Distintas medidas de rueda (las clásicas 26" se han visto relegadas a las bicis de gama baja, primero fueron las 29", luego las 27`5" -que parecen ser el equilibrio perfecto entre las dos-, las exóticas fat bikes de más de 4" de ancho y las nuevas 27´5"+ y 29"+). Transmisiones diversas como 3x10, 2x10, 2x11, 1x11 y ahora 1x12 (sólo el cassette vale más de 300 €). Por no hablar del Shimano DI2, cambio electrónico. Largas suspensiones, frenos de disco y cuadros de aluminio o fibra de carbono. Frenos de disco, por supuesto. Y bicis de pedaleo asistido (las "electricas" famosas).
Todo, por supuesto, a precios no aptos para bolsillos terrenales. Allá por los 90 una bici de más de 100.000 pesetas (600€) ya era una pasada y una de 300.000 (1.800 €), sin palabras. Ahora supuestamente las bicis de 1.000 € son "asequibles". Y el límite es el cielo, 6.000€, 9.000€, 12.000 €. El ciclismo es uno de los pocos deportes donde puedes ir a una tienda y comprar una bici de competición. En parte por eso hay precios tan elevados. No puedes ir al concesionario de la esquina y comprar un F1 o un WRC. Una bici de carreras, sea de asfalto o de campo, si que la puedes comprar en una tienda y siendo un particular.
Y llega un momento en que te preguntas si la satisfacción y la alegría de ir en bici dependen del número de dígitos que cueste tu montura ... Pues NO.
Al final yendo en bici buscas moverte de aquí para allá sin hacer ruido, descubrir nuevos paisajes, hacer ejercicio. Jugar con el equilibrio. Eso lo puedes hacer con una bici de 150 € o con otra de 6.000 €. (Ejemplo: bici del alquiler en Sevilla) Basta que sea de tu talla y esté bien ajustada. Quizás donde más se nota la calidad de una bici es en campo puro, sobre terreno muy irregular, donde la calidad y longitud de las suspensiones se notan mucho. Y los frenos.
Mi última bici es aparentemente sencilla. A primera vista puede parecer una "singlespeed" (bici de una sola velocidad). Lleva el cambio integrado en el buje trasero. Muy típico de las bicis de paseo allá en la vieja Europa pero una autentica rareza aquí. Tiene 3 velocidades, lo que puede parecer ridículo -las bicis de paseo más sencillas con cambio "externo" son de 6v, y las de montaña como poco de 21v-. Pero en un cambio tradicional, en cuanto tienes 2 o 3 platos, hay velocidades duplicadas, y combinaciones que no se pueden usar porque la cadena queda muy cruzada (plato pequeño-piñón pequeño, plato grande-piñón grande). Además de la complicación que tiene para los principiantes tener dos mandos de cambio. Un cambio de 3v se queda un poco corto de gama de desarrollos -aunque el salto entre marchas es mayor que el que hay entre un piñón y otro- pero el resto son ventajas. Se puede cambiar sin dar pedales. El mecanismo va protegido de golpes y suciedad en el interior del buje. Como desventajas, la gama de desarrollos ya comentada -no he probado cambios de 8v pero seguro que no ocurre- el precio y el peso.
El resto ... es una bici urbana/híbrida, a caballo entre una bici de carretera y una de montaña. La posición no tiene nada que ver con una bici de paseo típica con el manillar muy alto, se asemeja más a una bici de montaña cañera. Llevo "por accidente" un manillar un poco más ancho y se agradece. Los guardabarros son definitivos para rodar a diario. Y los frenos de disco mecánicos, sin llegar a la potencia de unos hidráulicos, funcionan genial y son incluso más fáciles de ajustar que los típicos vbrake. El cambio en el buje, una vez acortado el desarrollo a mi gusto (piñón de 21 dientes en lugar de 19 que trae de serie) es maravilloso: te ahorras un montón de cambios y al abultar tan poco es muy práctico en ciudad donde metes la bici en el ascensor, tren, metro ...
En fin, me ha quedado un tochazo incomprensible. Al final, sube a la bici que tengas más a mano -cuando baje el sol- y a rodar y a disfrutar ...
PD. A pesar de todo sigo soñando con la diminuta Brompton plegable y algún pepinaco de carbono.










