martes, 7 de marzo de 2017

Parte de sueño

Creo que por eso me gustan los deportes individuales, porque me paso la vida luchando contra mi mismo, para poder dormir y no estar triste. (25 enero 2017)

En sueño anda revuelto, pero no demasiado.

El miércoles pasado si que dormí realmente poco, como 4 horas ... En lo que llevo de semana, no mucho más, como 6 o así. Quizás más 7 que seis hoy. Pero de todas maneras llevo semanas despertándome muy pronto, entre 4 y 5 de la mañana. Fines de semana incluidos. Entre semana el despertador suena muy pronto, como a las 5:40. Así que despertarse a las 5 puede ser incluso agradable (si he logrado dormir 7 horas o más). En fin de semana no tiene ninguna gracia. Querer dormir, necesitar dormir, tener tiempo y lugar para dormir incluso una cantidad de horas bestial de 10 o 12 horas, pero no ser capaz.

Al menos no he pasado ninguna noche entera sin dormir. Y al menos consigo calmarme, relajarme lo suficiente para que apenas me cueste dormirme. Y cuando me desvelo, estoy tranquilo, sin pensamientos en bucle, sin tristeza. Sin demasiada tristeza. La pena se asoma pero no me puede.

Hoy espero dormir al menos tanto como la noche anterior y si es posible, una hora más. 7 horas y media estaría muy bien. Escuchar el despertador.

Hoy soñé que Marco, el precioso gato naranja con el que comparto piso, se caía por la terraza. En el sueño se colaba entre el suelo y la parte baja de la barandilla, cosa que en la realidad es imposible porque no cabe por ahí, es un espacio muy pequeñito. En el sueño, en lugar de caer a plomo, planeaba. Como uno de esos animales cuyo nombre no recuerdo que planean sin ser aves ni murciélagos. Me asustaba mucho de todas formas y corría a la calle. Pensaba que tendría que llevarlo inmediatamente al veterinario porque podría tener algo roto. Pena infinita porque algo le hubiera pasado a ese ángel de cuatro patas.

Bajaba a la calle y no le encontraba. Otros gatos de otros colores, pero no Marco. Me desperté y busqué a Marco. Dormitaba en su lecho. No se si llegué a hablar en alto en sueños (creo que hablo en sueños) y ya estaba alerta. Lo cogí y me lo llevé a mi cama. Sus ronroneos y el tacto de su pelo me calmaron.

Ángeles de cuatro patas ...

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