viernes, 22 de diciembre de 2017

This is zero hour



... and there's no way back.

En éste esperpento perpetuo una nueva escena, esperable y esperada. Ahora no hay vuelta atrás y ONLY TIME WILL TELL. Tengo la conciencia perfectamente tranquila y después de DORMIR DIEZ HORAZAS, la tripa tranquila y cuerpo y mente descansados. El día fue más tranquilo anímicamente, a pesar del ruido, de lo esperado. Mordí todas las cunetas que tenía que morder, con mi estilo habitual, algo anárquico pero efectivo. Corrí todo lo que el coche, el ruido y mi propio cansancio me dejaron. Los rios de BETADINE habituales me afectaron lo menos posible y fue un auténtico honor y placer explicar algunas técnicas de conducción a jóvenes pilotas (mi especialidad es tirar del freno de mano en las horquillas). Pero claro, todo eso son segundos que se pierden.

Ya fuera del TC una conversación inesperada con un compi ciclista en la UT 446 habitual me sacó una sonrisa. Soy demasiado tímido como para preguntarle nada a un desconocido sobre su preciosa Orbea (no se si de 29 o de 27.5), pero una vez iniciada la conversación, sobre espacio en los trenes para llevar bicis, luces -mis reelight le llamaron la atención-, deporte y bicis, fue muy agradable. Aunque me llamaba de usted ... es que igual yo era bastante más mayor que él. Me sigo sintiendo un adolescente o un joven en cierta medida pero tengo 38 años.

Los mimos de marco y un poco de DFN y muchas horas dormidas han bastado para que todos los chivatos naranjas se apaguen ...

En otro blog escribí sobre un Suzuki Samurai Long Body que corrió el dakar, a finales de los 80 o principios de los 90. Es un coche duro y robusto, pero comparado con otras potentes mecánicas del desierto, muy escaso en potencia. Al prepararlo para África le pusieron un 1.3 16v de 100 cv que llevaba el Swift de la época. Aun así se me antojan pocos caballos -mi coche de calle tiene 100 cv y el par bestial de un 1.9 diesel, pesa menos y no tiene que ir cargado de combustible por la arena-.


En una prueba leida en la añorada biblioteca del instituto donde estudié, ya no recuerdo la revista, supongo que solo auto 4x4 o auto verde 4x4, comentaban que para subir dunas llegaban al corte de inyección. Y que a mitad del rallye se les encendió un chivato de la inyección. Uno de esos testigos rojos o naranjas que indican que algo va mal. Como no sabían que significaba y el motor funcionaba, lo taparon con cinta americana (para evitar que pudieran confundirlo con otro testigo importante como por ejemplo el de presión de aceite).



Muchas veces me he sentido así, con la mente en el corte de inyección y muchos chivatos rojos encendidos. Siguiendo a delante de cualquier manera, cansado, sin poder dormir, con oleadas de tristeza y ansiedad.

A veces no puedo dormir, y ayer me preocupaba no ser capaz de dormir la noche entera otra vez. A veces me siento triste o nervioso o ambas cosas a la vez. Pero he alcanzado un pequeño grado de autocontrol de mis emociones que antes no soñaba.

Ahora, para el día de hoy, ducha, desayuno, ejercicio y ver cochecitos lindos.

¡GRACIAS! ¡BUENOS DÍAS!

Heaven's open
The sun comes in
Heaven's open
Let that blue sky in!

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