domingo, 28 de agosto de 2016

Re-releyendome: El tacto de los sueños

(escrito el 28 de agosto de 2014 en otro blog)

Cuando era pequeño, muy pequeño, mi momento preferido del día era el de ir a dormir. Porque, desde mi cama, podía soñar, imaginar, aun estando despierto, y dibujar a placer con total libertad mundos que solo existirían en mi mente. No recuerdo si ya había aprendido a leer, probablemente si, y ya había descubierto algo maravillosos: los libros. Reflejo de otras personas que, como yo, también tenían la capacidad de soñar e imaginar, lugares, personas, situaciones, historias ... y ponerlas en palabras. Pero ... siempre hay un pero.

El mundo es muy grande. El mundo es horrible y está lleno de gente, que a veces también es horrible. Grita, te juzga, te insulta, mete y malmete, malinterpreta tus palabras. Si, no toda, pero a veces por desgracia uno solo recuerda lo peor.

Siempre me resultó más fácil soñar despierto que vivir, incluso más fácil imaginar que escribir. ¿Para qué salir a la calle si podía inventar otra ciudad en mi cabeza? Pero, los sueños son solo sueños y el amable y dulce tacto de los sueños, con el tiempo, inevitablemente se vuelve amargo. Como el regusto que deja el vómito en el paladar.

Lápices de colores

José María Riera de Leyva – Lejos de Marrakech

Apagó la luz, se tumbó en cama y esperó a que los ruidos en la casa se hubieran acostado.
Cuando el silencio fue absoluto, se levantó sin hacer ruido, cogió el albornoz y lo puso en el suelo, contra la parte baja de la puerta. Entonces cerró con llave y, moviéndose lentamente, encendió la lámpara del escritorio.
Del cajón sacó un bloc de dibujo y una caja de lápices de colores. También sacó difuminos, gomas de borrar y una pequeña navaja con mango de nácar. Lo dispuso todo ordenadamente sobre la mesa. Luego se sentó con precaución y empezó a dibujar.
Dibujó una mujer rubia, desnuda, que le sonreía desde el papel.
Tardó más de una hora en terminarla. Trabajaba cuidadosamente, mezclando los colores con suavidad y difuminando las sombras para conseguir, en lo posible, una sensación de relieve.
Sólo se oía su respiración y el ruido del lápiz sobre el papel. La casa estaba silenciosa.
En un cierto momento, desde la calle llegó el sonido de una sirena. Se detuvo. Levantó la cabeza y permaneció inmóvil unos segundos. Luego, al alejarse la sirena, continuó dibujando.
Cuando terminó puso el bloc en posición vertical contempló el dibujo a la luz de la lámpara. Mucho rato. Como si quisiera aprenderlo de memoria
Más tarde tarde recogió todo y lo volvió a guardar en el cajón.
Apagó la luz. Retiró el albornoz de la puerta. Y entonces, a oscuras, se metió en cama, hablando en voz baja con la mujer rubia.

jueves, 25 de agosto de 2016

Para ti sería



Yo no te pido nada
con tu saludo indiferente, me basta
tu ya no me haces daño,
Tus cosas no me duelen,
no vales mas que aquella luna oscura
recuerda que, decías que...

Para ti sería, tu latido intenso y grande
quédate otro día
no sigamos tan distantes
entre cada espera entre tu y yo
yo no confundí jamas,
otros brazos nuevos con los tuyos.

Bromeas y te ríes
te sientas y me excluyes
siento encima sonrisas que conozco
sonrisas que acarician
cuando eramos tierra y estrellas,
ahora, si quieres tu, me quieres tu...

Para ti sería, tu latido intenso y grande
quédate otro día
no sigamos tan distantes
entre cada espera entre tu y yo
yo no confundí jamas...
Tus pensamientos rozándome
voy a tu encuentro es lo mas importante...

Para ti sería, tu latido intenso y grande
quédate otro día
ya no estamos tan distantes
que lo que hubo entre nosotros dos
no lo confundí jamas

Tus pensamientos rozándome
hasta el pasado se rinde al presente...

Nek y El sueño de Morfeo / Para ti sería

Escombros

La tierra tiembla y lo que antes era un precioso pueblo con sus calles y casas ahora es un montón de escombros. Perder tu casa, llena de todas tus cosas y de recuerdos. Perder la vida.

Hoy me duele Italia.


lunes, 22 de agosto de 2016

Tiempo

"El tiempo no es importante. Sólo la vida es importante."

(De "El quinto elemento")

Días

Los días fluyen. No encuentro otra manera mejor de expresarlo. Pasan suavemente. Vivir no duele y la rutina no se hace pesada. El calor sigue siendo intenso, aunque más llevadero. Los días acortan. Al salir de casa por la mañana (casi de madrugada) el cielo está completamente oscuro. No hay signos del amanecer, ni siquiera hacia en saliente. En el camino va clareando poco a poco, y al llegar todavìa no ha salido el sol, pero ya se ve.

Poco más que contar. Con ganas de que llegue el descanso largo y encantado con Marco, una bolita naranja que ya lleva un año a mi lado.

martes, 16 de agosto de 2016

El ángel de las palabras

(Escrito en otro blog el 30 de Julio de 2014. Hace un siglo, se me antoja)

Soy un ángel. No tengo alas, ni espada, ni magia, ni ninguna clase de capacidad paranormal. Solo tengo mis manos torpes y grandes y mis palabras.

Un excompañero de trabajo (al que mando saludos, aunque se que no me lee ni me leerá, puesto que nada sabe de mi vida 2.0) me dijo una tarde "tu herramienta es la palabra". Aseguraba que me expreso muy bien, bueno, hago lo que puedo, hay miles de personas que se expresan, escriben y hablan mejor que yo, pero no lo hago del todo mal.

Se que no puedo cambiar el mundo ni borrar el dolor de la gente que me importa. Siento impotencia, pero muchas veces solo puedo ofrecerles mi cariño, mi consuelo, mis palabras de consuelo.

Antes era, y lo soy, un albañil de las palabras, uniendo rasillas de palabras con yeso, esbozando paredes torcidas a pesar de la ayuda de las reglas y plomadas. Ahora también soy un ángel de las palabras. Porque a veces las palabras no curan, pero alivian.

Hoy siento que mis palabras sirven para algo y una mezcla indescriptible de alegría un poco amarga se derrama en mi interior, cubriendo el cansancio, el hambre, el sueño, como un alud de arroz con leche y natillas.

Hoy me siento vivo, vivo, vivo y doy gracias por seguir aquí, y por que la gente que a la que quiero y me quiere pueda seguir adelante.

¡GRACIAS! ¡BUENAS NOCHES!

Patente de corso

Yo no tengo patente de corso, ni lo pretendo. Hago lo que se y lo que puedo.

Escuchando un podcast mientras trabajo pensaba que, siendo pequeño (en la época del colegio y del instituto) yo también me sentí en multitud de ocasiones como una pieza que no encaja en el puzzle. Probablemente sea algo más inteligente que la media. Ya no recuerdo los resultados de los test de inteligencia hechos eones ha en el colegio. Si que recuerdo (pero tampoco en que año exactamente) que leía libros de Robin Cook y Stephen King con entre diez y trece años, no demasiado apropiados a mi edad.

Eso ya da un poco igual.

No tengo patente de corso ni billete para Córcega, donde salir de lado de cada horquilla con un Skoda Fabia R5.


sábado, 13 de agosto de 2016

El lejano país de los estanques

Un lugar diferente, donde todo parece transcurrir más despacio. La omnipresente conectividad mediante pantallitas desaparece y los ojos y el descanso lo agradecen. Arreglar una vieja bici de carretera reonvertida a bici polivalente con manillar plano y mandos de cambio bajo el manillar. Disfrutar de tener tiempo para todo, desayunar con calma, dormir la siesta y leer viejas revistas.

Aquí casi todo es diferente. Pero después de tantos días de madrugones, se agradece mucho.

Buenas noches y buena suerte.

martes, 9 de agosto de 2016

Un gato llamado Marco

Marco entró en mi casa y en mi vida como 15 días antes de empezar a dejar la paroxetina. Las primeras semanas fueron frustrantes porque estaba muy asustado y no me dejaba ni acercarme a él. Se escondía en los lugares más insospechados y ni siquiera se atrevía a comer en mi presencia. Cualquier intento de acercamiento terminaba en bufidos.

Pero poco a poco fue cogiendo confianza y como un mes después de llegar a casa se dejó acariciar por primera vez. Todavía no buscaba mis caricias pero si que las aceptaba y aunque seguía buscando sus escondites (dentro del sofá, tras el bidet o en el armario), se mostraba más cariñoso.

Ahora me espera cada día en la puerta, maullando y se frota conmigo mientras le acaricio. Ayer descubrí un libro llamado A street cat named Bob. Evidentemente su historia poco tiene que ver con la mía. Pero la compañía de Marco ha sido importante para mí. Creo que me ha hecho mejor persona, un poco mejor persona, y más calmado. Al igual que he mejorado su vida, ofreciendole refugio, comida y cariño, él me ha aportado cosas difíciles de expresar con palabras pero muy importantes.


La barrera del silencio

De vuelta a casa, con mucho sueño, pero a parte de eso, bien de ánimo, con esa "calma plácida" que me acompaña desde hace tanto meses. Sigo siendo introvertido, nervioso, melancólico y con cierto carácter abrupto, pero todo filtrado, nivelado.

Al otro lado del pasillo de la UT446 (con el interior agradablemente reformado, muy luminoso) escuchaba hablar a una mujer. Rondaría al menos los 50 años, no lo sé, no se me da bien calcular las edades. Llamaba la atención su sombrero y su voz. En un vagón de gente callada, ausente, mirando el móvil o con los ojos entrecerrados como lo estaba yo, su voz llamaba la atención. Sus palabras transmitían bondad y sensibilidad. Por lo que creí entender, había perdido a una persona muy querida hace unos cuatro años y desde entonces estaba viva sin estar viva. Algo así dijo textualmente. Me transmitió mucha ternura y estuve a punto de levantarme y decirle alguna palabra de consuelo y aliento. Incluso darle un abrazo. Pero la timidez y el pudor me pudo más. Intercambiamos algunas miradas, nada más. Llegó mi estación y me bajé del tren. Probablemente no vuelva a verla nunca más.

Alguien a quién quiero me dijo que los pensamientos son tan poderosos como insonoros. Yo le deseo lo mejor, pero la próxima vez que me ocurra algo así espero ser capaz de romper la barrera del silencio, la barrera de los nombres (se que algo parecido a eso "la barrera de los nombres" "la frontera de los nombres" lo he escuchado en alguna canción pero ahora no recuerdo en cuál > Pues era en La Sirena Varada: el miedo a traspasar la frontera de los nombres como un extraño).

El fantástico auto guardado del blog me ha salvado una vez más el culo. Empecé el post en el ordenador grande pero me despisté mirando otras cosas sobre rallyes y raids y al final apagué el ordenador sin publicar la entrada. Ahora en el portátil añado algunas lineas desde la cama. Hace un fresco delicioso. Suena una vieja cassette en la minicadena, Marco (un gato callejero llamado Marco) trastea en el salón y me siento cansado pero sereno.

Buenas noches y buena suerte.

domingo, 7 de agosto de 2016

Verano

El verano transcurre apaciblemente. El calor es agobiante. Los días son largos pero poco aprovechables, porque apetece poco salir a la calle, salvo al atardecer o al amanecer, cuando hace fresco (a veces). La rutina no me agota ni me resulta desagradable. El trabajo es interesante y no demasiado cansado.

Me siento mejor. Todo es más fluido. Duermo estupendamente y disfruto de los días. La compañía de Marco. La luz de la mañana. Pasear en bici. La gente amable y sensible.

Poco a poco una persona querida va teniendo su espacio. Las piezas del puzzle van encajando.

Domingo. Descanso y pronto empezará la semana. Otra semana más. A disfrutarla.