sábado, 21 de abril de 2018

Aguas confinadas*

Ni el agua ni los sentimientos pueden ser detenidos eternamente.

Claudia, una maga del mundo del agua, busca refugio en La Tierra tras ser perseguida en su planeta de origen, el mundo del Agua. Acusada de crear la lluvia y las crecidas contra las que fue entrenada para luchar. Con el dolor de la pérdida de su compañera Myriam. En La tierra es acogida por Paula. Sus antepasados cuidaron a disidentes del mundo del agua, igual que hace ella con Claudia.

En la casa de Paula, en algún punto de la costa mediterránea, conocerá a Marina, la sobrina de Paula. Una joven arquitecto centrada en su carrera. En un mundo de cálculos de estructuras, proyectos, viajes, donde los sentimientos no parecen tener ni lugar ni sentido. Donde el amor parece una pérdida de tiempo.

El relato, que quizás algún día sea un relato realmente largo, incluso una novela, real, coherente, con final ... AQUÍ.


*El relato surge en Noviembre de 1998. Y tiene que ver con uno de mis miedos: las aguas oscuras y profundas. Donde no se ve el fondo y puedes ser arrastrado o ahogarte .... o puede haber algún tipo de criatura (imaginaria) acechando.

Upside down

Uno de los peores días de éste año, quizás el peor, pensé que envejecería solo, con la única compañía de gatos y bicis. Y de la enfermedad (ansiedad, depresión o ambas).

(Aquí hay varias cosas a comentar. Primero, que estoy haciendo algo para que ese futuro negro no se cumpla. Que en los días menos buenos es lógico tener pensamientos. Y que envejecer siento una persona solitaria pero equilibrada, tampoco está tan mal).

Me imaginaba de anciano. Con barba de tres o cuatro días, blanca, y la cabeza afeitada. Me imaginaba viviendo en algún tipo de lugar amplio e industrial, una especie de nave. Convertida en una especie de refugio para perros y gatos abandonados y, a la vez, un museo taller. Es decir, en plena oleada de pensamientos negativos, intentaba dar la vuelta a esa secuencia de pensamientos y convertirlos en algo agradable. Despertar rodeado de perros y gatos y de bicis se me antojaba muy agradable.

Quizás algún humano se acercara a mi refugio. Para adoptar a algún animal, o para traerme a algún bichito perdido. O preguntando por alguna pieza exótica de alguna bici (estamos hablando de un futuro lejano, no se, 30 o 35 años, por lo que las hipertecnológicas bicis actuales, con cuadros de carbono, cambio electrónico, frenos de disco, serían clásicas) clásica.

Me encantaría tener bicis de distintas épocas. De los 70 (que apenas viví unos días y no recuerdo, evidentemente) a la actualidad. No tienen por que ser bicis tope de gama o exclusivas. Con tener una muestra de cómo era las bicis en cada año o en cada lustro, me conformaría.

Viajaría por Europa en una vieja furgoneta/autocaravana. Comprando, intercambiado, encontrando quizás en la basura (¿Cómo se gestionará la basura dentro de 30 años? ¿Seguirá habiendo vehículos con motor de combustión interna? ¿Los coches serán autónomos? ¿O volarán como en Blade Runner?)

Upside down. Invertir los pensamientos. Convertir la más absoluta tristeza en una soleada mañana de un futuro ¿esperanzador? al volante de una vieja furgoneta llena de bicis y un perrete por copiloto. O quizás una humana por copiloto y el perrete en sus rodillas. Como todavía estaba en 2018, me hubiera encantado poder recrear en la realidad esa escena: una vieja furgo, un destino -soy una persona sencilla, cualquier lugar tranquilo y con paisajes me basta- buena compañía y bicis. Quizás algún dia lo logre.



Clarosuros

La luz que se filtra a través de las nubes. La luz suave y, a la vez, cambiante, de la Primavera. Tan distinta a la luz plana y aplastante del verano, luz pesada y calurosa.

Claroscuros. Días buenos y días menos buenos.

jueves, 19 de abril de 2018

Ballestón

Algún coche americano (norteamericano mejor dicho) tipo Corvette tenía como elemento elástico en lugar de los habituales muelles (o barras de torsión, también bastante presentes en las suspensiones traseras de muchos coches) ballestones de fibra. Así los llamaban el la prueba del coche de marras (creo que un descapotable).(Era un Cadillac XLR, que compartía plataforma con el Corvette).

La tristeza me puede de vez en cuando, pero me recupero más rápido que antes. Mientras la ut 465 corre por las vías he repasado lo ocurrido desde febrero hasta ahora y los momentos malos son menos y me sobrepongo a ellos más rápido según avanzan los meses. Lo que no implica que a veces sienta que todo es un desastre y que daría parte de mi inteligencia por ser una persona más sencilla y "normal". Pero no puedo elegir lo que soy. Si enfrentarme a mis temores, casi cada día, y, aunque no sea capaz de superarlos, al menos intentarlo.

Algún día recuperaré la calma y todos los sobresaltos y malos momentos se los tragará esa calma, como uno de esos ballestones de composite.

miércoles, 18 de abril de 2018

No sé que hacer con mi vida*

Sinceramente no se que hacer con mi vida (eso no implica ideación suicida ojo). No sé como continuar. Como mejorar.

¿Cómo se relaciona uno con la gente? ¿Cómo se hacen amigos? No son preguntas retóricas. Son dudas que he tenido toda mi vida.

Pensar en todo esto me hace sentir triste y muy frustrado conmigo mismo. Se que doy algunos pequeños pasos, pero el camino se me antoja infinito o irrealizable.

*Es el título de una canción de Amaral.

X2 (bonus)

X2

No necesito que nadie entienda ésto. Pero aún así soy incapaz de narrarlo de forma abierta. Así que de nuevo extiendo una cortina, una pantalla en negro.

La segunda vez.

La segunda clase del curso o taller fue en parte mejor que la primera. En parte porque mi estado de ánimo era mejor que semanas atrás. Si, ese día que en 10 minutos no más pasé de la calma a la más absoluta de las tristezas.

En parte fue igual. Fui incapaz de interactuar con el resto de personas que asistían al curso. Fue interesante e instructivo. Quizás un poco largo. De nuevo, participar apenas nada, escuchar, tomar notas.

Al menos al volver a casa no tenía esa sensación de desastre. Quizás las expectativas eran demasiado altas. Ahora al menos estar rodeado de gente no me resulta a penas incómodo. Si son silenciosos o por lo menos hablan por turnos y sus palabras son interesantes mejor.

De fondo se escucha el sonido inconfundible de una 334 comenzando a moverse, arrastrando muchos coches talgo. Como en 2011 en la misma estación.

Los pasos son pequeños pero creo en la dirección correcta, si es que la hay. Si la hay, aunque lo crea o los pensamientos un poco negativos me impidan verlo.

El limbo ... El limbo de las palabras nunca dichas

HUMANO: ¿cómo estás?

SER PSEUDO HUMANO (en serio, sé que soy humano): Bastante bien, un poco cansado.

REALIDAD: he tenido un día tirando a malo con ganas de llorar casi continuas pero ahora me siento algo mejor. (Además de las molestias en la espalda y el dolor de garganta).

¿Por qué te lo voy a decir? ¿Por qué voy a hacer ese esfuerzo, expresar cómo me siento, lo que todavía me hace sentir un poco incómodo y bastante vulnerable?

Conversaciones vacías. Podría haber dicho que hoy (ayer) estoy más triste que otros días y a la vez ilusionado por la segunda clase del curso de Iniciación a la Novela, pero ¿para qué? Tu no estás aquí para entenderme. Sólo eres una compañera de trabajo.

Y pasa el tiempo y pasan los minutos y me siento alejado de la persona que está a apenas unos centímetros de mi en la UT465. Y cierro los ojos, intento evadirme de una situación que, ciertamente, me resulta incómoda y de los inevitables ruidos humanos del resto de habitantes de la UT. Y al final, una despedida cortés, y vuelvo a sumergirme en la preciosa burbuja de música que crean los auriculares del mp3 rojo que llevo en el bolsillo de la chaqueta. Y así llego hasta una biblioteca ciertamente muy bonita.

sábado, 14 de abril de 2018

Por qué

Ahora sé, en parte, por qué me siento así. Eso no hace que me sienta mejor, ni supone por supuesto un cambio inmediato en mi, en mi forma de ser, pensar y sentir. Pero al menos es un punto de partida.

Así, a punto de empezar un TC (tramo cronometrado). Como Marc Blázquez / Salvador Belzunces en el Rallye La Vila Joiosa 2008, a punto de empezar el tramo de Finestrat como coche 0.


Buenos días y buena suerte.

Nessun dorma

¡Nessun dorma! ¡Nessun dorma!
Tu pure, oh Principessa
Nella tua fredda stanza
Guardi le stelle che tremano
D'amore e di speranza

Ma il mio mistero è chiuso in me
Il nome mio nessun saprà
No, no, sulla tua bocca lo dirò
Quando la luce splenderà
Ed il mio bacio scioglierà
Il silenzio che ti fa mia

(ll nome suo nessun saprà
E noi dovrem, ahimè, morir, morir)

¡Dilegua, oh notte!
¡Tramontate, stelle!
¡Tramontate, stelle!
¡All'alba vincerò!
¡Vincerà!
¡Vincerò!

Nessun dorma- Giacomo Puccini - Turandot

jueves, 12 de abril de 2018

Crónicas DE ESPERANZA desde el barro (BARRO = ANSIEDAD / TRISTEZA)

Para empezar pedir disculpas a la gente con la que no me he portado bien en estas últimas semanas.

El apuro que me da contarles cosas que me han pasado y que resultan importantes para mi a ciertas personas a las que tengo cariño. De las pocas personas a las que tengo cariño y con las que puedo comunicarme aunque sea por medios electrónicos e indirectos. Pero supero ese pudor y me comunico con ellas. En fin. Cosas por trabajar. Muchas.

Semana completamente distinta. Desde luego no he tenido los dos rebotes hacia abajo (de estado de ánimo, de tristeza infinita y rabia) de la anterior. Martes y jueves para olvidar. Pero incluso los días malos (con i.d. incluida) sirven de aprendizaje .

Lo que aprendo es que, aunque en parte soy muy distinto a otros seres humanos, en parte también soy muy parecido a ellos. Tengo que intentar quedarme con lo que me une a los humanos y no lo que me separa de ellos. No me resulta nada fácil y más en semanas de mucha ansiedad o de bastante ansiedad. Pero es algo que he de aprender. Al igual que tengo que evitar responder de forma inmediata, impulsiva y sin tener suficiente información. Sacando conclusiones equivocadas.

(En fin. Esto será un post en cuanto llegue a casa y tenga un teclado de verdad. O lo dejo para mañana porque me molesta la espalda.)

El gremio. Ay

Hoy me he desnudado en parte física -de cintura para arriba- y en parte anímicamente. Le he contado a la fisio (que es un amor) que sufro de ansiedad y que estoy en tratamiento. Ella también pertenece al gremio como yo lo llamo. En alguna ocasión ha necesitado la ayuda de un médico de la mente.
Y no ha sido desagradable  pero lo segundo remueve cosas. Mucho. El barro. Para sacar el barro del fondo de un estanque hay que enturbiar ese agua con el barro. Y yo estoy en el barro. Barro = ansiedad, tristeza, cambios de estados de ánimo abruptos.

Everything will be okay in the end. If it's not okay it's not the end.

Pero ya tengo un camino. Un destino. Y armas para enfrentarme al barro. Ruedas de tacos. Medicación. Psiquiatra. El taller de novela. Herramientas para superarme y superar lo que me pasa.
En fin. Estoy en el camino y vivir es mucho más llevadero que enero o en febrero.



¿Cuál será el siguiente paso?

Lo que queda de semana intentar descansar y / o agotarme lo menos posible.

A pinceladas consigo relacionarme con gente y mostrar mis sentimientos. Y eso me resulta muy agradable. A veces. Otras es al contrario. Muy desagradable y frustrante. Conectar con gente. No sentirme siempre un extraterrestre. Sentirme parte del mundo y querido por algunas personas. De todas maneras he de ser más impermeable.El ser humano medio no es tan sensible como yo y menos en mi situación actual. Me tienen que resbalar muchos comentarios y muchos momentos que en realidad no tienen importancia.

Something has changed. Suena ahora en el mp3. Otra sincronicidad.


miércoles, 11 de abril de 2018

UP

Desde donde escribo puedo ver un trocito de cielo entre azul y amarillo, hacia el poniente, hacia el oeste. Detrás de las nubes está el sol. Siempre. Si pudiera ascender ahora mismo a muchos metros (o pies) de altura, podría ver el sol. El atardecer.

Alivio. No siempre, pero siento alivio.

Mareas de your griego con straciatella.

Avanzando despacio, como una pequeña excavadora.

Buenas noches y buena suerte.

martes, 10 de abril de 2018

Venus

Te echo de menos. No tengo claro que existan los ángeles. ni ningún tipo de criatura sobrenatural de las que hablan en los podcast de misterio que escucho cada noche para poder dormir. Pero sí que tu eres lo más parecido a un ángel que he encontrado, con el que he conversado, con el que he podido compartir un trocito de mi vida, de nuestras vidas.

Los mil mensajes intercambiados. La comprensión. Suena Explosions in the sky. Casi en una vida anterior, si una canción me emocionaba, bastaba un correo electrónico para decirtelo. Ahora ¿a quién se lo voy a decir? Intento no dejarme llevar por la tristeza o por la ansiedad, se que vendrán días mejores y puede que comparta un trozo de mi vida con otra persona tan especial como tu.

Ahora mismo sólo pido que me escuchen y que me entiendan. Pero tampoco quiero mostrar mi interior, mi universo caótico y doloroso a nadie porque en parte me avergüenza, por pudor, por temor a que me hagan daño.

Siento que estoy en una encrucijada.

Sensación

Ir a la deriva. Dejarse llevar. Escoger en parte el camino menos doloroso o incómodo. A veces me releo y no me reconozco. Sobre todo cuando lo que releo es mi antiguo diario.

Los días de la misma tonalidad. Cuando es un tono monótono pero no desagradable, pase. Cuando son días de ruido interior, de enfado, de tristeza, de ansiedad, es distinto. Más que asociar los días menos buenos o malos con un color, los asocio con sensaciones y con ruido. Ruido interior, de pensamientos negativos incontrolados, de sensaciones desbocadas. Ruido exterior de lugares o personas ruidosas (o de lugares ruidosos por las personas ruidosas que los habitan).

Hoy es un día neutro, más positivo que negativo, pero con un leve matiz de hastío, de resignación, de no saber como afrontar una tarea que se me antoja agotadora, dolorosa, difícil: Volver a relacionarme con la gente.

Atesorar pequeños momentos en los que no me siento un extraño, un extraterrestre.

Saber que recordaré momentos, situaciones, matices, que nadie más recordará.

Nada de esto me sirve para avanzar.

La espalda molesta pero ya tengo cita para el fisio. Al menos ahora algo sencillo como preguntar, llamar por teléfono, pedir cita, no se me antoja difícil.

¿Cómo salí de la arena hace tres años? ¿Qué debo hacer? Echo de menos a Venus, y otros apoyos. Aunque no estoy en condiciones de exigir nada a nadie. Cada uno tiene sus vidas y sus problemas y cosas y personas cercanas de las que ocuparse.

lunes, 9 de abril de 2018

Colores

Colores. Colores, motos y piezas. Unit pro link. Año 2004. Ese año. Uno de esos años. La sensación de desesperanza infinita, de nervios infinitos, de concentración menos infinita (y era necesaria al menos para poder estudiar algo y acabar la carrera). Las revistas de motos y coches como evasión para poder calmar el torbellino de pensamientos negativos y centrarse en cosas bonitas.



Bleu, blanc, rouge.

Mi debilidad. Una de las combinaciones de colores que más me gustan. La, ahora vieja, CBR 600 F del año 2000 (¡han pasado 18 años desde entonces!). Por segundo año con chasis de aluminio. Todavía con carburadores y horquilla convencional, no invertida. Y todavía con ese aire polivalente. Muy rápida, casi más que cualquier coche por potente y exótico que fuera, pero que se podía utilizar a diario o incluso con pasajero.

El año 2000. Un año complicado imposible de olvidar. Lo que pasó y cómo me sentí no lo puedo cambiar, sólo, en parte, entenderlo y aprender de ello.


Arena

De nuevo rodando por la arena. No es la primera vez ni supongo será la última. Cuento con la experiencia de haber atrevesado un Erg (un mar de dunas) en otras ocasiones. La última, por primera vez, con ayuda. Ayuda química (que sería el equivalente de ... no sé ¿un amortiguador de dirección? ¿Una moto semi oficial con mejor motor y suspensiones? ¿Una visita al fisio al acabar la etapa?) y ayuda profesional (una especie de jefe de equipo muy experto que puede indicarte cómo atacar mejor las dunas, que te indica que has de pensar encima de la moto). Tengo más experiencia pero a la vez se que es un camino largo y lleno de altibajos, lo que a veces me desmoraliza un poco. Ni la arena es la misma ni yo soy es mismo. Para bien y para mal.

Esta mañana en el cercanías, con algo de ansiedad y algo de tristeza, me imaginaba al manillar de una potente moto del Dakar. Una Husqvarna Rally 450 semioficial. Me gusta la combinación de colores blanco, azul y amarillo. El blanco me transmite calma, limpieza. El amarillo, energía. Acción. El azul .. es mi color preferido, así que poco puedo opinar. Azul intenso.

Quizás en mi travesía de mares de arena me tope con otros pilotos. Y aunque, realmente, cada uno ha de llegar al final de cada etapa por sus propios medios, me gustaría ser ese piloto que se para ayudar a otros pilotos en plena pista. Que ofrece gasolina, alguna herramienta, agua y comida. O un poco de ayuda para sacar la moto de la arena o para levantarla tras una caída. Prefiero estar en condiciones de ayudar que tener que pedir ayuda, pero he aprendido (aunque me cueste muchísimo) a pedir ayuda y a sentirme lo menos mal posible por no ser capaz de salir de situaciones complicadas por mis propios medios.

Quizás alguna vez nos encontremos en medio de la arena. Me podéis reconocer porque voy mucho tiempo de pie sobre los estribos. Por mi ritmo inconstante, a veces demasiado lento y otras demasiado rápido. Por las broncas que tengo con dirección de carrera cuando el libro de ruta no es lo suficientemente preciso o cuando no puedo validad un control de paso obligatorio con el GPS. Pero sobre todo por mi ciega determinación de seguir adelante y porque casi siempre (menos cuando estoy muy cabreado o muy triste o ambas cosas) intento ponerme en la piel de las otras personas, en su lugar.

Lo importante es seguir adelante.



sábado, 7 de abril de 2018

Equilibrio

Hacía tiempo desde la última vez que me subí a una moto. En parado. En marcha, conducir una, mucho más. Quizás catorce años. Casi en una vida anterior. Hoy viví esas dos sensaciones: ver decenas de motos preciosas, admirar sus detalles, hacerles fotos y hasta tocarlas y subirme en ellas. Mi debilidad son las motos de campo, que suelen tener asientos altísimos a los que hay que escalar más que subir.

Curiosamente la moto sobre la que pasé un ratito fue una Supermotard. Moto de campo con ruedas de asfalto (lisas de carreras en este caso) y frenos gordos.






Y, aunque no tenía el mejor día, venciendo mis temores a caerme y mi gran timidez, me atreví a probar una moto. Un curioso scooter eléctrico. Era lo más pequeño y ligero que se podía probar y además, legalmente estaba autorizado a conducirlo. Volver a girar el acelerador de una moto fue sencillamente precioso.

Al final, en mi estado de ánimo, he de buscar el equilibrio. Como al manillar de una bici o de una moto.
Y vi de nuevo esa combinación de colores, bleu blanc rouge y me acordé de ti.



viernes, 6 de abril de 2018

Agotado

Todo es complicado y agotador. Bueno. No todo. O igual sólo se me antoja así, y es una percepción subjetiva.

No ha sido la mejor de las semanas y deseo, anhelo (¡Que palabra más bonita!) poder descansar, dormir muchas horas y mañana poder ver muchas motos. No en compañía de Venus ni de ninguna otra persona.

Cansancio. El cansancio hace que todo parezca más difícil y más amargo, pero no es así. Agridulce, puede, dulce también.

jueves, 5 de abril de 2018

Entrando en pérdida* - Lineas de código (parte 2)**

**Life's ya se lo de la distancia que pongo con los humanos pero HOY NO TENGO EL DÍA.

HUMANA: -Y si algo de lo que dije te sentó mal ¿porqué no me lo has dicho?-

SER PSEUDO HUMANO (pensando): (porque me resulta más difícil decirte que algo de lo que has dicho me ha molestado que en si la molestia que me ha causado que me lo dijeras).

SER PSEUDO HUMANO: -Porque cara a cara me resulta difícil decir según que cosas.-

OTRA HUMANA: -¿Estás bien?-

SER PSEUDO HUMANO: -Razonablemente bien.-

(pensando: si, estoy DE PUTA MADRE ... CANCELAR CANCELAR CANCELAR PENSAMIENTO POSITIVO)

A muchos pies del suelo dejé de volar. Y empecé a caer. De nuevo sentí el vértigo del vacío que me llamaba con sus falsos cantos de sirena. Pero no lo escuché. Recordé lo poco que sé y lo poco que he aprendido. Morro abajo. Potencia. Más velocidad. Y me pude recuperar.

Pero me canso. Me canso de todo.

Da igual. Sigo volando y el  vacío ya no me llama. Sigo dibujando vórtices con las puntas de mis alas en el aire húmedo de la mañana. Y un día ya no habrá vacío, sólo el azul del cielo y el azul del mar y el único vértigo será el que sienta en la tripa al romper la barrera del silencio.



miércoles, 4 de abril de 2018

Positive climb

De nuevo en el aire. De nuevo al sol de la primavera.

GRACIAS. BUENAS TARDES.

martes, 3 de abril de 2018

Autorrecuperación / Desastre

Las personas entre comillas "normales" no se pueden imaginar lo que nos cuesta otras personas relacionarnos con la gente. Me acabo de sentir como si le explicara que yo vengo de Marte y que mi sangre es mercurio. Y me siento muy mal siento que tengo la culpa de todo pero no es verdad.
Que complicado es todo y que cansado que estoy.

Autorrecuperación. Así no necesitas que nadie tire de ti cuando pedir ayuda es casi tan doloroso como el dolor o mal que necesitas curar. Y así he llegado hasta donde estoy.



XB (eXtra Ball) / Catastrophe and the cure*

Vamos.

Mi mente se puso a trabajar. Mi mente a veces es como la sala de control del reactor 4 de Chernobyl la madrugada del 26 de Abril de 1986.

Primero un plan A. Luego un plan B (o plan €). Y más tarde posibles planes C y D, que pueden ser complementarios y / o simultaneos.

Tenía medianamente claro que tocaba esperar como pronto hasta el próximo viernes (entonces, ya que era miércoles, esperar NUEVE DÍAS). La paciencia la estoy cultivando pero como que es un área en la que me queda mucho por mejorar.

Tenía meridianamente claro que yo ya había movido ficha y que lo más probable es que me tocara volver a mover ficha el lunes de la semana que viene. Pero bueno, torres más altas han caído.

Pues no. Ayer sonó el teléfono y el plan A, cuyas posibilidades parecían remotas ya que me había inscrito x8 días después de que se acabara el plazo, me había sido concedido. Menos mal que me inscribí (presencialmente además) aunque ya había terminado el plazo.

En fin, que hoy, ésta tarde, en una biblioteca muy bonita, empiezo un taller literario muy bonito, donde a parte de mejorar mis técnicas de escritura (he sido totalmente autodidacta hasta hoy y se que me queda mucho por aprender) tendré que relacionarme si o si con otros humanos (OJO, complicado).

Como en una partida de Pinball, una bola éxtra (eXtra Ball). Una oportunidad nueva. La oscuridad no me ha tragado todavía (ni me va a tragar). Sigo vivo, entero, razonablemente tranquilo (cada día más) y con ganas de aprender y HASTA DE CONOCER GENTE.

Buenas tardes y buena suerte y saludos a W.

* Catastrophe and the cure es una canción de Explosions in the sky.