Lo "esperado" se va asentando. El nuevo escenario laboral. Mientras tanto, sigo saliendo a andar con todas las precauciones posibles. Intento ignorar los corrillos, la gente con mascarillas en el cuello (en lugar de tampar narices y bocas). Y en su lugar me centro en las personas que salen solas o en parejas y la ternura de las parejas caminando de la mano con sus mascarillas.
Duermo genial. Después de el pequeño altibajo de Abril, duermo un montón de horas, pero no tengo ganas de dormir todo el día. Poder salir a la calle me ha sentado muy bien (aunque a veces me ha asustado la irresponsabilidad). Hacer ejercicio siempre sienta bien. Y no tengo apenas ansiedad, no me duele el cuello ya y me he reconciliado con el señor roca.
Y mientras tanto, a seguir en casa con series (me ha gustado mucho Valeria de Netflix), películas, libros, revistas ... con los que los días son suaves y fluidos.
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