viernes, 30 de noviembre de 2018

* I'm Mr. November

Se acaba Noviembre.

La primera impresión es que ha sido un mes malo, un mes de mierda, con más ansiedad, insomnio y hasta la tripa revuelta (podría extenderme en lo último pero hoy espero se acaben las conversaciones escatológicas y necesarias).

Pero no es así. Un mar de ansiedad en parte, si, pero con destellos preciosos. De complicidad, de comunicación, de acción, incluso de alegría. Me recupero antes de los días malos. Y si no puedo salir de ellos por mis propios medios pido ayuda.

(Algo así le contaré a la psiquiatra en unas semanas).

Estoy cansado pero el viernes ha sido mejor que el anterior y que el anterior del anterior.

Avanzando. Ya no me da miedo empeorar. Ya he empeorado y estoy en el camino de (volver a) revertir eso. Volver a arañar la calma, volver a dormir muchas horas. Hoy he dormido como 7 y me noto menos cansado que otros días.

En mi refugio. Un lugar tranquilo, acogedor, decorado en tonos neutros pero quizás un poco sobrecargado de pequeñas cosas que me gustan.

El viaje fue precioso pero muy cansado.

El vacío me ha vuelto a llamar pero le he vuelto a ignorar. Como dice Bunbuty "sigue dando vueltas si aguantas de pie".

*Mr November es una canción de The National. Noviembre es mi mes, en el que nací a la vida hace ya muchos años. Pero me siento mejor que hace 10 años o que hace 20. Estoy cambiando, creciendo. Me acepto, me supero, me quiero.

jueves, 29 de noviembre de 2018

Sonrisa

Con los ojos húmedos sus labios dibujan una pequeña sonrisa. Las lágrimas son saladas pero cálidas. Cruzando el Salar de Uyuni. Un lugar de agua salobre y falta de oxígeno.

Sonriendo.

Si.

Y soy grande.

X8R-X*

Me alegra verte de vuelta. Soy tímido pero tengo empatía. Tu en parte eres como yo. Reconozco ese carácter sensible y nervioso. Yo no puedo curarte ni curar a nadie, sólo soy un humano pequeñito pero te escucho.

El sol.

Hablar bajo el sol de las noches infinitas de angustia.

Incluso en los días oscuros hay destellos de luz dulce y de calma. Y hoy no ha sido un día oscuro.

*X8R-X es un scooter de Honda con chasis monocasco de aluminio.

miércoles, 28 de noviembre de 2018

Desde las tripas del pájaro metálico

Ida

La pasajera de la izquierda creo ha pasado miedo en el despegue. Se ha cubierto la cabeza con una bufanda crema casi blanca. Se ha agarrado al reposabrazos derecho. He visto la huella de su sudor en la superficie azul oscura del reposabrazos.

Retorno

Desde las tripas del pájaro metálico que vuela. A caballo entre el 27 y el 28. La cabina es un poco estrecha y muy ruidosa. Casi preferiría la carlinga de un caza biplaza, con asientos en tándem. Ocuparía el trasero, de copiloto o navegante, ya que no soy piloto. Si que me gustaría acariciar los mandos, probar a alabear el avión. O tirar tímidamente de timón de profundidad para ascender suavemente. Imaginar todo esto me hace olvidarme de la estrechez y del ruido. Los auriculares ayudan, de todas formas. Quizás una de diadema me aislarían todavía más. Headset. Auriculares con micrófono, para hablar con los controladores aéreos.

(Necesito un retrete con urgencia. Ya queda menos.)

Volar es bonito pero cansado por las esperas. Volver a mi refugio. Tener que pedir cosas se me hace un poco agotador. Soñar, escribir, vivir. Ahora, poco a poco, puedo hacer las tres cosas. Sigo creando mundos en mi mente. Convertirlos en palabras es un poco más fácil.Vivir mi vida también lo es. Me refugio menos en mis sueños. Estoy satisfecho con mí mismo. Con mis pequeños avances. Pinceladas, destellos dulces. Relacionarme con gente. Poco a poco. El viaje ha sido cansado pero bonito. Como 2018. Pero el año no se ha acabado y seguro que es más bonito.

lunes, 26 de noviembre de 2018

Capítulo XXXIX

Cuando veía el mundo desde esa preciosa y suave alfombra que cubría el suelo del salón de la casa donde me crié, un hombre de esa edad se me antojaba un anciano. Un dinosaurio.

Tengo menos pelo, canas (que con el tinte medio pelirrojo apenas se notan). Alguna molestia en mi cuerpo grande y robusto. Algún kg extra (nada que no se pueda solucionar con alimentación más racional y con ejercicio). Pero mentalmente, me conozco más, me intento superar. Tengo más confianza y seguridad en mi mismo. Me es más fácil expresar cómo me siento y pedir ayuda.

Éste año no hay coches de rallyes en un día cómo éste. Pero si lugares preciosos por visitar.

Miraba cuadros que eran puertas cerradas recostado en un divan de hotel*

*(Manolo García. En una playa calma)

... de una ciudad del sur, no sé qué año, quizá en el noventa.
Conmigo mismo, a solas, y sin saber darme descanso.

Han pasado 4 años y algunos días desde entonces. Sé que he avanzado. Pero la vuelta al insomnio me está agotando mucho físicamente y, sobre todo, anímicamente.

(1)
Si en cama propia no conseguía dormir más de 4-5-6 horas (ahora alguien me vendrá PUES YO DUERMO ESO TODOS LOS DÍAS Y ESTOY GENIAL. Cada humano es distinto y, algunos necesitamos dormir más que otros. Necesitar y ser capaz no es lo mismo) en cama ajena pues peor. 

Además con un cambio de hora y de luz. Me da rabia que por ansiedad e insomnio no pueda disfrutar de todo esto. Pero me quedo con los lugares bonitos visitados y por visitar.

(Igual te tenía que haber pedido 2x1 en el DDLC)
Objetivos del día: conseguir unos auriculares. Luego leeré esto y sentiré que lo ha escrito otra persona.

He conseguido unos auriculares. También he paseado por un parque precioso. Museos, calles, tiendas. Estaciones de metro. Me he agobiado en algún momento pero menos que ayer.

(2)
Conseguí dormir más que ayer. Como 8 horas. Y el día de ayer no fue tan cansado. Espero que hoy también sea un día más bonito que amargo y agotador.

sábado, 24 de noviembre de 2018

Tom rider (Lara Croft Returns. Propios y ajenos)

Cuando las cosas relativamente fáciles se complican. Lo que era una autopista rectilínea se transforma en un camino lleno de BARRO, de charcos. Incluso con ríos caudalosos que vadear.

Interno. Externo. Propio. Ajeno.

No tengo un Land Rover Defender como el de Lara Croft. Ni en la plaza de garaje ni uno virtual, en la mente, en el corazón. Pero aún así no fue tan imposible cómo me parecía antes.

(Cascos puestos. Hay gente contándose la vida -cosa que hacen los neurotípicos- y una chica afinando la guitarra. No tendrá otro lugar para hacerlo. El MP3 rojo me está salvando el culo otra vez. En los otros asientos había más silencio).

Hoy igual si que necesitaría un todo terreno como el de Lara Croft para superar las trialeras. Peeeero todavía no lo tengo. En fin. Si todo hubiera ocurrido una semana después el camino (dentro del camino) hubiera sido más difícil.

Más horas dormidas. Más comunicación.
Hay gente que se mueve y que habla y que hace ruidos (música, ruiditos de móviles) a mi alrededor. Es un entorno poco amigable. Pero me encuentro mejor. Tengo música, lectura, agua y un poco de comida.

viernes, 23 de noviembre de 2018

Aguamarina

Los colores.

En realidad pocos colores me desagradan, ni siquiera el negro.

Pero el aguamarina me encanta y me transmite calma.

Destellos aguamarina. Ser capaz de dormir un poco más. Estar más calmado. Hablar con alguna compañera de trabajo (curiosamente suelo llevarme mejor con las mujeres). Caminar ya sea bajo un sol tenue o bajo la lluvia. El abrigo de la buena suerte. Los audios larguísimos con un par de personitas. Poder expresar cómo me siento incluso cara a cara.

Aguamarina.

Amistad. A diario. Comunicación.
Profesora. Sé que tienes muchas cosas que hacer. Pero también sé que me tienes cariño. Yo a ti también.

¡GRACIAS! ¡BUENAS NOCHES!

jueves, 22 de noviembre de 2018

Clio N3

Llevo muchos post tristes y feos. Ha sido una semana complicada pero a la vez bonita. Los coches de carreras son una de las cosas que me sacan sonrisas incluso en días un poco reguleros.

Hoy soñaré que piloto un Clio N3 por alguna carretera de asfalto roto y llena de curvas, pero bonita.

Quizás en Alicante. En buena compañía.

miércoles, 21 de noviembre de 2018

DDLC + 1

Incluso un día como el de ayer, agotador, con momentos de mucha tristeza irresistible y amarga, se me antoja fue menos complicado que otros días parecidos a principios de año. Soy más resiliente (todavía más). Aprendo de los errores. Ya no considero una derrota tan grande tener que recurrir a la ayuda o calma química como entonces.

Lo que lleva de noviembre me ha resultado duro pero bonito. Enriquecedor. Agridulce. A veces más desasosegante que agradable. Pero otras precioso.

NO GENERAR CONFLICTO.

¡Ah! La capacidad de vender humo. Otra vez pisando piedras, actuando de forma irracional y kamikaze. Intentaré, como bien me dijo VENUS, estar por encima de todo eso.

DDLC se me antoja algún tipo de componente electrónico. O uno de esos sofisticados recubrimientos en las barras de una horquilla o en el pistón de un amortiguador.



POSITIVE CLIMB

De nuevo, un poco de calma, otro poco de sueño, una pizca de alegría.

Morro arriba y a volar.


La herida. Lo siento!

martes, 20 de noviembre de 2018

Madrugadas

Es muy tarde. O muy pronto. Me he vuelto a despertar. Estoy tranquilo, pero el despertar ha sido brusco. Aunque tengo algo parecido a sueño no se si seré capaz de dormirme. Pero me siento tranquilo. El gato pirata ha venido a darme su calor.

Me da un poco de rabia volver al insomnio. Le contaré todo esto al médico. Quizás a lo largo del día estoy algo más nervioso que en semanas anteriores, pero desde luego menos que la semana pasada.

Intentando no pisar muchos charcos. Pensar antes de actuar. Creo que lo voy consiguiendo.

lunes, 19 de noviembre de 2018

Positivo

No he dormido todo lo que debería. Pero si profundo. Vuelvo a tener la sensación de sueño reparador. De resetear la mente.

Un día de esperanza, de nuevo. Desde luego que no he retrocedido al mes de abril o de marzo. Me recupero antes de los días complicados. Y me resulta más sencillo expresar cómo me siento.

Ir al MAP a hablarle sobre mi insomnio se me antoja más fácil.

Me siento en calma, en paz. De nuevo ilusionado.

domingo, 18 de noviembre de 2018

Nissan Z350

Los coches japoneses han sido siempre mi debilidad. Quizás por el Dakar o los rallyes, donde marcas como Mitsubishi, Nissan o Toyota ganaban carreras.

Nissan Z350.


Aunque los deportivos más enfocados a los rallyes como los Impreza o Lancer EVO son mis preferidos, el Nissan Z350 también me encanta. Y lo pude ver en vivo en un par de rallyes en 2008.


Z. El principio y el final se dan la mano. Pero lo mucho que he aprendido y avanzado en éste año, no se evapora por un par de días durmiendo mal. Además pude remontar ambos días malos.

Z. Otra vez con cita pedida para el MAP para volver a mi "querido" Zolpidem o similares.

Desvelado (2)

Seguimos para bingo.

He pedido cita para el médico de cabecera para que me recete algo para dormir. El lorazepam está caducado.

De aquí al martes, a subsistir durmiendo 4-5 horas.

Sé que he avanzado estos meses pero no lo suficiente.

Me pregunto qué hacer a partir de ahora y hasta el 19 de diciembre.

Al menos hay tiempo de descanso de por medio.

Me siento en calma pero a la vez triste y desanimado ante éste retroceso.

sábado, 17 de noviembre de 2018

Desvelado

Primer noche medio desvelada creo que desde Avril. He dormido 6h aproximadamente (que no está nada mal) pero luego me he despertado bastante brusco, hace como 2.5 horas. No creo que sea capad de volver a dormirme. Lo he intentado. Luego me levanté a escribir cómo me sentía. Tomé una tila. Marco vino a darme mimos. Volví a la cama.

Está cubierto y no amanece. Creo que amanece más tarde. Estoy en la cama escribiendo en el móvil. Quizás ver una película sea buena idea. O una serie.

Empiezo el día medio derrotado.

En el piso de arriba alguien se ducha. Escucho el agua en la bañera y los múltiples ruidos humanos. Pasos. Algo que se le ha caído. Voces.Y me irritan. Es muy pronto. No quiero escuchar nada ni nadie. Tener que ponerme los auriculares en mi propia casa me da mucha rabia.

viernes, 16 de noviembre de 2018

Agridulce

Estoy cansado y tengo mucho sueño. Un día agridulce, con cambios de luz, momentos de lluvia intensa. Un día de ansiedad y ganas de llorar a veces. Pero también con momentos preciosos de calma, de complicidad. Y la luz de los días medio nublados es preciosa.

Si ahora me siento un poco mejor, después de dormir muchas horas, supongo que me sentiré aún mejor.

Peligro nivel 1 (!)


El libro de ruta anunció un peligro de nivel 1 (!). Por suerte, la noche anterior, a pesar del cansancio infinito que cerraba sus párpados, había tenido la precaución de resaltar los peligros con un rotulador fluorescente amarillo. De esa forma, con un simple golpe de vista había sido capaz de anticiparse a ese peligro más rápido.

El corazón le gritó que la mejor forma de afrontar esa dificultad, ese peligro, era gas a fondo. De pie sobre los estribos, preparado para tirar del manillar ante cualquier obstáculo. Así podría arañar unos segundos al cronómetro.

La razón replicó que eso era demasiado peligroso. Un riesgo enorme para ganar unos pocos segundos. Le costó evitar la tentación de roscar el puño de gas. Por el contrario capaz de soltar el acelerador y reducir un poco la velocidad Pocos metros después vio el obstáculo anunciado: el cauce seco de un río o torrentera. Tiró de los frenos con fuerza mientras bajaba marchas. Escuchó y sintió como las ruedas estaban a punto de bloquearse sobre el suelo arenoso y pedregoso de la pista.

Al salir del cauce seco pensó en lo acertado de su decisión. De haber ido más rápido seguramente se hubiera caído. Insultó en voz alta dentro del casco a quién había redactado el libro de ruta: sin duda el peligro era mayor del anunciado. Por lo menos de nivel 2 (!!).

Después el libro de ruta indicó un cambio de rumbo. Pero se sintió confuso. No daba con el camino correcto, la dirección correcta. De nuevo, pensó antes de actuar. Estaba cansado. Agotado. Decidió parar un instante, a beber agua y comer algo.


jueves, 15 de noviembre de 2018

Dragonfly 326


(Escrito en otro blog en la primavera de 2017)

"Poderoso insecto de alas rápidas y cuerpo de brillante colorido"

Se me hace muy raro escribir aquí. Desde hace más de ocho años sólo escribo en blogger. Todo es distinto. Y hasta la apariencia del blog es completamente diferente a como lo recordaba en octubre de 2008. Han pasado ocho años y medio desde entonces.

Mi nick nació en Marzo de 2003. En una habitual revista de motos probaban una rara moto de trial llamada Mecatecno Skywalker. Entonces ya era una clásica. Se vendió a principios de los 90. Así descubrí a su antecesora, la Mecatecno Dragonfly. El nombre me fascinó. Libélula. Suena genial tanto en castellano como en inglés. Se me antojaba algo frágil y fuerte, con un punto de rareza -puesto que de ambas motos se construyeron muy pocas unidades, nada que ver con otras marcas- y exotismo. Un poco como lo era yo. (De la moto de trial infantil con motor morini de 50 cc si que creo se construyeron más unidades).

Dragonfly empezó siendo mi nick en el messenger. Luego, cuando empecé a comentar en blogs en las navidades 2003-2004, se convirtió en mi nick para comentar. Y de ahí al mágico 15 de Mayo de 2004, en el que nació ese blog.

Prácticamente nadie sabe el verdadero origen del nick. Por eso, un día como hoy, casi 13 años después de que empezara mi andadura en la red, siento que es el momento de contarlo.

*326 es la cilindrada del curioso motor que propulsa la moto. Dos tiempos refrigerado por aire (otras marcas como Beta ya tenían entonces motores refrigerados por líquido) pero con la particularidad de la admisión por válvula rotativa. Como las Aprilia de GP. 326 es un número que me gusta.

Las sombras arrebatadas para el sueño de los justos*

(*Otra vez es parte de la letra de una canción de Héroes del Silencio.)

No es el mejor día, tampoco el peor.

Una marcha para abajo. Un piñón para arriba. Los coches de rallyes gordos tienen cajas de cambio secuencial. Para subir marchas tiras de la palanca hacia ti. Para bajar marchas la empujas hacia delante. Dependiendo de la caja y del coche se puede subir marchas sin dejar de acelerar y sin pisar el embrague. Bajar marchas también sin pisar el embrague.


El cambio de un WRC todavía es más sofisticado y se acciona mediante una leva tras el volante. Ni siquiera hay que apartar las manos.

Va a mejorar.

Seguro.

Morro abajo, potencia, más velocidad.

Me siento un poco triste.

He recordado/releido (casi son sinónimos para mi) cierto día surrealista. Sigo sin tener ningún scooter a mano pero si bicis y un patinete. Y un coche rojo. Bleu Blanc Rouge. Bergeronnette.

Todavía necesitaría un abrazo. Se que el tuyo no va a ser. Pero vendrán más días, diferentes personas, nuevos abrazos.

Hoy siento que, de nuevo, las canciones me hablan.

"Y no se trata de amor o desencuentros
Nada de años perdidos
Ni tan siquiera añorar ese fulgor inherente a las vidas
Hoy sólo quiero ganar la mano a la impaciencia
Y a la desidia que atrae la mueca desolada"

Manolo García - Los errantes

Y escribiendo todo esto me siento mejor.

miércoles, 14 de noviembre de 2018

X12

De doce en doce. Así se deben prorrogar las recetas. Doce meses. A mí el doce me recuerda a los sofisticados cassettes de 12 coronas. Antaño, en los tiempos de las 7 u 8 coronas, solía ser el piñón más pequeño. Sobre todo en cassettes de carretera.

Doce.

No sé dónde estaré (quiero decir anímicamente, en cuanto la ansiedad) dentro de doce meses. Me gustaría que ya sin medicación pero lo contrario no sería una decepción muy grande. Mejor tener un estado de ánimo más o menos estable y poder dormir, con trabajo personal, citas con la psiquiatra y medicación que lo contrario. Me hace más daño la ansiedad que los posibles efectos secundarios de la mirtazapina.

Ayer charlé contigo y supe que estás agobiada y en parte ... No encuentro el adjetivo. Siento haber sumado más agobio con mis peticiones de atención. Como dice Bunbury "te he pedido demasiada atención y tienes cosas en que pensar". Te deseo lo mejor profesora.

2x12. No sé si hay transmisiones 2x12. 2x11 si y más o menos asequibles. Un Shimano SLX.

Sólo han pasado 10 meses y el contador se vuelve a poner a cero. Hoy me siento en calma y animado. Puedo bajar un piñón virtual con el índice enguantado de mi mano derecha.

Como hace mucho tiempo que no digo: casco, arneses, guantes y a correr. Corriendo pero sin correr.

martes, 13 de noviembre de 2018

RAGE AGAINST THE MACHINE*

No sé cual fue la última entrada de ira (rage) pura. Supongo que en AVRIL (Alta Velocidad Rueda Independiente Ligero) a propósito del que no puede nunca ser nombrado.

En fin. Que tengo claro que un nuevo cambio puede originar inexactitudes de nuevo (y desencadenar lo que ocurrió en anteriores ocasiones anteriores). Y que me he enfadado un poco, pero menos que en ocasiones anteriores, creo. Además la sabia decisión de salir a tomar el aire, en buena compañía y la comida me han sentado bien. Hay pocas cosas que descansar y comer no puedan, al menos, hacerse menos molestas, obtener un poco de ALIVIO (9v).

*Creo que es un grupo. Recuerdo en la Gran Vía, en alguna tienda de discos, un gran anuncio de dicho grupo. Yo leía "Race against the machine" y se me antojaba alguna película sobre robots y humanos al estilo de Blade Runner y de Tron.

**Y como en enero es un día medio importante porque me toca volver al MAP a por recetas de mi querida mirtazapina. Un poco de Crysis pero poco.

Escribir

Volver a escribir (una vez más) es precioso. Y no sólo escribir, sino corregir o re-escribir un relato en parte antiguo. La mayor parte de los relatos que escribo surgen en el pasado o muy en el pasado. Añadir nuevos detalles a un relato, que le aporten más color, más minuciosidad, más definición, es a la vez complicado y muy satisfactorio cuando se logra.

En teoría ayer no me tocaba leer. A pesar de la pequeña decepción del día anterior, estaba preparado. Porque mi relato era muy confuso y estructuralmente incompleto. No tenía planteamiento, nudo, desenlace. Deseo, conflicto, cambio. Aprender de mis errores es algo que me cuesta. Aun así, había retocado un relato a caballo entre el metro (UT 7000 ó 9000) y micasa. Lo leí, en la pequeña pantalla del móvil que es mucho más incómoda que un papel, la próxima vez me llevaré o el kinle o lo imprimiré en papel. Los criterios de corrección parecen más estrictos que en el último curso en el que leía. Y el grupo más grande, lo que me impone un poco. Con inevitables convidados de piedra.

Al final, detalles ricos, musicalidad, ritmo. He de aprender a vivir la literatura con cierta distancia, porque ayer fue casi como meterme los relatos en vena, de vuelta a casa en el cercanías, seguía retocando relatos. Uno que había continuado, primero en el tren y luego en un banco, en el interludio entre trabajo y curso. Otro que se me antojó apropiado para la siguiente clase (o la siguiente de la siguiente). Seguía escribiendo, primero en el cuaderno aguamarina, luego en la pantalla demasiado pequeña del móvil (y eso que han crecido con cada nuevo terminal). Y me caían las lágrimas por las mejillas. Mezcla de lágrimas y mocos acuosos que se deslizaban hasta mi nariz. Debía tener un aspecto deplorable, además estando rodeado de gente en la ut446 pero me daba igual. Quería que el tren llegara a su destino, atravesar el familiar parque, un lugar oscuro y tranquilo, sin gente. Llegar a casa y cenar y dormir. Y a pesar de estar "alterado" (en sentido positivo, ilusionado) y acostarme un poco más tarde de lo habitual, dormí perféctamente.

lunes, 12 de noviembre de 2018

El miedo. La peur


La peur est une émotion ressentie généralement en présence ou dans la perspective d'un danger ou d'une menace. En d'autres termes, la peur est une conséquence de l'analyse du danger et permet au sujet de le fuir ou de le combattre, également connue sous le terme « réponse combat-fuite ».

(De la wikipedia)

(Escrito en otro blog en Mayo de 2010. Recuerdo perfectamente por qué y, afortunadamente, ese miedo pasó sin concretarse en nada horrible, por ambas partes)

El Miedo

Un milisegundo. Una fracción de tiempo imposible de precisar. Y las ideas más negras (lo que todavía no puedo decir y que se resume en las siglas i.d. o ixs) martillean tu mente. Si. Pero tal y como vienen, se van, rechazadas por pensamientos positivos. Si. Pero lo has pensado.

De pensarlo a hacerlo va un trecho enorme, como de aquí a la luna. De pensarlo a decirlo, otro tanto. Aunque por la boca muere el pez

Y cuando sabes que alguien a quien quieres mucho mucho no solo ha pensado esas cosas tan feas y no solo eso, sino que te las ha dicho a ti, tienes miedo. Mucho miedo.

sábado, 10 de noviembre de 2018

Gracias

Aquí nadie me lee.

Bueno, casi nadie. Tu a veces me lees.

Nadie me lee pero es una especie de página casi infinita a la que puedo entrar desde casi cualquier lugar (con un ordenador que tenga conexión a internet o donde haya cobertura de móvil). Un diario en la red.

(Inciso, lo que han cambiado los móviles, desde los viejos Alcatel One Touch Easy DB. Incluso los primeros móviles con cámara tipo Sharp GX 17 podías hablar, hacer fotos, mandar sms y ya. Necesitabas un cable o un adaptador bluethoot para poder pasarte las fotos al ordenador o dejarte la pasta en MMS. El primer móvil con sistema operativo windows fue un avance, y es primer móvil con android y pantalla táctil mucho más).


Gracias a los que estáis al otro lado de la pantalla por vuestra confianza. Hoy ha sido un día de sinceridad absoluta en caralibro (Facebook) donde estoy sin alias y a raíz de eso, por las muestras de cariño y múltiples conversaciones me he sentido mucho mejor.

Hoy es otro de esos días que me siento agradecido con la vida, con el mundo, con el universo y muy vivo.

viernes, 9 de noviembre de 2018

El mundo a través de mis ojos


Allá por 2005 escribí "no es fácil ver el mundo a través de mis ojos". A veces no es fácil. Soy muy sensible. Lo que es precioso para admirar desde una bici a un contraluz, disfrutar de la música, crear relatos, ilusionarme por cosas sencillas. Pero a la vez, me irrito con facilidad y la ansiedad, mi vieja compañera, a veces me puede. Y la tristeza.

Ha sido una semana un poco complicada, en parte por el día de ayer (la cita con la psiquiatra). Ahora me encuentro mejor y me siento un poco estúpido por que una simple fecha me agobie y me ponga triste. Varios meses más tomando medicación no significan nada. Ni que sea peor persona, ni que sea más frágil, ni que haya fracasado. Todo lo contrario. Pero a veces la tristeza me puede. Como ayer por la noche o ésta mañana.

Hoy puedo dormir sin reloj. Se que lo haré muchas horas. Y mañana, más descansado, con más energía, me sentiré mejor. Ahora no me siento mal. A veces hay una punzada de tristeza en mis ojos, en el lacrimal, nada más.

Volver a descubrir la primera web que creé (blogs a parte) me ha hecho ilusión. Internet ha avanzado mucho desde entonces. Mas tarde hice una web parecida después de que cerrara geocities. No recuerdo cuando. Quizás en 2011. Desde luego es más fácil de usar, sin recurrir al FTP. Aunque no sé si se pueden subir imágenes. Al final un blog es mucho más sencillo. Una plantilla predefinida y facilidad para subir imágenes por pesadas que sean. La música ... primero goear. más tarde grooveshark y ahora ...youtube. Algún grupo está en bandcamp. Para el resto, youtube. De todas maneras le tengo cariño a esa web hecha a golpe de dreamweaver, ftp y con varios relatos. Algunos que ni recordaba haber transcrito. Vuelvo a 2005 y pienso en lo que he cambiado y crecido como persona desde entonces. Y me siento orgulloso de mi.

De nuevo en el camino. He recorrido parte, todavía me queda un trecho. Pero intento no tener prisa. Vivir día a día.

A veces todavía me siento desgraciado por sentirme mal siendo afortunado. Pienso en la red de apoyo familiar y de amistad (pocos, pero sinceros) con la que cuento, Es un verdadero alivio.


Ahora puedo escribir cómo me siento sin ningún pudor. Incluso de palabra. Sigo viendo el mundo a través de mis ojos. Y me resulta más sencillo.

Buenas noches y buena suerte.

jueves, 8 de noviembre de 2018

Agridulce

Sensación un poco agridulce.  Desde ayer he tenido algún momento de pequeña tristeza. Porque quiero estar bien del todo ya de una vez, sin ansiedad, sin tristeza, sin medicación, sin psiquiatra. Pero comprendo que es un proceso largo y no debo tener prisa. Y que tenga momentos puntuales de tristeza no invalida lo mucho que he avanzado en todos estos meses (es normal tener malos momentos, todo el mundo los tiene, el cambio de tiempo no ayuda). Cómo consigo calmarme. Y dormir bien. Que me quiera más. Y que sea un poco más sociable. El domingo tengo un taller y el lunes otro.


Hoy cambio el plato de mi bici virtual por uno más pequeño, de 28 dientes, para subir las cuestas, para conseguir remontar la parte baja de la ola.

Gracias a los que me apoyáis con pequeños gestos.

miércoles, 7 de noviembre de 2018

Ilusión

*

La consulta.

Ese lugar físico pero que a la vez parece alejado del tiempo y el espacio. Una dimensión a parte. Una puerta a otro mundo que la primera vez da miedo atravesar.

Donde puedo ser completamente sincero sin temor a hacer daño, a preocupar. Donde los pudores, el miedo a que piensen que lo que te preocupa es una estupidez, desaparecen a cada minuto. Con cada nueva cita. Donde desnudar mi alma, desnudarme anímicamente, es a la vez, poco a poco más sencillo, necesario y, reconfortante.

Allí he hablado de mis miedos (infundados), de mi miedo a la locura y a la soledad, de mi temor a llegar incluso a hacerme daño. La llamada del vacío. Literalmente "el vacío me llama". Mis muchísimas dificultades para relacionarme con la gente. La ansiedad desbocada, el insomnio. Pensar que soy un desastre. Tener una idea muy negativa de mi mismo, de mis capacidades.

(Se que no me voy a volver loco, se que no me voy a hacer daño)

Pero también hay lugar para la ilusión, para la motivación. Para ver los frutos de mi trabajo de superación personal y de arañar la pura calma. Espacio para la alegría y para estar satisfecho de mis progresos. Más calmado. Un poco más sociable. Y más confianza en mi mismo y más autoestima.

No hay pastillas ni fórmulas mágicas para la alegría, para no sentir (y quién diga lo contrario miente). Pero si hay espacio para la esperanza. Una vez dada la voz de alarma (que es un acto de valentía y humildad enorme), con trabajo diario se puede avanzar, lograr gestionar mejor mis emociones, que la ansiedad no me pueda, saber o poder calmarme y poder dormir.

Saber que mi amistad reconforta a alguien es muy gratificante. Gracias.

Hoy le hablé a la psiquiatra de mi famosa metáfora de el coche atascado en la arena del desierto que necesita de un tirón de eslinga para poder salir del atolladero. Ella ha sido en parte quién estaba al otro lado de la eslinga para tirar de mi (ella y la medicación). Pero yo primero tuve que reconocer que no podía seguir adelante por mis propios medios. Liberar las ruedas de la arena con una pala. Poner las planchas, bajar presiones de los neumáticos. Parar a un coche y ofrecer la eslinga. Sin mi pequeño o grande esfuerzo, siento un peso muerto, sin constancia, no habría salido de la arena. No estaría en el camino de salir.

Muchas gracias por tu profesionalidad, por ese tirón de eslinga virtual.

Y ahora, a seguir adelante. Hoy con el ánimo un poco revuelto, pero con una pequeña sonrisa en mis labios. Y emocionado, emoción positiva que casi no duele. A pensar en los próximos talleres, en ejercicio físico, series, relatos y mil cosas pequeñas y bonitas de las que disfruto cada día más.

Medicación. En parte ha sido una pequeña decepción saber que la mirtazapina seguirá siendo mi compañera diaria (antes de dormir). En parte lo esperaba. El cambio de tiempo, los días más cortos, la falta de luz, los cambios bruscos de temperatura, el cambio de hora, me han afectado un poco.

Si, ahora tengo una sensación un poco agridulce, pero se que podré dormir muchas horas y de nuevo autoequilibrarme. Yo puedo. Yo soy grande.

*Arriba aunque duela pensé en Marzo. Y sigo cada día avanzando e intentando ascender. Y ya casi no duele.

lunes, 5 de noviembre de 2018

El límite entre realidad y ficción

Que la protagonista de uno de mis relatos viva una situación que yo imaginé y en parte viví, pero desde otro punto de vista:

Oscuridad

El hospital era enorme y tenía varios edificios. Desde su atalaya en una planta alta, lo que ocurría a sus pies se le antojaba una maqueta. Un mundo de juguete. A lo lejos, un tren de cercanías se deslizaba en la oscuridad. Coches recorrían una calle. Y, frente al hospital, distinguió otro edificio enorme, con grandes ventanales, que se le antojó un hotel. Distinguió una luz tenue en una de las ventanas. Quizás alguien contemplaba la noche insomne como ella.

07 - 08.11.2014


"Como en la canción de Manolo García; miraba cuadros que eran puertas cerradas recostado en un divan de hotel, de una ciudad del sur. En mi caso, no podía dormir, y estaba viendo llover desde una planta alta, una cuarta planta o así, sentado en una silla al lado de la ventana. A mis pies se extendía un enorme complejo hospitalario. Lo que más me llamaban la atención eran los pequeños camiones aparcados allá abajo. Por las mañanas resultaba muy entretenido contemplar el trasiego de vehículos. Pero de noche y desvelado, todo estaba demasiado en calma. Me vino un pensamiento muy negativo. Pensé que mi mal iba a empeorar tanto que acabaría en un hospital, en la planta de psiquiatría y sedado."

"Twitter y ver bicis en la tablet consigió que dejara a un lado esos pensamientos negaticos (como me dijo mi médico, no son tus pensamientos, son los pensamientos de la angustia)."



Ahora se que no me voy a volver loco, ahora lo se de nuevo, he vuelto a recorrer un camino tan precioso como duro. Y recuerdo un día muy feo, una semana muy fea en la que, a pesar de todo, supe seguir adelante. Con la ayuda de una personita. Bueno, de varias.

Puedo jugar con esos recuerdos dolorosos. Que formen parte de un relato. Contemplar un recuerdo imposible, mirarme en mi propio reflejo, en los miedos más grandes, en la oscuridad más profunda. Resurgir, hacerme más fuerte. Volver a ras de suelo. Soñar con cosas que me parecen bonitas como camiones. Si. Pensar en cosas bonitas aunque sean viejos camiones Nissan al caer la tarde de un día de noviembre.


Y me siento bien. Emocionado y blandito, pero bien. Y de nuevo me siento vivo, muy vivo y es precioso y os quiero.



Luz (v2)


El resto del relato aquí.

-Si te salvo ¿Me ayudarás?-

En el camino que le separaba desde el piso donde vivía a la parada del autobus solía toparse con gatos callejeros. Le fascinaban. Gatos de diversos colores: grises, naranjas, blancos y negros, negros. Pensó en si tendrían dueño. Parecían bien cuidados y alimentados, aunque desconfiados. La mayor parte corría nada más verle. Algunos, más atrevidos, le observaban con descaro desde un rincón de la acera o desde lo alto de una tapia. Los menos se dejaban acariciar. La colonia de gatos se concentraban en la porción de barrio donde algún día le gustaría vivir. En lugar de edificios de decenas de plantas, todos iguales, todos feos y asépticos, semejantes a colmenas, pequeñas casas unifamiliares, con jardín. Se imaginaba viviendo en una casa así, rodeada de gatos. Quizás en compañía de alguien que le quisiera. Sólo era un sueño. De momento, su espacio vital se reducía a una habitación en un piso compartido. Pero al menos sus compañeros eran amables y ordenados. Y discretos. Ni escándalo, ni música, ni tampoco gritos de madrugada.

Un amanecer más, del piso al autobús, del autobús al trabajo. Pero la luz de la primavera era suave y delicada. Los almendros florecían, tiñendo las calles grises con una marea entre blanca y rosada. Un pequeño gato negro le maulló tímidamente. Se acercó a él, intento acariciarlo. Pero cuando sus dedos estaban a punto de rozar su pelo negro y brillante salió corriendo y se deslizó bajo una oxidada verja, del mismo color que el gato. Curiosa, no pudo evitar ir tras él. Dudó un instante. Estaba a punto de entrar en una propiedad privada. Pero la casa parecía abandonada. Empujó la puerta de la verja, y, con un chirrido, ésta se abrió. Un paraíso de hierba y plantas exuberantes. Un jardín olvidado, descuidado, salvaje. El gato negro le miraba, curioso, desde el borde de una fuente de piedra, cubierta de musgo. Quiso acercarse de nuevo a él para intentar acariciarlo.

Entonces el suelo se abrió bajo sus pies. Durante un instante infinito se deslizó en el vacío y en la oscuridad. Hasta que su cuerpo chocó contra el agua y se hundió en ella. Debía ser un pozo, acertó a pensar mientras su conciencia se desdibujaba. No sabía nadar. El agua era gélida y oscura. No sabía nadar. Que manera más estúpida de morir.

En medio de la oscuridad que poco a poco se adueñaba de su mente le pareció escuchar una voz. Una pregunta:

-Si te salvo ¿Me ayudarás?-

-Si-

Sintió que unas manos cálidas y suaves tiraban de ella. Y que la oscuridad estallaba en un amasijo de luz dorada y cálida y dulce, como una marea extraña y, a la vez suave como un abrazo, capaz de borrar todo lo demás.

Despertó, volvió a tener conciencia de su cuerpo y de sus ojos y se atrevió a abrirlos. Estaba tumbada boca abajo al borde de la boca del pozo, esa boca a ras de suelo cubierta por maderas podridas a su vez cubiertas por hierba y hiedra, que no había visto. Estaba empapada y helada. Levantó la mirada y vio de nuevo al pequeño gato negro, que la miraba, curioso. Y acertó a ver una silueta semitransparente, brillante, de luz pura, tan bella que dolía mirarla, arrodillada junto al gato, acariciando al gato.

-No tengas miedo. Estás a salvo. Pero yo … he llegado tarde … Y ya no sé si tiene remedio-

No comprendió lo que quería decir aquel ¿ser? que acababa de salvarle la vida. Su voz era indescriptible, dulce como una caricia, pero a la vez con un matiz de tristeza y amargura infinita.

-Y ahora ella está sola y perdida y malherida. Nunca me lo podré perdonar. Pero quizás puedas ayudarme. Me lo prometiste.-

sábado, 3 de noviembre de 2018

Brusquedad

Todavía mi mente y mis emociones se disparan de vez en cuando. Pero siento que soy un poco más suave, un poco más dulce. Cuando eso sucede, en unas pocas horas me calmo.

Revisando nóminas y cosas parecidas. A pesar del triángulo de las bermudas conservo muchos recuerdos, muchos correos. El día del trueno. Si, el 17 de enero. Recuerdo todo eso en parte por mis recuerdos y en parte por el blog, que a veces es una especie de diario.

Entonces fui brusco contigo, y con algunas personas, y vosotros no tenéis la culpa de nada ni de como me siento. Es la segunda vez que me siento así, cuando vuelve la calma y pienso en mi brusquedad y mis ladridos, me siento fatal.

Contigo he hablado de islas a las que mudarnos, de paraguas químicos (a veces imprescindibles). De desembarcos (otro día del trueno que acabó en agua de borrajas literalmente te dije: mañana tengo dos desembarcos). En realidad lo que realmente importa es mejorar y sacar sonrisas, con pequeñas conversaciones absurdas o con una barrita de chocolate negro.

No puedo llevarte a una isla desierta en hidroavión, pero puedo escucharte y entenderte.


viernes, 2 de noviembre de 2018

Rallye Réplica

Una pequeña nueva versión de mi. Mejorada. Igual que KTM evoluciona sus motos de raids (van por la tercera versión de la rallye 450), yo evoluciono. Poco a poco. Despacio. A veces todavía siento el vacío infinito de la ansiedad.

A veces.

Estar a gusto en mi piel, dormir bien, ser un poco más sociable.

2011. La primera 450, desarrollada sobre la rally 690 de 2007. La 690 rally era un poco menos voluminosa que motos anteriores. Por ejemplo la capacidad de combustible bajaba de como 48 l (4 tanques de 12 l) a unos 33 l (un tanque trasero de 17 l y dos delanteros de 8 cada uno).


2014, una de mis preferidas.


2019 (Realmente 2018, el equipo oficial ya corrió el pasado Dakar con ella)


Motos y recuerdos. Cuando volví a tirar de la baliza también pensaba en la nueva KTM del Dakar. Fue el último día de 2017. Un pequeño desastre de día. Un pequeño desastre de día, si, pero en el que tuve la capacidad de empezar a pedir ayuda. Una semilla para el origen de algo precioso.

En 2014 viví un proceso parecido, y también me acordaba de preciosas motos de raidsl.

De vuelta

Volver a la rutina. Un pequeño giro de la rueda libre, ese click-clack tan habitual, y de vuelta a la rutina. Nada ha cambiado. La calma que habita en mi es grande, como una montaña. A seguir adelante, sin agobiarse, sin alterarse. Hoy es un pequeño contacto (casi como en AVRIL).