miércoles, 28 de febrero de 2018

Dimensión desconocida*: partes 3 y 4

(3) Pesadilla

Ojalá fuera una pesadilla. Pero es real. No entiende que ha pasado. Una tarde de Septiembre como otra cualquiera. De vuelta a casa, en el metro. El tren acelera en el interior del túnel, próximo a su velocidad máxima. Durante un instante, se apagan las luces y nota una especie de vibración, un hormigueo en su cuerpo. Cuando vuelven a encenderse las luces del vagón, todo es diferente. El color de las paredes, de los asientos, ha cambiado. La gente que les rodea es distinta, sus ropas, parecen a la vez arcaicas y futuristas.

Bajaron en la siguiente estación sin acertar a comprender nada. ¿Qué había pasado? ¿Cómo en un instante habían pasado a estar entre las estaciones de Callao y Gran Vía, a un lugar a la vez extraño y familiar? El resto de los viajeros les mira. Aciertan a escuchar mumullos, comentarios. “No llevan pulsera”. Se alejan de ellos. Como si tuvieran la peste.

Antes de que pudieran darse cuenta llegaron aquellos policías o soldados con uniformes que tampoco reconocían. Sin preguntar, les rodearon y apuntaron con algún tipo de arma desconocida. Lo siguiente que recordaban era dolor, vértigo y perder el conocimiento.

Sin duda era una pesadilla. Pero no podían despertar.

(4) Dormir

No. No puede hacer eso. Pensamientos que se repiten una y otra vez en la mente de Mireia. No. Pero lo hace. Quiere volver a verlos. A verle. Quiere abrazarle y escuchar su respiración. Abrazarle. El contacto físico tan odiado y hasta perseguido, lo quiere, lo necesita. Entonces recordó a Myriam. La telépata. Quién leyó sus mentes. Por su  cargo no le fue difícil volver a contactar con ella. Pero lo siguiente fue algo deliberado e irracional. La llevó a su casa. Porque la necesita.

Sabe que puede leer su mente. Se le antoja frágil y fuerte. Delgada, con el pelo rubio y muy corto y esos grandes ojos azules que se clavan en los suyos.

-Gracias. Puedo leer tu mente. Espero que no te importe. Ahora no puedo dejar de hacerlo. Estoy demasiado cansada. Espero que no te importe. Necesito ….-

-¿Qué puedo hacer por ti?-

-DORMIR-

Grita y su voz es estremecedora. Entonces Mireia rebusca en su bolso. Un frasco de policarbonato irrompible a su vez en el interior de una bolsa de plástico transparente. Un frasco que contiene ese preciado líquido azul que tanto desea Myriam.

-Sólo ...-

-... un tapón. Lo sé. ¡Quiero despertar! ¡Quiero dormir pero despertar!-

Prácticamente le arrebata la bolsa que contiene el frasco. Y lee su mente, y descubre donde está el dormitorio. Y recorre los metros que le separan de esa estancia lo más rápido que puede. Se sienta en la cama, abre la bolsa, abre el frasco, solo un tapón. Llena el tapón con el liquido y se lo bebe de un sorbo. Tapa el frasco. Lo mete en la bolsa. Levanta la vista. Sus mirada se topa con los ojos de Mireia.

-Gracias. Puedes abrazarme mientras duermo, si quieres. Nadie me ha abrazado en años-

Se tumba en la cama, medio de lado, medio boca abajo y, por fin, puede dormir. Dormir.

*el relato nació en 1996, en el otoño (octubre) de 1996, entonces en papel, entonces se llamaba La hermandad del sable. Entonces yo tenía 16 años. Ay. A mi yo de 1996 le hubiera gustado leer esto.

Vitus 979

Descubrí ésta web a principios del éste Febrero que hoy se acaba. Le tengo cariño a esa bici, en su día revolucionaria por su cuadro de aluminio termopegado. Porque es francesa y me recuerda a Marta. Y porque también me recuerda al año en el que vine a éste mundo.

Imagino mi ser, mi mente, mi cuerpo, a veces, como una máquina. En esa metáfora, a partir de ese viejo cuadro de aluminio, crearía una nueva bici, mezclando componentes antiguos con otros actuales. Mientras escribo ésto me imagino escogiendo los componentes, mis manos manejando herramientas para instalar el eje de pedalier, los desviadores, los frenos. Hasta que, por fin, estuviera acabada y saliera a probarla a la carretera, estas pequeñas carreteras de la Baja Alcarria que me vieron crecer.

Siempre en movimiento, siempre en evolución. Creando un nuevo yo.


Hoy una pequeña victoria. En ésta, mi vida, que a veces se me antoja una de esas clásicas del centro de europa, con tramos de adoquines, lluvia y barro. A lomos de mi Vitus 979 virtual, habría llegado a la meta, salpicado de barro, quizás tras alguna caída, agotado, pero sonriendo.

¡GRACIAS! ¡BUENAS NOCHES!

pd: El libro precioso del que saqué la foto.


lunes, 26 de febrero de 2018

REBOOT

Y hoy solo puedo decir....

NO HAY PROBLEMAS, SÓLO SOLUCIONES.

COME ON, PUSH!


Hoy estoy alegre y triste a la vez. Me siento bien o no-mal pero me vienen rágafas de tristeza, como viento de cara con lluvia que me moja la cara. Pero me subo la braga y sigo adelante, aunque ahora mismo tenga los ojos llenos de lágrimas.

Ahora mismo me imagino de pie sobre los estribos de mi KTM rallye réplica virtual, gas a fondo, por desiertos infinitos de ansiedad, tristeza y desesperación. Pero yo puedo más que todos esos desiertos. Además ahora como estoy evolucionando como persona mi moto virtual es nueva, más ligera y potente.




COME ON, PUSH!

Y Marta Sanchez canta de fondo Soldados del Amor. 1991. Hace un siglo de todo eso, o se me antoja.

No sé cuánto tiempo pasaré sin ti
Sin el poder que me das a mi
Entre nosotros no hay guerra ahora
Vivimos al ritmo de un mismo tambor

Tú y yo
Soldados sin batallar
Los dos
Manteniendo guardia
Tú y yo
Protegiéndonos
Los dos
Soldados del amor

[...]

No debemos tratar de explicar
Lo que se va nunca volverá

¿Volveré a verte algún día Venus? ¿Volveré a hablar contigo, a contarte cómo me siento? A estar en tus brazos.

Alguna de las cosas que pensaba y sentía hoy y a lo largo de los días pasados las apuntaba  mentalmente para decirselas a la psiquiatra (cuando de una vez tras la conjunción interplanetaria pueda volver a verla). Porque siento que es la única persona a la que puedo contarle como me siento sin hacerle daño.

DC*

The JOKER sonrió por dentro. Porque se puede sonreír por dentro y por fuera. Más que sonreír, rompió a reír. Una carcajada casi maléfica pero a la vez liberadora. Acto seguido fue al universo AID a por cereales que favorecen el tránsito intestinal.

DC es DC. Y ya. Corriendo pero sin correr.

*DC en inglés es direct current, corriente continua.

domingo, 25 de febrero de 2018

Colores

Entonces verde lima, verde esperaza.


Hoy azul delicado. Casi aguamarina.


Para no resbalar y perder pie. Para poder seguir adelante, seguir avanzando. Y porque son preciosos y pensando en pedales no pienso en cosas feas.

sábado, 24 de febrero de 2018

Esa voz que casi nunca se calla: mi pensamiento.

Aquella mañana comprendí lo que era la muerte, lo que era morir o lo que debía ser morir. Yo era un niño. Iba al colegio, a primaria, a lo que entonces se llamaba EGB (Educación General  Básica). Acababa de aprender a leer y escribir, algo maravilloso. Bajaba las escaleras del edificio en el que vivía. Y pensé que morir sería dejar de pensar, dejar de soñar, dejar de sentir, dejar de imaginar. Que esa voz que eran y son mis pensamientos, esa voz que apenas se calla, se quedaría en silencio, para siempre. La muerte como una nada infinita y silenciosa.

A veces me gustaría dejar de pensar o por lo menos dejar de pensar cosas negativas. A veces lo consigo y a veces no. Otras mis pensamientos son como una especie de copiloto de rallyes, que me va cantando las curvas mas difíciles y las cunetas que no debo cortar o morder.

There's no end, there is no goodbye. Disappear with night.

Set your dreams where nobody hides
Give your tears to the tide
No time
No time

There's no end, there is no goodbye
Disappear with night

No time
No time
No time
No time
No time

M83 - Wait


viernes, 23 de febrero de 2018

Sueño

Llamando a las puertas de los ojos, del lacrimal. Sueño y no lágrimas. Cansancio pero no ansiedad. No se si de todas formas seré capaz de dormirme, esta siesta tardía y dulce. Pero lo voy a intentar.


¡GRACIAS! ¡BUENAS TARDES!

jueves, 22 de febrero de 2018

N+7 Alegría. Alivio. Agridulce.

-¿Y qué pasó al final?-

-¿Al final de qué?-

-Qué le ocurrió a esa mujer. La que iba en el asiento del copiloto del Toyota.-

-Marina, Marina, deberías saber que curiosear en recuerdos y pensamientos ajenos, no es de buena educación ...-

-... pero puede ser a la vez, interesante y descorazónador.-

-Está bien. Podrías leerlo tu misma, pero te lo contaré. Ponte cómoda.-

A partir de aquel instante sus recuerdos eran menos nítidos. Desdibujados. En realidad todo lo que había ocurrido aquella mañana, de no haberlo vivido, se le antojaría un sueño. Una pesadilla. La pista, como afirmaba el GPS dio paso a una estrecha carretera de montaña. Y la pequeña carretera, a otra mayor. Conduciendo lo más rápido que podía o que sabía sin poner a nadie en peligro, logro llegar a su ansiado objetivo: una población lo bastante grande como para tener un hospital. En algún punto de los Pirineos.

Detuvo el Toyota no lejos de la entrada de las urgencias. Cargo a la mujer en brazos y entró en el hospital. Durante un instante aún tuvo tiempo de pensar que la escena sin duda era totalmente surrealista, digna de una película de acción norteamericana: un tipo alto y flaco vestido con ropas de ir en bici de colorines fosforitos, pero manchadas de barro y de sangre, con una Guardia Civil igualmente cubierta de sangre en sus brazos.

Pidió ayuda. No recordaba con precisión sus palabras. Algo así como "la encontré en las montañas ... Creo que tiene una herida de bala". Más información era innecesaria. Cuando por fin vio al personal sanitario ocupándose de ella, sintió un alivio infinito, una sensación agridulce derramándose en su interior. Le fallaron las fuerzas. Estaba herido y agotado. Por una vez, bloqueó el círculo mágico interior. Dejó que aquel inmenso mar de negrura que tantas veces había sentido a sus pies le alcanzara. Y, con una mueca en su cara mezcla de alegría y dolor, perdió el conocimiento.

Más tarde recuperó el sentido. Pero se dejó hacer. Se dejó atender y curar mansamente. Por una vez era un alivio que alguien se ocupara de él. Estaba cansado y confuso, así que no le costó exagerar esa confusión. ¿Qué hago aquí? ¿Cómo he llegado? ¿Qué ha pasado? ¿Cómo está ella?

Estuvo tentado de exagerar todavía más su confusión añadiendo alguna frase como ¿Dónde está mi nave? ¿Qué planeta es este? ¿Cuando vienen los marcianos? Pero igual acababa ingresado en psiquiatría y no era plan. Al final del día, después de muchas pruebas para descartar alguna lesión interna, acabó ingresado en observación, con la mano derecha vendada. En una cama bastante cómoda de una aséptica y anónima habitación de hospital, con una vía y suero en vena. Al llegar la madrugada decidió que ya estaba lo suficientemente recuperado. Se quitó el suero y la vía, sin organizar ningún festival de sangre, lo que ya era un logro. Y después, tal y como había aprendido y le habían enseñado, tal y como casi le era innato, se deslizó en silencio, sin hacer ruido, como un pequeño gato negro que sabe fundirse con las sombras. No recordaba bien dónde encontró algo de comer, a pesar del suero tenía mucho hambre, lo que era buena señal. Y una vez llenada la tripa, la buscó. ¿Cómo? No sabría explicarlo. ¿Cómo se orientan las aves en sus migraciones? ¿Cómo sigue un perro el rastro de una presa? Había compartido su energía vital con aquella desconocida y, al menos durante un tiempo, eso los unía, con un vínculo invisible y frágil, pero perceptible. La encontró en la unidad de cuidados intensivos. Estaba vida. Y sedada. Quizás si hubiera estado despierta se habrían enamorado perdidamente el uno del otro. Quizás el hubiera ingresado también en la Guardia Civil y hubieran sido felices y comido perdices. Pero estaba sedada y aquello era el mundo real y no un culebrón surrealista.

En un vestuario encontró lo más parecido a ropa de calle. El uniforme de algún tipo de personal de servicios o de limpieza quizás, ropa de trabajo con bolsillos y franjas reflectantes. Un poco grande, pero para un apuro como lo era esa situación le podría servir. Sus efectos personales los dio por perdidos. No eran gran cosa, una mochila de la suerte con lo imprescindible para pasar algun tiempo en las montañas. Ya conseguiría otra y su contenido. Fue como dejar atrás la ropa húmeda después de nadar en un mar enloquecido y estar a punto de ahogarse.

En silencio, por una entrada de servicio, se marchó. Todavía algo cansado, pero sonriendo.

martes, 20 de febrero de 2018

I.L.E.

Sin coraza. Al descubierto.

Soy una persona brusca, complicada, ansiosa, con carácter y más solitario que sociable. Pero hay días como el de hoy, difíciles, con altibajos (la palabra del año) pero bonitos.

Me expongo demasiado, muestro mis cartas y mis debilidades que son muchísimas.

Aprender de errores propios y ajenos. Ser más abierto y con más empatía.

Pero es de noche, estoy en mi gatera, viendo un interesante vídeo en Youtube sobre motos de carreras. Y la vida se me antoja más dulce y más amable.

GRACIAS! BUENAS NOCHES!

lunes, 19 de febrero de 2018

El albañil de las palabras

Estaba enfadado. La verdad, muchos días me siento enfadado con el mundo y conmigo mismo y me apetece gritar. Y puedo gritar muy fuerte. Y he gritado fuerte a gente que quiero, lo que es un completo desastre.

Estaba cansado, enfadado, frustrado y con ansiedad. Un asquito con patas y dopaje (= medicación = mirtazapina). Pero aun así fui capaz de usar con sentido común la herramienta que mejor domino. No, una llave allen de 6 mm, no. La palabra.

(La multieherramienta de la imagen además de llaves allen varias tiene 2 destornilladores)

(Con sentido común).

Expresé lo que sentía con educación pero de forma directa, sin rodeos.

Fue como tirar una piedra al agua y esperar a ver lo que pasaba. Total, el no ya lo tenía.

La respuesta llegó realmente EN HORAS. Como dije aquella vez "sonriendo debajo del casco". Podía haberte tirado el pisto y decir "esto ha sido gracias a mi". Pero hice lo más difícil. No hacer nada.

Cuando me recupere he de buscar un trabajo donde mi dominio de la palabra y mi atención por el detalle sirvan de algo. Ahora la prioridad soy yo.

Buenas noches y buena suerte.

En el camino

Estoy cansado y tengo sueño. Los fines de semana todavía no me sirven para descansar lo que debería. Pero, a la vez, me siento mejor que la semana pasada. Supongo que todo lo que pasó, la visita al psiquiatra, las conversaciones profundas, crudas, duras pero necesarias, me han removido muchas cosas. Remover el barro o la mierda. Pero una vez se aclara el agua turbia de nuevo, me siento mejor.

La pena es que volver a ver a la psiquiatra no va a ser cosa de semanas sino de meses. Todo es complicado y pesado. Ahora tengo algo más de paciencia porque me encuentro mejor pero aún así es muy frustrante. La incertudumbre no me gusta. Y menos cuando me siento como ahora.

Todo empezó de nuevo realmente hace 2 meses día arriba día abajo. La última vez ni siquiera había ido al médico de cabecera todavía. Volver al barro, con consultas y medicación de por medio era uno de mis mayores miedos y, al final, es donde estoy. Y a partir de ahora sólo puedo mejorar.
Buenas noches y buena suerte

domingo, 18 de febrero de 2018

REBOOT


Reiniciar. Recuperar. Reestablecer. Ésta vez el ordenador de sobremesa por mis propios medios. Una metáfora, puesto que mi mente necesita alguna actualización. Es una de esas centralitas trucadas de VW que no funciona bien.

sábado, 17 de febrero de 2018

Siempre en estado de espera

QE2*

En un tiempo anterior, en una vida anterior casi se podría decir.

Pensé que estar permanentemente ocupado era la única manera de sentirme bien o por lo menos no mal (ERROR. Pero el pasado no se puede cambiar).

Así acabé en TC. Recuerdo la calle donde aparcaba el coche con las primeras luces del día. En verano amanece muy pronto. Imprescindible poner un parasol y un cubre volante porque de lo contrario era imposible tocar el volante a la tarde.

Es increible lo precisa que puede ser mi memoria a veces. Recuerdo detalles triviales como la carátula extraible de la radio en su pequeña caja de pástico negra. El tacto de volante, gas, freno, embrague y cambio de aquel coche color verde oliva que ahora ya no existe.

Como ayer le decía a una compañera: todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia. Es una cita de Blade Runner que recuerdo muchas veces. Porque a veces mis recuerdos se me antojan tan nítidos que parece me hubieran sido implantados, aunque se que es imposible (¿será posible en un futuro?).

*QE2 es un disco de Mike Oldfield, que descubrí entonces. Hoy ha vuelto a sonar en mi mp3 (un mp3 distinto) y un montón de recuerdos han venido a mi mente.


jueves, 15 de febrero de 2018

It's natural to be afraid

Y cada latido es diferente del siguiente, cada instante es único, irrepetible.

Días de muchos altibajos, pero también con momentos preciosos de sinceridad, complicidad y calma.

Explosions in the sky suele reflejar muy bien mis estados de ánimo, y asocio It's natural to be afraid a éstas semanas complicadas pero a la vez provechosas porque suponen empezar un camino, una revolución en mi interior.

Sigue dando vueltas si aguantas de pie*

*(Eso lo dice Bunbury en una de sus canciones.)

Pues eso. Casco, arneses, guantes y a correr pero sin correr. Como aquella vez en un rallye virtual. En Grecia. Intentando no romper el coche. Intentando no romperme yo mismo más.

martes, 13 de febrero de 2018

Unit pro link

Un aula. Un examen. Se me antoja hace un siglo. Pero sólo han pasado 14 años. Busco el punto de unión entre ese momento y el ahora. Yo mismo. Cómo me sentía. De febrero a junio. Del invierno al comienzo del verano. No ser capaz de dormir. No ser capaz de concetrarme (entonces, en los apuntes). Hay detalles que recuerdo con claridad y otros que no. Los blogs. Los que leía y el que creé en mayo. Marta.

Paseos en bici y fotos con una diminuta cámara digital.

Tan parecido, tan distinto.

En lugar de blog, diario. Podría buscar esos meses, pero me basta con mis recuerdos. Que son menos precisos que las palabras en un archivo de word. Pero los recuerdos llaman a sensaciones. En la tripa, en los ojos, en la mente.

Desde luego entonces me hubiera encantado tener un refugio como éste. Al menos aquí siempre hay silencio y un lugar donde escribir.

lunes, 12 de febrero de 2018

Agridulce

Me sigo alterando/enfadando/poniendo triste con mucha facilidad.

Los sitios con mucha gente me agobian. Necesito al menos unos minutos para estar sólo conmigo mismo y sin ruidos. Al menos tengo mis cascos chachis azules y Wim Mertens.

He dormido 7 horas. Podría decir "por la mirtazapina". Pero otros días he dormido mucho menos y también con mirtazapina de por medio.

El miércoles es un día pseudo importante.

NA me hizo olvidarme del desencuentro de última hora. NA es muy grande.

domingo, 11 de febrero de 2018

Después de otro día desastroso

No puedo cambiar el pasado pero si lo que ocurra desde éste preciso instante.

Comer, dormir, leer y hacer ejercicio me hacen sentir mejor incluso en los peores días.



Quiero seguir viviendo pero no así.

No puedo exigir atención constante.

Nuevamente me desvelé como a las 2:30 de la mañana y hasta que pude volver a dormirme creé una nueva cuenta de twitter (incumpliendo mi precepto de no llevar máscaras). Así leo menos morralla y sólo las pocas personas que me interesan. Y a su vez me sirvió para hacer más corta y agradable otra noche más de insomnio, medio en blanco.

Hoy estoy mejor, todavía algo triste y con el ánimo bajo, pero mucho más calmado que ayer. Los sábados son desastrosos desde hace casi dos meses. En general no tengo ganas de ver a nadie y menos a la gente que quiero, es una contradicción más.

sábado, 10 de febrero de 2018

Líneas de código

No soy un desastre.

No me voy a quedar sólo para siempre.

Lo que siento no es objetivo, es una mezcla de cansancio, tristeza, acomodación a la mirtazapina, soledad ...

Cancelar pensamientos feos. NO SON TUS PENSAMIENTOS, SON LOS PENSAMIENTOS DE LA ANGUSTIA.

Hacer la cama.

Primero hay que coger en brazos al gato que está sobre el edredón nórdico.

El gato no entiende por qué el humano con el que comparte piso está tan raro.

He de aprender de la calma y distancia de los gatos.

He de ir a cenar después de hacer la cama.

Wim Mertens ha sido de lo mejor de la tarde. Wim Mertens y Marta.

Venus me dijo que su música le acompañó durante una época muy dura de su vida.

Socializar requiere práctica. He de relacionarme más con otros humanos. Pero ahora mismo me saturan.

Aviso de pérdida

Si fueras un ángel, hoy te habrías ganado tus alas.

Hoy el vacío me llama pero no le escucho.

¡GRACIAS! ¡BUENAS NOCHES!

jueves, 8 de febrero de 2018

Decepción > pensamientos sin hilvanar* > recuperación (rapid recovery)

*SI ESTÁS BAJO DE MORAL NO LEAS ESTO. SI NO LO ESTÁS CASI QUE TAMPOCO.

SI NECESITAS DESAHOGARTE > dragolflysp@gmail.com

DECEPCIÓN >

Decepcionado

Me dice el psiquiatra que es importante seguir el tratamiento. Vamos no me jodas. No se me habría ocurrido.

Muy frío. Decepción. Mercancía.

PENSAMIENTOS SIN HILVANAR >

Bloqueo diferencial sirve para subir cuestas con poca adherencia. Primera en cortas, diferencial bloqueado. Diferenciales se bloquean secuencialmente central, trasero, delantero orden. Quiero decir, primero el central, luego el trasero y luego el delantero. El delantero es delicado porque al ser ruedas directrices puedes romper palieres. Si haces giros en terreno con adherencia con el diferencial delantero bloqueado puedes romper un palier. El bloqueo de diferencial anula el efecto del diferencial. Hace solidarios los ejes o las ruedas. Pero claro no tiene sentido poner un bloqueo si hay agarre.

RECUPERACIÓN >

¿Que tipo de diferencial llevarán los 3008 del Dakar?



Puesto de conducción. Me encanta.


Psiquiatra: - ¿Ha tenido intentos de suicidio?-
Yo -No-
(Pensamiento: nivel de empatía del profesional tendiente a menos infinito. Lo ha preguntado con el mismo tono de voz que me preguntó la fecha de nacimiento).

La próxima le digo que escucho voces en el Decathlon que me dicen VENGA VA OTRA BICI MÁS NO IMPORTA. PIENSA EN BICIS. NO PIENSES EN COSAS FEAS. BICIS DE CARBONO. BICIS 1X11. BICIS 1X12. BICIS RÍGIDAS. BICIS DOBLE SUSPENSIÓN.



miércoles, 7 de febrero de 2018

Tormenta tropical

El viento amaina. La calma se acerca. La brisa seca la piel húmeda de lluvia y de lágrimas. El agua acaricia la arena.

De un huracán dolorsamente intenso y destructor ... a una tormenta tropical.

La calma está más cerca. Sólo pido eso: estar tranquilo, poder dormir muchas horas, que vivir no duela.

Tengo muchísimo sueño a pesar de ser poco más de las 20:30. Escribo desde la cama y literalmente ya no puedo más. Se me cierran los ojos. Dormir ... necesito dormir ...

Buenas noches y buena suerte.

Descanso

-¿Haces descansos? ¿A qué hora el primero? ¿Sales a la calle?-

-Si. A las 11. Salimos a la puerta de la oficina.-

Mensajes aparentemente triviales a través de aquella archiconocida aplicación para teléfonos móviles. Sabía leer entre líneas y supo que algo no andaba bien. Se le antojó que tras aquellas palabras aparentemente neutras se ocultaba una petición de ayuda. Como el piloto de un avión con una avería grave que se comunica con los controladores aereos y declara emergencia.

Minutos después, tal y como le había dicho estaban en la calle, bajo el sol con uñas del invierno. Una pausa breve como necesaria. Mientras algunos insistían en seguir hablando de trabajo el intentaba desviar la conversación hacia otros temas, banales, pero que por lo menos servían para despejar la mente.

La vio llegar, en su coche azul cielo, del mismo color que el íris de sus ojos. La vio llegar como quien ve llegar la tormenta. Como un controlador aéreo en la torre de control pendiente de los aviones.

-297 ¿declara emergencia?-
-Afirmativo-
-297 autorizado pista tres cero, servicios de emergencia avisados-

Aparcó en doble fila –las malas costumbres nunca se olvidan- y se acercó a ellos. Medía como 1,60 m y transmitía fragilidad, aunque sabía que en parte sólo era una falsa impresión, puesto que era cinturón negro de kárate. Podía expresarse con fluidez en cinco idiomas (a él le costaba hablar inglés medianamente bien) y manejaba con soltura complejos conceptos macroeconómicos. Pero los dos compartían un vínculo: el que ha paseado por el alambre, con el vacío a sus pies, con un inabarcable mar de negrura lamiendo sus pasos y ha vuelto a la luz, pero no sabe si tendrá que volver a hacer ese camino, ni si tendrá fuerzas para volver a hacerlo.

Recorrió los escasos metros que les separaban con pasos cortos y rápidos. Saludó al grupo, de forma cortés pero breve y se dirigió a él. Sus miradas se cruzaron y supo que algo no andaba bien. Pudo leer la pena en sus ojos. Le tomó de la mano y se apartó unos pasos del grupo.

-¿Me abrazas por favor?-

Desplegó sus brazos, largos y delgados, se le antojó con la rapidez que se despliega un paracaídas en plena caída libre. Y le abrazo. Se abrazaron.

-¿Cuánto has dormido?-

-¿Y tu? ¿Cuánto has dormido?-

-Menos de lo que debería, pero lo suficiente para llegar a la noche-

Fighting back the tears. Luchando por no romper a llorar. Eso debía sentir ella. A punto de llorar, a punto de estallar.

-Ven. ¿Has desayunado?-

Comenzaron a andar hacia el pequeño coche azul cielo. Reto moderno, o neo reto. Con aspecto de los 50 pero tecnología del SXX-

-¡Pareces mi madre!-

-Si, si, pero apuesto a que no has comido nada desde ayer. Necesitas comer regularmente e hidratarte. Aunque haya días que no tengas apenas apetito o no te apetezca. Déjame las llaves de tu coche que te propongo una experiencia religiosa.-

Desbloqueó el cierre centralizado con el mando integrado en la llave, abrió la puerta izquerda y se acomodó en el asiento del conductor. Ella hizo lo propio en el lugar del copiloto. Conducir a agotado y a punto de llorar no era nada recomendable. Lo que no le impedía saltarse sus propias recomendaciones.

-¿Qué experiencia?-

Giró la llave de contacto y arrancó el motor. Ronroneaba de forma apenas audible. Se le antojó un sonido comedido y educado, tal y como lo era ella. Salvo quizás en un día como ese. Las emociones desbocadas, como un devastador huracán, todo lo arrasaban.

martes, 6 de febrero de 2018

Barro

Obstáculo:

Opción 1, atravesarlo
Opción 2, rodearlo
Opción 3, volver sobre tus pasos.

Sopesar las opciones. Pensar antes de actuar. Entrenar la paciencia. Andar por el barro sin caerse. Sólo algunas manchas en las zapatillas y en los bajos de los pantalones.
Entrenar la paciencia.

Buenas noches y buena suerte.

lunes, 5 de febrero de 2018

Lágrimas .... y alegría.

Hoy he recordado parte del magnífico libro "El Dakar" de Javier Olave. Compré ese libro en las navidades 1999-2000. De nuevo me vuelven recuerdos muy nítidos de hace más de 18 años. Quizás porque entonces me sentía como ahora. Nervios, lágrimas a flor de piel, problemas para concentrarme y para dormir. Días agotadores pero imposibles de olvidar.

Capítulo V. Las lágrimas de Miguel.

-¡Háblame, háblame!- Miguel interrumpió el silencio con voz desesperada.
-¿Qué...?-Atónito, le miré asustado. Vi que le caían lágrimas por las mejillas. Pensé inmediatamente que algo le dolía mucho. Podía ser un cólico nefrítico, o una úlcera, o....-
-¡Háblame, háblame! ¡Dime cosas, joder...!-
-¿Qué te pasa? ¿Qué te pasa, Miguel?-
-Nada, estoy bien, pero no dejes de hablarme, no te calles...-

(En 1996 Javier Olave copilotaba a Miguel Prieto en un Mitsubishi Montero largo de la clase T1).

Muchas veces me he sentido así, al manirllar de mi vieja KTM rallye virtual, al borde de las lágrimas o llorando directamente. Pero también dispuesto a ayudar a otros participantes en el rallye de la vida. Un gesto, una palabra, una mirada que ayudan a seguir adelante.


Pero hoy es un día bueno, a persar de la nieve, aunque cuando sonó el despertador ya estaba en la ducha. Aunque la ansiedad a veces me pueda todavía. Aunque me ponga la venda antes que la herida. Aunque intente anticipar, pensar y si ... y si no ...

Hoy es un buen día.

(Y ME HA ESCRITO EL DIRECTOR DE MOTO VERDE)

Buenas noches y buena suerte.

domingo, 4 de febrero de 2018

Colores



La última vez que me sentí así, cuando por fin empecé a remontar y lograba dormir bien y no alterarme por todo era como finales de Marzo de 2015. En uno de los múltiples correos que intercambiaba con Venus (Compañera, amiga, amante, confidente, maestra) le hablaba de ésta bici. NS Bikes Clash 1 2013. La bici en si es lo de menos. Me gusta, como la mayor parte de las bicis. Lo importante es la combinación de colores en el manillar y puños, un lado azul y el otro verde. Esos colores me transmitían a la vez calma, paz y alegría.

Algún día volveré a sentirme así.

Calma, paz y alegría.

Propósitos para 2018
1-Dormir bien
2-Controlar la ansiedad
3-Que me la suden  den igual actitudes que ni dependen de mi ni puedo cambiar
4-Aprender a cocinar
5-Socializar más (socializar en general)
6-Cuando haya cumplido más o menos 1 y 2 buscar un nuevo trabajo

sábado, 3 de febrero de 2018

Que el miedo a volver a caer no te impida volver a volar*


Incluso en los días más oscuros, siempre hay un pequeño hilo de luz. No voy a escribir/describir cómo me siento, como me he sentido hoy. Pero ya pasó. Y siempre hay un alba en la que despertar, o al menos siempre llega el amanecer, aunque siga sin dormir toda la noche ...

Buenas noches y buena suerte.

*Segundas partes si fueron buenas.

¡GRACIAS!
¡BUENAS NOCHES!








Madrugadas de calma e insomnio.

Llevo despierto desde las tres y media o así. No se si me voy a poder volver a dormir, aun con el efecto de la mirtazapina que tomé allá por las diez y cuarto de la noche de ayer.

Es una lata no ser capaz de dormir aunque esté muy muy cansado como lo estaba ayer. Semana de muchísimos altibajos, pero tras cinco horas de sueño todo es distinto y vuelvo a recuperar la esperanza. Al menos estoy calmado. Esa calma dulce y extraña, mezcla de la medicación, el cansancio y el pequeño grado de control que voy teniendo de mis emociones

Como era aquello que pensé y escribí ... Soldados anónimos de batallas invisibles que tienen lugar lejos del tiempo y el espacio, en el interior de nuestras mentes. Mil veces abajo, mil más arriba ... He de estar lo más tranquilo posible, intentar dormir, hidratarme y comer dentro de un poco, desayunar (la verdad es que no tengo el apetito de lobo habitual en mi). Después quizás devuelva unos libros en la biblioteca ...

Pero todavía es muy de noche. Tiene que amanecer. Y las noches de insomnio de los fines de semana, cuando no hay despertador ni trabajo al que entrar a las 08:00 se pueden hacer eternas.

La cama a mi lado, con Marco, el gato pirata tumbado en ella. Y una revista (Moto Verde de éste mes). Junto a mi cama o en mi cama nunca falta agua, música y lectura ... a veces por el placer de escuchar música o podcast en la cama y de leer en la cama. Otras como forma de hacer las noches infinitas más llevaderas. Noches como la de hoy.

Buenos días y buena suerte.

COME ON, PUSH!

jueves, 1 de febrero de 2018

Reflexiones

¿Qué me provoca ansiedad?

  • Cambios o incertudumbre. Todo lo que se sale de lo previsible.
  • Relacionarme con personas.
Es decir TODO. La vida en sí misma es incertidumbre e implica relacionarse con otros seres humanos, aunque sea para comprar el pan. (Y así he llegado hasta donde estoy ahora. Lleno de rarezas, introvertido, con apenas amigos).

Son días extraños, de muchos altibajos (de nuevo) y con la sensibilidad que me caracteriza a flor de piel más que nunca. Extraños y duros, agotadores, pero bonitos.

No quiero seguir pensando en lo que me pasa, por qué me pasa, cómo me siento, ¿cómo me sentiré mañana?

En su lugar pienso en otra de mis rarezas. Adoro las furgonetas. Me imagino al volante de una Toyota Proace. Furgo, bicis, una pareja de galgos y buena compañía.


A new day has come

El amanecer queda a la vez cercano y lejano. No he dormido todo lo que debería pero si profundo. Un nuevo día. Un nuevo reto.

¡GRACIAS! ¡BUENOS DÍAS!