viernes, 27 de diciembre de 2019

Navidad

Por fin. Disfruto de las navidades. No me satura estar con otras personas (bueno, a veces si, pero sólo un poco). Dormir es maravilloso. Ya he dormido (y sin medicación) en varias camas distintas a la mía. La fluidez ha vuelto a mis días y es precioso. El pequeño descanso (como el de final de Octubre o el festivo de Diciembre) me sentó genial, pero la vuelta a la rutina no fue difícil. Los festivos salpicados hasta reyes se agradecen. Pero, de todas formas, durmiendo bien recupero más cucharas y así las semanas son mucho más llevaderas. Cuando vuelva la relativa normalidad tras las fiestas, pues tampoco pasa nada.

Al final los post poco a poco se van espaciando. Porque no necesito a cada poco escribir cómo me siento. Aunque me pregunte si estoy bien casi cada día y hable mentalmente con la psiquiatra (la nueva) también casi cada día. Poco a poco me lo voy creyendo.

No recuerdo si encontré en twitter hace x5 años tanta comprensión, supongo que sí. Pero ahora es diferente. Más amable.

La navidad no es mi época preferida, por la falta de luz y por lo artificial y de felicidad fingida e impuesta. Pero ahora no me resulta desagradable.

Escucho The Alan Parsons project mientras trabajo y me recuerda a 2015 y a Venus, por supuesto.

jueves, 19 de diciembre de 2019

VLOOKUP*

Soy humano y mis fuerzas son limitadas. No tengo ninguna capacidad sobrenatural. No puedo curar. Pero si escuchar.

Ignorar a la gente maleducada que ladra en lugar de hablar.

Disfrutar de la gente educada con la que da gusto hablar y trabajar.

No agobiarme (Intentarlo). Tengo dos manos y dos pies. Paso a paso.

Si estoy cansado tengo menos cucharas y me saturo con facilidad. La ventaja es que puedo recuperarlas durmiendo o descansando con facilidad y que entro en bucle mucho menos.

*Use VLOOKUP when you need to find things in a table or a range by row. For example, look up a price of an automotive part by the part number, or find an employee name based on their employee ID.

lunes, 16 de diciembre de 2019

Mundos

Aunque, desde la primavera pasada, no tenga esa facilidad y fluidez para escribir, sigo creando mis propios mundos. Algunos mezclan realidad y ficción. Personajes reales, personajes ficticios, lugares reales y lugares ficticios. Aunque ahora ya no me refugio permanentemente en esos mundos como antaño. Sólo un poco.

Muchos de esos mundos nunca pasarán de la mente a las palabras para ser un relato, o una entrada del blog, o un hilo de Twitter. La mayoría.

Diferentes personas que se expresan de formas distintas. Algunas muy locuaces y otras más calladas como yo. Aún así nos entendemos. Saber, en parte, calmar. O por lo menos que no me contagien más de lo imprescindible su inquietud.

Pero te entiendo.

De nuevo escribiendo en un lugar poco agradable como lo es una unidad de tren, con gente alrededor que se mueve y hace ruidos de diversas formas. Pero no me altera apenas. No como otras veces.

Hoy justo hace X2 meses del principio del final, del principio de un nuevo comienzo. Volver a caminar sin paraguas.

El fin de semana ha sido tranquilo y delicioso. Cuando consigo dormir siesta sin proponérmelo, sin necesitarlo por estar muy agotado, es un buen indicador.

viernes, 6 de diciembre de 2019

Descanso

Un lugar en el mundo. Silencio, bellos paisajes. Un espacio cálido y amplio.

No puedo pretender que llueva hacia arriba. Pero no me afectó demasiado. La espalda está francamente mejor. Acabo de hacer estiramientos para el cuello, y no tengo molestias al girar el cuello. 

Mi plan para la noche es un libro y viejos podcast de misterio.

De nuevo me desperté de madrugada pero me pude dormir. Y es estupendo. Volver a dormirme y poder estar en la cama hasta que sea de día. Pienso en lo mucho que he avanzado y me siento orgulloso de ello.

miércoles, 4 de diciembre de 2019

Alivio

Como en invierno o en primavera, en una ut demasiado llena de gente que habla demasiado alto, de vuelta a casa tras una sesión de fisio. Espalda y cuello cargados. No hacer nada no es una solución. Buscar ayuda sí que lo es.

Fisios y psiquiatras que importantes en mi vida los últimos x3 años. De forma distinta, alivian. El fisio descarga músculos contracturados. En la consulta de la psiquiatra, abrir compuertas y soltar emociones. El efecto puede ser un poco desagradable al principio, pero a la larga alivia. Muchísimo.

¿Que por qué te escucho? Porque tengo confianza contigo. Porque me gustaría que me escucharan si necesitara hablar con alguien. Aunque yo sea más hacia adentro. Deseo poder aliviarte, calmarte, pero no está entre mis superpoderes. Soporte operativo, escuchar. También es importante.

Deseando llegar a casa y descansar en compañía del gato pirata.

Puedo más de lo que creo. La calma es más densa, más firme. Me cuesta encontrar las palabras adecuadas para describirlo.

lunes, 2 de diciembre de 2019

En gracia

Hace algunos años una personita me dijo "se puede alcanzar el estado de gracia". Que no es euforia, ni felicidad constante (eso no es posible) sino calma, serenidad, no vivir en una montaña rusa de emociones opuestas cada día. Y sin medicación.

La mirtazapina fue mi compañera de noches durante 21 largos meses. En general la evolución fue positiva desde el principio (aunque no solo por la medicación, que es un primer paso) pero después de la bajona grande de hace un año pensaba que nunca llegaría el momento de continuar el camino sin ella. Las dos bajadas de dosis por indicación de la psiquiatra, el verano pasado me demostraron lo contrario. Y a mediados de Octubre decidimos intentar retirarla.

Si algo aprendí (bueno, más que eso, pero en particular) con la paroxetina es no buscar en internet qué puedes sentir al dejar de tomar una medicación de ese tipo. Que igual que tiene efectos secundarios, periodo de acomodación, también puede hacerte sentir cuando menos raro al dejar de tomarla. ¿Has leído los efectos adversos del ibuprofeno? Pues también dan miedo. Cada persona es un mundo. Pregunta a tu médico. Internet para ver bicis.

La primera semana fue rara y un poco agridulce. De dormir genial, pasé a dormir bien pero con más despertares. Pensé que lo siguiente sería no dormir o dormir muy poquitas horas. Tres o cuatro, no más. Pues no.

Tuve algún día de ganas de llorar (el cambio de tiempo no ayuda). Otra vez temí asomartme a otro pozo. Pero no fue así.

He esperado mes y medio antes de escribir esto, por si la calma se rompía. Pero tampoco fue así. Y me quiero más y soy un poquitito más sociable. Expreso mis emociones, leo en voz alta ... Cosas pequeñas pero precisas.

Buenas noches y buena suerte.

domingo, 1 de diciembre de 2019

Ejercicio

Venciendo la pereza voy al gimnasio. Pensaba en nadar un poco, a mi aire, pero al final, clase de natación, aquapilates y luego al baño turco. Tengo mis épocas que me da pereza hacer ejercicio. Pero éste fin de semana he ido en bici y nadado. Genial.

Ayer hizo un día medio feo y hoy  un día feo entero. Al salir por la mañana llovía muy despacio. A la vuelta diluviaba. Le tengo miedo a la lluvia porque el otoño pasado fue complicado. Pero me siento bien. Muchas veces al ir a dormir (sin el ritual de la mirtazapina, que a veces se me hace raro) pienso si seré capaz de dormir. Cuando no podré dormir. Pero me despierto menos veces. Estoy a gusto en la cama despierto por la mañana. Casi siempre me vuelvo a dormir, en los fines de semana. Pero si no, no siento el deseo de levantarme enseguida.

Noviembre. Sin medicación. Un mes entero. Mes y medio en total. El último mes natural sin mediación fue diciembre de 2017. Ha pasado un siglo desde entonces. El año pasado fue la fiesta absoluta de las pastillas (aunque necesaria) y ahora lo más fuerte que he tomado es paracetamol (para el resfriado) e ibuprofeno (para la espalda).

Poco a poco voy avanzando y es precioso.

sábado, 30 de noviembre de 2019

Barro

Que el único barro que pises sea el que hay en el suelo, camino de un tramo. A ver preciosos coches de rallyes.

Saber que en la próxima consulta iba a encontrar un médico amable y que me escuchara me alivió mucho. Y a la vez me doy cuenta de que puedo seguir adelante por mis propios medios. Pero tener esa burbuja de sinceridad y comprensión me alivia.

Hoy volví a salir en bici y me ha sentado bien. Cada vez duermo un poco mejor todavía. Duermo más tiempo seguido.

Y hay personas que confían en mí. Y a través del blog y de Twitter, me desnudo emocionalmente y no me resulta desagradable.

Buenas tardes y buena suerte.

miércoles, 27 de noviembre de 2019

Luz y alivio

Alivio al salir de la consulta. Siempre me remueve cosas. Y hoy al atenderme otro psiquiatra, un poco más. Pronto me enteré que la sustitución era por una baja.

De todas formas ni los nervios ni las ganas de llorar fueron infinitos ni realmente desagradables. Además tuve que esperar muy poquito.

Me ha dado confianza. Además me he sabido explicar perfectamente. No sé si esa ha sido la palabra exacta pero me ha dado la enhorabuena. Mes y medio sin medicación. Y sin apenas bajonas. De todas formas saber que puedo hablar con alguien sin ningún pudor, sin eufemismos, sin adornar palabras, abril las compuertas, que me escuchen, que me intenten orientar. Es importante. Mucho.

Puedo más de lo que creo. Y la ayuda de la medicación fue importante, y la guía de los médicos también, pero los (grandes) pasos que he dado, los he dado yo. No soy un peso muerto. Siempre intento reponerme de mis días menos buenos y, cuando no soy capaz, soy capaz de pedir ayuda. Aunque me remueva muchas cosas. Aunque sea una palabra como "Psiquiatra" que da miedo.

De vuelta a casa en las habituales y exóticas combinaciones de medios de transporte (de momento a punto de tomar el segundo). Con los chirridos metálicos y muy desagradables de fondo de las escaleras. Pero en el tren me puedo sentar. Y el trayecto andando en el parque es agradable.

Ya en casa, a medio desvestir, un poco molesto de la espalda, comiendo galletas, escribiendo.

Mes y medio sin mirtazapina. Ya me lo creo poco a poco. El mejor dia siguiente al de mi cumpleaños.

lunes, 25 de noviembre de 2019

Escribir

A veces escribir me resulta fácil, fluído. Escribo y escribo, en casa, en el metro, en el autobús. Otras, y ya son unos cuantos meses desde Abril, es lo contrario. Escribir 600 palabras o menos me puede llevar semanas.

Leer en voz alta, escuchar a los compañero, maravillarme con las imágenes, los universos que crean. Incluso en días un poco agridulces, es maravilloso.

Hoy por lo menos empecé a escribir en el autobús y tengo un punto de partida.

Buenos días y buena suerte.

El ángel caído

-¿Cuándo podré volver a correr?

Esa pregunta se repetía una y otra vez en la mente de Míriam desde que aquella lesión en la rodilla le obligara a pasar por quirófano la primavera pasada. Desde entonces, gracias a la rehabilitación, a las muchas sesiones de fisioterapia, a los largos en la piscina, había recuperado la movilidad de la articulación casi por completo. Podía caminar sin muletas, lo que le supuso un alivio infinito.

Pero no había vuelto a correr.

-Puedes volver a correr.

Tumbada boca arriba en la camilla, todavía con las expertas manos de la fisioterapia en su rodilla, Míriam sonrió. Sus ojos color miel se iluminaron.

-Pero has de ir poco a poco. Prueba con uno o dos kilómetros.

La mente de Míriam voló al Parque del Retiro. En primavera estaba precioso. Sería un lugar perfecto. Se imaginó corriendo entre almendros en flor, árboles brotando. La luz de la primavera. El olor de la primavera.

A la mañana siguiente se calzó las zapatillas por primera vez desde muchos meses atrás. Subió por la Cuesta del Moyano, serpenteando entre las mesas llenas de libros. Pero al cruzar la verja del Retiro el dolor regresó. Quiso seguir un poco más. Quizás era un dolor pasajero. Pero al llegar a la estatua del Ángel Caído, no pudo más. Se sentó en el suelo, jadeante, dolorida, abrazada a su maltrecha rodilla. Gruesas lágrimas corrieron por sus mejillas. Levantó la vista. Su mirada empañada por el llanto se topó con la estatua del Ángel Caído. Expulsado del paraíso por enfrentarse a Dios. ¿Qué clase de pecado habría cometido ella? ¿Quién le habría expulsado del planeta de los corredores?

Entonces sintió que alguien le estaba mirando. Volvió la cabeza. Una anciana de pelo cano, sentada en uno de los bancos de la plaza le dedicó una dulce mirada y una sonrisa. Se puso roja. Trabajosamente volvió a ponerse en pie. Se alejó cojeando.

Tras pasar de nuevo por las manos de la fisioterapeuta, volvió a intentarlo. El dolor le permitió recorrer casi tres kilómetros. Cada nuevo intento, el dolor era menor y podía completar una distancia mayor. Le resultó curioso ver a la misma anciana sentada en un banco, frente a la estatua del Ángel Caído. Unos días, con un cuaderno en su regazo, dibujando. Otros, tejiendo. Y otros, leyendo. Cruzaban miradas curiosas y sonrisas. Hasta que un día se decidió por fin a sentarse a su lado.

-¿Puedo sentarme?

-Claro.

-Te veo aquí casi cada día y tenía curiosidad ...

-Y yo te veo a ti correr.

-Me llamo Míriam.

-Y yo Lidia. Encantada.

-Me preguntaba que haces aquí sentada.

-Bueno, depende de los días. Es un lugar especial. Los árboles, la gente que pasa, la luz, la estatua del Ángel Caído. A veces vengo a tejer, otras a leer. Y otras como hoy, a dibujar.

Lidia buscó en el cuaderno.

-La primera vez que te vi no pude evitar dibujarte. Estabas ahí delante, sentada en el suelo.

Míriam se reconoció en aquellos trazos esquemáticos en carboncillo.

-Ese no fue un buen día ...

-Pero vendrán días mejores. Vinieron ¿Verdad?

-Si.

-Llevo muchos años viniendo a dibujar aquí. Me siento acompañada. Aquí conocí a mi marido. Él falleció hace tiempo. Pero a veces sueño que un día volveré a verle. Que podré volver a dibujarle.

Míriam bajó la mirada.

-Lo siento si te he puesto triste.

-No te preocupes, no estoy triste. Lo que pasó, pasó. Vengo aquí porque me siento acompañada. Y de vez en cuando alguien se sienta conmigo, como tú. Y podemos charlar.

-Venía a correr al Retro cada semana. Bueno, vengo. Quiero decir. Antes de la lesión.

-Se lo que quieres decir.

-Si no te importa, puedo sentarme aquí y charlar contigo cada vez que nos veamos.

-Me encantará.

sábado, 23 de noviembre de 2019

Sol

Después de la lluvia, salió el sol. Una mañana luminosa de otoño. Preciosos coches de carreras. Como cada noviembre. De sonido embriagador. Ver y escuchar como calentaban los neumáticos antes de entrar al tramo. Acelerando bruscamente, bloqueando las ruedas traseras con el freno de mano. Igual que hace 3 años.

El año pasado fue un poco desastroso el final de noviembre. De hecho ir a ver un tramo del rallye de tierra de Madrid me costó mucho más. Pero ahora es diferente.

Si entonces conseguí la calma, años enteros de calma ¿por qué no lo habría de conseguir ahora? Me siento bastante bien. Me sigo despertando alguna vez, a veces bastantes, pero vuelvo a dormirme. Tengo momentos puntuales de tristeza, pero son eso, puntuales. Avanzando poco a poco.

Pensando en la cita del miércoles y en explicarle cómo me siento. Seguro que me entiende.

jueves, 21 de noviembre de 2019

Xchallenge


Contarle "la pelicula" (lo que me pasa, cómo me siento, mi evolución) a otro médico distinto digamos que no es lo que más ilusión me haga, ni mucho menos. Pero me lo voy a tomar como un reto. Espero que tenga un mínimo de empatía. Seguro que sí. Aunque el listón de partida es muy alto. Mucho.

Sigo un poquito sensible y blandito, pero nada que ver con el Noviembre pasado. Hoy me desperté algo de rato más pero fui capaz de dormirme un poquito al final. Y no estoy agotado.

El pequeño ángel naranja volvió con un diente menos. Las horas que pasé sin él se me hicieron enormes. Abrir la puerta y no ver la silueta naranja se me hizo muy raro. Descansamos los dos y nos cuidamos el uno al otro.

No pensar en negativo. Seguro que el nuevo médico me entiende perfectamente y además, ya no estoy en la mierda.

martes, 19 de noviembre de 2019

Sin buscar no encontraré

Así empezaba (hace un eón) el blog. Aunque entonces era infinitablente más negativo, y pensaba "aunque busque nunca encontraré". Como en esa preciosa canción de El último de la fila.

Casi cada día, como si te tuviera delante, como si estuviera en consulta, repito como en un mantra los objetivos buscados, lo conseguido, el camino recorrido. Tu ayuda. Las cosas que pensé nunca me dirías.

A pesar del otoño, que no me gusta demasiado ni me sienta bien, de los ladridos, de los conciertos de toses y estornudos, del ruido en general que me rodea, poco a poco voy encontrando aquello que busqué. La calma. Estar a gusto en mi piel, gestionar mis emociones, ser un poco más sociable, varlolarme más.

A pesar de los pequeños altibajos, de las ganas de llorar a veces y de algunos despertares. Pero siempre me duermo. Siempre me recupero. Se que no soy infinito, ni invulnerable, pero puedo más de lo que creo.

Las cosas que nunca creí que haría, las personas conocidas a ambos lados de la pantalla. Personitas maravillosas. Los pequeños gestos.

Y ya casi, X5 semanas.

Poco a poco.

viernes, 15 de noviembre de 2019

Ángeles naranjas

El pequeño ángel naranja en el veterinario. Me dio un poco de grima que le sacaran sangre. Casi más grima que si me sacaran a mi, porque estaba mirando. Se portó genial. Su boca necesita una limpieza, y es más complicado que en los humano porque le tienen que anestesiar. La semana que viene.

Ya no imagino mi vida sin esa preciosa bolita de pelo naranja. Con el pienso nuevo y la dieta ha perdido un poco de peso. Es precioso llegar a casa y escuchar sus maullidos, notar su calor en el sofá. Es terapéutico.

jueves, 14 de noviembre de 2019

Up

Sigo un poco blandito. Y me despierto alguna vez, pero siempre me vuelvo a dormir. A veces los humanos no me saturan, justo al contrario. Es agradable compartir conversaciones con ellos.

Aprender, compartir, disfrutar.

Con ganas de que llegue el viernes, pero no agotado. Y eso es genial.

Buenas noches y buena suerte.

viernes, 8 de noviembre de 2019

Viernes

Los pequeños cambios en el trabajo (de rutinas o tareas) poco a poco se van asentando. El lunes nueva novedad un poco estúpida. Pero los ladridos apenas me afectaron. Y poder hablar de ello con alguien, de vuelta a casa, o en la comida, me hizo sentir bien.

Aprender también me sienta  bien. Se más de lo que creía. Y tengo habilidad para aprender. De nuevo, no soy un desastre.

Volver a escribir. La verdad es que no escribo a parte de en twitter y en el blog desde junio. El piano y Jinete de Dragón. He tenido muchas épocas de escribir poco. Ya volverán.

Ir al médico (el reconocimiento de ayer) fue mucho más sencillo que en otras ocasiones. La verdad, desde 2013 para acá o desde 2017, si algo he aprendido es a ir al médico y alterarme lo mínimo posible.

Todavía me pregunto cada día cómo estoy. El siguiente paso será fluir. Pero éste paso es precioso. Cómo gestiono pequeños momentos amargos o más difíciles. Podría decir "es por la medicación". Pero han pasado casi tres semanas y media desde la última vez que la tomé. Aunque no me lo crea del todo, ésto lo he hecho yo.

Twitter.

Me encanta interactuar con vosotros. A veces leeros me da vértigo, pero la complicidad, comprendernos, ayudarnos, es precioso.

Buenas noches y buena suerte.

jueves, 7 de noviembre de 2019

Colores

Las suelas de mis zapatillas se deslizan sobre las baldosas mojadas de la acera, antes del amanecer. El negro de la oscuridad compite con el tono anaranjado de la luz de las farolas. Los colores esperan al alba.

Madrid se me antoja una ciudad dentro de una ciudad. O una ciudad formada por muchas ciudades. Incluso la estructura de las calles es distinta con sólo avanzar unos pocos metros. De los barrios nuevos, de calles amplias y rectilíneas, a los barrios no tan nuevos. Aceras estrechas, calles estrechas de trazado irregular y caprichoso. Hasta las baldosas son distintas: de las clásicas grises, sin brillo, a las más modernas blancas y brillantes, llenas de ranuras. Llamativas, pero con poco agarre bajo la lluvia.

Recuerdo las calles del barrio donde me crié. Los edificios de ladrillo visto de color naranja. Algunos de cinco o seis plantas. Otros, torres de doce plantas, o más. Las terrazas enormes, con ropa tendida, bombonas de butano naranjas, armarios. Las terrazas fagocitadas por estructuras de aluminio y cristal para ganar un poco de espacio en el interior del piso, quizás, una habitación más. El videoclub de la acera de enfrente. Aquellos carteles negros: sistema beta, VHS y 2000. Después fue una tienda de todo a cien.

El gusano de acero llamado metro recorre sus interminables túneles subterráneos. En las tripas de la ballena metálica nos apiñiamos cientos de personas. A veces llega a ser un poco agobiante. En la pared de enfrente del vagón, una madre y su hijo se sientan en el suelo. En el trayecto desayunan. Incluso en esa burbuja de gente y de prisa hay un pequeño espacio para la ternura.

De nuevo en la superficie. Una ciudad a ras de tierra, otra bajo tierra. Llena de túneles, pasillos, vías. Hasta tiendas. Un universo dentro de otro universo. Con estaciones fantasma, como la de Chamberí. Una cápsula del pasado. Gigantescos intercambiadores, como en de Moncloa. Otra ciudad a ras de cielo: los rascacielos enormes que salpican la ciudad. Plaza España, la Castellana o las gigantescas cuatro torres, con casi 250 metros de altura. Y la quinta torre creciendo poco a poco, germinando sus ramas de hormigón, acero y cristal, aún cuando la primavera queda lejos.

Colores.

Cada estación tiene su luz. Suave en otoño, escasa, a veces casi gris y mortecina. Pero llena de los amarillos y rojos de las hojas secas tapizando las aceras. Entonces, cada parque, por pequeño que sea, despliega su espectáculo de colores otoñales. Pequeñas islas de color y de calma en medio de una marea gris, de personas, de hormigón, de torres de cristal. De luces anaranjadas que deslumbran, que iluminan, pero que no dan calor.

Colores. A veces los estados de ánimo distorsionan los colores. Como un fotografía oscura o demasiado expuesta. Colores agresivos, dolorosos, viscosos. Una marea amarga y desasosegante. Pero, a veces, a esa marea amarga y ácida se opone una corriente dulce, de arroz con leche, de tonos aguamarina, que todo lo tapa y lo cubre.

Sueños

Hoy soñé contigo, profesora. Todavía me despierto muchas veces como a parir de las 2-3 pero siempre me vuelvo a dormir. No es esa sensación de despertar de golpe y sin nada de sueño tan conocida. Ni tampoco la angustia de no poder dormir. Entre sueño y despertar enseguida suena el despertador, si es laborable, o se hace de día, si no lo es.

Soñé que eras profesora de universidad en Madrid y nos enseñanzas tu despacho lleno de libros y de cuadros pintados por ti. Quizás eras una especie de científica, porque hablabas de agujeros negros.

Te seguía apasionado el deporte. Y también tenías dos hijas.

Pero no eras tú en realidad, sino uno de mis muchos amores platónicos. Soy experto en amores platónicos. Aquella compañera de trabajo de hace más de diez años (en realidad ya son 14). Por aparecer hasta en el sueño salía otro compañero, ésta vez actual, con el que mi relación es inexistente. De esas personas que cuanto más lejos (sobre todo para no oírla) mejor.

Son extraños y caprichosos los sueños. Tengo un poquito de sueño y estoy blandito pero me siento globalmente bien. Aunque hoy llueva. Aunque me cueste horrores escribir todo aquello que no sea el blog y Twitter.

Buenos días y buena suerte.

miércoles, 6 de noviembre de 2019

Venga

Vamos.

Un piñón para abajo. Y si hay que subir un par mañana, pulsando a fondo el gatillo con el pulgar de la mano derecha (creo que suben tres o cuatro) pues se hace.

Tres semanas bajo la lluvia. Y sin paraguas. Porque yo mismo soy mi propio paraguas. A veces un chubasquero hecho con una bolsa de basura, otras un sofisticado impermeable de Gore-tx.

Y aunque me ladren, me calmo. Estoy (estamos) por encima del barro. Y rodar por una pista embarrada con un potente N5 completamente de lado tiene su encanto. Total, sólo necesitaba una pequeña puesta a punto, un experto ingeniero que ajustara el coche a mi estilo de conducción tan peculiar.

¡GRACIAS! ¡BUENOS DÍAS!


domingo, 3 de noviembre de 2019

Calma

El descanso me ha sentado genial. Cada día duermo un poquito mejor. Y las ganas de llorar no me asaltan desde hace una semana o más. Disfrutar del descanso es precioso. Poder dormir. Estar tranquilo. 

Mañana vuelta a la rutina. Y hasta me apetece.

miércoles, 30 de octubre de 2019

Descanso

A veces me fascina mi capacidad para gestionar las semanas. Ahora mismo un pequeño descanso me sentaría genial. Pues lo tengo. Para ir al gimnasio y estirar los músculos. Para hacer pequeñas gestiones bancarias (con un teléfono, móvil y ordenador se pueden hacer maravillas). Para descansar.

La primera semana fue complicada. Bueno, parte de ella. 3 días con ganas de llorar son casi agotadores. Pero ahora casi no tengo ganas de llorar y duermo bien y es precioso.

Gracias a ti por ser mi guía. Gracias a las personitas que me apoyan desde ambos lados de la pantalla.

lunes, 28 de octubre de 2019

Avanzando

Después de un inicio de semana un poco complicado, el final fue mucho mejor. Desde luego tengo más capacidad para calmarme. Y esa sensación tan conocida de estar al borde del desastre no la he tenido. (Aunque realmente nunca he estado al borde del desastre).

El post estilo octubre 2015 sigue en el limbo. Aunque, rozando las 2 semanas sin mirtazapina, puedo decir que lo he vuelto a lograr. Solo que después de los días un poco reguleros, hasta que no hayan pasado varias semanas, quizás más de un mes, no quiero precipitarme.

Intentarlo es precioso. Conseguirlo, todavía más. Y si hubiera de dar un paso atrás, no pasaría nada.

Y me siento feliz y emocionado. Y pienso en el nuevo taller y en las pequeñas vacaciones.

Buenos días y buena suerte.


sábado, 26 de octubre de 2019

Sol

Hoy hace sol. He podido dormir más (hasta casi las 9:00). Desde cómo las 5:30 me desperté muchas veces, pero me volvía a dormir. Así que he dormido más de ocho horas.

Ayer apenas tuve ganas de llorar. Y el jueves menos.

He ido a nadar un poco y me ha sentado bien.

Buenas tardes y buena suerte.

miércoles, 23 de octubre de 2019

Mínimos

Las ganas de llorar intermitentes siguen ahí. Hay momentos un poco amargos y otros bastante dulces.

De nuevo a los mandos de mi pequeño pendular. Que imagino azul. Que el azul es mi color preferido (la bici que tengo al lado es azul). En aquel libro de aviones el pequeño pendular de tres ruedas era azul.

Aunque la meteorología no se la mejor y haya niebla (aunque fuera no haya niebla, sólo llovizna a veces) sigo adelante. La lluvia que moja es la que llueve por dentro.

Y tengo al mejor copiloto del mundo. El gato pirata.

martes, 22 de octubre de 2019

Mejor

Llueve por fuera. Lluvia mansa, casi imperceptible. Calles y aceras húmedas. Charcos. 

Hoy apenas llueve por dentro. Ya de vuelta a casa, escribiendo en un lugar tan poco íntimo como una ut s7000. Muchas ganas de llegar a casa, tomar algo caliente como una tila y descansar en mi pequeña burbuja se silencio.

Me encuentro mejor. Y supongo que cada día me encontraré mejor.

Buenas tardes y buena suerte.

(Han cambiado la aplicación de blogger. Se me hace rara pero funciona mejor.)

lunes, 21 de octubre de 2019

Lluvia

Hoy ha sido un día un poco regulero. No he dormido mal, pero tampoco perfecto. La verdad es que del miércoles para acá me despierto varias veces. Me suelo volver a dormir pero me cuesta. Hoy me costó más que otros días. Se que al final dormí algo a desde las tres y pico hasta que sonó el despertador.

A media mañana llegaron las ganas de llorar. Que las fui sobrellevando bastante bien. Pero por la tarde otra vez. La verdad es que pelearme con los ordenadores me agota. Hoy cualquier cosa se me hace un mundo. Una tila, una serie, un poco de tarta, escribir lo que siento. Todo eso ayuda.

Me siento mejor pero ya no estoy seguro de que dejar la medicación fuera una buena idea. Igual sólo es la primera semana. Poco a poco.

Además el fin de semana ha sido precioso, con visitas a edificios.

viernes, 18 de octubre de 2019

Bronte


Now your bowl is empty
And your feet are cold
And your body cannot stop rocking
I know
It hurts to let go

Since the day we found you
You have been our friend
And your voice still echoes in the hallways of this house
But now
It's the end

We will be with you
When you're leaving
We will be with you
When you go
We will be with you
And hold you till you're quiet
It hurts to let you go

We will be with you
We will be with you
We will be with you
You will stay with us

Gotye - Bronte

Hoy estoy blandito (no es tristeza ni ansiedad, es que me emociono con facilidad) y ésta canción preciosa que descubrí en 2015 hace que mis ojos se humedezcan.

Pero me siento bien. Ilusionado. Recuperando cucharas. Ha sido una semana intensa, pero a la vez preciosa. No he agotado mis cucharas.

En casa, con Marco en mi regazo, compartiendo sofá. Escribiendo.

Semana preciosa e inolvidable.

Después de confirmar que el rumbo es correcto, intento un nuevo reto. Un nuevo camino. Al manillar de mi KTM Rallye 450 virtual.

Y sólo intentarlo es precioso.

GRACIAS, BUENAS NOCHES.

jueves, 17 de octubre de 2019

Destellos

Un mar de destellos. El día comenzó en el baño tras una noche un poco regulera. Me sentía débil y con náuseas. Poco a poco, a lo largo de la mañana me encontré mejor. Aunque a veces me molestaba la tripa. La espera fue un poco pesada, pero nada más.

Te hable de mis progresos. De lo vivido las últimas semanas. De Octubre, que siempre será un mes especial para mi, por lo que pasó en 2014. Ha pasado un siglo desde entonces. Parece que ha pasado un siglo en lugar de 5 años.

Todo este proceso, esos avances, ese trabajo, lo había hecho yo. Con tu ayuda, claro. Con tu guía (esa flecha del GPS que confirma el rumbo correcto). Que para mí es muy importante. Pero yo he andado todo ese camino y es precioso.

Quería intentarlo, si te parecía el momento. Si no era demasiado pronto. Dejar la medicación del todo, después de dos bajadas en los últimos meses.Me di cuenta de nuevo de tu punto de vista más amplio. No era un todo o nada. Siempre podía dar un pasito para atrás (volver a tomarla) y e intentarlo más tarde de nuevo. 

Me he despertado varias veces pero he dormido bien. Y ya han pasado unas cuantas horas, toda una noche. He caminado bajo la lluvia desde el metro. Recordando momentos vividos, de nuevo destellos, de alegría y de calma, pero también de angustia y de desesperación. No me voy a recrear los días feos ni en el pasado.

Hoy es el primer día de muchos. En medio del otoño renace una flor.

Un día gris y de llovizna lleno de luz interior, de emoción serena y de calma.

miércoles, 16 de octubre de 2019

Positivo

Si.

Siempre hay matices positivos. Hoy también. A veces me agotan las conversaciones y silencios y otras todo resulta fluido y fácil y agradable. Ayer lo fue. Y hoy. Lo es y lo será.

Que ganas de contarte lo vivido y avanzado. 5 años después

Seguir avanzando. A pinceladas. A veces puede resultar agotador estar rodeado de gente, hablar con gente. Y otras no. Y es precioso.

Casco, arneses, guantes y a correr pero sin correr.

martes, 15 de octubre de 2019

Relación

A veces la relación con otros seres humanos me resulta agotadora. No realmente agotadora, pero si justo despues-de me quedo un rato rumiando la última interacción y no precisamente con un regusto dulce de paz y complicidad.

Personas que te lo cuentan todo. Te sientes mitad oráculo, mitad deidad. Que son incapaces de estar un momento en silencio. Personas con las que tienes cosas en común, pero que en el ocio, prácticamente nada. Si, quizás el cine. Alguna película. Y ya. De las que no puedes hablar que tienes un blog (porque implica dar excesivas explicaciones). ¿Escribir? Si ya es raro que alguien lea, que escriba lo es más todavía. Afortunadamente hay islitas como los talleres. Y las redes sociales y los blogs. Aunque aquí ya nadie me lea (creo que ya nadie me lee, estoy casi seguro, y ya no me produce ese vacío y esa nostalgia de Noviembre, por ejemplo).

En fin. Sigo avanzando. Y estar rodeado de gente me es cada vez menos cansado. Y me relaciono a pinceladas en talleres y con personitas al otro lado de la pantalla.

lunes, 14 de octubre de 2019

Talleres

Ya no se me hace raro escribir aquí. Claro, no tengo a nadie a derecha ni izquierda. Cualquiera que paso por detrás si que puede ver ésta pantalla minimizada, pero me da igual.

Ayer empezó el nuevo taller. De momento sólo me han seleccionado para uno, pero igual me llaman de los que estoy en lista de espera. No me sentí incómodo rodeado de gente. Todo lo contrario. Me sentí muy a gusto.

Ahora tengo que volver a escribir. Igual hago un híbrido entre la realidad y mis mundos mentales. Algo así.

Como en 2016 con un cilindro de un sencillo motor de 4t de aire, de un scooter. Hoy de una Kymco.


Es maravilloso poder dormir (y a veces sin ningún tipo de medicación), no tener apenas ansiedad y que los fines de semana sirvan para descansar, para ir a talleres en lugar de repetir en la mente mil veces lo que pasó la semana anterior y empezar la semana con desgana y agotado.

Todo esto te lo diré en x2 días, y me apetece compartir mis logros, mi evolución.

Buenas tardes y buena suerte.

viernes, 11 de octubre de 2019

Viernes

La semana ha sido ligeramente cansada. Menos que la anterior, que lo fue un poco más, pero sin llegar nunca al agotamiento del principio del año y del final del anterior. El otoño parece no avanzar. Los días acortan, es obvio. Por la mañana es de-noche-del-todo. Por la tarde anochece antes. Pero la temperatura es más propia de la primavera o del verano.

Estoy rodeado de gente y no me resulta desagradable. Los cascos ayudan, y que no haya nadie con diarrea verbal (aquellos que hablan como una ametralladora y que reformulan las frases para decir lo mismo o para no decir nada). Hay veces que un discurso de varias decenas de minutos se puede resumir en "cotilleo infantil" o "quejarse de los demás". En general, gente con edad mental más o menos de 15 años. Pero se que eso no me ha de afectar. Lo intento. Como entonces. Como hace 4 años, por ejemplo.


(Una bici violeta y cañera, para pisar todas las piedras)

Hace cinco era distinto, puesto que todo estaba empezando. Con perspectiva veo los grandes avances, desde entonces y desde antes.

No soy un desastre.

De todas maneras me apetece que sea viernes. Dormir sin reloj. Nadar un poco. Empezar un nuevo taller (el número 9, después del inicio complicado allá en Abril de 2018, parece increíble). He recordado momentos dulces en talleres pasados y eso me anima a empezar el nuevo taller. Estoy en lista de espera de otros dos. Quizás al final tenga plaza. En uno de los talleres empecé una vez pasadas dos clases.

Buenas tardes y buena suerte.

miércoles, 9 de octubre de 2019

Escuchar

A veces es un latazo ser tan comprensivo. Ser el pozo en el que (unos pocos) se vuelcan los problemas. Pero se escuchar e intento comprender.  Aconsejar. No puedo ponerme en los pies de nadie.

A veces me saturan un poco las conversaciones, las quejas, el llenar los silencios, las preguntas, la gente que habla como una ametralladora y repite frases y/o ideas a cada segundo.

Pero estoy a punto de llegar a mi gatera. Y sé que escucharte te ha hecho sentir un poquito mejor y a mi ser parte del mundo. Aunque no soy la medida de nadie y no me valoro conforme soy útil a los demás.

Soy un cordero con piel de lobo, un gato entre pingüinos. Sólo se ser yo. Un yo distinto.

Buenas tardes y buena suerte.

sábado, 5 de octubre de 2019

Sueño

Temí volver a los fines de semana en los que dormía bien, pero no más que un día de diario. Y despertar a las 6 de la mañana un sábado es agotador. Así no puedo recargar las cucharas como dice @neurodivergente2. O recargo menos. Fui al baño, leí algo y ... Casi sin darme cuenta, me volví a dormir. En lugar de despertar a las 6 lo hice horas después. Precioso.

El fin de semana es agradable. Y estar rodeado de gente no me agota mucho. Cuando me canso vuelvo a mi refugio. Una habitación donde lo más nuevo es el ordenador (reciclado, por supuesto) y la cama. Sin contar con el móvil que me hace de punto wifi para poder usar un teclado grande.

He sido capaz hasta de dormir siesta. Punto positivo para mi. Tener días regulares es normal. Poder gestionarlos, indicativo de lo mucho que he aprendido los últimos meses.

Hace justo 5 años de ese día tan importante. Se que entonces no dormí apenas nada el fin de semana (igual en 2 días menos de lo que dormí hoy). Desde entonces gestiono mejor mis emociones, me quiero más y soy un poquito más sociable.

Buenas tardes y buena suerte.

viernes, 4 de octubre de 2019

Agotado

Ayer fue 3. Se me antoja que han pasado más días del otoño. De octubre. Estoy cansado, tengo calor, me molestan los pequeños ruidos del autobús y las personas que lo habitan. El metro en hora punta ha sido un pequeño reto superado gracias a los auriculares con Mike Oldfield, y lectura intrascendente (revista de coches clásicos). El teclado del móvil es demasiado pequeño. Alguien come pipas en el autobús. Por suerte no las tira al suelo pero aún así el cras-cras a cada poco me molesta. Cuando estoy cansado y con algo de ansiedad (y ganas de llorar) todo me molesta más.

Alguien propuso tomar algo. Rechacé la invitación. Sinceramente hoy me apetecía llegar cuanto antes a un lugar lo más tranquilo posible. El trayecto, aunque más corto, es largo y se me hace pesado. Las ganas de llorar poco a poco van desapareciendo. Seguro que con un poco de descanso, incluso en el mismo día de hoy, desaparecen del todo. Seguro que si.

Yo no soy quién debe valorar lo que no he de valorar. Que poco claro escribo cuando quiero, que es muchas veces pero menos que antes.

En unos minutos podré aliviar la vejiga y beber agua. Curioso contrasentido.

jueves, 3 de octubre de 2019

Otoño

El calendario asegura que ya es otoño. Sin embargo, la temperatura es todavía cálida. Lejos del calor del verano, en las horas centrales aún se puede ir en manga corta. Los días menguan implacablemente.

Entre eso y algunos cambios laborales, me siento un poco raro. He tenido algún día (como hoy) de ganas de llorar a ratos. Pero sigo bastante animado. Con energía. Y duermo bien. Aunque hoy me desperté algunas veces y soñé con terapia de grupo. 2015. Ha pasado casi un siglo desde entonces.

La semana avanza y el cansancio, aunque no agotador, se hace notar.

Tu cansada, con la cabeza embotada y sin demasiadas ganas de aprender tareas nuevas. Sólo puedo escucharte, ser positivo y resolver tus dudas.

Mañana es viernes y podré dormir muchas horas en un lugar distinto y silencioso. Un pequeño paraíso bucólico.

Música en los auriculares, un móvil donde escribir, revistas con coches de rallyes y unas cuantas personitas al otro lado de la pantalla.

Y bicis.

lunes, 30 de septiembre de 2019

Días

Hoy también tuve sueños caprichosos. Los programas de misterio que escucho cuando me voy a dormir a veces se mezclan con mis sueños. Hoy era una especie de agente del Mosad e intentaba salir de un edificio descalzo (curioso cuando en los sueños voy descalzo o sin ropa).

La rutina poco a poco se va asentado. El sábado me desperté pero fui capaz de volver a dormirme. Y es precioso.

Soy una especie de oráculo. Aunque no tengo las respuestas a todas las preguntas. En general tengo muchas preguntas.

Un poco de pereza y pocas ganas de salir en bici, pero se que volverán. Ilusionado con el nuevo taller. Aprender, leer en voz alta, interactuar.

A pinceladas avanzo. Me siento vivo, mucho. Escribo esto y todavía temo tener un día-malo-de-verdad y que me arrepienta de escribir todo esto. Tengo días buenos y menos buenos, pero no desastrosos.

Me agarro al manillar de mi NS Bikes Soda Sope virtual y a saltar.


miércoles, 25 de septiembre de 2019

Sueños caprichosos

Soñé que era un deportista profesional. Y me seleccionaban para un mundial o unos juegos Olímpicos. Llegaba a mi dormitorio en la villa olímpica. Una especie de habitación de dos pisos, decorada en tonos azules. Llevaba mucho equipaje. Mi sofisticada bici tipo contrarreloj o triatlón iba desmontada en una maleta especial. Con precisión volvía a ensamblarla. Pero mi fin era otro. Era una especie de espía. Infiltrado. Me sentía en un lugar al que no correspondía. Tenía a cada poco ser descubierto.

La bici quizás fuera de pista, esa preciosa Lotus de los Juegos Olímpicos de Barcelona 92.
Buenas noches y buena suerte.

lunes, 23 de septiembre de 2019

La avenida de los volcanes

Está en algún país suramericano que no recuerdo sin usar el oráculo llamado Google. Creo que es en Ecuador. Si, es en Ecuador. Aunque también podría estar en las Canarias. O en algún mundo imaginario creado por mí.

El cambio de tiempo y los cambios indirectos en el trablero me trajeron leves ganas de llorar. Sobre todo ayer. En gatolandia, bajo la lluvia. Pero conforme avanzó la tarde se pasaron las ganas de llorar. 

Y hoy me he sentido mejor. Iré a nadar (aunque me de mucha pereza) porque me sienta bien.
El ejercicio siempre sienta bien.

Cambios en el tablero. Lágrimas que salen y lágrimas a punto de salir. Como la semana pasada. Escuchar, resolver dudas. Sólo puedo hacer eso.

Ella debe seguir su propio camino y yo el mío. Llegar a casa. Ponerle de comer al gato pirata e ir al gimnasio a nadar un poco.

Venciendo la pereza fui a nadar. Después cena, ver una película y vídeos varios. Sobre minimotos. Y me siento bien en en mi piel y en mi gatera.


sábado, 21 de septiembre de 2019

Desde gatolandia

Sentí mucho verte llorar. Sólo podía escucharte, comprenderte. Y, al día siguiente, ayudarte. No soy la más paciente de las personas pero te pude explicar alguna cosa. Y espero que poco a poco te sientas mejor, y que con la confianza vayas cogiendo práctica.

Todo esto despertó en mi viejos fantasmas. Si el proyecto se acabaría pronto y si tendría que volver a buscar trabajo. Si fuera así, tampoco se acaba el mundo.

Ha cambiado el tiempo, es más de otoño. Luz más suave, alguna tormenta. Pero también agradable. Le tengo respeto al otoño por si vuelvo a sentirme mal como el año pasado en noviembre. Pero no tiene por qué.

Estoy en el lugar que llamo gatolandia. Y acabo de dar una deliciosa vuelta en bici. Pequeña pero muy agradable.

Puedo usar el móvil como punto wifi para navegar con el ordenador grande.

miércoles, 18 de septiembre de 2019

La avenida de los francotiradores

No anticipar lo peor. Lo que tenga que ser, será.

Que alguien confíe en mi y me cuente lo que le ocurre es un paso adelante precioso. Implica que soy un poco (o un mucho) más sociable. De todas formas contigo siempre he tenido buenas sensaciones. Eres una persona muy diferente a mí pero a la vez parecida. Los dos somos nerviosos. Los recuerdos complejos y precisos también los compartimos. Aquél olor de tu infancia y los recuerdos aparejados.

Al final ser escuchado es muy importante.

Buenas tardes y buena suerte.

lunes, 16 de septiembre de 2019

Contacto

De momento la vuelta ha la rutina ha sido bastante agradable. O al menos, no desagradable. La calma es preciosa, acariciadora. Una marea imparable de natillas y arroz con leche.

Interactuar con otros humanos no ha sido para nada desagradable. Ni siquiera una pequeña incidencia me ha alterado. El mundo no ha cambiado pero yo sí.

Y ahora todavía me queda una larga tarde para descansar.

Como un sofisticado embrague de carreras, capaz de transmitir muchos caballos.

Buenas tarde y buena suerte.

domingo, 15 de septiembre de 2019

720

Recordando lo ocurrido entre Septiembre y Octubre de hace 4 años. Meses a la vez fluidos, pero imposibles de olvidar.


He encontrado una preciosa bici hecha sólo para saltar llamada Canyon Stitched 720. La verdad, las bicis tipo dirtjump, sobre todo de Ns Bikes han sido una constante en éste blog.

Tiene que ver con los retos que poco a poco se van cumpliendo.

Mañana vuelta al trabajo perooo .... No digo que me de igual, las vacaciones han sido preciosas. Pero tampoco me supone un horror volver al trabajo. Como hace una década por ejemplo.

Y me quiero más.

miércoles, 11 de septiembre de 2019

De vuelta

De nuevo en casa.

El descanso es agradable, casi siempre. La ansiedad, mi vieja compañera vital, puede complicar incluso momentos de descanso, viajes. No ha sido así.

Ni siquiera me llegué a plantear que combinar un viaje con bajar la medicación de nuevo, igual no era una buena idea. ¿Qué mejor momento que en unas vacaciones?

Casi como hace 4 años.

Los cambios de tiempo a veces no me sientan bien. Viajar al norte de Europa era una especie de otoño lluvioso y oscuro, adelantado. La luz era totalmente diferente. En general todo era diferente, pero atractivo.

A principios de año apenas unas horas a la semana de contacto humano podían ser desastrosas. Ahora una semana conviviendo en armonía.

Ni la luz, ni el cambio de cama, ni la lluvia me alteraron. Al contrario. Me sentí genial. Ver una nueva ciudad. Hacer fotos. Maravillarme. Hasta subir en montañas rusas.

Y cada día es un pequeño avance. Ya pensado en los nuevos talleres para Octubre. Empezar un nuevo otoño escribiendo y aprendiendo. Y siendo un poco más sociable. O mucho más sociable.

Y todavía me quedan días de descanso. Mas pausado. Con series, lecturas y la compañía de Marco.

La calma tiñe mi día a día de colores brillantes pero no agresivos. Un mundo en blanco y negro, a veces con fogonazos agresivos, transformado en un precioso mundo aguamarina. Y no es casualidad, es algo que llevo meses trabajando con la ayuda de la psiquiatra que me trata.

Me tengo más cariño. No soy un desastre. Todo lo contrario.

jueves, 5 de septiembre de 2019

Bajo un cielo distinto

En micasa tambien puedo mirar por la ventana desde la cama. Pero aquí la ventana está más cerca y el paisaje, más interesante. Dormir bajo otros cielos. Observando las luces de la ciudad. Como aquella lejana madrugada de Noviembre, mirando el HUVR a mis pies.

Los viajes son mucho mejores sin apenas ansiedad. Las esperas, los trayectos. Saber que seré capaz de dormir muchas horas en una cama distinta. Que los nervios no me agoten.

Buenas noches y buena suerte.

miércoles, 4 de septiembre de 2019

Avanzando

Centímetro a centímetro. Pulgada a pulgada. La mayor parte de veces, hacia delante. Alguna, hacia atrás. Pero incluso esos altibajos a veces tan agotadores o esos pasos hacia atrás no implican volver a empezar desde el principio. Volver a la casilla de salida. Volver a la primera pantalla, como en aquellos juegos de ordenador de los 90.

Hoy me propusiste bajar la medicación a la mitad. 1/2. Me recuerda a las direcciones cónicas de las bicis cañeras que me gustan. Me recuerda a lo vivido hace cuatro años. Y me hace sentir muy orgulloso de mí. Muchísimo. Aunque todavía necesite tu visión experta y externa para confirmar mis avances. Que yo creo pequeños, pero en realidad son un poco más grandes.

Ahora a pensar en sitios bonitos por visitar. En nuevos lugares. En ver, maravillarme, descansar.

Buenas tardes y buena suerte.

martes, 3 de septiembre de 2019

Interludio

Nadar un poco. Ver películas y series. Son cosas sencillas pero muy bonitas. Compartir el tiempo con el gato pirata, un pequeño ángel de cuatro patas.

Es precioso estar a gusto en mi piel.

domingo, 1 de septiembre de 2019

Descanso

Empieza un mes nuevo. Y con descanso. Saber que mañana no tengo que madrugar es un placer. Pero, a la vez, la vuelta al trabajo en unas semanas no se me antoja un horror.

Fin de semana de descanso en un sitio muy tranquilo y bonito. Incluso viendo ruinas romanas.

Tengo ganas de ver a la psiquiatra para contarle mis avances y las decenas de fines de semana sin mirtazapina.

Un pequeño refugio de silencio, de libros y revistas, delicioso.

Y una personita ya fuera del reino de los pijamas blancos. Mimitoss para ti.

Buenos días y buena suerte.

martes, 27 de agosto de 2019

Días fluidos

El descanso y ver sitios chulos cada vez están más cerca. Mientras tanto, la rutina no me resulta desagradable, todo lo contrario. Son días fluidos. Quizás con un punto de intrascendentes también, pero agradables.

Durmiendo muchas horas cada día, descansando aún más los fines de semana, todo es más fácil.

Sigo perezoso. Mucho. Ver series, internet y las redes sociales, leer libros y revistas.

Me fascinan las herramientas. Las llaves fijas son una rareza en las bicis modernas, pero tanto en la híbrida como en la plegable necesitas una llave de 10 mm (para los prisioneros de los frenos) y de 15 mm (para las ruedas).

Tener ya tenía una cajita de herramientas diminuta y una llave plana de 15 mm, pero esto es más chulo.



jueves, 22 de agosto de 2019

El milenarismo va a llegar ...

Después de un día surrealista ... otro día un poco surrealista. Lo importantes es que no le ocurrió nada a nadie. El resto da igual. Aunque, como esperaba, la gente repite las cosas no ya el mismo día venticincomil veces, sino el día siguiente, otras venticincomil. Y si te ven seguro intentan contagiarte su inseguridad. Como si estando a la par (los dos nerviosos e inseguros) mejorara su situación.

En fin, las mismas tonterías y frases vacías. Gente que se pone en lo peor (lo que tenga que ser será ¿porqué complicarse y amargarse la vida mientras llega o no?).

En general darle la vueltas a las cosas y diciendo tonterías.


Yo sigo impasible en mi montaña artificial, bebiendo tila y dejando pasar las tonterías.

Y Manolo García siempre es una buena banda sonora.

Me he despertado pensando que cada uno juega sus cartas.
Me he despertado pensando que cada uno agota sus bazas.

miércoles, 21 de agosto de 2019

Monedas

La moneda se pierde en el interior de la cabina telefónica con un sonido hueco y metálico. Sus dedos marcan en el teclado el número tantas veces repetido. Lo recuerda de memoria.

Una voz al otro lado del auricular. Detrás de kilómetros de cableado de cobre. Una voz amiga y que conforta.

lunes, 19 de agosto de 2019

Los recuerdos

Ahora no escribo un diario. Dejé de escribirlo hace casi cinco años. En ese mes de Septiembre imposible de olvidar, doloroso pero mágico. Aunque buscar la magia, los detalles bonitos, desde la calma, es mucho más sencillo, más fluido.

El paso por el reino de los pijamas blancos. Desde entonces me han visto multitud de médicos (de cabecera, psicólogo, fisios, psiquiatra, traumatólogos, médicos rehabilitadores). Ir al médico, sobre todo después de la abundante experiencia de 2017 para acá es cada vez más sencillo. Y, salvo puntuales excepciones (yo diría que 2) todas las citas han servido para algo.

El fin de semana de nuevo sin mirtazapina, que ya ni lo cuento. Y el sábado con alguna náusea pero el domingo no.

Quirófanos no he pisado ninguno desde 2015-2013.

Noches feas, realmente feas sin dormir sólo recuerdo las de noviembre. Y alguna en febrero. Ahora si tengo una noche fea (otra vez anticipando), tengo lorazepam. Realmente, desde Febrero no me hace falta falta. Y si lo tengo que tomar, puntualmente, pues no pasad nada.

Espero que estés descansando y recuperando energía donde naciste a la vida. Y que no sea agotador como la última vez. Te deseo lo mejor. Los que somos compañeros de gremio lo entendemos.

Las noches sin dormir leyendo revistas diversas, o libros. O descargando vídeos y películas.

He avanzado. Mucho. Y es precioso. Si.


Semanas

En realidad el post anterior lo escribí el viernes, pero se quedó durmiendo el sueño de los justos hasta hoy. El número de post baja. Suele significar que me encuentro mejor, sin mucha ansiedad, y es así. A veces un poco demasiado perezoso, pero descansar, dormir muchas horas, leer o ver series, es muy necesario.

Y todavía queda mucho descanso. Los auriculares son muy necesarios para no escuchar cosas absurdas que no me aportan nada. Pero aun así el día a día no me agota. Los fines de semana son una pausa y me sirven para descansar muchísimo. Y desde hace mes y medio, sin mirtazapina.

Venciendo la pereza fui capaz de inflar las ruedas de alguna de mis bicis y rodar un poco el sábado. Importante.

Sigo pidiendo por ti. Disfruto de la calma. Escucho podcast y videos mientras trabajo

Viernes

Sigo "pidiendo por ti".

Mi parte racional piensa que no sirve para nada. ¿Cómo van a influir los pensamientos en una persona que está a cientos de kilómetros? Y me siento culpable por enfados y discusiones a principios de año, por disgustar o general ansiedad a gente a la que quiero.

Hoy me siento transparente.

Sigo super perezoso y hoy haré el poder de salir a andar o en bici, que me apetece mucho.

A parte de eso los días son agradables. Ver series o películas (Stranger Things el último descubrimiento). Pensar en descanso (ayer  y mañana). En dormir, escuchar podcast, leer libros y revistas. Buscar fotos de curiosos coches clásicos como el Nissan Pao.

Pensar en herramientas para mis bicis. En parte yo soy una herramienta para mí mismo. También en preciosos altavoces.





Quizás pienso demasiado todavía en cómo me encuentro, en los cambios, en las cosas que le contaré a la psiquiatra. Pero también en los preciosos días de descanso y de vacaciones. Si.

miércoles, 14 de agosto de 2019

Días

Los días pasan de forma fluida y sencilla. No son agotadores. A veces me desespera un poco la diarrea verbal ajena o los largos trayectos que a veces se alargan. Hace menos calor (la chaqueta es bastante necesaria por las mañanas). Pasar un tiempo en un lugar en el mundo, me sienta bien.

Leer libros y revistas, ver series, películas.

El pequeño ángel naranja de cuatro patas está a dieta. Probando con el pienso que me recomendó el veterinario. Creo que le sienta bien, le sacia.

Mañana, festivo, que lo agradezco sobre todo para dormir. Madrugo bastante.

Y todavía quedan semanas de vacaciones por delante, sitios preciosos por ver y ganas de hacer cosas.

Casi he perdido la cuenta de los fines de semana pasados sin Mirtazapina y es estupendo.

Sigo pensando en una personita y mandándole mucha energía. La incertidumbre me puede. Imagino cómo lo deben estar pasando. Siento no poder hacer nada más. No soy un ángel (ni creo que existan) y no puedo curar a la gente. Sería un poder demasiado grande para un simple mortal.

El mundo del reves. The upside down. Quizás está en nuestras mentes: un mundo invisible lleno de monstruos. Nuestros propios monstruos.

jueves, 8 de agosto de 2019

Lo real y lo no real

"Esa madrugada,
Clara naufragó. 
Tenía el mar de miedo en la mirada, 
las ropas empapadas 
y el suelo por almohada... 
y lentamente amaneció"

Baptista Humet, Joan

Canciones tristes.

Por buscar esa letra el móvil se ha comido mi entrada. No era nada en especial. Hablaba de la irrealidad de las redes sociales.

De un amor de personita por la que pido y empujo. Los que no son familia pero se comportan como tales.

"El mar de miedo en la mirada".

Meses sin ganas de llorar irresistibles, ansiedad, insomnio.

Es estupendo.

Con ganas de dormir en un lugar fresco y bonito.

lunes, 5 de agosto de 2019

Paréntesis

Los fines de semana son un agradable paréntesis. Dormir muchas horas. DFN, básicamente. Nadar un poco, hacer ejercicio. Ver películas y series. Estar con el gato pirata.

Intento tratarme bien. No repetirme mensajes negativos. No soy un desastre, todo lo contrario.

Tengo empatía, se escuchar. Todavía es una escucha un poco asimétrica, porque me resulta más fácil escuchar que expresar cómo me siento. Y al final, mis pensamientos más íntimos, mis logros, mis miedos, los expreso a apenas unas pocas personas que están al otro lado de la pantalla.

Te escucho y siento tus vacaciones un poco accidentadas.

Te escucho y os mando energía.

viernes, 2 de agosto de 2019

Dedos cruzados

No puedo hacer nada, salvo mantener la calma, escuchar, mandar ánimos y energía. Es un pequeñísimo consuelo tener a alguien como yo que escucha e intenta animar al otro lado de la pantalla.

Dedos cruzados.

Hoy he recordado una semana fea de Septiembre, de un Septiembre no tan lejano pero que ahora parece a años luz del presente. No me encontraba anímicamente bien, después de más de un mes durmiendo de forma bastante regulera. Ilusionado por el nuevo trabajo y las nuevas tareas pero también saturado, agobiado, agotado, por trabajar en una sala tan grande con tanta gente (y tantos ruidos). Ilusionado por un comienzo de relación, aunque quizás sabía que no iba a ir a ningún sitio. Aunque no soy vidente y no puedo predecir el futuro, ni creo que nadie pueda predecirlo.

(Ayer empecé a ver Terminator Génesis y me encantó. La mezcla de viajes en el tiempo, inteligencia artificial ... Preciosa. Terminator es una película muy yo.)

Alguien  me dijo aquello que yo había sentido muchas veces, pero nunca había sido capaz de expresar. (Ahora si, empezando por la psiquiatra que me trata, y por algunas personitas, sobre todo al otro lado de la pantalla).

Fue una noche larga y dolorosa.

Ahora todo es distinto. Una noche realmente fea no la tengo quizás desde febrero. O desde noviembre. Y si tuviera que recurrir al Lorazepam algún día o noche puntual, no me supondría un drama.

A persar de que el vínculo que hubo entre nosotros se rompió hace años, si es que llegó a crearse. todavía te tengo cariño y también pido por ti.

jueves, 1 de agosto de 2019

Los ángeles de cuatro patas

Leo que un pequeño ángel blanco y negro se ha unido al ejército de los serafines. Lo siento por él y por el compañero humano. Marco, el gato pirata, es mi compañero desde hace casi cuatro años. Parece increíble que después de los primeros días de bufidos, ahora duerma muchas noches a mi lado y me siga por toda la casa.

Sólo el que ha tenido una "mascota" (se me hace raro llamarlos así), un compañero de cuatro patas, lo puede entender.

Escucho Oxygene 7-13 de Jean-Michel Jarre mientras trabajo. Me lleva a 1997. A la selectividad y a aquel campamento en Santiago de la Ribera, Murcia. Me pregunto si he cambiado desde entonces. Me gustan más o menos las mismas cosas. Pero si que he crecido. Y aprendido algo. Me siento menos pequeño. Y gestiono mejor mis emociones. Y me quiero más. No soy un desastre, hago un montón de cosas bien. Soy un poco más sociable. Y es precioso.

Buenas tardes y buena suerte. Y pido por ti.

sábado, 27 de julio de 2019

Una pequeña parte del mundo

Utilizando el móvil como pequeño punto Wifi portátil, puedo escribir en un teclado de verdad. La verdad es que en casa, con el pincho para convertir la tele en "inteligente" el ordenador portátil lo uso poco y el sobremesa, menos. Así que cuando tengo un teclado grande disponible suele ser en el trabajo, donde he de trabajar, evidentemente y no tengo nada de intimidad.

Estoy en un lugar a menos de 200 kms de Madrid pero que parece otro país. Otro planeta. Es muy tranquilo y justo eso es lo que necesito. Dormir muchas horas.

Es un lugar perdido en el tiempo y en el espacio, donde el contrapunto es un ordenador reciclado (tiene el disco duro dañado, pero para ver fotos y vídeos, escuchar música y escribir algo -en Open Office- es suficiente).

De nuevo, por X8 día (salteado, no seguidos claro) he prescindido de mi amada mirtazapina y he dormido mucha horas. Voy avanzando y eso me gusta.

En pijama, delante de un ordenador reciclado, con una cadena de música de los 90 y música de los 90, pero reproducida en un moderno formato mp3. Escribiendo.

Las semanas resultan sólo un punto cansadas. No agotadoras. Soy una personita especial, no un desastre. Claro que no.

Pido por una personita. Fuerte.

jueves, 25 de julio de 2019

Canta por mí

Una canción muy triste de El último de la fila se llama así. Muy triste y muy bonita.

Saber que alguien tan importante para ti está enfermo me duele muchísimo. Y valoro a los míos. Y las discusiones absurdas (por culpa de la ansiedad) de los últimos meses. Y compartir un tiempo pequeño con mis padres. Que ya no son unos niños.

Yo no soy creyente. No sé si hay algún tipo de ser superior. Pero pido por ti.

Semana

La semana avanza con fluidez. Lo peor es el calor. El calor y las tonterías de fondo escuchadas hasta hace unos pocos minutos. No me gusta reírme de la gente (si con la gente, y, de mi mismo) ni de sus desgracias. No me gusta el cotilleo ni los que consideran raros a los demás. Por esa regla de tres me considerarán raro a mi. Cosa que me empieza a dar igual.

Todo esto cada vez me afecta menos. Para el calor tengo maravillosas botellas de agua, helados, pantalones pirata. Para el ruido, y las tonterías de fondo, unos cascos estupendos y la calma. Que va creciendo cada día. Dormir bien es estupendo. Incluso algunos días (como x7) sin mirtazapina.

Todo eso es lo importante y lo demás, accesorio.

viernes, 19 de julio de 2019

Viernes

Fresquito, relativo silencio (el que crea, como es habitual, la música). Un tren de cercanías a punto de salir, y no muy lleno. Itinerario alternativo. Por evitarme muchas estaciones de metro de pie y algunas de conversaciones incómodas. Todavía me falta ser mucho más sociable, pero al menos lo soy un poco más.

Lo decía en Twitter. Soy una persona muy especial. Extraordinariamente ordinaria. Pero para nada "Un desastre". Me lo tengo que repetir casi cada día.

Por delante un par de días de descanso. Pronto, camino de un lugar fresco. Días de dfn, libros, revistas. Un espacio diferente.

Me apetece. Pero no estoy agotado. Y es precioso. La alma. El alterarme lo justo por cosas que no tienen importancia. Es preciosa la calma.

Buenas tardes y buena suerte.

martes, 16 de julio de 2019

Música

Ésta canción la descubrí en 1994. O quizás en 1995. No estoy seguro al 100%. Jean-Michel Jarre me fascinó desde muy pequeño, quizás con menos de diez años. Calypso. Oxygene. Equinoxe.

Ha pasado mucho tiempo y soy básicamente la misma persona, pero con un matiz distinto. Y ese matiz me encanta.

Ayer vi un Suzuki blanco y me acordé de tí. Pero fue diferente. Añoro tu cariño, pero ahora ya no me ahoga la añoranza. Es un recuerdo dulce. Pero no vivo en el recuerdo.

lunes, 15 de julio de 2019

Más pruebas

El fin de semana anterior, entre el cambio de cama y el calor decidí que no era el mejor momento. Pero el fin de semana pasado (del Viernes a Ayer, vamos), volví a intentarlo. Como 72h (más de dos días enteros) sin tomar Mirtazapina. Y no sentí nada especial.

Es el tercer intento o prueba y el segundo de 2 días.  Estoy súper orgulloso de mi.

La rutina no se me hace desagradable. Y los fines de semana son algo más prerezosos de lo habtiual, pero el viernes dí un pequeño paseo en bici.

Buenos días y buena suerte.

viernes, 12 de julio de 2019

Recuerdos

Hoy te recordé. Ya no te recuerdo casi cada día. Y, cuando lo hago, es diferente. Hay más distancia, más calma. La misma dulzura y cariño, pero no esa amargura por lo que se terminó. No esa añoranza de tener a alguien con quién interactuar que me comprendiera de esa forma tan fluida.

La vuelta al trabajo no ha sido apenas cansada. Casi agradable. Pasando de puntillas por infantilidades y chismorreos.

Y es viernes "y los sueños brillan más". Exóticas combinaciones de medios de transporte y música.

miércoles, 10 de julio de 2019

Viaje

Primeron fueron rumores y en 48h la confirmación. La primera impresión es clara: ¿Todo eso para nada? Los días feos, las reuniones, los nervios ...

Para nada no. Si ese es el peaje que he de pagar para pedir ayuda de nuevo, para descubrir un yo precioso y resiliente, lo pago encantado. Aunque supongan unos cuantos euros menos en la cuenta. Aunque suponga tener que buscar un nuevo trabajo.

Como decía por la mañana creo que en twitter, es bastante habitual en las personas con ansiedad como yo, anticiparlo todo y ponernos en lo peor. Lo ví hace unas horas. Lo escuché. Con su forma de hablar apresurada y en voz myy alta, casi como una ametralladora. Supongo que es su forma de expresar las emociones. Dije lo que no me gusta que me digan, que intentara calmarse. Recomendarle un profesional de la salud mental (hola querida psiquiatra, se que ni lees mi blog ni tampoco tenemos comunicación telepática, pero GRACIAS) hubiera sido excesivo.

Lo que tenga que ser será. No voy a pensar que mañana me voy al paro, es poco probable.

Ahora, a calmarme. Más. Que no estoy muy nervioso. Pero más tranquilo estaré.

A cambio de ese peaje, ahora ir al médico es mucho más fácil para mi. Busco soluciones, no me centro en los problemas. Voy a talleres, leo en voz alta. Tomo algo con compañeros de trabajo o de talleres. Si, todo muy a pinceladas. Y pude abrazar a un amor de mujer y que me acogiera en su casa y en sus brazos.

Y ahora siento una emoción serena pero se que es poderosa. Como una marea dulce, un dulce no empalagoso.

Y me gusta mi nuevo yo.

FL (Flight Level)


Yo no me considero ni mejor ni peor que nadie. Sólo se ser yo mismo. Un yo igual pero distinto. Y me gusta. Sin ser una persona extrovertida, super sociable, abierta, si que soy un poco más sociable. O un mucho. Pero aun así, algunos aspectos de las relaciones sociales, de estar rodeado de gente, me saturan. Me saturan muchísimo menos que cuando tenía más ansiedad. O cuando no tenía mucha ansiedad pero tampoco ganas de relacionarme.

Los cotilleos, los bulos, los comentarios, las infantilidades. Lo he repetido en multitud de ocasiones desde que creara éste blog y en blogs anteriores. Pero ahora es ligeramente distinto. La sensación en la tripa es distinta. Porque lo importante lo siento en la tripa, en la cara, en los ojos.

Ahora lo veo como "desde arriba". Aunque no me considere mejor ni peor que nadie. Como un dron de vigilancia. O como un poderoso caza volando a muchos miles de pies del suelo. El suelo queda abajo.

Me concentro en volar nivelado, pendiente de los instrumentos, sintiendo el avión. Y la sensación es de neutra a agradable. Y es precioso.

Buenos días y buena suerte.

lunes, 8 de julio de 2019

De vuelta

La vuelta a la rutina no ha sido demasiado horrible. Nada horrible. Después de unos pocos días de descanso, retomar la rutina. Me ha dado tiempo a ir, a venir, a dormir muchísimas horas y a desconectar.

Todo sigue más o menos igual. Lo que hace un año y más de seis meses se antojaba inmediato ahora sigue siendo semieterno. Paciencia de nuevo. Es que han pasado casi x6 meses desde entonces.

Lo único, en el trayecto en el metro tuve algún momento de náuseas. Que ya se me van pasando.

Y a seguir adelante.

La vuelta a casa mejor, sin náusea. Y, al parecer, lo que empezó en Diciembre de 2017 (y que fue desencadenante de mi ansiedad en parte) no va a tener resultado positivo. Lo que tenga que ser será. El no ya no lo teníamos. Si en un futuro he de buscar un nuevo trabajo, un nuevo hueco pues lo haré.

Todavía tengo miedo a encontrarme mal. Miedo al miedo. Sólo lo expreso a muy pocas personas (la psiquiatra básicamente) pero es un progreso expresarlo. Enfrentarme a mis miedos. Y no repetirme a cada poco que soy un desastre porque no lo soy

jueves, 4 de julio de 2019

Dfn

¡Cuánto necesitaba descansar!

Dormir muchas horas. Descansar. Leer. Escuchar viejos podcast y programas de radio. La tranquilidad de un diminuto pueblo.

Que bien se está cuando se está bien.

lunes, 1 de julio de 2019

Descanso

Estoy en un lugar del mundo. Algo más fresco, en medio de la ola de calor, y muy tranquilo. Días de descanso. Echo de menos al gato pirata, aunque haga menos de un día que me despedí de él.

Hoy volví a dormir sin mirtazapina y me siendo orgulloso de ello.

Días de descanso y lectura.

sábado, 29 de junio de 2019

Prueba

Ayer no tome la mirtazapina. No fue un olvido como alguna vez el año pasado, sino una prueba. He dormido genial. Y ahora también me siento bien. Sin ganas de llorar ni apenas ansiedad.

jueves, 27 de junio de 2019

Calor

Hace calor y estoy más perezoso de lo habitual. Quizás sólo necesito unas vacaciones. Como las que empiezan mañana. Pero me encuentro bastante bien. Alguna sensación un poco extraña. Descansando seguro que se me pasa. Y hace mucho tiempo que no tengo un día feo de verdad. Supongo que por eso tengo miedo a los días feos.

A pesar del calor y de esa sensación de "no saber que hacer", si que hay un montón de cosas por hacer en las vacaciones. Dormir, leer, escribir, ver series y películas. Hacer algo de ejercicio. Piscina y bici. Ir a "un lugar en el mundo". Donde hay mucho espacio y tranquilidad y frescor.

Casi peor que el calor es la gente que se queja del calor. Aunque no me agotan mucho sus quejas. Ni la rutina. Ni la gente que da vueltas a lo mismo una y otra vez.

Una pausa, vivir sin reloj.

Aunque tenga calor, el agua fría me refresca. Ya no pienso que necesite ayuda pero no me atrevo a pedirla, porque ya la he pedido. Y el resultado es precioso.

Si, repito todo esto como un mantra pero es verdad.

Series sobre DDR, música ochentera, revistas, podcast y un ordenador donde escribir.

martes, 25 de junio de 2019

CP (Comboios de Portugal)

La sensación poco a poco se va desvaneciendo. Cómo el eco que deja una nota grave de piano en el aire. Esa mezcla de calor en la cara, de nervios (ya no infinitos) de leves ganas de llorar, de ilusión, de satisfacción por los muchos y pequeños pasos dados.

Te conté un resumen de lo ocurrido desde mayo. Cómo poco a poco soy más sociable. El simple hecho de comer acompañado o esperar a un compañero en el camino de regreso a casa. Sé que tú vas a valorar mis avances.

Te hablé incluso de los detalles que se me quedaron en el tintero en mayo. Ser presidente de mesa no es un drama. Las muchas horas dormidas. La facilidad de la rutina.

Todavía necesito tu criterio para saber que el camino es el correcto. Para confirmarlo. Sé que avanzo.

Te hablé de mis miedos puntuales e irracionales a empeorar-de-verdad y acabar ingresado en psiquiatría. Cosa que no tiene ninguna base lógica.

Te enseñé mi botiquín de la suerte en el que hay casi de todo. Desde lorazepam (que es como llevar una multiherramienta o una cámara cuando voy en bici) a una linterna o lágrima artificial. Tomarlo ya no es un drama.

Si en noviembre pensaba en cuando dejar la mirtazapina y que me propusieras seguir con ella fue un pequeño drama, hoy me sorprendió que me propusieras no tomarla algún fin de semana. Por probar. Para adquirir más confianza y ver que puedo dormir por mis propios medios.

Talleres, cena, tomar algo con los compañeros. Pequeños detalles súper importantes y preciosos.

Hoy me siento muy a gusto conmigo mismo. Y el trayecto en exóticas y únicas combinaciones de medios de transporte no me resulta cansado.

Soy como un pequeño automotor diesel de CP que a veces necesita un poco de ayuda para seguir recorriendo las vías.



Mi vida.

Sólo se ser yo pero me gusta mi yo. Me gusto yo. Y es precioso.

Lectura, tripa llena, película de submarinos. Una tarde apacible.

domingo, 23 de junio de 2019

Relación

Cenar con los compañeros del taller. Tan fácil y tan complicado. Ayer me volví a sentir parte del mundo. Que lo soy. Si hace justo un año fue un reto de minutos, ayer fue un reto de horas. Y no me sentí para nada fuera de lugar. Bueno, al principio pensaba que se me haría largo, pero no lo fue.

Sigo relacionándome a pinceladas y me encanta.

Muchos relatos escritos, momentos compartidos con los compañeros. O en el trabajo comiendo y desayunando acompañado.

Y es precioso.

viernes, 21 de junio de 2019

Viernes

Los viernes son básicamente iguales pero también tremendamente distintos. Estoy un poco cansado, pero se que podré dormir muchas horas el fin de semana, incluso siestas deliciosas. Tengo suficiente energía. No me arrastro, avanzo. Estar rodeado de gente no me agota. A veces me saturan un poco con sus infantilidades, pero nada más. A pìnceladas me relaciono con gente. Tomar algo con los compañeros de trabajo. Comer y desayunar acompañado. Salir un poquito a que nos de el aire tras unas horas en la oficina. Los talleres. La gente que antes estaba al otro lado de la pantalla y ahora son parte de mi vida.

Pensando en nuevos relatos, en el fin de los talleres. Pero en Octubre empezaré otros. Tengo ganas de hacer cosas.

Avances pequeños e importantes y preciosos. Si, todavía tengo miedo de los días menos buenos (que siempre he superado) y de no dormir y de la ansiedad.

Buenas tardes y buena suerte.

Y la espalda no molesta y el hombro apenas. Poco a poco, destellos pequeños y preciosos lo van llenando todo. Colores.