerlo.

Siendo claros, la oportunidad de ayer puede acabar en una entrevista de trabajo o no, y la entrevista puede acabar en un posible trabajo, o no. Si hay entrevista genial, hago una entrevista cosa que desde Septiembre 2020 no hago. Que no se concreta en nada, pues tengo un maravilloso currículum para empezar a buscar trabajo.

Y voy a chapar el ordenador y a intentar volver a dormir.

martes, 7 de junio de 2022

Eau Rouge

Así me sentía, al manillar de una vieja Ducati 750 F1 (refrigerada por aire y aceite, 2 válvulas por cilindro, carburadores) , en el mítico y peligroso Circuito de Montjuïc o en Spa Francorchamps, en Bélgica. Bajo la lluvia de mi propia ansiedad y las lágrimas llamando a la puerta del lacrimal.




Bañarme de nuevo en la luz del amanecer, paseando por calles que no había recorrido a pesar de estar cerca del lugar donde trabajo. Sumergirme en montañas de papeles, esta vez con ayuda muy bien recibida y muy necesaria. Optar por un enfoque distinto y pasar el día de forma menos agotadora.

En la recta final de la jornada laboral, dos personas valoraron y alabaron mi trabajo. Parte de la ansiedad viene de esa sensación tan conocida y dolorosa de sentirme insuficiente. Como bien me dijo un compañero, no puedo compararme con personas que tienen muchísima más experiencia que yo. Pero me comparo constantemente con los demás. Y me siento pequeñito como una libélula, insuficiente, insignificante, muchas veces a punto de estallar hacia dentro, de implosionar y de romperme en mil pedazos, a veces tengo miedo cruzar un límite del que no se pueda volver y que la cordura desaparezca y me aleje de la realidad, estar más allá del limite, no poder volver, no poder volver a ser yo.

Llevo luchando desde niñez luchando contra algo que no sabía poner nombre pero que ha hecho mi vida muy difícil, pero a la vez me da un punto de vista distinto, mi capacidad para apreciar pequeñas cosas, percibir el arte, la música ... o la carrocería de un coche que acaba de salir al mercado. Verlo por fuera, pero a la vez admirad sus componentes, las soluciones de ingeniería, el vano motor ... Y ser capaz de hacer otras tareas que no debo decir por confidencialidad y pudor.

Pero en realidad soy grande, enorme, capaz de hacer cosas difíciles con muchísima ansiedad. Sin ansiedad creo que los resultados hubieran sido parecidos, puede que mejores, por la impulsividad de hacer cosas ya, ahora. Como en el examen de hoy. Me recordó al de hace un año. Pero entonces dormía muchísimo mas y no tenía la ansiedad que ahora. Podría haber hecho el examen el fin de semana, en grupo, la semana que viene, descargar las respuestas y buscarlas entre los apuntes, dos millones de cosas, pero opté por la vía más rápida y más difícil, en cuanto vi que se podía hacer el examen me lancé como un ave de presa, por puro instinto. El resultado fue peor que el del año pasado, pero positivo. Suficiente. Mejor que el de la selectividad, que salía en las noticias hoy. Mejor que aquel junio de 1997. Mi yo de 1997 habría disfrutado leyendo sobre coches, y, mucho mas, como en aquellos salones de automóvil de entonces, rodeado de preciosos coches, verlos, tocarlos ... Todo.

Al final voy a echar de menos la parte bonita de las prácticas, el estar rodeado de coches, poder incluso maniobrar con ellos, o verlos con las tripas fuera.

Necesito descansar. Yo no quiero dejar de vivir. Quiero descansar. Y creo que poco a poco lo voy logrando.

lunes, 6 de junio de 2022

La intérprete

-Con el casco casi no te reconozco.

-¿Por qué habrías de poder reconocerme? Es la primera vez que nos vemos. En persona, quiero decir.

-Pero debería poder reconocerte.

-¿Por qué?

-Porque voy a ser tu intérprete.

-No sé que significa eso.

-Si quieres, te lo explicaré.

-Claro que quiero.

-Lo sé, pero no puede ser aquí.

Una marea de personas se movía en torno a ellos, como hormigas. La ciudad despertaba al caer la noche, aquel sábado cálido de junio. Avanzaban de acá para allá, buscando a sus amigos, buscando un restaurante o un bar para cenar o tomar una copa.

-Te llevaré a un lugar mucho más tranquilo. Más íntimo y privado, por decirlo de alguna manera.

-No sé como he de tomarme eso.

-No es lo que tu crees. Y está demasiado lejos para ir en bici. Sé que podrías llegar, pero sería muy cansado.

-Y ¿me vas a llevar en eso?

Marco estaba casi todavía sobre su bicicleta. Una vieja bicicleta de carretera reconvertida a bicicleta urbana, con manillar plano y guardabarros. El izquierdo sobre la acera, en derecho sobre el pedal de nylon con pines metálicos que aportaban un buen agarre a las suelas de sus zapatillas. Carla, por su parte, ocupaba el asiento de uno de esos scooters eléctricos que copaban las aceras de ciudad por doquier, de brillantes colores, azules, negros, rojos. Apoyado sobre el caballete central, el scooter le servía de una especie de silla.

-Es más cómodo y rápido de lo que parece.

-No sé si puedo fiarme de ti.

-¿En qué sentido?

-En todos los sentidos.

-Vas a necesitar otro tipo de casco.

-Seguro que has pensado en ello.

-Por supuesto que si. Está en el cofre de la moto. Vamos, que no tengo toda la noche.

-¿Ahora tienes prisa?

-No es eso.

Carla, algo molesta, saltó del asiento del scooter y abrió el cofre. En el interior había dos cascos abiertos de color blanco, con cada uno con su pantalla transparente y galáctica. Carla le tendió uno de ellos a Marco.

-Supongo que sabes como ponértelo. Puedes dejar el tuyo aquí, en el cofre.

-Pues claro que sé.

Por toda respuesta, Marco se quitó el casco de ciclismo, lo dejó en el cofre y se puso el casco de moto que le tendía Carla.

-Ya estoy listo. Espero que no me estrelles contra un taxi en ese trasto.

-Confía en mí.

Carla ocupó la parte delantera del asiento del scooter y Marco se situó tras ella, en el lugar destinado al pasajero.

-Al menos el asiento es más blando que el sillín de una bicicleta y no hay que dar pedales.

Como si de una alfombra mágica se tratara, el scooter comenzó a moverse en silencio, con un leve zumbido procedente del motor eléctrico. Carla se incorporó al caótico tráfico de la ciudad y llevó a los dos primero a través de calles estrechas, calles más anchas y al final a través de avenidas enormes y rectilíneas, en las afueras de la ciudad. En uno de esos barrios nuevos, donde todo estaba aún por hacer y los bloques de pisos nuevos y casi por estrenar crecían aislados, como árboles asustados, rodeados por enormes descampados en los que, unos años después, les acompañarían nuevos edificios enormes.

Carla subió a la acera y detuvo el scooter frente a un portal pulcro e inmaculado. De mármol gris y luces de ledes.

-Hemos llegado.

domingo, 5 de junio de 2022

Rijeka

En un viejo ejemplar de la ya desaparecida Solo Moto 30, allá por octubre de 1994, el también ya desaparecido periodista Miguel Gil Moreno (STTL), contaba sus experiencias como reportero de guerra (aunque muy difuminadas) en lo que fuera Yugoslavia. En realidad, relataba lo que era recorrer en moto (Una Suzuki DR 650 RS de 1990) una tierra en guerra. A mis 14 años, el artículo me impresionó. Creo que ese mismo otoño leí Territorio Comanche, de Arturo Pérez-Reverte, al que entonces conocía por programas de televisión como Código 1 o de radio (La ley de la calle).

No quiero hablar del conflicto en los Balcanes, ni de la ahora de nuevo presente guerra, sino de motos y circuitos. Del Automotodrom Grobnik.

Imagina recorrer un circuito desierto con una superbike Ducati. Supongo que una 851, ya que la preciosa Ducati 916 se había presentado ese mismo año, en 1994.

Parece que fue ayer pero ha pasado un siglo. Casi. 28 años.


Ducati 851 Superbike Kit. Sólo 207 unidades producidas, para su homologación en el Mundial de Superbikes. Es demasiado rara, cara y exótica, para que, aún en un sueño, yo me sintiera cómodo tras su carenado. Y rápida. 120 caballos y 250 Km/h de velocidad punta. Aunque ahora coches tipo Golf GTI se acerquen a esas cifras y cualquier deportiva de en torno a 1000 cc las pulverice.

De nuevo máquinas demasiado rápidas y sofisticadas para mí. Mi máquina virtual de hoy es una Ducati 600 SS. Dos válvulas por cilindro, refrigerada por aire y con el característico sistema de distribución desmodrómico, en el que se utilizan levas también para cerrar las válvulas.




Tiene también algo de exótica, no recuerdo haber visto ninguna por la calle, a diferencia de las omnipresentes Honda CBR 600 o las Yamaha FZR de la misma cilindrada.

Hoy recorro un circuito que sólo existe en mi mente y no compito contra nadie. Compito contra mí. Compito conmigo.

Buenas noches y buena suerte.

sábado, 4 de junio de 2022

Mejor

Ayer fue un día muy amargo, no entiendo muy bien por qué. Por la ansiedad, claro. Muchísimos altibajos a lo largo del día. No disfruté realmente del paseo en bici o de ver la FP2/3 de las motos. Al menos he conseguido dormir en torno a 6/7 h tres días seguidos en una cama distinta e ir al baño. Tampoco pido mas.

Hoy me encuentro mejor. Tengo sueño (llevo desde las 5 despierto, y, por segundo día consecutivo, acabé paseando al amanecer) pero a la vez me noto más en calma.

Logré arreglar la bici el jueves, aunque todavía queda hacer algún pequeño ajuste, porque salta a veces la cadena en dos piñones. Es un poco más brusca en los cambios la nueva KMC Z 8.3. Ahora habría elegido otro modelo u otra marca de cadena, pero la bici funciona. Otro aprendizaje más. Aunque quizás sea mas duradera y resistente.

Es un sitio muy tranquilo (lo que necesito ahora y casi siempre) y además hay muchas pistas y carreteras secundarias para pasear en bici. Sigo siendo "el de la bici" aunque tenga más de 4 décadas. Al final, para ir en bici sólo necesitas eso, una bici y un poco de tiempo y espacio. Las personas normales suelen quedar con otros seres humanos, y a mi eso me resulta difícil. Por eso la bici ha sido mi compañera desde niño. Y por eso estoy rodeado ahora mismo de revistas.

viernes, 3 de junio de 2022

El burdel

Esto lo conté hace tiempo en un blog. Era como 2007, en verano. Yo estaba limpiando mi nuevo coche en una pequeña nave, escuchando Marea. Como la nave es oscura, tenía la puerta abierta. En esto que se para, a la altura de la puerta, un Saxo granate con dos señores de cómo 60 años o más. Me preguntan que "donde era el sitio de las mujeres esas". A mí se me cortocircuita el cerebro y tardo unos segundos en recordad que se referían al "Club". El Burdel, vamos.

Yo flipé en colores. Entonces tenía 27 años y no había besado en la boca a ninguna mujer. (Ahora ya sí y he compartido momentos de placer mutuo y de deseo y cariño). 

Pero nunca me he planteado el sexo de pago. Mi placer implicaría algo desagrable para una mujer. No me parece justo ni ético. Prefiero el onanismo. No daño a nadie. Saludos desde una aldea sin tiendas pero con Burdel.

Sincronicidad

Me sentía desnudo bajo la lluvia (y llovía). Pero ver coches bonitos y rojos que hizo sentir mejor. Se que me senté a ver un vídeo sobre la técnica del coche, pero ya no lo recuerdo con claridad. Muchos años después, otra vez con ansiedad y psicofármacos, tuve la oportunidad de aprender y leer y de tocar ese coche. Hace dos años no hubiera soñado que conseguiría lo que he conseguido, pero me siento pequeño y totalmente insuficiente y roto. Y no tengo ningún ordenador de diagnosis que me diga lo que me pasa y cómo repararlo y que recambios pedir.

Sincronicidad.

Como dice Bunbury "Sigue dando vueltas si aguantas de pie".




jueves, 2 de junio de 2022

Descanso

Conseguí lo que pretendía. Seguir adelante día a día, lo prioritario. Incluso encontrarme algo mejor. Pero, además, aprobar el proyecto y la formación. Ahora estoy un poquito más cerca de tener el título que empecé allá por un lejano Septiembre 2020. Y he aprendido más cosas y, quizás sean útiles de cara a mi currículum. Aunque ahora encontrar trabajo, si bien es importante, no es lo más importante. Lo esencial es ir poco a poco ganando la calma y alejarme del vacío.

El día de ayer fue cansado, con mucha información, hasta con un examen, pero bonito. Era capaz de hacer tal o cual cosa dentro del proceso que nos indicaron, sin miedo. Creo que con el equipo necesario podría repetir yo solo lo que nos explicaron. Aunque lo que más me apetecía era conducir ese precioso coche hasta la Baja Alcarria. Al final hice lo mismo con el ya viejo, pero útil Ibiza.

Y he dormido hasta las cinco, que no está mal. No tengo mucha ansiedad y si piezas que montar en el escritorio. Como no podía dormir mas me he levantado a trastear con el ordenador y a ordenar PDF's y vídeos y fotos, cosas que ver aquí, en el mundo donde no hay fibra, pero si la gente que me dio la vida y espacio para la calma.

El Ipad reacondicionado comparte su señal para poder navegar desde el ordenador de sobremesa por Wifi. Es un teclado grande y cómodo donde puedo escribir deprisa lo que me apetezca, que no son apuntes, ni la exposición del proyecto, es mi vida en palabras.

Ahora tengo 4 días para descansar antes de volver al trabajo la última semana y empezar una etapa distinta. A pesar de la ansiedad, he podido hacer todo lo previsto.