jueves, 27 de enero de 2022

Aplomo

Lo digo muy bajito, casi al oído. Temiendo despertar de nuevo la ansiedad. Y las ganas de llorar, esas ganas de llorar casi irresistibles que tan bien recuerdo. 

Pero hoy no.

Mantener la calma. Pensar que lo he hecho lo mejor que se y que no todo depende de mí. Que haya gente que te ayude y a la que preguntar siempre es importante y da confianza. Y su ayuda.

Paso a paso sigo avanzando. Siempre pienso que no es suficiente, pero sí que lo es.

En parte.

Y poder maniobrar un coche enorme sin ponerme nervioso también es un placer y un orgullo.

Buenas noches y buena suerte.

martes, 18 de enero de 2022

X4 - X12

X4


Ayer, en concreto. 4 años. Aunque todo empezó antes, el 20 de Diciembre de 2017. Recordar con precisión es algo muy yo.

Sensación positiva pero agridulce después. Primero porque era de nuevo empezar un camino, empezar agotado (aunque resolutivo). Segundo por los problemas burocráticos que implicaron que todo se retrasara 2 meses. La verdad es que el final del 2017 y el principio de 2018 fueron cansados, agotadores, amargos y un poco desastrosos. Pero sin esa parte del camino no habría llegado hasta aquí.

Después, muchísimos altibajos pero también avances francos, que se concretaron desde abril de 2019. Y casi hasta ahora, con el paréntesis de junio-julio y agosto de 2020.

Hasta cambios de profesional. De la salud mental.

Era jueves. La calma, el volver empezar, incluso el pequeño efecto de la medicación tomada por primera vez, desaparecieron tras una mañana agotadora y una igualmente agotadora tarde. Saturación sensoria. Intentar hacer más de lo posible.

Al día siguiente recuerdo ir en bici desde Cantoblanco Universidad, en mi habitual bici híbrida negra preciosa, de noche, con frio helador. Uf.

X12

Entonces era lunes en lugar de martes y la última media mirtazapina iría camino de mi tripa al irme a dormir. Lo que tuve que retomar la segunda semana del junio anterior, llegaba a su fin. Curiósamente, 3 años después de empezar a tomarla por primera vez.

Y han pasado 12 meses, varias evaulaciones, descanso, prácticas, viajes, interacciones preciosas ....

Estoy muy orgullos de mi, del día de hoy, de que me haya cundido, de poder hablar con gente desconocida, de ser resolutivo, de poder conducir (o maniobrar) coches desconocidos y enormes sin ninguna dificultad ... Y no sólo del día de hoy, sino de la evolución preciosa de todos estos meses.

sábado, 15 de enero de 2022

X7

Eso fue en septiembre. Que parece ha pasado un siglo, pero no.

En septiembre de 2014, mes de multitud de altibajos y de momentos únicos y difíciles, surgió este blog. Simplificar. En lugar de dos blogs y elegir que mostrar, uno solo. En clave. Siempre.

A punto de pedir ayuda por primera vez. Médico de cabecera y después psicólogo. Medicación primaria y para emergencias. La primaria hace más de seis años que no la tomo. La segundaria, el amado zolpidem, todavía lo tengo en el armario del baño y lo tomé alguna vez en los desastrosos junio y julio de 2020.

Entre tanto, superación, amor, desamor, fisios, operarme de los ojos, viajes, bicis, volver a estar en tratamiento, interacciones preciosas.

7 años y casi cuatro meses después, mi yo de 2014 estaría muy orgulloso de mí y yo también lo estoy.

Buenas noches y buena suerte.

lunes, 10 de enero de 2022

En solo un segundo

2002. Amaral. La voz profunda de Amaral. Sus preciosas canciones sonando en los altavoces de un portátil. Cuando la única forma de escuchar música era grabarla de la radio y luego conseguir el CD (desde 1998 no compré música en cassettes).

2002.

Parecido a 1998, aunque menos amargo y desconcertante.

Volver a conducir. No demasiado. Sólo a pinceladas.

Escribir. El más dulce de los despertares.

Los exámenes.

Leer a Carlos Ruiz Zafón y toneladas de revistas de motos y coches (lo habitual).

Hacer fotos con la vieja (y difícil de usar) Zenit 12XP.

Me he puesto una canción de Amaral, del disco Estrella de Mar, que me recuerda (junto a Dover), al inicio de 2002 y, de forma inevitable, un montón de recuerdos han venido en cadena, en cascada.

Un relato que empezó en Barajas (dónde se llegaba en metro y, en autobús, y, apartir de 2011, en cercanías). En primavera. Y luego continuó con una película de Juanjo Puigcorbé. Justo antes de los exámenes. Las tardes de academia y de contabilidad de costes.

Recuerdos caprichosos.

viernes, 7 de enero de 2022

Grava, neopreno, pijama, gorro

2022 ha empezado tal y como término 2021. Con muchas horas dormidas, mucha calma, algunas dudas y el "siempre puedo más de lo que creo" o, como en septiembre de 2019 "creo que soy un poco más ... No, eres mucho más".

Dentro de la artificialidad de las segundas navidades en pandemia (dónde lo principal es no contagiarse, ni contagiar, y cuidar la Salud Mental) ha sido un tiempo agradable. Pequeños regalos, comidas, cenas y compartir tiempo juntos, aunque fuera viendo la televisión o cada uno pendiente de su ordenador. Estar a gusto en la que fue mi casa pero ya no lo es y a la vez si.

Avanzar con pasos pequeñitos, hacer, preguntar. Si.

Interactuar.

Soy un buen "compañero al otro lado de la pantalla". Se me da bien escuchar. Tengo empatía, soy comprensivo, educado, muy emocional (aunque todavía no pueda romper a llorar y solo exprese mis emociones en lugares que considero seguros). Interactuar con otras personas ha sido de lo mejor en 2020 y 2021, 2022 comienza igual.

Libros, revistas, un pijama nuevo y cálido y precioso. El Dakar. Así voy a pasar la noche. En mi refugio. Con el Gato Pirata.

sábado, 1 de enero de 2022

Enero

He descansado bien en una cama distinta, pero conocida. Incluso mejor que la semana pasada, había menos ruido.

He estado a gusto con mi familia, no me he saturado y ha sido agradable y fluido. Con muchas precauciones, siempre.

He avanzado mucho en el último mes en el trabajo y, aunque me abrumo a veces, menos que antes.

Ha sido un año globalmente bueno y de muchos retos. Creo que después del 2020 o de 1997 o 2004, el año de más retos. Y he conseguido cierta estabilidad anímica y sumar más meses sin medicación y espaciando las consultas con la psiquiatra.

En el sofá, viendo un vídeo sobre coches de carreras, recordando momentos amargos en que pensar en coches o piezas de coches de carreras me colocaba un poco menos del vacío.

Buenas noches y buena suerte.