De fondo, aullidos.
Ladridos.
Tambores de guerra.
No es ninguna novedad.
Mantener la posición. Mantener la calma. Mantenerse en guardia. Cubrir las espaldas a los aliados. Y cuando suena la sirena, replegarse y volver a la base.
Sólo soy un autobusero galáctico pequeñito. Un soldado del amor universal. Porque el amor es el arma más poderosa. Y yo amo el amor.
¡GRACIAS! ¡BUENAS NOCHES!
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