Ésta semana el sueño parece casi normalizado del todo (dos meses y medio después). Me duermo enseguida. Me acuesto pronto ya que madrugo mucho. No me importa acostarme pronto. Lo que tenga que hacer lo puedo hacer al día siguiente. Y soy un ser más de amaneceres que de madrugadas, aunque ahora vuelva a despertar frecuentemente más de madrugada que al amanecer. Aunque amanece cada vez más pronto y la claridad del alba en el cercanías es deliciosa. Transmite esperanza.
Me duermo enseguida. Me despierto varias veces a lo largo de la noche, lo que es bastante habitual en mi, pero vuelvo a dormirme. Todavía no llego dormido a la teoría hora en la que suena el despertador. Como 20 minutos antes suelo estar bastante despierto. Pero tampoco me preocupa mucho. Todavía ando de puntillas para no espantar al sueño. Todavía pienso a qué hora despertaré el sábado o el domingo. Quizás de madrugada, de nuevo. Quizás no, ya clareando el día y tras muchas horas de sueño. Seguro que si. Hay que desear cosas bonitas y por ahora dormir bien me sigue importando / preocupando.
De nuevo escribiendo a caballo entre trenes y estaciones. Así el trayecto se hace más corto. Y me escucho, me escribo a mi mismo, me describo, me comprendo. Me calmo. Escribir me hace sentir bien la mayoría de las veces, salvo cuando la rabia y la pena me pueden. Así, rodeado de gente desconocida y a veces ruidosa, en ut's 465 y 446, escribiendo.
En parte escribiendo para ti, que nunca leerás esto.
*Y no encuentro una foto hecha por mi de un Mitsubishi Lancer Evo IX pero sí de un Ford Escort de Grupo A, a escala 1/43 y con un fondo naranja precioso. Es del primer trimestre de 2006 ... época complicada, donde de nuevo las máquinas me hacían sonreír.
Buenas noches y buena suerte.


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