viernes, 5 de enero de 2018

Ansiedad



Escribí hace tiempo "y ya no quise tener más máscaras". Un fragmento de El loco, de Khalil Gibrán. Pero ni siquera lo he conseguido aquí. Cada palabra, casi cada palabra de éste blog, está en clave. Tiene un significado más allá del que puede parecer a primera vista. En parte por mi pudor infinito a que alguien a quién conozca en el mundo 1.0 pueda llegar a éste pequeño rincón de la red y relacionar mi alias con mi nombre real. En parte por lo mucho que me cuesta expresar mis sentimientos digamos negativos.

Arena, barro o piedras. Ansiedad.


Ansiedad, mi vieja compañera. Hoy estoy bastante tranquilo, pero todavía conservo esa claridad mental o memoria muy precisa. Se me antoja que la ansiedad ha sido mi compañera desde quizás los 16 años. Y situaciones que se me antojaban entonces muy complicadas ... en realidad eran sencillas, pero unían mi timidez, la dificultad para comunicarme con personas desconocidas y la ansiedad.

(Ejemplo: años ha, como en septiembre / octubre de 1996 compré una tija de sillín para mi bici de entonces, de la medida equivocada. 31'8 mm. Simplemente porque no tenía un calibre para medir el diámetro interior del tubo vertical ni la otra tija para compararla, porque me la habían robado. Y al comprarla dije esa cifra ... casi al azar. Pues devolverla me costó horrores. Días enteros pensando en ello e intentando elegir las palabras que diría. Ahora hubiera comprado un calibre o a malas llevado la bici entera a la tienda.)

Después de muchos meses logrando estar razonablemente tranquilo, durmiendo bien todos los días y sin alterarme mucho por cualquier cosa, desde Noviembre pasado para acá, algo no andaba bien dentro de mi. Son pequeñas señales. Al final, hubo un desencadenante (Trigger, que es la palabra de la semana) fue todo lo que pasó y ha pasado en el trabajo. Apenas he dicho nada aquí, de nuevo. Simplemente pedimos lo que creemos es justo y nos corresponde a la empresa. Con abogado de por medio.

Me cuesta relacionarme con la gente. En parte, todo es por eso. Cualquier reunión con otros humanos, por lo general me acaba agobiando bastante. La oficina, también es un lugar a veces agobiante, porque hay mucha gente, mucho ruido. Los humanos hablan constantemente y hacen ruidos con los dedos -golpeando la mesa- y dicen, desdicen, meten y malmeten Si. es una visión muy parcial e irreal de los humanos, pero a mi la gente así en general.

Las últimas semanas han sido bastante deastrosas en cuando a ansiedad y al insomnio que suele venir de la mano. Me daba rabia volver a los días menos buenos. Aceptar la derrota. Que una vez conseguí estar bastante bien, tranquilo, ver la vida con cierta distancia y de forma proporcionada y sin que todo me alterara constantemente. Y que ese estado durara meses. Y que ya no tenía esa calma.

De nuevo, ya que yo no era capaz de lograr calmarme, con herramientas de que dispongo (básicamente hacer deporte y algunos ejercicios de relajación) tuve que pedir ayuda. Ir al médico. Me costó menos que la última vez (la primera por ese motivo) pero aun así me costó. Y desde que pedí la cita de madrugada hasta la mañana de hoy, repetí decenas de veces en mi mente lo que iba a decirle a la médico.

Ahora tengo de nuevo una calma artificial en el botiquín. Lorazepam esta vez. Una benzodiazepina. Se lo que es y las precauciones que he de tener con ese medicamento, aunque nunca lo haya tomado. De momento es un as en la manga para poder dormir, si no soy capaz por mis propios medios. Hoy he dormido razonablemente bien. Ésta noche, no lo se.

La médico me ha dado varios consejos o estrategias para intentar calmar la ansiedad. De hecho una de ellas es ¡Escribir! Cosa que llevo haciendo desde que iba al colegio. Como bien dijo La Profesora "Él escribía para desahogarse". Escribiendo me intento comprender y superar. Y ya sin mas paso a la lista:
  • Hacer ejercicios de relajación cada día. Aunque sean sólo 5 o 10 minutos. Que sea una especie de tarea diaria. Para evitar que la ansiedad se cronifique.
  • Concentarse en una sola cosa a la vez. Si estás haciendo ejercicio, concéntrate en él. Si estás comiendo, disfrutar de la comida. Evitar hacer varias cosas a la vez, lo que es habitual en mi dada mi naturaleza dispersa. Intentar no anticipar y no sufrir antes de tiempo.
  • No usar el móvil, ni otras pantallas como la televisión justo antes de ir a dormir. Mencionó que según algún tipo de estudio, exponerse a estímulos de ese tipo justo antes de ir a dormir dificulta conciliar el sueño en un 50% o así. Mejor leer.
  • Ejercicio físico moderado a ser posible cada día.
  • Lorazepam puntualmente (es una benzodiazepina .... puede provocar dependencia) y durante no más de 4 semanas para poder dormir, si no soy capaz por mis propios medios.
  • Escribir cómo me siento. (Pero sin entrar en bucle y sin recrearme en el dolor).

Todo parece bastante razonable pero va en contra de mi naturaleza dispersa. Darle muchas vueltas a las cosas, anticipar lo que podrá o no podrá ser. Y las pantallas son mi forma de comunicarme con otros humanos casi en un 100%.

Aquí empieza un nuevo camino. Una nueva etapa. Una nueva especial, como en el Dakar que tanto me gusta y que tantas veces utilizo como metáfora sobre la vida. Aunque aquí no tenga libro de ruta que me indique cómo llegar, sólo algunas estrategias. Si una vez arañé la calma, lo voy a volver a conseguir.



Buenas noches y calma para todos.

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