Una vez más rebotando. La intensidad ... es difícil de precisar (como todo sentimiento y/o estado de ánimo es subjetivo). Desde luego no es con mucho el momento en que peor me he sentido. Pero volver a dormir medio mal (que es algo intermedio entre dormir bien y dormir no-bien) no me agrada nada y me hace comenzar los días más cansado de lo que debería. Al final todo se puede resumir en 3 + 10 + 5 + 5 (que son las horas dormidas en los últimos días, a lo que hay que sumar alguna deliciosa siesta o pseudosiesta).
(Para los no iniciados, las imágenes son una horquilla y un amortiguador de bici de montaña. Horquilla de enduro y amortiguador de descenso. Es decir, diseñados para comerse los baches y rebotes más grandes).
Supongo que todo lo que pasó ésta semana y lo que puede pasar de aquí en adelante, tiene que ver en cómo me siento. Los cambios no me gustan. Los cambios me desagradan. Pero a veces son inevitables para seguir avanzando, aunque sea en la arena o en el barro.
Mientras hacía alguna tarea doméstica tan intrascendente como necesaria recordaba una canción, parte de la letra de una canción. Y claro, me acordaba de Venus.
NA
NA estará en su tierra. Le deseo lo mejor. Quisiera poder calmar sus nervios, pero ni siquiera soy capaz de calmar los míos. Al final,sólo palabras, palabras que siento vacías y sin sentido. Pero la palabra es la herramienta que mejor domino. Aunque también sea meridianamente hábil con una llave allen en las manos, o mis manos desnudas puedan ser a la vez, hábiles y muy torpes. A NA sólo puedo darle palabras de cariño y apoyo, y enseñarle lo poco que se. Ella sabe mucho más de la vida que yo (siempre se me antoja que no sé nada o que todo lo que sé es equivocado, pero no es verdad) pero si le puedo ayudar, le ayudare.
En la cama pensaba en las emociones. Para mi es mucho más sencillo odiar y volcar mis frustraciones y desencantos en una persona o personas, en plan chivo expiatorio, que reconocer que parte de la culpa de cómo me siento la tengo yo mismo y que a la vez en mi está la posible solución. El odio, el amor. Al final el amor es el arma más poderosa de mundo. Sin un poco de amor, yo no estaría aquí. Yo no sería. Igual otro humanos sería en mi lugar y puede que fuera una persona mucho mejor que yo, quizás un científico, un médico.
Rebotando. No es una caída (con la consiguiente subida o al revés), muy grande, pero me preocupa volver a caer, volver a tropezar. Me ha costado mucho llegar a este equilibrio precario e inestable, como para perderlo.
Yo no creo particularmente en la navidad. Como muchos en éste País, fui bautizado, hice la primera comunión (el siglo pasado, literalmente). Soy católico no practicante. Puedo llegar a creer en Dios, pero no en la iglesia. También en la cama, especialmente en una fecha como la de hoy pensaba que me gustaría haber conocido o conocer a Jesús. Recibir su mensaje, seguramente muy interesante y enriquecedor, de primera mano. Porque seguro que su mensaje se ha tergiversado y manipulado en todo éste tiempo.
El Amor. El amor universal. Quiero creer que ese fue su principal mensaje.
Buenos días y feliz navidad.


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