La vigilancia del tono[1] (también conocida como fiscalización del tono[2] y falacia del tono) es una falacia ad hominem que intenta restar valor a una declaración atacando el tono en el que se presentó en lugar del mensaje en sí.[3]
Tropezar ¿dos veces más? en la misma piedra.
Recibir, de nuevo, palabras amenazantes.
Pero también, poder apoyarme en personas a las que tengo cariño y reflexionar. Si, yo también me he equivocado.
En fin, me ha costado varias horas comer. Que he perdido tiempo de descanso en cosas inútiles, porque no va a cambiar su punto de vista. Estoy a la espera de la respuesta de mi ángel de la guardia. Pero sobre todo lo importante es que: me sien