A veces me abruma todo el tiempo que llevo en tratamiento por ansiedad, casi tres años. Y sólo veo los muchos meses, las consultas, las medicaciones varias y, sobre todo, los retrocesos. Pero eso es una visión parcial. Además hoy llueve, y, aunque he dormido muchas horas y, me encuentro bien, la falta de luz me afecta.
Pero también he avanzado muchísimo. He aprendido a conocerme, a aceptarme. También a superarme. A quererme. He adquirido muchas herramientas. He hecho cosas que nunca habría imaginado, como leer un relato o un texto sobre mis emociones delante de gente. He vuelto a estudiar. Y, la verdad, para todo lo que ha pasado este año, me encuentro bien. Soy afortunado. Estar sin trabajo es un mal menor. Mi familia está bien. Y he gestionado toda esta incertidumbre de la mejor forma posible. A veces pensé en encontrar barricadas y al ejército en las calles, pero pude controlar esos miedos, dejar de saturarme con información. Y romper el bucle de pensamientos negativos. Centrarme más en posibles soluciones.
Haciendo prácticas, estudiando, en la comodidad de mi refugio, con un gatete precioso al lado y el cariño de "los míos".
Gracias a todos los que me habéis ayudado.
Como soy un proyecto de mecánico, hoy soñaré que reparo un precioso Citröen GSA X3, y después puedo conducirlo bajo la lluvia por mis carreteras preferidas de la Baja Alcarria.


