martes, 8 de septiembre de 2026

Recuerdos


Estoy recordando momentos que tuvieron lugar entre 2003 y el final de 2005. El primer móvil no heredado que tuve. El primer coche que conduje .... Copio un hilo de bluesky.


Mi primer trabajo serio fue una beca. En una empresa de telecomunicaciones. Me daba tanta ansiedad empezar en un trabajo importante (había trabajado de teleoperador mes y pico) que el día de antes me fui en transporte público a la sede de la empresa para ver cómo se llegaba. Poder podría haber ido en coche (tenía carnet y un coche que usar de casa) pero era incapaz de conducir por ciudad y por las horribles autopistas de circunvalación tipo M40, M30, M11. Tarde más de 8 meses en conseguirlo.

Después del trabajo tenía, a veces, clases en la autónoma.

Porque era una beca Citius. Trabajo más clases. Yo no se cómo podía ir a clase sin cucharas, además, teniendo en cuenta los trayectos en metro/cercanías y autobús. 

De lunes a viernes trabajaba e iba a clase. No tenía tiempo para nada más, ni tampoco energía. Lo que más me gustaba era leer blogs y escribir en mi blog. Y hacer fotos. También tenía un fotolog (el antecesor a redes sociales de imágenes). Recuerdo un día de otoño, ya caída la noche. Había mucha humedad. Quizás niebla. Al arrancar el motor del coche y poner la climatización se empañaron todos los cristales. Ahora sé que era, probablemente, porque el filtro del habitáculo estaba tupido. Bastaba cambiarlo, que me das un manual de taller y lo hago, que a ese coche le cambié el aceite del motor y su filtro, el filtro del aire y rellené la caja de cambios con su aceite. 

Ese día de otoño estaba a punto de llorar. Porque después de una jornada de trabajo y de clases no tenía cucharas y llevaba conduciendo desde septiembre a diario, y con los cristales empañados no podía ver ni podía volver a casa. Conseguí limpiar los cristales con un trapo pero se volvía a empañar todo. Al final con las dos ventanillas de delante bajadas pude conducir más o menos. Y llegar así a la carretera de Colmenar. Ojalá haber tenido un coche más moderno, con dirección asistida y que no se empañara. 

Cuando volvía a casa, no me encontraba a gusto. Porque a veces había ruido y porque sentía que los míos no valoraban mi esfuerzo. Había estudiado en la universidad parra lograr un trabajo como ese y, desde el primer día al último, en el trabajo me sentía sobrepasado. Fuera de lugar y agotado. Cuando acabó la beca tenía muchísima ansiedad y rasgos depresivos, insomnio. Ideaciones no recuerdo. ecuerdo estar totalmente agotado el día antes de la noche buena. Cuando estás agotado y sabes que no vas a dormir por puro agotamiento.

Ojalá poder hablar con mi yo de 25 para 26. jalá dejarle un coche moderno (en fin, un Seat Ibiza o algo equivalente, un Clio 2 fase 2 o fase 3, un Fiat Punto MK2 fase 2 o un Idea, un Opel Corsa C, o incluso un diminuto Citroën C1). Ojalá decirle que es maravilloso y que ese año hizo unas prácticas impecables. Por el contrario, esa última semana de diciembre de 2005 estaba tan agotado y tan decepcionado conmigo mismo. 


Y adoraba leer sobre coches y motos, sobre bicis. Era un joven adulto maravilloso.

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