lunes, 28 de noviembre de 2016

All we need is somebody to lean on



Do you recall, not long ago
We would walk on the sidewalk
Innocent, remember?
All we did was care for each other

But the night was warm
We were bold and young
All around the wind blows
We would only hold on to let go

Blow a kiss, fire a gun
We need someone to lean on
Blow a kiss, fire a gun
All we need is somebody to lean on

What will we do when we get old?
Will we walk down the same road?
Will you be there by my side?
Standing strong as the waves roll over

When the nights are long
Longing for you to come home
All around the wind blows
We would only hold on to let go

sábado, 26 de noviembre de 2016

The Path - El camino*


De nuevo en el camino. Y ya ha pasado un año más.

No tengo demasiado derecho a quejarme: estoy vivo y entero. La tristeza y la ira ya no dominan mi vida. He perdido la cuenta de los días que llevo durmiendo bien, lo cual es maravilloso. Aun siendo solitario, tímido, introvertido, se me antoja he conseguido ser un poco más abierto. Situaciones sencillas y cotidianas que antes me alteraban mucho, como una clase de inglés, algún desencuentro sin importancia, el ruido que a veces me rodean, ahora me afectan mucho menos, o directamente no me afectan.

Mi familia, mi pequeña y amada familia, está mas o menos bien. Y aunque no creo en Dios pido por ellos. Al final el bienestar de la gente a la que quieres y la propia salud física y mental es lo que realmente importa, el resto tiene arreglo de una u otra forma.

He de buscar un nuevo camino, puesto que la senda actual se me antoja demasiado angosta, más que senda empieza a ser una acequia y me gustan los espacios más abiertos. Hoy he puesto la primera piedra. Un camino de mil millas se inicia con un solo paso.

De vuelta a casa bajo una lluvia ligera, pensaba en cómo protegía mi cuerpo con abrigo, guantes, braga y gorro, de la lluvia, del aire si no gélido si frío e incómodo. Pensaba cómo proteger mi mente de la tristeza y de la ansiedad. Se que no es tan fácil como enfundarse una camiseta térmica o unos guantes, pero poco a poco he ido adquiriendo ciertas rutinas con las que mantener un estado de ánimo más estable. Lo que no impide que tiemble escribiendo esto, recordando sensaciones vividas, instantes, momentos, destellos.

Destellos.

Ya no necesito invocar mi grito de ánimo (COME ON, PUSH!) tantas veces, pero a menudo me imagino al volante de un coche de carreras, con la mano derecha enguantada accionando el cambio. O al manillar de una moto de Dakar. O al manillar de alguna bici cañera ...




¡GRACIAS! ¡BUENAS NOCHES!

*Este año la foto es de archivo, añeja, de 2009, 28 de Marzo de 2009, preciosas tierras alicantinas, coches de rallyes y una cámara en las manos. Y un par de personitas especiales a las que visitar. Éste año no fui capaz de encontrar el coche con el dorsal apropiado, por un instante lo interpreté como una señal de mala suerte pero NO ... es una simple casualidad ...

jueves, 24 de noviembre de 2016

Positivo

Encrucijada. Desmoronamiento. Hundimiento quizás.

Me he acomodado. Si. Me está pudiendo la pereza. He de empezar a buscar.

Pero mientras tanto, yo a lo mío y chimpún. Que las injusticias y desigualdades me resbalen completamente.

Y disfrutar de cosas pequeñas pero preciosas como enriquecedoras e intrascendentes conversaciones en el cercanías. Sigo siendo solitario e introvertido, pero a la vez, aunque sea un poquito, más abierto.

A veces tengo la sensación de que se me escurre el tiempo entre los dedos. Pero a la vez me siento en paz conmigo mismo. Y eso es precioso.

Quizás simplemente espere al nuevo año y empiece la búsqueda. Mientras tanto ... a disfrutar de lo positivo.

Marco trastea curioso. Tripa llena y serie absurda y divertida en el ordenador. Y pronto a dormiiirrrr muchas horas ...


miércoles, 23 de noviembre de 2016

lunes, 21 de noviembre de 2016

Alegria, reflexión, melancolía y rallyes

Alegría

Somos personas muy distintas, casi opuestas. Eso no impide que nos tengamos cariño y hayamos aprendido el uno del otro. Creo que ha sido muy consciente de mi evolución.

Por eso me alegré mucho de su nuevo destino, de una nueva oportunidad. Improvisé un pequeño detalle de despedida. Y apenas recordaba la pequeña herramienta de 3 mm que le regalé mas de dos años atrás. En una época oscura.

Me hizo reflexionar. Algo que ya tenía meridinamente claro desde hace meses. Buscar un nuevo destino.

Ni los cambios ni la búsqueda me atraen. Sumado al cansancio de toda la semana. Melancolía. Esperando para entrar a clase, de buena gana me hubiera vuelto a casa, sólo a dormir y a hacerme un ovillito bajo el nórdico. Por suerte, la clase resultó interesante.

Rallye. Preciosos coches de rallyes delante de mis ojos y del objetivo de mi cámara. En un día fresco pero luminoso. Carrocerías de formas bulbosas, grandes ruedas y frenos. Y un sonido atronador y excitante. A punto de comenzar un tramo, antes de entrar al control horario, bloqueaban las ruedas traseras con el freno de mano y hacían deslizar las delanteras acelerando bruscamente para calentar los neumáticos. Precioso. Además me permitió despejarme y olvidar el día anterior. Pero, una vez más, era uno de los pocos que acudía solo.

jueves, 17 de noviembre de 2016

Destellos

Destellos.

Una canción. Una canción sonando en mi mente. Recuerdo con canciones e inmediatamente me transporto a ese tiempo. Años atrás. Un yo quizás igual, quizás diferente.

En un mar, un mar de tristeza. Con destellos de calma y bocanadas de alegría. Quizás no un mar continuado de tristeza, quizás más un mar de días opacos de la misma tonalidad, salpicados de tristeza. E insomnio.

Ahora no es perfecto, pero es un mar de calma. Con destellos, de alegría y de tristeza, pero más de alegría. Sigo siendo básicamente introvertido, tímido, reservado, reflexivo. Pero aprendo a (intentar) darle menos vueltas a las cosas. Y a ser un poco más payaso y excéntrico. Construyendo una especie de coraza que a veces no es ni siquiera coraza (porque en realidad soy así de peculiar y me interesan cosas muy diversas).

Destellos.

Me sigo emocionando con mucha facilidad. Alegría, nostalgia, pena, enfado. Pero con menos intensidad. ¿Eso implica que la alegría sea menos intensa, más filtrada? Creo que no. Creo que sólo estoy logrando cierta calma. Mar de calma. Plateado y apacible.

Destellos.



Los coches de rallyes indican el momento óptimo de cambiar de marcha con secuencias de leds de distintos colores. Verdes, azules y al final rojos. Los testigos de alerta también tienen su código de colores. Un chivato rojo es indicativo de que algo va mal. Después de algún tiempo con muchos chivatos rojos brillando, ahora son más verdes que rojos.

Buenas noches y buena suerte.

lunes, 14 de noviembre de 2016

Sensación

De madrugada me he despertado con una sensación muy extraña. De ahogo. No me costaba respirar, como en alguna ocasión de resfriado y mocos. Pero esa sensación seguía, y me ha acompañado durante algunos minutos. Se me antojaba que respirar no era un proceso automático. Que tenía que concentrarme en respirar. Al final he ido a por Marco y su compañía en la cama, acariciarlo, su calor, sus ronroneos, aunque pronto haya dejado mi cama para volver a su atalaya (un sillón) me han ayudado a sentirme mejor, a calmarme. Realmente no estaba nervioso, pero era una sensación muy desasosegante.

A la media hora he vuelto a dormirme y al despertar -también de madrugada, todavía de noche- aquel momento parecía irreal y lejano.

Tal vez por lo que tocaba hoy (aunque al final haya sido lo esperado, es decir ... NADA). Me ha recordado sospechosamente a un ataque de ansiedad o de pánico (aunque no me sentía nervioso, ni ansioso). Raro ... pero ya pasó ...

Wheeler deales en la tele, tripa llena, Marco campa a sus anchas, el caos amable de mi casa y todo parece lejano.

Al final ... ONLY TIME WILL TELL.

sábado, 12 de noviembre de 2016

Sueño

En menos de una semana he recuperado mi sueño. Hoy he vuelvo a despertarme a una hora lógica para ser un sábado. Y ya tenía otro precedente, el miércoles también me levanté tirando a tarde.

He dejado de rebotar. Sigo más nervioso de lo habitual. El cambio de hora, ser THE ONE por dos veces ... en fin. Se avecina un día importante (aunque su resultado seguramente sea agua de borrajas) en el que mantener la calma y la diplomacia.

Nadie me garantiza que no vaya a alterarme, pero ahora tengo más recursos (simplemente respirar). Y la ayuda de Marco.

Ayer estaba agotado, muerto de sueño antes de la (ahora de nuevo habitual) clase de inglés viernesera vespertina. De buena gana hubiera vuelto a mi zulo, simplemente a dormir. Aguanté y la clase y la circunstancial compañera de pupitre de ojos azules resultó muy agradable.

Fin de semana ... descanso ...

Después ... ONLY TIME WILL TELL

jueves, 10 de noviembre de 2016

Snow & Lights



Como entonces: frío, incertidumbre, haces de luz cegadores, tenue luz del sol, palabras vacías de compromiso e implicación que no significan nada. Y ruido. Mucho ruido.

Yo a lo mío y chimpún. Si es necesario ese gesto de descontento, que lo es, pues adelante.

Mientras tanto seguir pensando en cosas agradables como los lametones de Idefix, parques de asistencia ....



martes, 8 de noviembre de 2016

Días de borrasca ... víspera de resplandores


Y cuando el futuro es improbable
Cuando pensar no es suficiente
Y cuando aquello
que en teoría
No puede
haya sucedido

domingo, 6 de noviembre de 2016

Jacometrezo

Hace muchísimos años (finales de los ochenta, principios de los noventa) nuestra profesora del colegio A. nos intentó explicar lo que era la homosexualidad. Yo no lo entendí. Pensaba que era algo fisiológico, relacionado con los genitales. Algo así como tener los dos sexos a la vez. Pero lo que si que recuerdo es que nos lo explico con neutralidad. No era ni bueno ni malo. Simplemente era.

Más tarde lo entendí. Que un hombre deseara a otro hombre. Que una mujer deseara a otra mujer. Ni bueno ni malo. Es. No voy a negar que me chocaba. Pero lo respetaba. Intentaba ponerme en su lugar y si ya es difícil intuir si otra persona siente algo por ti, se siente atraída por ti, además intuir su orientación sexual ... Y ese era el menor de los problemas. Al diferente se le señala, se le insulta, se le ridiculiza. Cuantas veces habré escuchado "maricón" "bollera" "tortillera" "pierde aceite" y un largo etc.

Yo amo el amor sobre todas las cosas. ¿Que puede haber de malo en el amor, el cariño, el deseo? (Siempre consentido y entre adultos).


Jacometrezo es una calle pequeñita que empieza en Callao y acaba en la Plaza de Santo Domingo. Es una de mis zonas preferidas de Madrid. Plaza de España, Callao, Cibeles. En otra de mis legendarias épocas de insomnio, hace algunos años, un amanecer de verano acabé rodando en bici por Callao. A pesar de lo temprano de la hora había bastante gente. Me fijé en dos chicos rabiosamente guapos. Ventitantos años, altos, levemente musculados. Que me gusten las mujeres no significa que no reconozca a un chico guapo. Pero a parte de su físico me encandiló aquel cruce de miradas de ternura, amor y deseo. Ese abrazo. Uno de esos abrazos en los que el tiempo se para, el mundo se para. Después de una noche de poco sueño, estaba cansado y sensible y aquel momento tan intenso casi me hizo llorar de emoción. Agradecí rodar sobre mi vieja bicicleta y poder pasar inadvertido, como de puntillas.

Yo amo el amor sobre todas las cosas, pero, desde pequeño me di cuenta que hay amores bien vistos y otros que no lo son tanto. Incluso en una sociedad supuestamente avanzada como la nuestra hay miradas, burlas, comentarios, incluso agresiones. Y en otros países literalmente la homosexualidad es delito penado con la muerte.

Esta mañana me desperté otra vez muy pronto y dando vueltas en la cama, a veces con la compañía de Marco, el gato travieso, escuchaba un podcast de Documentos RNE, sobre la homosexualidad en el franquismo. Bajo el nórdico escuchaba horrorizado relatos de encarcelamientos, destierros, clandestinidad, palizas y electroshocks. Sólo unos pocos años atrás.

Yo amo el amor y sueño con un día en que ninguna pareja tenga que mirar por encima del hombro antes de besarse, para comprobar que nadie les observa.

sábado, 5 de noviembre de 2016

Historia de mi sueño

Desde 2015 no describía mi sueño. Sueño con mayúsculas. No mis anhelos. No. Simplemente, las horas que he conseguido dormir.

En realidad, no he tenido ninguna noche en blanco, pero un par de noches de ésta semana, si que dormí bastantes menos horas de lo que suelo (7-8 horas). Se que acostarme más tarde de lo habitual (por estar escribiendo, por ejemplo) no me sienta bien. Y que he de intentar "liberar" mi mente antes de tirar para la cama.

Hoy dormí bastaaantee (como 8 horas) pero, como en otras ocasiones, me desperté prontísimo. Como a las seis. A partir de ahí he dado muchísimas vueltas. Se que he conseguido dormirme algo. Pero me asusta volver a las andadas. A estar ... tan sensible. Con la mente girando a muchas rpm. A pensar cómo dormiré o si me despertaré de madrugada y a partir de ahí nada de nada.

Intento relajarme. La lluvia no ayuda a hacer ejercicio, pero he salido un poquito en bici. Me tuve que volver enseguida porque llovía. Es uno de los recuerdos del día: rodar en bici bajo la lluvia, sin gafas (las olvidé en casa, gafas transparentes que yo llamo "blancas", aunque en realidad sean transparentes) con el agua golpeando la visera del casco, mi ropa, la bici. El sonido de las cubiertas de la bici acariciando el asfalto empapado. E ir cantando en el coche camino de hacer la compra. Manolo García (a tu hoguera de pavesas llego y soy bien recibido).

Buenas noches y buena suerte.

jueves, 3 de noviembre de 2016

Rebotando

Por primera vez rebotando en muchos meses. De nuevo en la parte amarga de mi burbuja. Pero rebotando poquito. Rebote chiquitito.

Personas agradables, pensamiento positivo y a volar. No puedes rendirte todos los días. Todos somos especiales ... pero a la vez corrientes.

Y alguien querido pasaba circunstancialmente por el taller. Pero está mejor. Uf. Eso es lo realmente importante.

Pensar en cosas agradables como bicis de descenso de largas suspensiones capaces de absorber cualquier rebote.


O en apaños para duplicar el número de marchas de mi bici híbrida (un cambio como tensor de cadena sin cable ni mando y delante un desviador delantero y un pedalier de dos platos, con su desviador, lo complicado es poner un cambio en una puntera sin soporte para él)



Y escribir todo esto en un autobús articulado rodeado de colegiales, madres, padres, abuelos e interesantes conversaciones sobre meriendas.

miércoles, 2 de noviembre de 2016

Voces

Ignora las voces desagradables y concentrarse en otras más agradables. Que muestran otros puntos de vista. Palabras distintas para llamar a las mismas cosas.

Me ha entrado un ataque de pudor mientras escribo esto, porque he drenado muchos sentimientos aquí. Muchos tienen que ver con el trabajo. Otros con mi vida personal. Llevo LITERALMENTE contando mi vida en Internet desde Mayo de 2004. No creo que nadie conocido (que yo no haya querido) me lea. Además, ahora las redes sociales son más visuales, más ligeras, que los textos eternos aquí publicados.

No todo es blanco, ni negro. Disfruto de lo positivo y escribo. Siempre. Igual hoy estoy, si no rebotando, si levemente más acelerado. El lunes me acosté taaaardeeee. Relámpago, programas, Internet, escribir. Enseguida me dormí pero también me desperte relativamente pronto. Fueron como 4 horas y hacía meses literalmente que no dormía tan poco. Me asustaba mucho volver al insomnio. Hoy sin embargo dormí muchas horas, lo que agradecí. Dentro de un poco ... a dormir.

Buenas noches y buena suerte.

Runway ahead

Y resulta que una sensación en realidad era bastante errónea. Mi empatía tiende a menos infinito. Siendo sensible o pseudosensible como soy debería saber que no solo yo me pongo triste.

Mucha energía pequeña para Venus.

martes, 1 de noviembre de 2016

11

Empieza el mes 11. Justo hace poco más de una hora.

11 es mi mes. Es el mes en el que nací. Noviembre se me antoja parecido a mi carácter. Con cambios de tiempo, cambios de temperatura de la madrugada al alba, del alba a la mañana, de la mañana a la tarde, de la tarde al crepúsculo y del crepúsculo a la noche. Con el cambio de hora, empieza lo que antaño llamaba "el reinado de la noche". Por la mañana es de noche, o casi de noche. Por la tarde es de noche, o casi de noche. Cuando luce el sol (si es que luce) estás en algún tipo de aséptica oficina, donde las ventanas suelen estar lejos (eufemismo de atpc). Aunque lo parezca, no me quejo ... porque hay trabajos peores -trabajar en la calle, trabajar con las manos, jugarse la vida en un andamio o repartiendo pizzas y un largo etc-, peor es no tener trabajo o todavía peor: no tener salud para trabajar.

Me estoy dispersando ... algo muy normal en plena diarrea de frases. Me siento bien. Además, aunque muero de sueño, he dormido bien la noche anterior y, por poder, puedo tirarme TODA LA NOCHE (que no creo) escribiendo. En mi refugio. Marco dormita a mi lado en el sofá. Una serie absurda pero divertida en televisión. El salón en penumbra. En cuanto acabe de arañar estas palabras a la noche, a dormir.

Trabajo, paseo en bici y ejercicio. Todo en conjunto me sienta bien. Se que no debo dormirme en los laureles. Buscar otro trabajo y relacionarme más con la gente. Salir de mi burbuja.

Noviembre. Frío (aunque antes el frío se me antoja empezaba antes ¿será el cambio climático? Oscuridad y luces cegadoras. Aire helado, azulado. Carreras populares, y el rallye de Madrid.

Empieza un nuevo mes. Con descanso. Podría quejarme y pensar que todo está mal pero no lo está. Así que aprovecharé estos nuevos días para aprender y seguir creciendo. Y seguir disfrutando: de cada día, de la gente que me importa y a la que importo.

Mes 11. Piñón grande de 42 dientes y a subir cualquier pared.