viernes, 24 de marzo de 2017

Camino

No estoy dormido, y debería. Escribiré ésto - con la compañía de Marco en la cama- y volveré a intentar dormirme.

No estoy dormido y debería. Pero intento ser positivo. Los meses de sueño digamos complicado - no estoy seguro de lo que lograré dormir cada noche, me despierto varias veces, y sobre todo me acabo despertando prontísimo sea el día que sea- pasarán. Y aunque las cosas pequeñas del día a día me afectan algo más que hace un año, me afectan menos que otras veces. Todavía me sigue costando horrores relacionarme con gente. Antes de encender el ordenador y escribir -todavía sigue siendo una necesidad- pensaba que siguiendo mi rutina habitual y solitaria, me iba resultar tremendamente complicado no ya encontrar pareja, sino hacer amigos y amigas medianamente íntimos. Pensaba de nuevo en el mercado universal, como allá por noviembre de 2004, cuando sentado en el habitual autobús, me daba cuenta de que sólo me relacionaba con gente por los cursos que hacía. Nada más. Por eso atesoraba casi cada pequeña conversación, o ese trayecto en el que una compañera nos llevó en coche al metro.

La rodilla todavía molesta pero se me antoja menos que antes, a pesar del invierno renacido -en primavera-. Fisio y ejercicios en casa. Completado el pequeño gimnasio casero ayer, sólo me queda ser constante con los ejercicios y alguna sesión más de fisio y quiero creer que las molestias se pasarán. Y a cambio además estaré más fuerte, con lo que rodar en bici será incluso más agradable: sin molestias y siendo capaz de hacer rutas más largas -desde que tengo las rodillas así la verdad es que no me he atrevido a dar ningún paseo realmente largo, porque incluso sobre la bici a veces estaba incómodo y tenía miedo de empeorar la lesión.

Como en el poema de Machado, se hace camino al andar.

Todavía sigo atesorando momentos y conversaciones, si, como hace 13 años charlando con una compañera de inglés, de vuelta a casa. Una conversación trivial, pero importante para mi -meses complicados anímicamente y de sueño muy revuelto-. Ahora recordando la segunda sesión de fisio. Hace más de diez años, cuando todavía no tenía blog pero si diario, pensaba en algún tipo de minicámara con el que volver a vivir lo vivido, aunque fueran cosas sin importancia. Entonces las gopro y similares no existían, hasta las cámaras de fotos digitales eran una pequeña rareza. Recordando. Sala diferente, pero la misma postura boca arriba sobre la camilla. El agradable y profundo calor en las rodillas -sobre todo en un día frío, húmedo, desapacible, bajo el calor de agosto seguramente no era ni mucho menos tan agradable-. Y los expertos cuidados a los músculos de mis piernas.

Le sigo dando demasiadas vueltas a cosas sin importancia. Todo el fin de semana no-largo pendiente de un correo electrónico. Y al final es que las primeras veces le devolvía los correos ... porque aun eligiendo el más "profesional" y de dirección mas sencilla -sólo 7 letras-, era enrevesada. Un poco como lo soy yo.

Ahora veo un camino claro por delante: ejercicios y fisio. Me aliviaría mucho ser capaz de dormir muchas horas y poder caminar, estar sentado, rodar en bici, sin molestias en las rodillas.

Y mañana que ya es hoy ... ¿el Apocalipsis? Para nada. Tengo buena memoria, incluso para los detalles. Me expreso con claridad en castellano y aunque peco de directo, puedo decir las mismas cosas de varias formas, y siendo lo más educado y diplomático posible. En fin. Otro pequeño reto más y no estoy solo, tengo a varios jinetes expertos a mi lado, guardándonos las espaldas. Además, ser THE ONE de nuevo es un halago. Si, no es perfecto, no es el trabajo de mis sueños ni está demasiado bien pagado, pero aun así, como pensaba después de superar el peligro de nivel 3, lo hago bastante bien. Y mi nivel de implicación es alto. No podría ser de otra manera. Porque sólo se ser yo.

Unas horas de circo, en un escenario distinto, con participantes distintos. Pensar en cada día como un reto, como algo positivo. Aunque me cueste, aunque esté despierto de madrugada en mi caos amable. Siempre adelante. Arriba aunque duela. Y realmente no duele ... sólo molesta a veces. Como las rodillas.



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