sábado, 30 de mayo de 2020

Las cucharas

Gracias al ma-ra-vi-llo-so canal de youtube de Mujeres autistas, he aprendido más sobre la teoría de las cucharas. Y los cuchillos. Cuando utilizas más energía de la que dispones, como pedir un préstamo al futuro y acabar agotado. Dentro de que yo no soy TEA (creo que no), pero sí PAS y con ansiedad, me he sentido bastante identificado.

He empezado un hilo (thread) en twitter, pero como twitter es una especie de pozo sin fondo, pues igual un post es lo más adecuado.

Cucharas. Energía. Y ansiedad. A más ansiedad, a la vez, menos energía, más facilidad para agotarse y menos capacidad de descansar. Básicamente, más dificultad para dormir, lo que permite recuperar cucharas. A veces la respiración diafragmática ayuda. Otras, una infusión. Un podcast de misterio, lo que suelo usar para dormir me encuentre mal o bien. Y, si nada funciona, calma artificial. Lorazepam (calma y ayuda a dormir) o zolpidem (ayuda a dormir y dormir es maravilloso teniendo mucha ansiedad).

Descanso. Como en otro post.

Recordar los días feos de saturación sensorial, quedarme sin cucharas, ansiedad a raudales, noches feas de insomnio o toda la a vez, que fueron unos cuantos en 2018, me hace casi temblar. A pesar de llevar mas de un año durmiendo bien y camino de los 8 meses sin tomar mirtazapina. Tengo miedo a encontrarme peor. Creo que ese miedo me acompañará siempre, pero ahora es menos intenso.

He andado ésta tarde, de nuevo con mascarilla y esquivando a la gente, los parques que antes me encantaban, las terrazas llenas de gente muy juntita. Buscando las calles pequeñas, estrechas y sin gente. Me ha sentado bien, aunque sé que debería hacer más ejercicio porque me he cansado y no ha sido nada del otro mundo. Pero todavía me da un poco de cosita salir a la calle por el bicho.

En alguno de mis relatos, los protagonistas pueden ceder una especie de energía vital o magia. Y, a la vez, tienen mayor capacidad de generar esa energía vital, para autorrepararse. Todo relacionado con la percepción extrasensorial, la capacidad de ver más allá de lo visible.

Buenas noches y buena suerte.


miércoles, 27 de mayo de 2020

Destellos

Lo que empezó en Marzo, o quizás en febrero, esta pandemia horrible que se llevó por delante a decenas de miles de personas, que nos sumió en una crisis económica y sanitaria sin precedentes, ha tenido momentos muy amargos, pero también algunos muy dulces. Destellos.

Reconozco que he sido afortunado. Nadie de mi familia se ha contagiado, puedo teletrabajar y el ERTE ha sido un mal menor. Tengo recursos para afrontar algún posible retraso en los pagos o una temporada de paro. Y, sobre todo, apenas he tenido ansiedad. De mediados de marzo al precioso dos de mayo sin salir de casa salvo para ir a la compra, con mucha ansiedad e insomnio, habría sido horrible. He conseguido mantener la calma, dormir bien y creo que hasta transmitir cierta serenidad.

El primero "destello" fue salir a la calle a andar. El segundo, poder comer con parte de mi familia y saludar (a dos metros) al resto. Después de muchos días de comunicación indirecta, vernos, comer juntos, fue muy agradable. Hasta conducir lo fue.

Se que esto no ha pasado, temo un rebrote, soy prudente, busco lugares sin gente.

No sé que pasará en verano, yo todavía no pienso en vacaciones y vivo día a día.

La verdad es que estoy orgulloso de mi, por mantener la calma, por hacer cosas revolucionarias para mí como cocinar cosas sencillas o cortarme el pelo.

Y ha son casi 8 meses sin mirtazapina y más de un año sin medicación de emergencias (lorazepam y zolpidem) y me siento bien y es maravilloso.

domingo, 24 de mayo de 2020

Calor

Calor casi de verano. Pijama corto. Pantalones cortos. Eso ha cambiado desde Marzo. La luz, la temperatura. Y poder salir a andar (aunque sea en horarios establecidos) es agradable. Esquivando a la gente un poco. Mañana otro pequeño pasito hacia la nueva normalidad.

miércoles, 20 de mayo de 2020

Luz

La luz ha cambiado de nuevo. Es luz casi de verano y, de hecho, vuelvo a estar en pantalones cortos. La primavera avanza. Dormir bien es precioso. La calma es increíblemente placentera. Me parece pequeño lo que he conseguido pero no es así. Poder salir a la calle alivia, aunque no salga mucho (bueno, el fin de semana sí). Hace dos semanas que se confirmó la nueva normalidad (la expresión de moda) laboral y ya me he acostumbrado a ella. Ver la confirmación también alivió un poco. Como no soy un desastre (no, no, no lo soy), si hay algún retraso en el pago, no va a ser problemático.

Poder dormir y disfrutar de cosas pequeñas como salir a la calle, ver películas y series, canales de youtube, es maravilloso. Estos dos meses habrían sido agotadores y desastrosos de no lograr dormir.

Y a veces hasta me apetece escribir.

lunes, 18 de mayo de 2020

Los lunes serán distintos

Vuelvo a mirar temas operativos, de solicitudes, de correos. Vuelvo a arrancar el ordenador de casa, cuando desde hace ya más de dos meses el ordenador que arranco es el del trabajo (que por suerte es pequeñito y apenas ocupa espacio en el escritorio). Bueno, y el diminuto portátil.

La primavera ha estallado y después de una semana más fresca, hace calorcito. No tanto como la hace dos semanas. El fin de semana pseudolargo (hoy no se si es fin de semana o no, es raro todavía) salí dos días a andar y uno en bici. La verdad que muy bonito. Aunque el viernes me mojara. Y ayer di un paseo largo en bici. Disfruté pero me resultó un poco extraño ver tanta gente por la calle.

Mañana empieza la semana laboral de nuevo, pero creo que no significará ningún cambio. Nada de nada. Será normal, como siempre. Prefiero trabajar un poco que tener excesivo tiempo para pensar, pero de todas formas duermo bien y no tengo apenas ansiedad.

viernes, 15 de mayo de 2020

Semanas

Se me pasan las semanas en un suspiro. Desde el 2 de mayo, en el que puedo salir a andar (en las horas establecidas y con cuidado, claro), más rápido. El "mal menor" me permite disfrutar de más días libres, pero no se me hacen largos. He dormido genial y ahora estoy remoloneando en la cama. A la tarde saldré a andar o quizás en bici.

Tengo ganas de que todo esto se acabe. Pero se que he de tener paciencia. Han pasado dos meses desde que todo se precipitara al final de la segunda semana de Marzo y ya estamos ¡En Mayo! En nada será Junio. Pero mi familia está bien y yo también, duermo bien, no tengo apenas ansiedad y hasta me gusta cocinar.

Poco a poco.

lunes, 11 de mayo de 2020

Paseando de la mano con mascarilla

Lo "esperado" se va asentando. El nuevo escenario laboral. Mientras tanto, sigo saliendo a andar con todas las precauciones posibles. Intento ignorar los corrillos, la gente con mascarillas en el cuello (en lugar de tampar narices y bocas). Y en su lugar me centro en las personas que salen solas o en parejas y la ternura de las parejas caminando de la mano con sus mascarillas.

Duermo genial. Después de el pequeño altibajo de Abril, duermo un montón de horas, pero no tengo ganas de dormir todo el día. Poder salir a la calle me ha sentado muy bien (aunque a veces me ha asustado la irresponsabilidad). Hacer ejercicio siempre sienta bien. Y no tengo apenas ansiedad, no me duele el cuello ya y me he reconciliado con el señor roca.

Y mientras tanto, a seguir en casa con series (me ha gustado mucho Valeria de Netflix), películas, libros, revistas ... con los que los días son suaves y fluidos.

miércoles, 6 de mayo de 2020

Confirmación

Desde el inicio del teletrabajo, la incertidumbre laboral planeaba, en diferentes actos o capítulos, como si fuera una obra de teatro o una serie de suspense. Al final se confirmó y ha sido el mejor de los posibles escenarios. La verdad, incluso aporta una cierta calma. Menos mal que he sido capaz de mantener la calma, que es muy importante. La semana que viene se cumplen dos meses del confinamiento, aunque se vaya relajando desde el sábado. Dos meses con ansiedad, anticipando (como hace gente que no tiene ansiedad teóricamente), durmiendo mal, habrían sido horribles.

Como siempre, esperar y ver.

Y ahora tendré más tiempo libre, espero que pronto salir a la calle sea algo más habitual. Y sobre todo que mejore la situación sanitaria y económica. Para todos.

El gato naranja me acompaña, la gente a la que quiero está al otro lado del teléfono y los días son cálidos y suaves.

domingo, 3 de mayo de 2020

Una tarde de sol

En 2004 (parece que ha pasado un siglo desde entonces) Manolo García cantaba la preciosa "Una tarde de sol". En plena primavera (el cambio de estación tuvo lugar ya confinados), volver a salir a la calle fue muy agradable.

Ayer caminando (y hasta compré una revista en un kiosco, cosa que no hacía igual desde hace 10 años o más. En un kiosko que no fuera autoservicio). Y hoy en bici. Luz muy bonita. Naturaleza desbordante. Todo precioso.

Apenas he usado la brompton en un año pero sigo enamorado de ella. Tiene la agilidad y comodidad de una bici plegable. Pero no se nota pequeña. Tiene más gama de desarrollos que la híbrida de sólo 3v y cambio en el buje, que va larga de desarrollo aún con el piñón de 21 dientes. Frena bien, es ágil y tiene un punto retro.

La semana que viene se ha de concretar lo del ERTE. Lo principal es mi salud y la de los míos, así que intentaré mantener la calma.

Una tarde de sol.