sábado, 31 de marzo de 2018

El mundo a través de mis ojos

He de luchar para mi y conmigo, no contra mi ni contra todos.

He de seguir viendo el mundo a través de mis ojos pero sin obviar otros puntos de vista.

He de pensar un poco menos y actuar más, pero de forma razonada y no impulsiva.

Hace como 13 años escribí en un blog que no es fácil ver el mundo a través de mis ojos y ahora con más experiencia vital me doy cuenta de que, en realidad, no es fácil ni difícil. Es. Soy. Y no quiero dejar de ser. Aunque simplemente ser a veces me resulte complicado y doloroso.

He de transformar mi universo interior poco a poco para que deje de ser un campo de batalla y pase a ser un campo de almendros en flor o de olivos llenos de olivas en Diciembre.

Buenas noches y buena suerte

viernes, 30 de marzo de 2018

Desnudo frente al espejo.

Mi cuerpo es bastante común y corriente. Es grande y robusto, aunque delgado. No me gusta mirarme en los espejos. No me veo atractivo. La piel blanca, nariz enorme, orejas enormes. Pero estoy aprendiendo a gustarme. Mis ojos verdes son preciosos. Mi voz puede ser cálida y casi acariciadora. Mis manos son ágiles y hábiles, con o sin herramientas en ellas.

En estos últimos 5 años he aprendido que, a veces, desnudarse física o anímicamente delante de personal sanitario es muy muy necesario. Imprescindible. Soy pudoroso con mi cuerpo y con mis pensamientos. Pero he aprendido a, en parte, tener la serenidad suficiente para poder mostrar mis muchos lunares sin ponerme apenas nervioso. Y también, algo que todavía me resulta si no difícil, desagradable, a contar cómo me siento y a expresar mis muchos miedos.

Buenas noches y buena suerte.

Lluvia

"Y te vi bailar bajo la lluvia / Y bailar sobre un charco de estrellas"

Eso canta Quique González. Aunque ahora lo que suena en el plato giradiscos heredado de mi hermana es Policy of truth, una canción que me encanta y que casa perfectamente con el día de antes de ayer, día de verdades incómodas y de, a la vez, impulso para iniciar un cambio.

Y, ahora, abro paréntesis. Ayer fue una primera parte del paréntesis, día de trabajo por lo general fácil y hasta agradable (menos gente = menos ruido = menos tonterías). Hoy, desde ayer a la tarde, la segunda parte. Puede durar hasta mañana (y así vuelvo a la civilización y voy al gimnasio) o hasta pasado mañana. Me traje mirtazapina para X6 (3x2) días así que puedo quedarme el tiempo que quiera.

Mientras escribo la lluvia ha amainado y, aunque los tejados todavía gotean, ya no llueve. Así que como todavía estoy vestido de ciclista, pues al lío.

El tiempo es como mi estado de animo, cambiante.

miércoles, 28 de marzo de 2018

Crysis* / Poem without words


Y tengo ganas de llorar y no me apetece ver a nadie ni hacer nada pero he de seguir adelante. No hay otra alternativa válida. (Y la otra alternativa no la voy a decir porque asusta solo decirla). Repito: NO HAY OTRA ALTERNATIVA VÁLIDA.





*Crysis es una bici de BMX de Wethepeople, muy bonita. La marca y el nombre de la bici ahora mismo sintetizan todos mis miedos más grandes.

Pero es azul y muy bonita.

Si algo he aprendido éste año es que a mi no se me derriba ni con una granada de mortero.
Me he caído muchas veces y más que me caeré pero siempre me levanto. Siempre caigo bien, como los gatos. Aunque cada caía duele mucho.

En fin.

SIGUE DANDO VUELTAS SI AGUANTAS DE PIE.

No hay problemas, sólo soluciones. Il n'y a pas de problèmes, seulement des solutions.


Miedo a la gente

En lugar de tapar mis miedos, voy a enfrentarme a ellos. Estoy en una UT de la línea 6. Probablemente sea una S 8000. No hay demasiada gente (bueno). Pero ese es mi miedo. La gente, relacionarme con la gente me resulta por lo general difícil y a veces desagradable. Con mi arma preferida del SXXI, un móvil con conexión a Internet (suscripción . a Parla) he buscado un taller literario en una biblioteca muy bonita y he encontrado no son uno sino dos que parecen interesantes. He variado levemente mi ruta del bakalao (ES LA MÚSICA INFINITA, EL SONIDO DE VALENCIA) para dirigirme allí (podría inscribirme por Internet pero ir físicamente allí me fuerza a INTERACTUAR CON HUMANOS).

Forzarme a hacer actividades que impliquen relacionarme con personas ha sido la principal indicación de la psiquiatra y, aunque no me resulte fácil, he de, al menos, intentarlo.

DESCONECTO COMUNICACIÓN.

VOLVIENDO (con ganas de llorar)

Estoy en lista de espera. He sido capaz sin un gran esfuerzo físico ni anímico de ir a la biblioteca muy bonita y pedir información e inscribirme.

(Y si en el plan A no hay plazas hay un posible plan B).

Gracias a todos especialmente a W. (Aunque sea su trabajo se agradece la empatía).

UPDATED.


Lockheed F-117 Nighthawk.

PD. A mi no me dan miedo las arañas, me da miedo la gente. La soledad es un lugar demasiado conocido y demasiado cómodo para mi (aunque no sea siempre agradable).


martes, 27 de marzo de 2018

Camino



He vuelto a iniciar un camino. Se dónde quiero llegar pero no cómo. ¿Cómo será el camino? ¿Se tardará mucho en llegar? ¿Será agradable, desagradable o una mezcla de las dos cosas?

Lo que llevo andado: es más cansado que desagradable. Hoy mismo estaba cansado anímicamente (por ser hoy y por ser mañana). La evolución es francamente positiva en apenas 3 meses desde que todo empezó. Durmiendo bien y estando más o menos tranquilo, las horas, días, semanas o meses son llevaderas o incluso agradables, o, al menos, no-desagradables.

Hoy siento una mezcla de calma serena, ansiedad, rabia y tristeza muy rara y muy intensa, pero a la vez con un punto de dulzura desconocido. La marea dulce va avanzando, pudiendo a cada instante con la marea amarga y descorazonadora

Y además:

TU SIEMPRE POSITIFO. NUNCA NEGATIFO.

Il n'y a pas de problèmes, seulement des solutions. (Las siempre sabias palabras de mi Profesora)

COME ON, PUSH.

Casco, arneses, guantes, y a correr sin correr. Primera y a volar.



Y si con una gran corona de 42 dientes no basta para subir la cuesta, no pasa nada. Hay sofisticados cassettes de 12v con una gigantesca corona de 50 dientes.


lunes, 26 de marzo de 2018

(rapid recovery)

Pues eso ...

¡GRACIAS!

¡BUENAS NOCHES!



Difícil y/o desagradable

Si. (Puede sonar extraño o duro pero, es así).

Por lo general me resulta difícil relacionarme con la gente. (Soy tímido e introvertido).

Pero hay días (los días menos buenos o malos) que me resulta desagradable.

Enero o Febrero, sin ir más lejos.

Globalmente siento que cada día o cada mes avanzo un poco. Febrero fue mejor que Enero. Incluso el final de Enero fue mejor que el desastroso final de Diciembre. Marzo fue mejor que Febrero y espero que Abril (un mes de nombre precioso y de primavera desbordante) sea mejor que Marzo.

La pescadilla que se muerde la cola: no me resulta fácil relacionarme con la gente, luego no me relaciono, luego estoy solo, luego me siento solo.

Y así 38 años.

En fin.

ARRIEROS SOMOS Y EN EL CAMINO NOS LO ENCONTRAMOS TODO PERDIDO.

(Estoy acostumbrado a filtrar lo que escribo pero aquí no he filtrado nada).

viernes, 23 de marzo de 2018

Luz (v1)

El pequeño gato negro salió corriendo y se deslizó bajo la oxidada verja de color negro. Curiosa, no pudo evitar ir tras él. Empujó la puerta de la verja, y, con un chirrido, ésta se abrió. Un paraíso de hierba y plantas exuberantes. Un jardín olvidado, descuidado, salvaje. El gato negro le miraba, curioso, desde el borde de una fuente de piedra, cubierta de musgo. Quiso acercarse a él. Quiso acariciarlo.

Entonces el suelo se abrió bajo sus pies. Durante un instante infinito se deslizó en el vacío y en la oscuridad. Hasta que su cuerpo chocó contra el agua y se hundió en ella. Debía ser un pozo, acertó a pensar mientras su conciencia se desdibujaba. No sabía nadar. El agua era gélida y oscura. No sabía nadar. Que manera más estúpida de morir.

Y ya no recordó nada más. Sólo sintió que unas manos cálidas y suaves tiraban de ella. Y que la oscuridad estallaba en un amasijo de luz dorada y cálida y dulce, como una marea extraña y, a la vez suave como un abrazo, capaz de borrar todo lo demás.

Despertó, volvió a tener conciencia de su cuerpo y de sus ojos y se atrevió a abrirlos. Estaba tumbada al borde de la boca del pozo, esa boca a ras de suelo cubierta por maderas podridas a su vez cubiertas por hierba y hiedra, que no había visto. Estaba empapada y helada. Levantó la mirada y vio de nuevo al pequeño gato negro, que la miraba, curioso. Y acertó a ver una silueta semitransparente, brillante, de luz pura, tan bella que dolía mirarla, arrodillada junto al gato, acariciando al gato.

-No tengas miedo. Estás a salvo.-

-Al menos tu estás a salvo. Pero yo … he llegado tarde … Y ya no sé si tiene remedio.-

No comprendió lo que quería decir aquel ¿ser? que acababa de salvarle la vida. Su voz era indescriptible, dulce como una caricia, pero a la vez con un matiz de tristeza y amargura infinita.

-No he podido llegar a tiempo y ahora ella está sola y perdida y malherida. Nunca me lo podré perdonar.-

-Pero quizás tu puedas ayudarme.-

E*Thirteen 9-46 11v cassette

9-46

9
Para volar a 40 km/h en terreno favorable.



46
Para subir las cuestas más bestias y más llenas de BARRO.



Intocable

El término intocable puede referirse a:

Dalit, Intocable, casta inferior del Hinduismo conocida como los parias, Dalits o Chandalass, presente en India, Bangadesh, Pakistán y Nepal.

miércoles, 21 de marzo de 2018

Mareas

Marea ligeramente amarga o ácida. Como el yogur natural sin azúcar. Marea blanca y suave que todo lo cubre, pero que no ayuda demasiado a dormir.

Marea crema, dulce, suave, como las natillas. Marea que calma y que ayuda a dormir. Marea sin náuseas y sin esa rara sensación de vértigo.

Las mareas, los ciclos, las etapas.

Y la tristeza.

Hoy me siento triste, no sé si por el cambio de tiempo o por ésta sensación infinita de soledad.

Buenas noches y buena suerte.

martes, 20 de marzo de 2018

Aviso de pérdida

Suena el aviso de pérdida. El avión ya no vuela, se cae. El suelo se acerca. El vacío se acerca. This great sea of blackness. Ese enorme mar de negrura que tantas veces he sentido a mis pies, a punto de engullirme.

Pero suena el aviso de pérdida. Antes no sonaba. Ahora sé que lo que siento no es objetivo. En parte no es real. ¿Cómo puedes sentir algo y que no sea real?

Suena el aviso de pérdida e intento hacer lo poco que sé, lo poco que he aprendido. Morro abajo, más potencia. Respirar despacio. Inspirar por la nariz. Expirar por la boca. En algún sitio escuché o leí que la mente es un caballo y la respiración, el jinete. Mi mente, mis emociones, siguen desbocadas en multitud de ocasiones, pero menos en en ENERO y que en FEBRERO.

Suena el aviso de pérdida y me imagino a los mandos de un caza de la Segunda Guerra Mundial, un Supermarine Spitfire, igual que el que me regaló VENUS a escala. En medio de la tormenta, en medio de la batalla, pero todavía en el aire, volando.


Algún día haré que la tormenta se pare.


Recuerdos inconexos que me llevan de VENUS a mi querida profesora.

Buenas tardes y buena suerte.

lunes, 19 de marzo de 2018

42x11

La primera vez que volví a rodar en bici por la ciudad que me vio nacer fue hace casi 16 años. Antes había rodado en muy contadas ocasiones. Aprendiendo a montar en bici. Estrenando alguna montura. Se me antojó algo sugerente a la vez que peligroso. Ahora se me antoja más sugerente que peligroso, si sabes por donde rodar y tienes un mínimo de precaución y habilidad. En todos estos años las veces que me he caido ha sido prácticamente en parado y por mi torpeza con los pedales automáticos.

La vida y las bicis.


Mi compañera de entonces era una bici de los '90. De montaña. De hipermercado. El único detalle de modernidad eran unos frenos tipo vbrake. Y los mandos de cambio en el puño. También muy habituales en los ´90, pero menos en la primera década de 2000, puesto que hasta Sram sacó mandos de cambio tipo gatillo (trigger). Funcionaba aceptablemente bien, pero tenía la dirección pasada de rosca y a veces vibraba el manillar al frenar fuerte. A veces se salía la cadena al cambiar de plato. Y a veces se partía la cadena (partir la cadena saliendo de un semáforo es un momento tan desagradable como inolvidable). Las cubiertas tipo semi-slick (geax easy rider), por supuesto de 26" -las ruedas de 29" eran sólo un sueño-.


Así empecé a recorrer Madrid. Parques. Carriles bici. Calles.

Ahora soy capaz de hacer muchas cosas que entonces me daban miedo (como conducir, o trabajar o relacionarme de forma más o menos normal con gente, aunque sea muy de vez en cuando). Pero todavía me queda mucho camino por recorrer. Y más ahora, cuando no me siento bien.

Buenas noches y buena suerte.

domingo, 18 de marzo de 2018

La herida

¿Qué demonios ocurre
Cuando miradas no se encuentran?
La pelea de gallos
Se admiten apuestas

¿Quién buscó abrigo
En algún otro lugar?
¿Es posible que el frío
Venga con la edad?

Siempre es la misma función, el mismo espectador
El mismo teatro, en el que tantas veces actuó
Y perder la razón en un juego tan real
Quizás fuera un error, cúrame esta herida, por favor.

Héroes del Silencio. La herida.


sábado, 17 de marzo de 2018

Pausa

Aunque todavía no consigo dormir los fines de semana todo lo que me gustaría, si algo más cada vez. Hoy desperté casi de día, a las siete y pico o a las ocho.

Ayer estaba menos cansado que otros viernes y hoy también. Positivo.

viernes, 16 de marzo de 2018

32x28

Una larga cuesta. Podías elegir entre menos pendiente y más distancia, por lo que antes había sido una carretera y ahora era poco más que una pista asfaltada llena de curvas (incómodas y lentas en coche, divertidas sobre la bici) y baches como cráteres, y la carretera nueva, de curvas largas y rápidas, más pendiente, pero mejor firme y menos distancia. Aquella lejana tarde de otoño de 2000, al manillar de mi bici de montaña plateada, creo que elegí el camino más corto. No había apenas tráfico y el arcén ofrecía una relativa seguridad. 3x7. 3 platos y 7 coronas. Entonces el 1x11/12 ni siquiera era un sueño y lo más era el 3x9. Con el plato mediano de 32 dientes y los piñones más grandes, quizás hasta el último de 28 dientes, subí esa cuesta.

La vida. Y las cuestas. Buenos días.

miércoles, 14 de marzo de 2018

Sensación

"Los días más brillantes, los días más oscuros, éste es mi refugio. Sed bienvenidos. PUSH!"

Hoy es un día INTERMEDIO. En el territorio infinito e indeterminado que hay entre la luz y la oscuridad, entre la calma y la ansiedad, entre la alegría y las ganas de llorar. Un espacio invisible e intangible. En limbo en el que habito desde final de año, unas veces más cerca de un extremo, otras veces más cerca del otro. Entre el barro y el suelo seco y compacto. Rodando por el barro con pegotes de ese material viscoso, pegajoso, deslizante, volando en todas direcciones. El sonido del barro golpeando en el tubo diagonal o en los guardabarros.

Y para el barro, para el fango, acabo de descubrir un tubular de ciclocross que se llama así: FANGO. Que creo está descatalogado, pero da igual. Tecnología obsoleta.


Pedir disculpas a unas cuantas personitas hoy. Como dije en el mundo 1.0 "soy como un ordenador en modo a prueba de fallos". Todavía no puedo evitar enfadarme, ponerme triste, sentir ansiedad por cosas pequeñas y que en realidad no tienen importancia.

¡LO SIENTO!

(Me dicen por el pinganillo que no puedo evitar sentir cosas, sino que debo aprender a gestionar mis emociones).

Y en la calle sigue lloviendo, pero una vez más, escribiendo, consigo autoequilibrarme y dejar atrás el enfado, la ira.

Intolerancia a las estupideces

Pues eso ...

Estupideces a mi las justas que ya tengo bastante con lo mío.

Gente que te usa como si fueras GOOGLE. A la mierda.

Gente que habla sin saber. A la mierda.

Gente que se cree en posesión absoluta de la verdad absoluta (toma redundancia). A la mierda.

Gente que sólo sabe escucharse a sí misma. A la mierda.

Gente con un nivel de empatía tendiente a menos infinito. A la mierda.

Gente con un ego más grande que las torres KIO juntas: mejor con un océano de distancia, si no es posible por lo menos que sean unos metros.

Silencio radio: gente que sabiendo que pasas por un momento personal digamos no óptimo te deja en la estacada: pues muy buenas. ARRIEROS SOMOS Y EN EL CAMINO NOS ENCONTRAREMOS.

(Esto es una reflexión totalmente subjetiva y prescindible fruto de que todavía me enfado con facilidad POR COSAS QUE NO TIENEN LA MENOR IMPORTANCIA, fruto de mi carácter asocial y digamos que difícil, fruto de mi mente perturbada por las noches de insomnio -que ya empiezan a quedar lejos por suerte-. Puede haber redundancias, incorrecciones gramaticales, palabras groseras, ideas inconexas y un largo ETC. Pero como éste es mi blog, puedo escribir o no escribir lo que me venga en gana y como no lo va a leer nadie -cosa que me la empieza a traer al pairo- pues lo escribo Y YA. Y si alguien se ofende DISCULPADME POR NO SER PERFECTO Y POR SER UN PERRO RABIOSO A VECES)

GRACIAS A TODOS. BUENAS NOCHES Y DULCES SUEÑOS.



M.I.E.R.D.A.

Mierda pa ti, mierda pa mí
Pa los que no tragan ni los que dicen que sí
Me río de ti, me río de mí
Si es que no lo pillas esto no es para ti
Todo te la suda, todo te resbala
No ves 3 en un burro pero tienes que opinar
Sí, sí, sí!! No, no, no!!
Aclárate, que me están esperando

Mierda pa ti

Dame un a M
Dame un a I
Dame un a E
Y el resto pa ti

LENDAKARIS MUERTOS - M.I.E.R.D.A.

martes, 13 de marzo de 2018

Dimensión desconocida: 5 y 6

(Capítulos anteriores)

(5) El piloto

-Pero ¿qué coño haces aquí? ¿A que has venido? Por tu puta culpa me expulsaron del ejercito. Por tu puta evaluación sólo encontré trabajo … ¡de basurero! Un piloto de caza en una puta nave portarresiduos.-

A cada palabra, su voz es cada vez más alta. Levanta el puño derecho en actitud amenazante. Al lado de aquella mole musculosa de cerca de metro noventa de estatura Mireia parece diminuta. Instintivamente retrocede, hasta que su trasero se topa con una de las pareces del pasillo. Se encoge y cierra los ojos, esperando el primer golpe …

Pero no ocurre nada. Abre los ojos. Aquel tipo, en un alarde de autocontrol que no esperaba de él, ha dejado de gritar y le tiende la mano en un gesto amigable.

-Al final … solo hacías tu trabajo. Y no fuiste especialmente dura. Me podías haber mandado a la cárcel perfectamente. Sólo hacías tu trabajo. Y ahora, cinco años después, vienes a la puerta de mi casa. ¿Qué es lo que quieres?-

-¿Cómo sabe que quiero algo?-

-No soy tonto … Alguien como tu … en éste barrio, en éste edificio … no encaja. O vienes a joderme todavía más (y no en la forma que a mi me gustaría, porque estás bastante buena) o quieres algo de mi.-

-Me lo tomaré como un piropo. Tienes razón. Quiero algo de ti. Aunque no tengo derecho ...-

(6) Un rincón (El piloto parte 2)

-Tendrás un plan-

-¿Un plan?-

-Si, un plan. No pretenderás llegar a la prisión, dar las buenas tardes y llevarte a los presos así porque si.-

-Yo ....-

-Así que no tienes un plan. Da igual. Déjalo de mi cuenta. No es fácil, pero puede hacerse.

-No tengo un plan, pero tengo a alguien que creo puede ayudarnos.-

-¿Un contacto en la prisión?-

-No. Una telépata.-

-¡Una telépata! No sé cómo has conseguido tener acceso a una telépata, pero es estupendo. Nos puede proporcionar información muy valiosa. Dónde están los presos, protocolos de seguridad ...-

-¿Cómo nos va a dar esa clase de datos?-

-Es una telépata. Puede leer mentes. No digo más. De todas maneras … por lo valiosa que es … supongo que ya habrán echado en falta …-

-¡Tuve cuidado de no ser vista!- Protestó Mireia.

-No lo dudo. ¿Dónde la tienes? ¿No estará en tu casa?-

-Ehhh. Si.-

-Es el primer lugar dónde la buscarán, si creen que tú puedes tener algo que ver en su desaparición-

Myriam despierta de un sueño extraño, pesado y profundo, artificial, pero a la vez agradable, reparador. Despierta y apenas siente nada. Conserva sus cinco sentidos operativos, pero su capacidad de leer mentes se le antoja adormecida. Y los recuerdos y emociones ajenos, tan nítidos como dolorosos, no existen. Le inunda una paz tan intensa que sus ojos se humedecen de alegría. Se estira en la cama, una cama distinta que no le es familiar hasta que por fin se decide a abrir los ojos. Recuerda vagamente dónde se encuentra.

Libre.

Su estómago protesta. ¿Cuántas horas habrá dormido? Muchas. Las suficientes. Presiente que no hay nadie en casa. Se mueve en silencio, descalza, como una gata. Descubrir cada habitación sin leer en la mente de otra persona o sin recordar lo leído en la mente de otra persona sobre el lugar donde se encuentra en ese momento, es a la vez una experiencia nueva y preciosa.

En la cocina encuentra comida. Comida de verdad. Y no el menú insípido de cada día en su ¿carcel? De nuevo la alegría y el alivio se derraman en su interior. Pero son emociones agradables, placenteras, que no duelen.

Sintió algo. Escuchó algo. La cerradura electrónica de la puerta que da acceso a aquella vivienda desbloqueándose. No ha presentido a los humanos que, sin duda, estarán al otro lado de la puerta. Eso le aterra y alivia a la vez. Tímidamente recorre los metros que le separan de la puerta, hasta toparse con ellos. Mireia, su salvadora, y un hombre al que no conoce. Es alto, mucho. Y musculoso. Su mirada es a la vez cortante y cálida. Despliega sus sentidos. Cuesta. Como caminar por el barro. Recuerdos inconexos. Imágenes entrecortadas. Lucha. Victoria. Derrota. Alegría. Complicidad. Compañerismo. Dolor. Miedo. Vértigo.

En unos pocos segundos, sin el más preciso de sus sentidos operativo al cien por cien ha de decidir su puede confiar en aquel desconocido. Mira en su interior y decide que si. Que es de confianza. Recorre los pasos que le separan de él lo más rápido que puede y le abraza. Él le abraza también, sorprendido y a la vez encantado.

-Os ayudaré. Pero no sé si podré ser útil. Todo es nuevo. Y tengo mucho miedo.-

The moon is down

Notas.

Apuntes mentales. Pensamientos. Trozos de relatos. En un block de notas casi infinito, electrónico. En las tripas del ordenador o del móvil o colgado en la nube, en la red. En un espacio que a la vez no existe y existe.

Releo mis relatos o dibujo nuevos pasajes de ellos y hoy, de nuevo, todo tiene sentido.

lunes, 12 de marzo de 2018

Siempre en el camino

He vuelto a iniciar un camino. Se dónde quiero llegar pero no cómo. Creo que podre volver a alcanzar la calma, dormir, estar tranquilo. Pero no se cuanto tiempo me llevará alcanzar de nuevo ese estado. Mientras tanto sigo avanzando. Vivir ya no duele, solo molesta a veces.

Los días más brillantes, los días más oscuros, éste es mi refugio.

Los días brillantes en los que todo fluye. Cuando comprendo mi (pequeña, pero mía) vida.

Los días más oscuros. Cuando creo que voy a enloquecer (aunque no es verdad, es lo que siento). Cuando creo que no quiero seguir viviendo. Los días en que me baño en la más oscura de las noches, pero vuelvo a resurgir un nuevo amanecer.

Soldados anónimos de batallas invisibles. Mil veces derrotados, mil veces caídos, mil veces más nos levantamos, mil veces más triunfaremos.

Ayer pasé por un arco de la victoria. Si, victoria de horrible recuerdo. Los vencedores reescriben la historia. Pero ese lugar es especial para mi, porque refleja una de mis pequeñas victorias de estos meses complicados. La segunda victoria, quizás.

Sed bienvenidos a mi reino infinito de ansiedad, tristeza, soledad, pero también empatía, complicidad, cariño, ayuda, consuelo, alegría y VIDA.

COME ON, PUSH!

domingo, 11 de marzo de 2018

Recuerdos

Esa era "mi" linea. La que me llevaba de la universidad al centro y del centro a la universidad. Con los habituales 446 en doble composición y los majestuosos y enormes Buques (UT 450) de dos pisos.

Todavía puedo recitar de memoria algunas de sus paradas: Vicalvaro, Santa Eugenia, El Pozo, Entrevías (más tarde Asamblea de Madrid, Entrevías) y Atocha. De 1997 a 2004 recorrí esa linea más veces que las que puedo recordar. Vi cambiar Vicalvaro, nacer el barrio de Valderribas, donde se asentaba la antigua fábrica de cemento.

Todo cambió ese 11 de Marzo de 2004.

A mi no me ocurrió nada ni tampoco a mis familiares y amigos. Pero ese atentado fue un ataque directo a todos nosotros. A la ciudad que me vio nacer, en la que he pasado toda mi vida. A personas anónimas que sólo pretenden vivir en paz.

Hoy, una vez más, me acuerdo de vosotros y me quito el casco en vuestro honor.


sábado, 10 de marzo de 2018

La melancolía es un licor bien caro ...

... y no te has dado cuenta ya te ha emborrachado.

(Amaral)

Archivos. Fotos. Imágenes propias y sacadas de internet guardadas en las tripas del ordenado (un nuevo ordenador). Y viene la nostalgia. Infinita.

Hoy no tengo el mejor día del mundo, pero tampoco el peor. Mi ánimo sigue cogido con alfileres. Espero que en un futuro esos alfileres primero sean hilvanes y más tarde una resistente costura, quizás con hilo de kevlar, que es un material muy resistente.

Nosltalgia.

Una bici que seguro le gustaría a Venus. Y que me recuerda a ella.


Trabajo. Esfuerzo que en parte no sirvió para nada. Y colores bonitos. El rosa me encanta.


La residencia de estudiantes, que me recuerda a 1998 y, por supuesto, a Life's.


Una bici preciosa en el lejano UK. Klein Aeolus. Viento. Tempestad. Lágrimas


Andenes, ciudades de paso e insomnio.


Positivo, nostalgia.

viernes, 9 de marzo de 2018

Marte

Granizo

Lluvia torrencial. Granizo. De ese que duele. Cuando vivir duele.

Llovizna. Suave. La música de la lluvia pasaporte al mundo de los sueños.

Algún día tendré que estar de nuevo bajo la lluvia. Y la lluvia llegó de nuevo. La tormenta. Y anduve sin rumbo bajo la lluvia, por caminos llenos de charcos y de barro.

Pero, a pesar de todo, sigo en pie.

COME ON, PUSH!

jueves, 8 de marzo de 2018

Avanzando

Todavía me resulta un poco agotador el día a día. Pero siento que avanzo, despacio, poco a poco, pero avanzo. Logro dormir casi perfecto (todavía me despierto muy pronto, incluso antes de que suene el despertador, que ya es pronto, pero también me acuesto muy pronto). Me altero con facilidad y me implico más de lo que debería. Pero me doy cuenta.

Deseando que llegue el fin de semana y poder lograr dormir más horas. Despertar de día. Días que empiezan a alargar. Ver luz de día, claridad, por la mañana, es esperanzador.

Buenas noches y buena suerte.

miércoles, 7 de marzo de 2018

Agridulce / Esperanza

Días extraños. Cansados pero bonitos. Con esa claridad mental casi irreal que me permite entender la mayor parte de mi vida. Y soy capaz de interactuar con otros humanos. Y pedir cosas. Y entender el por qué de otras. Aunque me sigue costando horrores en general relacionarme con otras personas. Y cuando lo consigo, y resulta satisfactorio y enriquecedor, a la vez es AGOTADOR. Menos mal que puedo refugiarme en mi gatera (piso) donde hay SILENCIO y ningún otro habitante a parte de mi y Marco, el gato pirata.

Siento que estoy avanzando. Que aunque me altero con facilidad por casi todo, a la vez, esos momentos de enfado o tristeza o ansiedad son más cortos. Me recupero antes y más rápido de esos momentos menos buenos, como si mi mente fuera una sofisticada suspensión que permitiera a las ruedas estar pegadas siempre al suelo y, a la vez, tragarse los baches más bestias. Quizás mi mente fuera un amortiguador averiado, con el hidráulico (que frena el rebote) estropeado, suelto. Quizás entre la medicación (todavía fundamental para dormir, aunque el lunes no me la tomé por olvido y dormí bastante bien), las visitas al psiquiatra, y mis esfuerzos por avanzar, pueda repararme, autorrepararme, mejorar.



O quizás no estuviera averiado y solo necesitara un ajuste. Media vuelta de un tornillo para acá, media vuelta de un dial para allá.

Rapid Recovery.

Seguir adelante, de pie sobre unos nuevos pedales azules.



Desde luego EL cambio, aunque pequeño, ha sido positivo.

Buenas noches y buena suerte.

martes, 6 de marzo de 2018

Despierta


Hoy te sientes distinto
Porque eres distinto
Lo que fue siempre lo mismo y cambió
Permanecía oculto en ti
Y ahora está tan claro
Es un día soleado y
No hay confusión

Bunbury - Despierta.

Cambalaches y avances

Andaba yo haciendo mis cambalaches mentales y de horarios para +3 (salvo magia iba a llegar muy justo a una cita importante) cuando un mensaje y una posterior conversación me hizo replantearme la composición de lugar y, por ayudar a un compañero (total, a mi me daba igual) sugerí un cambalache en toda regla que, en principio, parece haber sido aceptado.

En fin. Por una vez lo fácil era la inacción (y no la respuesta inmediata e impusiva), por lo que elegí a la vez la opción más difícil y más provechosa.

Sé que éste es un post que no se va a entender pero es a propósito.

Y hoy he descubierto que se socializar mejor de lo que creía y que otros humanos y humanas tienen pequeñas preocupaciones similares a las mías. Y aunque no dependa de mi solucionarlos (aunque si ofrecí mi ayuda) hablar hace sentir mejor. Alivia. Soy tímido y me cuesta abrirme a las personas, simplemente cruzar palabras más allá de los saludos educados. Pero a veces logro romper esa barrera. Hoy ha sido uno de esos días.

Me doy cuenta de que ya puedo hablar con otros humanos (todavía no puedo hablar con robots) de lo que me pasa, de la ansiedad, casi sin alterarme. Hace dos meses me era imposible, no quería que nadie supiera que me encontraba mal, y cualquier mención sobre el tema me alteraba mucho. Y es un paso muy grande hacia delante. Es casi como si les hablara de una visita al dermatólogo. Que al final, un psiquiatra no deja de ser un médico especialista. Y la mente a veces enferma. Como el resto del cuerpo.

Hace sol, queda una bonita  tarde por delante y tengo a la vez ganas y energía para hacer cosas. Lo que es un logro.

Buenas tardes y COME ON, PUSH!

lunes, 5 de marzo de 2018

Cuando las canciones te hablan

Hoy sentía que Enrique Bunbury cantaba en los auriculares sólo para mi. Que sus letras habían sido compuestas para mi. Se que no es verdad y que solo es una sensación de mi mente, de cómo me siento ahora, con el ánimo cogido con alfileres.

Las horas más bajas nos lo hicieron pensar.

(Bunbury - Demasiado tarde)

Podrías pensar lo peor
Que la apariencia no es sincera, no
Pasadas las noches en vela
¿Será una condena de amargo sabor?

(Heroes del Silencio - La apariencia no es sincera)

Si ya no puede ir peor
Haz un último esfuerzo
Espera que sople el viento a favor
Ya sólo puede ir mejor
Y está cerca el momento
Espera que sople el viento a favor

(Bunbury - El viento a favor)

Me quedo con El viento a favor. Ahora sólo me hace falta un poco de aire que me empuje hacia delante para poder remontar poco a poco y volver a resurgir.

(Este post se lo dedico a @incredulaa porque para ella la música de Bunbury también ha sido compañera vital durante muchos años).

domingo, 4 de marzo de 2018

Los días rojos

En "Desayuno con diamantes" la protagonista habla de los días malos y de los días muy malos. Los días negros y los días rojos. A mi el rojo no es un color que me desagrade ni me ponga triste, pero entiendo lo que quiere decir. El rojo de la ira, del enfado.

Días rojos, días aguamarina.

Más días aguamarina o neutros, al menos, que rojos.

Los días rojos no tengo ganas de ver a nadie. Me apetece refugiarme en mi gatera (piso) o en algún lugar tranquilo como una biblioteca (aunque hace tiempo que no piso mucho las bibliotecas). Y en días de bajona la sección de bicis del Decathlon siempre me anima.

En 2020 me haré con una nueva montura. Una doble suspensión de aluminio o una rígida de carbono. O quizás una bici urbana más completa.



Buenas noches y buena suerte.


Y en un día rojo, un cacharrito para escuchar música (que me es imprescindible para dormir y para la renfe, los ruidos humanos me desesperan) de color rojo.

Melancolía.

Viernes, 2 de Marzo de 2018

Melancolía.

Se me hace muy raro escribir en un archivo (de Open Office en concreto) en lugar de en un navegador, para crear una entrada, un post. El último archivo del que fuera mi diario corresponde con el mes de Octubre de 2014. Un mes complicado, imposible de olvidar, pero importante.

No sé cuando publicaré esto en La Red, ni siquiera sé si lo publicaré.

Nostalgia.

En un lugar alejado del tiempo y el espacio, con un ordenador digamos “reciclado”. Aquí casi todo es reciclado. Yo mismo me estoy reciclando o mejorando. Pero eso es distinto. Viejas cassettes, discos, toneladas de revistas. Aquí hay espacio. Espacio para los recuerdos.

(Capítulo 7 suena de fondo “tu voz, calma mi dolor”, y no puedo escuchar la canción entera porque me pone triste)

Música. Descubrí The Durutti Column en 1998 gracias a una cinta que me había pasado dos años antes el que fuera mi profesor de filosofía en el instituto. A Wim Mertens, en el verano de 1996 gracias a Diálogos 3 de Ramón Trecet. A venus también le gusta Win Mertens. Recordaba su música de fondo en los momentos más complicados de su vida. Y yo recuerdo el momento en el que germinó el amor entre los dos. Esos días inolvidables de conocimiento mutuo que desembocaron en algo precioso. Pero fugaz. Cuando esté bien (no sé cuando será eso) he de socializar más. Relacionarme a propósito de forma directa y personal con otras personas. No de rebote por una tarea obligatoria como el trabajo. Pero se me antoja complicado.

Archivos que contienen mis blogs. Derrota, activo de 2008 a 2014. El Loco, activo desde ese surrealista fin de semana de Septiembre de 2014. Comenzó apenas una semana y un día antes de que, por primera vez, pidiera ayuda a un médico por mi estado anímico. Por mi salud mental. El pasado no se puede cambiar. Lo ideal es que hubiera pedido ayuda mucho antes y quizás ahora fuera distinto, mejor (o no). Pero por poder, ahora podría no haber pedido ayuda nunca (es algo que me cuesta horrores, por timidez, pudor y orgullo). Supongo que seguiría viviendo o malviviendo, pero con mucho más dolor (si, dolor, anímico, pero dolor) interno.

Ahora me siento de nuevo casi en el punto de partida, aunque haga dos meses del nuevo minuto cero, de tirar de la baliza. Y mes y medio que la mirtazapina es mi inseparable compañera nocturna. Al menos me garantiza dormir algo (3-4-5 horas) las noches menos buenas y algunas o bastantes más, las noches buenas. Que son más que las menos buenas. Todavía no duermo bien y me despierto de madrugada incluso hoy que podía dormir todo lo que quisiera. Por poder, habría podido dormir un día entero. Pero al menos he dormido profundo unas 6 horas, que son bastantes.

Me pregunto cómo mejorar, qué hacer para sentirme bien y se que es un proceso largo, de pequeños pasos y pequeños gestos y momentos, más que de avances radicales. Ahora por lo menos me siento a veces en paz conmigo mismo y puedo escribir como me siento sin alterarme apenas.

Cómo me siento ahora mismo:

  • Físicamente en una silla tipo oficina, con ruedas, que se me antoja a la vez muy pequeña pero cómoda. En un dormitorio acogedor y luminoso, rodeado de cosas que me traen muchos recuerdos y a la vez me hacen sentir seguro. Con música de fondo (Without Mercy).
  • Internamente: tengo ganas de orinar y de defecar (lo primero es fácil, lo segundo no porque la ansiedad me estriñe). Me molesta algo la espalda quizás por el frio de antes o la postura.
  • Anímicamente: tengo leves ganas de llorar. Pero estoy en calma. Siento que soy un desastre pero no es verdad. Siento que ya he pasado por esto y quiero que se acabe y que vivir no duela, y estar tranquilo y poder dormir muchas horas.

Paso a paso. Guardar el documento. Ir al baño. Merendar.

viernes, 2 de marzo de 2018

A new day has come

No sé por qué escribo el título en inglés. Me ha salido así. Un día de calma relativa y de lluvia ligera pero constante.

Ayer fue un día más bueno que malo pero aún así muy cansado. En un día, un día después, todo era básicamente igual pero también en parte distinto. Estrené nuevo o nueva ...

No sé cómo expresarlo para que sólo yo lo entienda. Ahora veo venir a casi todos los piratas y estoy a la vez un poco más lejos del huracán, aunque no lo suficiente en días como el de ayer. Como le decía a N estoy mejor pero no bien. Y tener a seres humanos que se quejan en voz alta cerca o que simplemente hablan me satura bastante.

Al menos es lo menos malo o lo más bueno posible. Por una vez, siguiendo la opinión, que no consejo, de otra personita, (¿Adriático? A de Adriático) pedí algo de forma educada y razonada (de una forma muy yo, pero a la vez, lo más fría posible y sin lanzar mierda) y me fue concedida. Además indiqué a alguien que le era relevante que no estaba bien. Que tenía ansiedad. Momento vivido decenas de veces en mi mente, y que fue más sencillo y más agradable en la realidad que en mis simulaciones mentales.

Un nuevo comienzo. Todo esté año, desde el 31 de diciembre pasado en que decidí tirar de la baliza, es un nuevo comienzo.

A pesar de todo el día me resultó agotador. A media tarde, me tuve que ir a andar, al parque, porque el ruido de fondo me desconcentraba y cansaba mucho. Llovió más durante el paseo pero me sentó bien. Al igual que la última conversación del día con Adriático. (Creo que voy a llamar a todas las personas que reflejo en éste blog/diario con nombres de mares).

Decidí que no quería ver a nadie conocido y lo logré.

Compra y cena. Poco más. Estaba cansado. Dormí bien pero sólo como 6 h. Hoy espero que sean algunas horas más.

Hoy es un día diferente en un lugar diferente.