jueves, 18 de enero de 2018

Camisas de once varas

Como he dicho en voz alta alguna vez ...

Hoy no era el día.

Las ganas de ayudar muchas veces superan a mis posibilidades físicas y anímicas. Y hoy estoy muy cansado y muy frágil. (Y me meto en ... camisas de once varas).

Me pregunto dónde está la energía y la euforia que sentí ayer al salir del psiquiatra. Si ayer fue un día muy positivo y no demasiado agotador, hoy, como antes-de-ayer, ha sido cansado y frustrante.

Se que todas las sensaciones son subjetivas, y que éste no es mi mejor momento. Quizás juntar demasiadas cosas en la misma semana no ha sido lo más acertado. Pero sé que ya estoy en el camino.

Relacionarme con personas (especialmente si hablan constantemente) me satura intensamente y más en días como los de hoy.



Hoy he vuelto al barro. Al BARRO. Cansancio, saturación, tristeza, sensibilidad máxima a ruidos y voces. Se que voy a salir de aquí pero hoy me siento bastante mal. Me temo que ayer reboté hacia arriba y hoy he rebotado hacia abajo.

Pero a pesar del barro todavía me mantengo en pie. Sobre la bici. Como dice Bunbury: "sigue dando vueltas si aguantas de pie."

De hecho, llegar a casa y cenar me ha hecho sentir mejor. Recargar un poco mi escasa energía anímica y alejar un poco las lágrimas.

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