domingo, 31 de diciembre de 2017

Tirando de la baliza (2)

A veces, incluso para un piloto cabezota e independiente (o solitario) como yo, llega el momento de tirar de la baliza.

Volver al punto de partida. Siento que es un paso atrás, volver a caer, volver a tropezar. Que todo lo vivido y aprendido en ese año largo imposible de olvidar no ha servido de nada. Se que no es verdad, o no por completo. Se que me conozco mejor y que puedo llegar a controlar mejor mis emociones. Pero vuelvo a dormir medio mal o mal directamente. Y la ansiedad, compañera durante la mayor parte de mi vida (aunque no supiera que eso que sentía fuera ansiedad) vuelve a llamar a mi puerta. A la tripa, a los ojos y a la mente. Y los muchos meses, incluso años, de calma y sueño estable, se me escurren entre los dedos como arena. Como si no hubiera existido nunca y sólo las noches infinitas sin apenas dormir fueran la única realidad.

Volver a iniciar el proceso (médico de cabecera, posible medicación, derivar al psicólogo etc) me da una tremenda pereza. Quiero decir, no me resulta agradable. Nada agradable. No me gusta sentirme vulnerable y no ser capaz de dormir. No me gusta tener que contarselo a un extraño, aunque sea un médico con el que tengo algo de confianza y cuyo trabajo es ese, curar.

Todo me resulta algo o mucho más sencillo que entonces, pero aun así es complicado. No hacer nada no soluciona nada. Así que, de nuevo, al borde de la pista, roto por dentro, tiro de la baliza.

(Como entonces una de las cosas que me alivia es pensar en motos ... preciosas motos del Dakar. Ahora ha salido una nueva versión de la KTM Rallye 450. Todavía no he leído una prueba de ella, pero supongo será una versión mejorada. Así a primera vista veo bastantes diferencias: chasis, depósitos de gasolina, cúpula. De igual manera yo soy una versión mejorada de mi mismo, aunque me quede mucho por aprender y mejorar. Por lo menos ahora me cuesta menos pedir ayuda).

Es una forma cuando menos curiosa de acabar el año. Pero ahora me conozco más o soy más fuerte, no sé cuánto, es muy difícil para mi cuantificar lo que siento.

Ahora, a intentar dormir. Buenas noches y buena suerte.



Los coches de rallyes llevan unos botones, pulsadores o tiradores, duplicados en salpicadero y capó, para el desconectador de batería (un interruptor que corta todo el sistema eléctrico y para el motor) y la extinción de incencios. En días como hoy me gustaría tener un interruptor para dejar de pensar y de sentir y dormir.


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