Todavía no he escuchado el despertador, pero estoy más cerca. Y los días son más agradables habiendo descansado un poco más cada día.
Recordar instantes con sentimientos y con coches. Muy prosaico lo de los coches. Pero muy yo. 2004. De Febrero a Julio. Uno de esos años. Lancer Evo VIII. Subaru Impreza STI. Recuerdos. Rebotando. De forma distinta a la de ahora.
Y en los momentos más oscuros, como ahora, preciosas revistas con poderosas máquinas de cuatro ruedas me calmaban. Como ahora.


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