Me siento transparente. Que todo lo que siento o pienso se me nota. No sé hasta que punto es así. En parte me da igual. En parte no. No me gusta sentirme ni mostrarme vulnerable. Frágil. Así me siento: pequeño y frágil. Como un insecto. Como una libélula.
Pero no soy tan frágil.
Me cubro con máscaras. Desde mi pelo siempre muy corto (por comodidad y facilitar en secado tras las duchas mañaneras) a mi ropa, entre sencilla, espartana y deportiva. Pasando por las cosas que "públicamente" me interesan. Ese punto de excentricidad. Extraterrestres. Bicis. Cosas con ruedas en general.
Analizar cada palabra dicha por el humano que tienes al lado es a la vez absurdo y agotador. Pero a veces me resulta inevitable. Hay muchas expresiones que se dicen o por costumbre, o por amabilidad, o por inercia. Intento ser amable, pero muchas veces sale a flote cierta brusquedad. Peco de demasiado directo. En parte porque no me gusta andar por rodeos. En parte por la ansiedad.
No soy una persona demasiado sociable (más bien lo contrario y ahora mismo relacionarme con otros humanos en general me satura. Me gustaría que alguien me abrazara. Sólo eso. Alquien con quien tuviera la suficiente confianza mutua para pedirle un abrazo y que me lo diera. Y que no fuera incómodo o forzado para ninguno de los dos, sino todo lo contrario.Pero ahora mismo las únicas personas con las que tengo tanta confianza están a miles de kilómetros de aquí.
Ha pasado una semana. De muchos altibajos. Ahora mismo me encuentro no bien, muy cansado y algo alterado. Pero creo que poco a poco voy avanzando. Volver al punto de partida, a la casilla de salida otra vez no fue agradable, es una decisión que me costó tomar y aceptar. Pero ahora ya no hay vuelta de hoja. Sólo intentar que los días sean lo más agradables posibles y alterarme (de nuevo) lo menos posible.
Me cubro con máscaras. A algunas personas me gustaría decirles cómo me siento, que vivir me duele a veces. Pero a la vez, apenas tengo confianza con muy pocas personas. Y temo que esa información pueda ser utilizada en mi contra. Y a la vez me resulta violento que se interesen por mí, por como estoy. Contradicción.
Al entrar en mi gatera humana sonaba Melón Diesel en el mp3. Contracorriente.
Quien empuja a caer
siempre quita la red.
¿Quién es quien?
[...]
Sube el telón,
aun no acabó.
Queda voluntad,
quedan ganas de empezar.
Máscaras.
"Y mi nuevo yo se pregunta ¿quién esta loco? Si los cuerdos son los otros, abrazo mi locura."
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