domingo, 31 de diciembre de 2017
Reflexiones en un día de empanada mental (DDEM)
-Los objetos se poseen, las personas NO
-Con una persona compartes o tienes una relación, un vínculo. Eso no implica que el uno pertenezca al otro.
-Esas relaciones o vínculos se rompen
No soy el más indicado para hablar de esto por mi escasa experiencia en ese sentido, pero cuando te dejan de querer pero tu sigues queriendo a esa persona duele. Echo de menos esa complicidad, el cariño, que se preocupen por mi ... Y todo eso creo era recíproco. Creo. No lo puedo asegurar al 100% porque no leo mentes, solo escucho palabras e interpreto hechos y gestos. Echo de menos acariciar y ser acariciado. Los besos. Compartir placer.
Pero sigo aquí, en pie. (Aunque hay días que me cuesta mucho y temo caer y no volver a levantarme, hundirme en el barro para siempre).
Y hay gente que me quiere y se preocupa por mi.
Feliz 2018.
Mi principal deseo es DORMIR BIEN y recuperar la calma. Con eso me basta.
Tirando de la baliza (2)
Volver al punto de partida. Siento que es un paso atrás, volver a caer, volver a tropezar. Que todo lo vivido y aprendido en ese año largo imposible de olvidar no ha servido de nada. Se que no es verdad, o no por completo. Se que me conozco mejor y que puedo llegar a controlar mejor mis emociones. Pero vuelvo a dormir medio mal o mal directamente. Y la ansiedad, compañera durante la mayor parte de mi vida (aunque no supiera que eso que sentía fuera ansiedad) vuelve a llamar a mi puerta. A la tripa, a los ojos y a la mente. Y los muchos meses, incluso años, de calma y sueño estable, se me escurren entre los dedos como arena. Como si no hubiera existido nunca y sólo las noches infinitas sin apenas dormir fueran la única realidad.
Volver a iniciar el proceso (médico de cabecera, posible medicación, derivar al psicólogo etc) me da una tremenda pereza. Quiero decir, no me resulta agradable. Nada agradable. No me gusta sentirme vulnerable y no ser capaz de dormir. No me gusta tener que contarselo a un extraño, aunque sea un médico con el que tengo algo de confianza y cuyo trabajo es ese, curar.
Todo me resulta algo o mucho más sencillo que entonces, pero aun así es complicado. No hacer nada no soluciona nada. Así que, de nuevo, al borde de la pista, roto por dentro, tiro de la baliza.
(Como entonces una de las cosas que me alivia es pensar en motos ... preciosas motos del Dakar. Ahora ha salido una nueva versión de la KTM Rallye 450. Todavía no he leído una prueba de ella, pero supongo será una versión mejorada. Así a primera vista veo bastantes diferencias: chasis, depósitos de gasolina, cúpula. De igual manera yo soy una versión mejorada de mi mismo, aunque me quede mucho por aprender y mejorar. Por lo menos ahora me cuesta menos pedir ayuda).
Es una forma cuando menos curiosa de acabar el año. Pero ahora me conozco más o soy más fuerte, no sé cuánto, es muy difícil para mi cuantificar lo que siento.
Ahora, a intentar dormir. Buenas noches y buena suerte.
viernes, 29 de diciembre de 2017
Susurrando
jueves, 28 de diciembre de 2017
YZE 850
Desiertos de infinita arena. Noches infinitas de arena e insomnio. Pero la luz tímida de los amaneceres de invierno siempre acaba por estallar.
El azul es mi color preferido y me fascinan las motos del Dakar. Incluso en días menos buenos de muchos nervios y menos horas dormidas de las necesarias, intento buscar lo positivo, arañar la calma y sonreír.
Hoy sonrío pensando en esa preciosa Yamaha Azul y en su piloto, Stéphane Peterhansel, Monsieur Dakar.
Hoy estoy blandito, un poco con las emociones a flor de piel. A veces este mundo es un lugar horrible. A veces los humanos también se me antojan seres horribles. Capaces de lo peor. Y de lo mejor. No soy perfecto, ni tampoco un desastre. Pero dentro de mis pequeñas posibilidades, y a pesar de mi carácter un poco volcánico y abrupto, intento ayudar y sacar sonrisas. Sé que no soy un ángel y mis fuerzas son limitadas.
Buenas noches y buena suerte.
miércoles, 27 de diciembre de 2017
Sueño
Éste blog comenzó en mi más larga época de insomnio y a la vez, ha vivido mi época más larga durmiendo estupendamente (cerca de año y medio, o puede que más). Ni la época del año, ni situaciones varias me ayudan a dormir. Pero una vez más he de intentar vaciar la mente, y descansar.
Lo que tenga que ser será. Yo tengo la conciencia muy tranquila. La incertidumbre me puede, como a todos, pero al final, arrieros somos y en el camino nos encontraremos.
martes, 26 de diciembre de 2017
Right here, right now
Conseguir que todo fluya de nuevo, que sea fácil, que los minutos no se alarguen.
He conseguido dormir lo que debería por fin (aunque me desperté prontísimo) y el día no ha sido demasiado cansado. De nuevo intentando arañar la calma.
Buenas noches y buena suerte.
lunes, 25 de diciembre de 2017
Suspiro
Alba
Esta noche en que no puedo dormir,
que las canciones me despiertan la piel
en la balsa de náufrago que es mi cama
y que un agujero negro es mi mente desbocada,
me estremezco en las palabras que oigo,
que agazapado en mi grieta me encuentran.
Quiero huir como a veces huimos
De nosotros mismos hacia otros.
Y quiero ser aquel que aún no desertó,
que aún sigue buscando la luz.
Como todo aquel que vuelve a querer
olvidada toda traición.
(Manolo García / Todos amamos desesperadamente)
Hay canciones de Manolo García que describen de forma bastante precisa cómo me siento. Supongo que por eso me fascinaron sus canciones, primero en EUDLF y más tarde en solitario.
Me dormí, me desvelé abundantemente pero logré volver a dormirme. Ahora estoy despierto de nuevo. La claridad empieza a filtrarse por la ventana. Y una vez más, el alba trae esperanza.
Buenos días y buena suerte.
domingo, 24 de diciembre de 2017
Rebotando
(Para los no iniciados, las imágenes son una horquilla y un amortiguador de bici de montaña. Horquilla de enduro y amortiguador de descenso. Es decir, diseñados para comerse los baches y rebotes más grandes).
Supongo que todo lo que pasó ésta semana y lo que puede pasar de aquí en adelante, tiene que ver en cómo me siento. Los cambios no me gustan. Los cambios me desagradan. Pero a veces son inevitables para seguir avanzando, aunque sea en la arena o en el barro.
Mientras hacía alguna tarea doméstica tan intrascendente como necesaria recordaba una canción, parte de la letra de una canción. Y claro, me acordaba de Venus.
NA
NA estará en su tierra. Le deseo lo mejor. Quisiera poder calmar sus nervios, pero ni siquiera soy capaz de calmar los míos. Al final,sólo palabras, palabras que siento vacías y sin sentido. Pero la palabra es la herramienta que mejor domino. Aunque también sea meridianamente hábil con una llave allen en las manos, o mis manos desnudas puedan ser a la vez, hábiles y muy torpes. A NA sólo puedo darle palabras de cariño y apoyo, y enseñarle lo poco que se. Ella sabe mucho más de la vida que yo (siempre se me antoja que no sé nada o que todo lo que sé es equivocado, pero no es verdad) pero si le puedo ayudar, le ayudare.
En la cama pensaba en las emociones. Para mi es mucho más sencillo odiar y volcar mis frustraciones y desencantos en una persona o personas, en plan chivo expiatorio, que reconocer que parte de la culpa de cómo me siento la tengo yo mismo y que a la vez en mi está la posible solución. El odio, el amor. Al final el amor es el arma más poderosa de mundo. Sin un poco de amor, yo no estaría aquí. Yo no sería. Igual otro humanos sería en mi lugar y puede que fuera una persona mucho mejor que yo, quizás un científico, un médico.
Rebotando. No es una caída (con la consiguiente subida o al revés), muy grande, pero me preocupa volver a caer, volver a tropezar. Me ha costado mucho llegar a este equilibrio precario e inestable, como para perderlo.
Yo no creo particularmente en la navidad. Como muchos en éste País, fui bautizado, hice la primera comunión (el siglo pasado, literalmente). Soy católico no practicante. Puedo llegar a creer en Dios, pero no en la iglesia. También en la cama, especialmente en una fecha como la de hoy pensaba que me gustaría haber conocido o conocer a Jesús. Recibir su mensaje, seguramente muy interesante y enriquecedor, de primera mano. Porque seguro que su mensaje se ha tergiversado y manipulado en todo éste tiempo.
El Amor. El amor universal. Quiero creer que ese fue su principal mensaje.
Buenos días y feliz navidad.
viernes, 22 de diciembre de 2017
This is zero hour
... and there's no way back.
En éste esperpento perpetuo una nueva escena, esperable y esperada. Ahora no hay vuelta atrás y ONLY TIME WILL TELL. Tengo la conciencia perfectamente tranquila y después de DORMIR DIEZ HORAZAS, la tripa tranquila y cuerpo y mente descansados. El día fue más tranquilo anímicamente, a pesar del ruido, de lo esperado. Mordí todas las cunetas que tenía que morder, con mi estilo habitual, algo anárquico pero efectivo. Corrí todo lo que el coche, el ruido y mi propio cansancio me dejaron. Los rios de BETADINE habituales me afectaron lo menos posible y fue un auténtico honor y placer explicar algunas técnicas de conducción a jóvenes pilotas (mi especialidad es tirar del freno de mano en las horquillas). Pero claro, todo eso son segundos que se pierden.
Ya fuera del TC una conversación inesperada con un compi ciclista en la UT 446 habitual me sacó una sonrisa. Soy demasiado tímido como para preguntarle nada a un desconocido sobre su preciosa Orbea (no se si de 29 o de 27.5), pero una vez iniciada la conversación, sobre espacio en los trenes para llevar bicis, luces -mis reelight le llamaron la atención-, deporte y bicis, fue muy agradable. Aunque me llamaba de usted ... es que igual yo era bastante más mayor que él. Me sigo sintiendo un adolescente o un joven en cierta medida pero tengo 38 años.
Los mimos de marco y un poco de DFN y muchas horas dormidas han bastado para que todos los chivatos naranjas se apaguen ...
En otro blog escribí sobre un Suzuki Samurai Long Body que corrió el dakar, a finales de los 80 o principios de los 90. Es un coche duro y robusto, pero comparado con otras potentes mecánicas del desierto, muy escaso en potencia. Al prepararlo para África le pusieron un 1.3 16v de 100 cv que llevaba el Swift de la época. Aun así se me antojan pocos caballos -mi coche de calle tiene 100 cv y el par bestial de un 1.9 diesel, pesa menos y no tiene que ir cargado de combustible por la arena-.
En una prueba leida en la añorada biblioteca del instituto donde estudié, ya no recuerdo la revista, supongo que solo auto 4x4 o auto verde 4x4, comentaban que para subir dunas llegaban al corte de inyección. Y que a mitad del rallye se les encendió un chivato de la inyección. Uno de esos testigos rojos o naranjas que indican que algo va mal. Como no sabían que significaba y el motor funcionaba, lo taparon con cinta americana (para evitar que pudieran confundirlo con otro testigo importante como por ejemplo el de presión de aceite).
Muchas veces me he sentido así, con la mente en el corte de inyección y muchos chivatos rojos encendidos. Siguiendo a delante de cualquier manera, cansado, sin poder dormir, con oleadas de tristeza y ansiedad.
A veces no puedo dormir, y ayer me preocupaba no ser capaz de dormir la noche entera otra vez. A veces me siento triste o nervioso o ambas cosas a la vez. Pero he alcanzado un pequeño grado de autocontrol de mis emociones que antes no soñaba.
Ahora, para el día de hoy, ducha, desayuno, ejercicio y ver cochecitos lindos.
¡GRACIAS! ¡BUENOS DÍAS!
Heaven's open
The sun comes in
Heaven's open
Let that blue sky in!
jueves, 21 de diciembre de 2017
Entre dos tierras*
Te puedes vender
cualquier oferta es buena
si quieres poder
y qué fácil es
abrir tanto la boca para opinar,
y si te piensas echar atrás
tienes muchas huellas que borrar.
Déjame, que yo no tengo la culpa de verte caer,
si yo no tengo la culpa de verte caer.
Pierdes la fe,
cualquier esperanza es vana
y no sé qué creer;
pero olvídame, que nadie te ha llamado
ya estás otra vez.
Déjame, que yo no tengo la culpa de verte caer,
si yo no tengo la culpa de ver que
Entre dos tierras estás
y no dejas aire que respirar
entre dos tierras estás
y no dejas aire que respirar
Déjalo ya,
no seas membrillo y permite pasar,
y si no piensas echar atrás
tienes mucho barro que tragar.
déjame, que yo no tengo la culpa de verte caer,
si yo no tengo la culpa de ver que
Entre dos tierras estás
y no dejas aire que respirar,
entre dos tierras estás
y no dejas aire que respirar
*sincronicidad
Catastrophe and the cure*
La sensación de volver a casa de noche, con el abrazo del frío del final del otoño. Tras un día más largo de lo esperado, pero en parte provechoso. Cansancio, incertidumbre y un punto de tristeza. Así acabó el día de ayer y empezó el de hoy. Porque no he logrado dormir demasiado, por primera vez en muchos dias. En meses. El último post de madrugada creo que fue en marzo, el día de ser THE ONE.
Imaginaba una partida de poker. No se jugar al poker ni casi a ningún juego de cartas, aun así me imaginaba sentado en una mesa tosca, de una taberna del oeste, vestido con mi forro polar de alta visibilidad de la suerte quizás.
Una partida. Un envido o envite.
Lo peor está claro. AgujeroSEPE.
Lo que pueda pasar no depende de mi. La otra opción es la inacción y su resultado es mucho más cierto: la nada, seguir igual. Como he pecado más veces de inacción que de exceso de acción, ésta vez, ésta jugada, ésta partida, ésta bola (XB, eXtra Ball) toca seguir adelante.
Mucho de lo sucedido era de esperar, por parte de todos. De nuevo la clave es alterarse lo menos posible. Ni por esto ni por el betadine usual, habitual y reiterado. Yo a lo mío y chimpún.
Cada uno valora su situación y lo que tiene que perder. Y todas las posturas son respetables. No debo juzgarles por decidir eso o aquello, porque no estoy en su piel ni en sus circunstancias.
Al final ... ONLY TIME WILL TELL.
*Catastrophe and the cure es una canción de Explosions in the sky, como no podía ser de otra manera.
Como dice Bunbury: tantas cosas por decir, tanta charla por aquí, si fuera posible escapar de éste lugar ... (o algo así, no copio, escribo de memoria y es muy tarde o muy pronto)
lunes, 18 de diciembre de 2017
Freewheel
viernes, 15 de diciembre de 2017
Música
Desde ayer sonando, casi en bucle. Tiene un punto emotivo pero a la vez recurrente. Un poco como yo. Relative Hysteria, de Mogwai.
Arenas movedizas y daños colaterales. Tambores de guerra. Lo que tenga que ser será.
miércoles, 13 de diciembre de 2017
VK (Variante Kit)
Casi en una vida anterior y en un momento laboral y anímico mucho peor que ahora, divagando en otro blog entre mares de tristeza, recordaba el Ford Puma KC (Kit Car).
Ay.
Comentarios
Releyendo blogs que ya no existen, que están en el limbo, durmiendo el sueño de los justos, sabios comentarios. Cuando yo apenas sabía nada del amor (casi como ahora) y me aferraba a lo que pudo ser y no fue, a SMS de llenos de cariño. Igual que ahora me aferro a conversaciones pasadas. A lo que pudo ser y fue pero pasó y realmente ya no existe. A lo que pudo ser y no fue. A personas que dicen una cosa pero en realidad no quieren verte, ni siquiera mantener contacto, conversaciones por medios electrónicos e indirectos.
El barro queda lejos. Recordando momentos y sensaciones pasadas ...
martes, 12 de diciembre de 2017
Releyendome
(Ejemplo ... la primera foto puede ampliarse, la segunda, sacada de un post de hace 12 años, ya es tamaño original, 350x263 pixeles ....)
(Siguiendo con imágenes diminutas, una foto hecha con mi móvil de entonces de la máquina verde. Con la que volví a aprender a conducir. ¡Qué miedo pasaba en la M40 bajo la lluvia los primeros días! Una tarde de son en el aparcamiento de la Universidad Autónoma.)
Como entonces a veces tengo que revivir lo vivido un poco para entenderme. Aunque ahora todo parece más sencillo.
Trabajo. Manos, ojos y mente concentrados en el trabajo, en la pantalla. El ruido en la sala no ayuda, ni tampoco otras cosas, pero tengo unos cascos muy majos. Es una lata cuando algo no funciona y no entiendes por qué, y el esfuerzo, pequeño o grande no sirve de nada. De vuelta a casa, en el trayecto hasta la estación, todavía pensaba en esos últimos minutos, en la rabia de cuando algo no funciona, en el siguiente paso a dar mañana. En la posible solución -siempre anticipando- y en el posible tiempo perdido. En fin. También pensaba en lo que tardaría en olvidarme de todo eso. Hasta mañana. Saber desconectar y, sobre todo, calmarme. Recordaba las sabias palabras de algún compañero. En fin, mañana más.
Un pequeño Suzuki plateado expuesto en Atocha. Ver a Marta. Los andenes y los trenes. Reencuentros y despedidas. Principios y finales. Parece que ha pasado un siglo de todo eso.
Más años, más kilos, más canas y menos pelo. También más experiencia en todos los sentidos (aunque quizás no suficiente) y una leve pátina de calma.
lunes, 11 de diciembre de 2017
Frío y aire
La lluvia es incómoda pero agradecería unos cuantos días de lluvia. Ha sido un año muy seco.
Estoy super perezoso y lo que más me apetece es estar en el sofá, en mi refugio cálido y amable. Pensando en preciosas bicis de carbono, sofisticados cassettes y platos ovalados.
domingo, 10 de diciembre de 2017
Silencio
Esos momentos en los que a pesar del ruido, de la música, de las conversaciones se hace el silencio y sólo te escuchas a ti mismo, lo que piensas, lo que sientes. Tu respiración y los latidos de tu corazón.
El silencio.
Cuando callan todas las voces y todos los ruidos.
lunes, 4 de diciembre de 2017
Un sueño dentro de un sueño
Soñé que despertaba en mi cama e iba al baño. Un lugar altamente visitado. Pero al cruzar la puerta, no encontraba el baño. Un lugar pequeño y acogedor. No. En su lugar, una especie de capilla, con el techo abovedado cubierto de azulejos blancos. Luz tenue, de velas. Y varias mujeres vestidas de negro rezando. Me asusté y quizás grité algo. Alguien me dijo que hablo en sueños. Alguna vez me he despertado gritando y Marco vino a ver qué me pasaba. Igual hoy también le desperté.
Volví a despertar y me dijeron que alguien a quién quiero no se encontraba bien.
Pero todavía no había despertado del todo. Por fin desperté en mi cama, bajo la cálida suavidad del edredón nórdico. Todo estaba bien. El baño era el baño y por lo que sé, ella se encuentra bien.
Un sueño dentro de otro sueño. A dream within a dream.
domingo, 3 de diciembre de 2017
Ejercicio
Que me disperso (mi estado natural). Gimmasio. Piscina. Unos largos. La gente me pasa por encima prácticamente por encima dada mi rapidez, pero da un poco igual. Me muevo mejor en el agua y puedo incluso bucear un poco. Todavía me cuesta sincronizar la respiración, pero voy mejorando.
Aquafitness inteso. En un momento, dándolo todo, incluso con música que me gustaba (normalmente la música no me suele gustar, o demasiado cañera o demasiado pachanguera). Y se olvida todo. Por eso me gusta el ejercicio.
viernes, 1 de diciembre de 2017
Bucle
No puedo cambiar a "los demás". No puedo hacer o decidir lo que no me corresponde. Pero si puedo sacudir la cabeza, levantarme a por un té o una barrita de chocolate negro y seguir a lo mío, pendiente de mi pantalla y de mi libro de ruta.
Pues eso. No dedicar ni tiempo ni energía ni pensamientos a quién NO LOS MERECE.




















