viernes, 16 de noviembre de 2018

Peligro nivel 1 (!)


El libro de ruta anunció un peligro de nivel 1 (!). Por suerte, la noche anterior, a pesar del cansancio infinito que cerraba sus párpados, había tenido la precaución de resaltar los peligros con un rotulador fluorescente amarillo. De esa forma, con un simple golpe de vista había sido capaz de anticiparse a ese peligro más rápido.

El corazón le gritó que la mejor forma de afrontar esa dificultad, ese peligro, era gas a fondo. De pie sobre los estribos, preparado para tirar del manillar ante cualquier obstáculo. Así podría arañar unos segundos al cronómetro.

La razón replicó que eso era demasiado peligroso. Un riesgo enorme para ganar unos pocos segundos. Le costó evitar la tentación de roscar el puño de gas. Por el contrario capaz de soltar el acelerador y reducir un poco la velocidad Pocos metros después vio el obstáculo anunciado: el cauce seco de un río o torrentera. Tiró de los frenos con fuerza mientras bajaba marchas. Escuchó y sintió como las ruedas estaban a punto de bloquearse sobre el suelo arenoso y pedregoso de la pista.

Al salir del cauce seco pensó en lo acertado de su decisión. De haber ido más rápido seguramente se hubiera caído. Insultó en voz alta dentro del casco a quién había redactado el libro de ruta: sin duda el peligro era mayor del anunciado. Por lo menos de nivel 2 (!!).

Después el libro de ruta indicó un cambio de rumbo. Pero se sintió confuso. No daba con el camino correcto, la dirección correcta. De nuevo, pensó antes de actuar. Estaba cansado. Agotado. Decidió parar un instante, a beber agua y comer algo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario