viernes, 1 de diciembre de 2017

Bucle

De nuevo entrando en bucle. La ira creciendo. Respirar, intentar calmarse. Mirar la pista y tu libro de ruta (aunque en la vida no hay ningún libro de ruta que te indique el camino correcto, si es que existe). De pie sobre los estribos. O sobre los pedales. A lomos de una poderosa moto del dakar. Una vieja Ktm Rallye 660. Masiva, grande, sin llegar a las enormes bicilíndricas si mucho más grande y con mayor capacidad de combustible que las 450 actuales.




No puedo cambiar a "los demás". No puedo hacer o decidir lo que no me corresponde. Pero si puedo sacudir la cabeza, levantarme a por un té o una barrita de chocolate negro y seguir a lo mío, pendiente de mi pantalla y de mi libro de ruta.

Pues eso. No dedicar ni tiempo ni energía ni pensamientos a quién NO LOS MERECE.

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