domingo, 31 de diciembre de 2017

Reflexiones en un día de empanada mental (DDEM)

Siguiendo con las reflexiones propias del 31 de diciembre y de la empanada mental que llevo:

-Los objetos se poseen, las personas NO
-Con una persona compartes o tienes una relación, un vínculo. Eso no implica que el uno pertenezca al otro.
-Esas relaciones o vínculos se rompen

No soy el más indicado para hablar de esto por mi escasa experiencia en ese sentido, pero cuando te dejan de querer pero tu sigues queriendo a esa persona duele. Echo de menos esa complicidad, el cariño, que se preocupen por mi ... Y todo eso creo era recíproco. Creo. No lo puedo asegurar al 100% porque no leo mentes, solo escucho palabras e interpreto hechos y gestos. Echo de menos acariciar y ser acariciado. Los besos. Compartir placer.

Pero sigo aquí, en pie. (Aunque hay días que me cuesta mucho y temo caer y no volver a levantarme, hundirme en el barro para siempre).

Y hay gente que me quiere y se preocupa por mi.

Feliz 2018.

Mi principal deseo es DORMIR BIEN y recuperar la calma. Con eso me basta.

Tirando de la baliza (2)

A veces, incluso para un piloto cabezota e independiente (o solitario) como yo, llega el momento de tirar de la baliza.

Volver al punto de partida. Siento que es un paso atrás, volver a caer, volver a tropezar. Que todo lo vivido y aprendido en ese año largo imposible de olvidar no ha servido de nada. Se que no es verdad, o no por completo. Se que me conozco mejor y que puedo llegar a controlar mejor mis emociones. Pero vuelvo a dormir medio mal o mal directamente. Y la ansiedad, compañera durante la mayor parte de mi vida (aunque no supiera que eso que sentía fuera ansiedad) vuelve a llamar a mi puerta. A la tripa, a los ojos y a la mente. Y los muchos meses, incluso años, de calma y sueño estable, se me escurren entre los dedos como arena. Como si no hubiera existido nunca y sólo las noches infinitas sin apenas dormir fueran la única realidad.

Volver a iniciar el proceso (médico de cabecera, posible medicación, derivar al psicólogo etc) me da una tremenda pereza. Quiero decir, no me resulta agradable. Nada agradable. No me gusta sentirme vulnerable y no ser capaz de dormir. No me gusta tener que contarselo a un extraño, aunque sea un médico con el que tengo algo de confianza y cuyo trabajo es ese, curar.

Todo me resulta algo o mucho más sencillo que entonces, pero aun así es complicado. No hacer nada no soluciona nada. Así que, de nuevo, al borde de la pista, roto por dentro, tiro de la baliza.

(Como entonces una de las cosas que me alivia es pensar en motos ... preciosas motos del Dakar. Ahora ha salido una nueva versión de la KTM Rallye 450. Todavía no he leído una prueba de ella, pero supongo será una versión mejorada. Así a primera vista veo bastantes diferencias: chasis, depósitos de gasolina, cúpula. De igual manera yo soy una versión mejorada de mi mismo, aunque me quede mucho por aprender y mejorar. Por lo menos ahora me cuesta menos pedir ayuda).

Es una forma cuando menos curiosa de acabar el año. Pero ahora me conozco más o soy más fuerte, no sé cuánto, es muy difícil para mi cuantificar lo que siento.

Ahora, a intentar dormir. Buenas noches y buena suerte.



Los coches de rallyes llevan unos botones, pulsadores o tiradores, duplicados en salpicadero y capó, para el desconectador de batería (un interruptor que corta todo el sistema eléctrico y para el motor) y la extinción de incencios. En días como hoy me gustaría tener un interruptor para dejar de pensar y de sentir y dormir.


viernes, 29 de diciembre de 2017

Susurrando

Mi voz es profunda y puede ser potente. Como el ladrido de un pastor alemán. ¿Bonita? No soy yo quién puede juzgarlo, pero como el resto de mi cuerpo físico, no está mal. Muchas veces, si estoy alterado, tiendo a hablar demasiado alto. Susurrar es algo complicado para mí. Igual que hacer algo despacio, como caminar. Pasos largos, rápidos, con un punto de agresividad, pero también de determinación.

En días como el de hoy, en que no he dormido mucho, y me siento más sensible de lo habitual, frágil, vulnerable y con el ánimo desbocado, intento, como un jinete, tirar de la riendas, calmar mi tormenta interior. Ese vendaval cálido y húmedo, de lágrimas a punto de brotar. Respirar. Intentar calmar la ansiedad. Como un experto piloto de rallyes dosificando la salvaje potencia de un viejo grupo B.



En ello estoy.

Piedras y paredes. El primer impulso es pisar todas las piedras, intentar ser más fuerte que ellas, más resistente que la más dura roca. Pero ni mi mente ni mi cuerpo son de piedra, y sé que pueden dañarse o que yo mismo puedo dañarme. Paredes. En lugar de saltarlas o esquivarlas, de nuevo, ir a chocar contra ellas. Derribarlas a cabezazos. Pero, de nuevo, no soy un bulldozer. No tengo orugas ni una pala de acero.

Aprender a esquivar esas piedras o paredes (las piedras o se esquivan o se saltan, no se pisan) y a ignorar cantos de sirena o aullidos de sirenas que amenazan con acabar con mi poca concentración y frágil ánimo.

Gracias, buenos días.

jueves, 28 de diciembre de 2017

YZE 850


Desiertos de infinita arena. Noches infinitas de arena e insomnio. Pero la luz tímida de los amaneceres de invierno siempre acaba por estallar.

El azul es mi color preferido y me fascinan las motos del Dakar. Incluso en días menos buenos de muchos nervios y menos horas dormidas de las necesarias, intento buscar lo positivo, arañar la calma y sonreír.

Hoy sonrío pensando en esa preciosa Yamaha Azul y en su piloto, Stéphane PeterhanselMonsieur Dakar.

Hoy estoy blandito, un poco con las emociones a flor de piel. A veces este mundo es un lugar horrible. A veces los humanos también se me antojan seres horribles. Capaces de lo peor. Y de lo mejor. No soy perfecto, ni tampoco un desastre. Pero dentro de mis pequeñas posibilidades, y a pesar de mi carácter un poco volcánico y abrupto, intento ayudar y sacar sonrisas. Sé que no soy un ángel y mis fuerzas son limitadas.

Buenas noches y buena suerte.

miércoles, 27 de diciembre de 2017

Sueño

El día de nuevo empezó muy pronto (o muy tarde). No se si es lo habitual o no, pero las emociones las noto sobre todo en los ojos y en la tripa. Y ha sido una noche y un día de cansancio y a veces lágrimas llamando a los ojos y nervios en la tripa. Ahora, a pesar de todo, en mi refugio cálido y amable, con la compañía del gato pirata, un amor atigrado, todo es diferente. Durante todo el día el objetivo era llegar a la cama y dormir (algo tan sencillo y tan complicado a veces). Ahora estoy aguantando un poco, para no dormirme demasiado pronto y acabar de nuevo despierto de madrugada.

Éste blog comenzó en mi más larga época de insomnio y a la vez, ha vivido mi época más larga durmiendo estupendamente (cerca de año y medio, o puede que más). Ni la época del año, ni situaciones varias me ayudan a dormir. Pero una vez más he de intentar vaciar la mente, y descansar.

Lo que tenga que ser será. Yo tengo la conciencia muy tranquila. La incertidumbre me puede, como a todos, pero al final, arrieros somos y en el camino nos encontraremos.

martes, 26 de diciembre de 2017

Right here, right now

Concentrarse en el aquí y ahora. Lo que puede ser, lo que no puede ser, el mañana, el pasado mañana, llegarán a su debido tiempo.

Conseguir que todo fluya de nuevo, que sea fácil, que los minutos no se alarguen.

He conseguido dormir lo que debería por fin (aunque me desperté prontísimo) y el día no ha sido demasiado cansado. De nuevo intentando arañar la calma.

Buenas noches y buena suerte.

lunes, 25 de diciembre de 2017

Suspiro

COME ON, PUSH.

Grito y sé que nadie me oye gritar. Los cristales y el resto del coche me aíslan del exterior. Una coraza. Una protección contra el frío y el aire. Casi una burbuja. Una burbuja que proporciona una falsa sensación de ser invulnerable, porque de sobra se que un impacto lo suficientemente fuerte puede deformar la carrocería de acero estampado como si de una lata de refresco se tratara. Grito tan fuerte que las palabras salen rotas, estridentes. Respiro profundo, recoloco las manos en el volante más o menos a las 10 y 10 y me concentro en conducir: lo que hay delante, pedales, volante, espejos, cambio, intermitentes.

La luz es escasa pero bonita. Luz tenue de tarde de invierno y cielo completamente cubierto, cielo plomizo y opresivo. Ha llovido o medio llovido, el suelo está húmedo y hay gotas en la carrocería y cristales del coche. Un barrido de los limpias ha sido suficiente para permitirme ver a través de ellos. Me fascina ver cómo, al coger velocidad, el aire hace temblar y moverse las gotas que hay sobre el capó.

El deseo de salir corriendo y volver al caparazón. Un lugar cálido y silencioso, de luz tenue. Y sobre todo sin nadie. No querer, no apetecerte ver a nadie.

Me cuesta mucho expresar mis sentimientos cara a cara a otro humano. Soy pudoroso dentro y fuera de la red. A veces la tristeza todavía me puede. A veces no soy más que capaz de dormir a ratos y a saltos. Una noche así puede antojarse muy larga, aunque su duración real sea idéntica a cualquier otra noche.

A quién le podría decir esto. Sin dañarle, sin hacerle sentir mal y que yo a la vez me sintiera un completo desastre de persona y completamente avergonzado por sentirme no-bien sin motivo aparente.

COME ON, PUSH!

Alba

Esta noche en que no puedo dormir, 
que las canciones me despiertan la piel 
en la balsa de náufrago que es mi cama 
y que un agujero negro es mi mente desbocada, 
me estremezco en las palabras que oigo, 
que agazapado en mi grieta me encuentran. 
Quiero huir como a veces huimos 
De nosotros mismos hacia otros. 

Y quiero ser aquel que aún no desertó, 
que aún sigue buscando la luz. 
Como todo aquel que vuelve a querer 
olvidada toda traición. 

(Manolo García / Todos amamos desesperadamente)

Hay canciones de Manolo García que describen de forma bastante precisa cómo me siento. Supongo que por eso me fascinaron sus canciones, primero en EUDLF y más tarde en solitario.

Me dormí, me desvelé abundantemente pero logré volver a dormirme. Ahora estoy despierto de nuevo. La claridad empieza a filtrarse por la ventana. Y una vez más, el alba trae esperanza.

Buenos días y buena suerte.

domingo, 24 de diciembre de 2017

Rebotando

Una vez más rebotando. La intensidad ... es difícil de precisar (como todo sentimiento y/o estado de ánimo es subjetivo). Desde luego no es con mucho el momento en que peor me he sentido. Pero volver a dormir medio mal (que es algo intermedio entre dormir bien y dormir no-bien) no me agrada nada y me hace comenzar los días más cansado de lo que debería. Al final todo se puede resumir en 3 + 10 + 5 + 5 (que son las horas dormidas en los últimos días, a lo que hay que sumar alguna deliciosa siesta o pseudosiesta).



(Para los no iniciados, las imágenes son una horquilla y un amortiguador de bici de montaña. Horquilla de enduro y amortiguador de descenso. Es decir, diseñados para comerse los baches y rebotes más grandes).

Supongo que todo lo que pasó ésta semana y lo que puede pasar de aquí en adelante, tiene que ver en cómo me siento. Los cambios no me gustan. Los cambios me desagradan. Pero a veces son inevitables para seguir avanzando, aunque sea en la arena o en el barro.

Mientras hacía alguna tarea doméstica tan intrascendente como necesaria recordaba una canción, parte de la letra de una canción. Y claro, me acordaba de Venus.

NA

NA estará en su tierra. Le deseo lo mejor. Quisiera poder calmar sus nervios, pero ni siquiera soy capaz de calmar los míos. Al final,sólo palabras, palabras que siento vacías y sin sentido. Pero la palabra es la herramienta que mejor domino. Aunque también sea meridianamente hábil con una llave allen en las manos, o mis manos desnudas puedan ser a la vez, hábiles y muy torpes. A NA sólo puedo darle palabras de cariño y apoyo, y enseñarle lo poco que se. Ella sabe mucho más de la vida que yo (siempre se me antoja que no sé nada o que todo lo que sé es equivocado, pero no es verdad) pero si le puedo ayudar, le ayudare.

En la cama pensaba en las emociones. Para mi es mucho más sencillo odiar y volcar mis frustraciones y desencantos en una persona o personas, en plan chivo expiatorio, que reconocer que parte de la culpa de cómo me siento la tengo yo mismo y que a la vez en mi está la posible solución. El odio, el amor. Al final el amor es el arma más poderosa de mundo. Sin un poco de amor, yo no estaría aquí. Yo no sería. Igual otro humanos sería en mi lugar y puede que fuera una persona mucho mejor que yo, quizás un científico, un médico.

Rebotando. No es una caída (con la consiguiente subida o al revés), muy grande, pero me preocupa volver a caer, volver a tropezar. Me ha costado mucho llegar a este equilibrio precario e inestable, como para perderlo.

Yo no creo particularmente en la navidad. Como muchos en éste País, fui bautizado, hice la primera comunión (el siglo pasado, literalmente). Soy católico no practicante. Puedo llegar a creer en Dios, pero no en la iglesia. También en la cama, especialmente en una fecha como la de hoy pensaba que me gustaría haber conocido o conocer a Jesús. Recibir su mensaje, seguramente muy interesante y enriquecedor, de primera mano. Porque seguro que su mensaje se ha tergiversado y manipulado en todo éste tiempo.

El Amor. El amor universal. Quiero creer que ese fue su principal mensaje.

Buenos días y feliz navidad.


viernes, 22 de diciembre de 2017

This is zero hour



... and there's no way back.

En éste esperpento perpetuo una nueva escena, esperable y esperada. Ahora no hay vuelta atrás y ONLY TIME WILL TELL. Tengo la conciencia perfectamente tranquila y después de DORMIR DIEZ HORAZAS, la tripa tranquila y cuerpo y mente descansados. El día fue más tranquilo anímicamente, a pesar del ruido, de lo esperado. Mordí todas las cunetas que tenía que morder, con mi estilo habitual, algo anárquico pero efectivo. Corrí todo lo que el coche, el ruido y mi propio cansancio me dejaron. Los rios de BETADINE habituales me afectaron lo menos posible y fue un auténtico honor y placer explicar algunas técnicas de conducción a jóvenes pilotas (mi especialidad es tirar del freno de mano en las horquillas). Pero claro, todo eso son segundos que se pierden.

Ya fuera del TC una conversación inesperada con un compi ciclista en la UT 446 habitual me sacó una sonrisa. Soy demasiado tímido como para preguntarle nada a un desconocido sobre su preciosa Orbea (no se si de 29 o de 27.5), pero una vez iniciada la conversación, sobre espacio en los trenes para llevar bicis, luces -mis reelight le llamaron la atención-, deporte y bicis, fue muy agradable. Aunque me llamaba de usted ... es que igual yo era bastante más mayor que él. Me sigo sintiendo un adolescente o un joven en cierta medida pero tengo 38 años.

Los mimos de marco y un poco de DFN y muchas horas dormidas han bastado para que todos los chivatos naranjas se apaguen ...

En otro blog escribí sobre un Suzuki Samurai Long Body que corrió el dakar, a finales de los 80 o principios de los 90. Es un coche duro y robusto, pero comparado con otras potentes mecánicas del desierto, muy escaso en potencia. Al prepararlo para África le pusieron un 1.3 16v de 100 cv que llevaba el Swift de la época. Aun así se me antojan pocos caballos -mi coche de calle tiene 100 cv y el par bestial de un 1.9 diesel, pesa menos y no tiene que ir cargado de combustible por la arena-.


En una prueba leida en la añorada biblioteca del instituto donde estudié, ya no recuerdo la revista, supongo que solo auto 4x4 o auto verde 4x4, comentaban que para subir dunas llegaban al corte de inyección. Y que a mitad del rallye se les encendió un chivato de la inyección. Uno de esos testigos rojos o naranjas que indican que algo va mal. Como no sabían que significaba y el motor funcionaba, lo taparon con cinta americana (para evitar que pudieran confundirlo con otro testigo importante como por ejemplo el de presión de aceite).



Muchas veces me he sentido así, con la mente en el corte de inyección y muchos chivatos rojos encendidos. Siguiendo a delante de cualquier manera, cansado, sin poder dormir, con oleadas de tristeza y ansiedad.

A veces no puedo dormir, y ayer me preocupaba no ser capaz de dormir la noche entera otra vez. A veces me siento triste o nervioso o ambas cosas a la vez. Pero he alcanzado un pequeño grado de autocontrol de mis emociones que antes no soñaba.

Ahora, para el día de hoy, ducha, desayuno, ejercicio y ver cochecitos lindos.

¡GRACIAS! ¡BUENOS DÍAS!

Heaven's open
The sun comes in
Heaven's open
Let that blue sky in!

jueves, 21 de diciembre de 2017

Entre dos tierras*


Te puedes vender
cualquier oferta es buena
si quieres poder
y qué fácil es
abrir tanto la boca para opinar,
y si te piensas echar atrás
tienes muchas huellas que borrar.

Déjame, que yo no tengo la culpa de verte caer,
si yo no tengo la culpa de verte caer.

Pierdes la fe,
cualquier esperanza es vana
y no sé qué creer;
pero olvídame, que nadie te ha llamado
ya estás otra vez.

Déjame, que yo no tengo la culpa de verte caer,
si yo no tengo la culpa de ver que

Entre dos tierras estás
y no dejas aire que respirar
entre dos tierras estás
y no dejas aire que respirar

Déjalo ya,
no seas membrillo y permite pasar,
y si no piensas echar atrás
tienes mucho barro que tragar.

déjame, que yo no tengo la culpa de verte caer,
si yo no tengo la culpa de ver que
Entre dos tierras estás
y no dejas aire que respirar,
entre dos tierras estás
y no dejas aire que respirar

*sincronicidad

Catastrophe and the cure*

Una de esas entradas que he dibujado varias veces en mi mente.

La sensación de volver a casa de noche, con el abrazo del frío del final del otoño. Tras un día más largo de lo esperado, pero en parte provechoso. Cansancio, incertidumbre y un punto de tristeza. Así acabó el día de ayer y empezó el de hoy. Porque no he logrado dormir demasiado, por primera vez en muchos dias. En meses. El último post de madrugada creo que fue en marzo, el día de ser THE ONE.

Imaginaba una partida de poker. No se jugar al poker ni casi a ningún juego de cartas, aun así me imaginaba sentado en una mesa tosca, de una taberna del oeste, vestido con mi forro polar de alta visibilidad de la suerte quizás.

Una partida. Un envido o envite.

Lo peor está claro. AgujeroSEPE.

Lo que pueda pasar no depende de mi. La otra opción es la inacción y su resultado es mucho más cierto: la nada, seguir igual. Como he pecado más veces de inacción que de exceso de acción, ésta vez, ésta jugada, ésta partida, ésta bola (XB, eXtra Ball) toca seguir adelante.

Mucho de lo sucedido era de esperar, por parte de todos. De nuevo la clave es alterarse lo menos posible. Ni por esto ni por el betadine usual, habitual y reiterado. Yo a lo mío y chimpún.

Cada uno valora su situación y lo que tiene que perder. Y todas las posturas son respetables. No debo juzgarles por decidir eso o aquello, porque no estoy en su piel ni en sus circunstancias.

Al final ... ONLY TIME WILL TELL.

*Catastrophe and the cure es una canción de Explosions in the sky, como no podía ser de otra manera.

Como dice Bunbury: tantas cosas por decir, tanta charla por aquí, si fuera posible escapar de éste lugar ... (o algo así, no copio, escribo de memoria y es muy tarde o muy pronto)

lunes, 18 de diciembre de 2017

Freewheel

In mechanical or automotive engineering, a freewheel or overrunning clutch is a device in a transmission that disengages the driveshaft from the driven shaft when the driven shaft rotates faster than the driveshaft.



viernes, 15 de diciembre de 2017

Música

Hay muchas canciones que me definen. Canciones distintas para días distintos. Canciones para estados de ánimo distintos. Casi todas instrumentales -aunque hay letras que también me definen, el título del blog es un buen ejemplo-.

Desde ayer sonando, casi en bucle. Tiene un punto emotivo pero a la vez recurrente. Un poco como yo.  Relative Hysteria, de Mogwai.

 

Arenas movedizas y daños colaterales. Tambores de guerra. Lo que tenga que ser será.

miércoles, 13 de diciembre de 2017

VK (Variante Kit)

Y leo otros blogs. El sufrimiento ajeno, de gente a la que aprecio además, lo siento como propio. Supongo que la gente aparentemente superficial y aparentemente feliz que ríe a todas horas y tiene muchos amigos y muchos planes también tendrá momentos de bajona.

Casi en una vida anterior y en un momento laboral y anímico mucho peor que ahora, divagando en otro blog entre mares de tristeza, recordaba el Ford Puma KC (Kit Car).

Ay.



Comentarios

En éste blog el nivel de comentarios es menos infinito, aunque me da un poco igual. Es un diario a la vista de unos pocos y accesible en cualquier lugar con acceso a internet.

Releyendo blogs que ya no existen, que están en el limbo, durmiendo el sueño de los justos, sabios comentarios. Cuando yo apenas sabía nada del amor (casi como ahora) y me aferraba a lo que pudo ser y no fue, a SMS de llenos de cariño. Igual que ahora me aferro a conversaciones pasadas. A lo que pudo ser y fue pero pasó y realmente ya no existe. A lo que pudo ser y no fue. A personas que dicen una cosa pero en realidad no quieren verte, ni siquiera mantener contacto, conversaciones por medios electrónicos e indirectos.

El barro queda lejos. Recordando momentos y sensaciones pasadas ...


martes, 12 de diciembre de 2017

Releyendome

Releyendo lo que escribía hace 12 años. Mucho más directo (completamente) y quizás, menos cuidado y elaborado. Las fotos son minúsculas. Entonces el espacio el los blogs estaba mucho más limitado. Y las conexiones (aun con ADSL de por medio), desesperantemente lentas. Música y videos ... una pequeña rareza.

(Ejemplo ... la primera foto puede ampliarse, la segunda, sacada de un post de hace 12 años, ya es tamaño original, 350x263 pixeles ....)



(Siguiendo con imágenes diminutas, una foto hecha con mi móvil de entonces de la máquina verde. Con la que volví a aprender a conducir. ¡Qué miedo pasaba en la M40 bajo la lluvia los primeros días! Una tarde de son en el aparcamiento de la Universidad Autónoma.)


Como entonces a veces tengo que revivir lo vivido un poco para entenderme. Aunque ahora todo parece más sencillo.

Trabajo. Manos, ojos y mente concentrados en el trabajo, en la pantalla. El ruido en la sala no ayuda, ni tampoco otras cosas, pero tengo unos cascos muy majos. Es una lata cuando algo no funciona y no entiendes por qué, y el esfuerzo, pequeño o grande no sirve de nada. De vuelta a casa, en el trayecto hasta la estación, todavía pensaba en esos últimos minutos, en la rabia de cuando algo no funciona, en el siguiente paso a dar mañana. En la posible solución -siempre anticipando- y en el posible tiempo perdido. En fin. También pensaba en lo que tardaría en olvidarme de todo eso. Hasta mañana. Saber desconectar y, sobre todo, calmarme. Recordaba las sabias palabras de algún compañero. En fin, mañana más.

Un pequeño Suzuki plateado expuesto en Atocha. Ver a Marta. Los andenes y los trenes. Reencuentros y despedidas. Principios y finales. Parece que ha pasado un siglo de todo eso.

Más años, más kilos, más canas y menos pelo. También más experiencia en todos los sentidos (aunque quizás no suficiente) y una leve pátina de calma.

lunes, 11 de diciembre de 2017

Frío y aire

El invierno ...

La lluvia es incómoda pero agradecería unos cuantos días de lluvia. Ha sido un año muy seco.

Estoy super perezoso y lo que más me apetece es estar en el sofá, en mi refugio cálido y amable. Pensando en preciosas bicis de carbono, sofisticados cassettes y platos ovalados.






domingo, 10 de diciembre de 2017

Silencio

Subiendo las familiares escaleras que llevan del andén al vestíbulo de la estación (escalera mecánica a la izquierda, tradicional a la derecha) recordé una película (Leo). Una escena de esa película. Los protagonistas están bailando. Hay algún tipo de celebración, con gente y música. Una especie de baile. Los progagonistas bailan y se miran a los ojos. Y en un instante todo queda en silencio. La acción, el baile, continua, pero en silencio. Sin música.

Esos momentos en los que a pesar del ruido, de la música, de las conversaciones se hace el silencio y sólo te escuchas a ti mismo, lo que piensas, lo que sientes. Tu respiración y los latidos de tu corazón.

El silencio.

Cuando callan todas las voces y todos los ruidos.

lunes, 4 de diciembre de 2017

Un sueño dentro de un sueño

Soñé que despertaba en mi cama e iba al baño. Un lugar altamente visitado. Pero al cruzar la puerta, no encontraba el baño. Un lugar pequeño y acogedor. No. En su lugar, una especie de capilla, con el techo abovedado cubierto de azulejos blancos. Luz tenue, de velas. Y varias mujeres vestidas de negro rezando. Me asusté y quizás grité algo. Alguien me dijo que hablo en sueños. Alguna vez me he despertado gritando y Marco vino a ver qué me pasaba. Igual hoy también le desperté.

Volví a despertar y me dijeron que alguien a quién quiero no se encontraba bien.

Pero todavía no había despertado del todo. Por fin desperté en mi cama, bajo la cálida suavidad del edredón nórdico. Todo estaba bien. El baño era el baño y por lo que sé, ella se encuentra bien.

Un sueño dentro de otro sueño. A dream within a dream.

domingo, 3 de diciembre de 2017

Ejercicio

Tras la semana de mocos londinenses y ya con un frío propio de la época del año, he vuelto a la piscina. Estoy perezoso y ni me apetece salir en bici ni casi ir al gimnasio. Al menos ando 2 km's cada día, que no es poco. He de encontrar un punto de equilibrio entre la calma - pereza y la rabia. Aunque estas dos semanas desde la vuelta de las minivacaciones si que me he acelerado un poco demasiado en el trabajo. Y por lo mismo de siempre. Cosa que he de intentar evitar en la nueva semana que empieza mañana. Como he repetido dos millones de veces en los últimos 3 años, yo a lo mío y chimpún.

Que me disperso (mi estado natural). Gimmasio. Piscina. Unos largos. La gente me pasa por encima prácticamente por encima dada mi rapidez, pero da un poco igual. Me muevo mejor en el agua y puedo incluso bucear un poco. Todavía me cuesta sincronizar la respiración, pero voy mejorando.

Aquafitness inteso. En un momento, dándolo todo, incluso con música que me gustaba (normalmente la música no me suele gustar, o demasiado cañera o demasiado pachanguera). Y se olvida todo. Por eso me gusta el ejercicio.

viernes, 1 de diciembre de 2017

Bucle

De nuevo entrando en bucle. La ira creciendo. Respirar, intentar calmarse. Mirar la pista y tu libro de ruta (aunque en la vida no hay ningún libro de ruta que te indique el camino correcto, si es que existe). De pie sobre los estribos. O sobre los pedales. A lomos de una poderosa moto del dakar. Una vieja Ktm Rallye 660. Masiva, grande, sin llegar a las enormes bicilíndricas si mucho más grande y con mayor capacidad de combustible que las 450 actuales.




No puedo cambiar a "los demás". No puedo hacer o decidir lo que no me corresponde. Pero si puedo sacudir la cabeza, levantarme a por un té o una barrita de chocolate negro y seguir a lo mío, pendiente de mi pantalla y de mi libro de ruta.

Pues eso. No dedicar ni tiempo ni energía ni pensamientos a quién NO LOS MERECE.

jueves, 30 de noviembre de 2017

Puzzle

Are you lost or incomplete?
Do you feel like a puzzle, you can't find your missing piece?
Tell me, how do you feel?
Well, I feel like they're talking in a language I don't speak
And they're talking it to me



So you don't know where you're going and you wanna talk
And you feel like you're going where you've been before
You tell anyone who'll listen, but you feel ignored
Nothing's really making any sense at all, let's talk
Let's talk, let's talk, let's talk

martes, 28 de noviembre de 2017

Adelante

No quiero entrar yo también en bucle. Y no lo voy a hacer.

En mi refugio. Televisión, calor, Marco, luz agradable, y un lugar donde escribir.

Recordando. Hace tres años fue un día importante. Llovía, como hoy. Pero la lluvia es diferente. Siempre llueve diferente.

¡Ay! Ya se que no soy perfecto. Las cosas "injustas" me afectan, Pero la vida no es perfecta. Sigo adelante. Y me canso menos. Aun siendo eficiente ...

Recordando. Estados de ánimo, emocion, amor, disgustos y desencuentros y pedales.

Como en un coche de rallyes, adaptando la entrega de potencia y los diferenciales a cada tramo.




domingo, 26 de noviembre de 2017

Secretos

"Hay 2 tipos de secretos: los que no contamos a nadie y los que escondemos de nosotros mismos"

(Esto lo dijo años ha alguien en twitter. Ha debido de cambiar de nick o cerrar la cuenta porque el que fuera su nick ahora escribe en ruso)

A new day has come / Un año más

Todo comenzó en Noviembre de 2004. Hace trece años. En la entrada del parque de asistencia del Rallye de Madrid - La Alcarria. En un polígono industrial donde ahora se asienta un centro comercial. Viendo preciosos coches de rallyes y haciendo fotos.


Descubrí (obviedad) que había un coche con el número de años que cumplía en la puerta. Creo que no fue hasta dos años después cuando inicié la tradición.


Hay años en que no encuentro el coche con los años que cumplo. Porque ha abandonado antes o porque simplemente no coincidimos. Igual yo estoy viendo la asistencia y él entrando en el control horario o al revés. Eso me ha pasado los dos últimos años y en alguna que otra ocasión más. La foto es del año pasado. No es perfecta, ni la luz ni el encuadre, pero me gusta. Yo estaba allí, detrás de la cámara y con el móvil a mano -la evolución de los móviles, sus cámaras tienen una gran calidad, todavía no comparable al de una cámara equivalente, pero siempre los llevas en el bolsillo, y a la hora de ver y compartir fotos son mucho más prácticos-.

Releo blogs que ya no existen, que duermen el sueño de los justos. Ya son cuatro. Escribo diferente y menos. Me releo y a veces no me reconozco. En los últimos años, más sereno, más tranquilo y , si no alegre, si no triste a cada poco. Desde luego no me veo capaz de escribir más de 500 post al año en 2 blogs distintos, como en 2006 por ejemplo. De 2005 a 2014 siempre tuve 2 blogs. A veces el "público" tenía más entradas, pero desde luego el "discreto" era más personal. Personal no significa que se entienda, porque otra de las cosas que ha cambiado es que escribo mucho más en clave. Lo que implica que éste blog, que apenas nadie lee, sólo lo entenderán una o dos personas. Y que para muchas, que en parte me conocen, resulta muy críptico.

Ha pasado otro años más. Cuando caes temes no levantarme. Recuerdo 2014 y comienzos de 2015 como una de las épocas más duras y continuas de insomnio, ansiedad y tristeza (sin banalizar, depresión). El insomnio y la tristeza me han acompañado durante casi 20 años. Pero me levante. Con ayuda profesional y química y mi trabajo personal. Cuando te levantas tienes miedo de volver a caer. Muchas veces he repetido aquí que me sentía mejor, que me sentía bien, en parte era verdad y en parte no. Volví a tropezar, no un tropiezo muy grande, pero tropiezo, a comientos de año y me volví a levantar. Dormir bien, poder dormir los fines de semana hasta media mañana. Es desesperante tener tiempo para dormir y no poder. Empezar el día derrotado. Lo que es incluso peligroso si tienes que conducir. Más de una vez he conducido sin haber dormido lo necesario o demasiado alterado. También es desesperante despertar de madrugada un fin de semana, pongamos que a las 6 de la mañana, y no poder dormir. Lo recuerdo del comienzo de éste año y de otras muchas veces. Las navidades 2008 - 2009 por ejemplo. Así descubrí a Russian Red.

Dormir bien y estar calmado es el primer paso. Se que me queda mucho por hacer. Todavía demasiado introvertido y pasivo. Me dejo llevar. No hago nada por conocer gente ni por encontrar un trabajo mejor. Soy demasiado conformista porque los cambios me aterran. Si, he conseguido un grado de confianza con mi responsable en el trabajo que nunca que tenido. Siempre me imponían demasiado. Y trabajo lo mejor que puedo. Aunque no sea demasiado creativo, me gusta dominar lo que hago y trabajar bien, de forma precisa. En anteriores trabajos, siempre me quedaba la duda de no hacer lo suficiente (soy perfeccionista). Incluso en el trabajo anterior. Ahora es diferente, pero de nuevo no es el trabajo de mi vida.

Relación. Con otros humanos. Si.

Ahora al menos con muy poquitas personas de la vida 1.0 tengo cierta relación. Y charlo con ellas, conversaciones profundas a veces y absurdas otras. Reír ... Para mi es un logro. Apenas tengo amigos, apenas me relaciono con nadie. No he explorado mi lado oscuro, que a partes iguales me atrae, aterra y desagrada. En parte sigo en un punto muerto respecto a hace dos años, casi tres, en parte no.

Ya no soy ni un adolescente ni un joven adulto, sino más bien un adulto maduro, más cerca de los 40 que de los 30. Siento que no he hecho nada con mi vida, pero al menos vivir no duele, he logrado un grado de autoconocimiento que no soñaba. Y se calmarme. Vivir en calma. Para una persona nerviosa y casi volcánica como yo es un gran avance. El viernes en el trabajo, toda la semana en el trabajo, después de la pausa, me aceleraba más de lo debido. Mezcla explosiva: tareas que se acumulan, gente que te pregunta -y respondo encantado, nunca negaré ayuda-, sistemas que van lentos y pasotismo en parte del equipo. Si gano lo mismo que tu ¿porqué he de hacer más?. Cuanto mejor peor. Más trabajo, más tareas, más responsabilidades mientras otros se concentran en lo sencillo y pierden abundantemente el tiempo. Eso me enfadaba profundamente hace años, ahora sólo me altera un poco. Soy sensible e incluso escribir todo esto me hace revivirlo -si, como en enero de 2010, esperando volver a vivir un día complicado tras equivocarme varias veces- y lo siento todo de nuevo: la emoción, el enfado la prisa.

Mañana la semana empieza de nuevo. Años ha en una revista de rallyes probaban un Lancia Super Delta HF Integrale. Ya era un clásico. Ese grupo a tenía un pequeño interruptor metálico que activaba el ALS (bang-bang). A mi se me antojaba idéntico a algún dispositivo oculto en mi mente que me llevaba a esas épocas de insomnio y ansiedad. Ahora puedo calmarme y alterarme menos. Y si no ir despacio, si más pausadamente. Tengo dos manos y dos pies, nada más.


jueves, 23 de noviembre de 2017

Imprevisible

Todavía.

Todavía me acelero, me altero un poco. Pero mucho menos que antes. Me tomo las cosas demasiado en serio, pero menos que antes. Debería verlo todo desde fuera. Como algún tipo de obra de teatro absurda y surrealista. Ver sin tocar, sin sentir. Que alguna parte de ese pedazo de relidad me fuera indiferente. Lo voy logrando.

Desde luego compartir tiempo con la gente que entra en bucle no me ayuda, pero por otra parte intento socializar (que me cueste horrores). Lo de siempre: unos hacen o no hacen, los otros opinan y se quejan de lo otro, el ciclo se repite hasta el infinito y las mismas conversaciones por parte de unos y otros se repiten día tras día.

Entonces es cuando echo de menos a XC y a Venus, y también a NA. Desde luego con NA es distinto. A parte del mucho cariño que le tengo y como me ha emocionado e ilusionado verla de nuevo sobre la arena, sus conversaciones aportan y no son repetitivas.

Todavía.

Ayer repasaba somera y mentalmente los diez o veinte últimos años de mi vida. Más de la mitad de mi vida.

En prácticamente todos los años estallaba un episodio de tristeza, insomnio, ansiedad. A veces de días, otras de meses. Desde luego lo que he logrado en los últimos tres años me ha llevado a una calma y serenidad tan preciosa que nunca había logrado. Eso hace que vivir sea más sencillo, menos doloroso, más agradable que doloroso. Y que todo me altere menos. Y que, dentro de mi carácter tímido e introvertido, me relacione más con otros humanos.

Al final: que los tuyos estén bien. Poder dormir, estar calmado, no tener dolor. La felicidad es la ausencia de dolor, físico y anímico. Por suerte apenas he tenido dolor físico, y el poco que he tenido se ha pasado con algún analgésico puntual o con fisio. El dolor anímico es más difícil de curar. Parece. Desde luego no hay un paracetamol mental mágico como el que cura un resfriado o dolor puntual. Ni siquera mi amado y a la vez desasosegante Zolpidem (por mi temor a que me causara dependencia) me aseguraba una noche entera de sueño en los (ahora lejanos) días menos buenos.

Repitiendo como en un mantra ... pero incluso en éste año un poco convulso ... la calma es mucho más poderosa que la ansiedad. Empecé el año con el sueño alterado. Me enfado y me acelero a veces ante actitudes infantiles e insolidarias pero luego "pop", se poner distancia. Yo a lo mío y chimpun.

Flexible. Como la sofisticada suspensión de una bici de descenso que permite mantener las ruedas siempre pegadas al suelo y suavizar hasta los cortados más bestiales.

No puedo cambiar cosas externas a mi, pero si intentar que me afecten lo menos posible.

martes, 21 de noviembre de 2017

Batallas

Guerreros y guerreras de batallas que nunca serán noticia. Supervivientes de emboscadas físicas y mentales. Con barro en los zapatos y el recuerdo de las lágrimas en el lacrimal.

Si, como ya he dicho socializar no es mi fuerte, pero de vez en cuando logro tener la suficiente confianza con algún humano como para tener conversaciones profundas y enriquecedoras. Y cuando conozco (generalmente virtualmente, a veces cara a cara) a personas que luchan, que siguen adelante ... siento una gran admiración y cariño.

Se que soy afortunado, en general mi vida es cómoda, la gente a la que quiero está bien y sólo me ha tocado bregar con pequeños bancos de arena, quizás como la bandeja de arena de Marco, el gato pirato (arena y mierda, una buena metáfora). Pero me siento razonablemente orgulloso de mi mismo y de superarme poco a poco.

Guerreros y guerreras de batallas cotidianas y comunes. Me quito el casco por vosotros.

COME ON, PUSH!

lunes, 20 de noviembre de 2017

Bicis

Intentando que no sea las páginas amarillas ... dos de las bicis que más me gustan.

Puede que no tan exóticas como una doble de carbono ... pero si más prácticas

Cube travel pro:

Ruedas gordas de 29", pero mixtas. Cambio en el buje de 8v y correa en lugar de cadena (no mancha, no hay que engrasarla). Guardabarros, portabultos, pata de cabra, dinamo de buje ...




Charge Grater 4:

El concepto es el mismo, pero en lugar de un cambio en el buje, un sram de carretera de 11v. Personalmente, sólo cambiaría el cassette por un 11-42 (para subir paredes) y le pondría un portabultos y una pata de cabra ...


De nuevo en la pista

De nuevo en la pista, en el camino. Una pista virtual, metafórica. Aquí el barro queda lejos. Incluso la tierra.

Me identifico mucho con los deportes individuales. Los que he practicado casi toda mi vida, salvo los típicos partidos de fúbol, baloncesto o voleibol. Correr, ir en bici o natación. Cuando aprendí a nadar en aquel polideportivo. Esa sensación de silencio al nadar de espalda, con el agua en los oídos.

De nuevo en la pista. Como en una especie de raid virtual. Donde no puedes ir todo lo rápido que quieres sino lo que el terreno o la moto te permite. Es un poco desesperante que algo sencillo se alargue minutos eternos porque todo va lento. Lento, complejo y enrevesado.

Al final, como en aquellas lejanas carreras populares, guardando fuerzas. Pendiente de mi. Si me preguntas intentaré responder tus dudas (aunque no tengo todas las respuestas). Si me pides ayuda te la daré. Pero, a partid de ahí, sólo pendiente de mi pantalla y mi trabajo. Lo que hagan los demás me da completamente igual. Yendo de acá para allá, filtrando (como aquí) y reenviando. Aunque me hierva la sangre pensando en ciertas desiguadades. La voluntad de aprender quizás sea la clave, o la ley del mínimo esfuerzo. De nuevo no es mi tarea juzgar a los demás. Yo a lo mío y chimpún. Concentarse en los que si tienen voluntad de aprender y preguntan (La gente que no pregunta me inquieta. O son extremádamente tímidos (como yo). O pasan de todo. O lo saben todo).

Si me preguntas, intentaré responder. Si no ... Aquí todos somos adultos y supuestamente maduros. De nuevo me limito a mis tareas.

En fin ... vuelta a lo mismo. Personas que transmiten esperanza, alegría, ternura y otras que repiten lo mismo y se centran en lo mismo constantemente, hasta saturarme en no ya minutos, sino segundos.

Un raid. Una carrera de larga distancia. No soñado, no perfecto.




domingo, 19 de noviembre de 2017

Ciudades de paso

De nuevo, recorrer una ciudad desconocida en buena compañía. De día y de noche. Incluso cruzar el tower bridge, que recordaba en la cabecera de algunas series de mi niñez. La diferencia con otras visitas anteriores a otras ciudades, a parte de la calma (muy buena compañera para cualquier cosa) ha sido el frío. No soy especialmente friolero pero a pesar de la artillería pesada (braga fina, guantes, gorro) pasé frío. Pero frío. Y el resultado son mocos, toses y oído taponado (y mañana tengo que currar).

Frío. Tanto que en algún momento sólo deseaba meterme en un lugar caliente y descansar. Si, andar mucho tiempo y estar de pie. Todo eso me cansó mucho. De la última visita no recuerdo tanto cansancio.

Paréntesis. Conocer nuevos lugares. Y paréntesis de calma. Mucha. La calma es una estupenda compañera. Poder dormir en cama ajena (aunque como la cama Y EL RETRETE propio no hay nada). Lo he repetido en los CUATRO últimos viajes, pero es super importante para mi.






martes, 14 de noviembre de 2017

Recuerdos

Recuerdos. Recuerdos de recuerdos. Releer un recuerdo. Una anotación en un papel o en un papel virtual, en un blog.

Temperatura fresca, más bien fría por la mañana, pero todavía agradable por la tarde.

Ángeles de cuatro patas. La intensa relación, vínculo, comunicación sin palabras casi, entre un perro policía y su guía. Un compañero más, solo que de cuatro patas. Cuando tu vida depende de él y viceversa.

Ángeles de cuatro patas. El vacío que deja su pérdida.

Ángeles de cuatro patas. Cuando un nuevo compañero de cuatro patas llega a tu hogar. Las dudas sobre si se adaptará bien a ti y a su nuevo entorno. Y la ilusión infinita.

A punto de empezar un nuevo salto. Bocanada. Alivio, descanso mental. Ver un nuevo lugar. Me gusta volar, pero no las esperas.

Buenas tardes y buena suerte.

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Sensación

Sensación fugaz pero a la vez conocida. Ver a alguien por primera vez y sentirte a gusto. Como si le conocieras de siempre. Alguien a quién has leido durante meses, años. Palabras e imágenes en una pantalla. Y al final se concretan en una persona.

No es una sensación nueva, ya que mis mejores (y únicos) amigos los conocí a través de la red y de los blogs.

Pero cada vez es diferente.

Interacción.

En un día de otoño fresco pero luminoso, de luz preciosa. Charlar durante horas. Como bien me dijo una personita, tengo mucho que comunicar si encuentro el interlocutor adecuado. Es decir, puedo hablar durante horas (pero también se escuchar) si encuentro a la persona adecuada. (Por lo general la gente me satura, aburre, irrita ...).

Hablar. Y escuchar. Personas de las que aprender un montón de cosas. Personas distintas con vidas distintas, pero siempre con ganas de avanzar, de aprender, de emprender.

Nostalgia. Sigo siendo introvertido y solitario. Y escribo tan en clave (por mi pudor) que leerme puede ser toparse con un muro ... un muro tras el que se adivina oscuridad ...

Horas de conversación y un té. Una tarde realmente agradable.

Encantado de conocerte Life's.

lunes, 6 de noviembre de 2017

Equilibrio

"Y vuelve la marea amarga, un rumor lejano que va poco a poco incrementando su volumen"

"Pero aun estoy rebotando hacia arriba, ligero como una pluma, en brazos del viento ... "

Pero el equilibrio es posible.

Recuerdos

Viejos correos electrónicos. Viejas fotos. El ordenador grande (algo lento ahora) es un inmenso contenedor de recuerdos. Blogs que ya no existen. Interacciones sutiles y etereas.


Mensajes, correos, fotos. Edificios de colores. Gatos. Coches de rallyes. Días especiales. Emotividad.



Mensajes que me hacen sonreír. Retomar el contacto. O ponerse cara y voz por primera vez. Mi pudor ... No hay fotos mías. Ni como avatar, ni en éste blog ... ni en otras redes sociales, salvo momentos muy puntuales ... Por timidez, pudor, y por preservar el anonimato. Por eso escribo en clave, filtrando más de lo que debería ... o no ...

Recuerdos.

Vida en 2d, sin demasiado contacto humano. Atesorando encuentros y conversaciones. Dejando pasar los días entre idas y venidas.

Hoy estoy un poco nostálgico aunque no me siento mal. Me emociono con facilidad, pero emoción buena. No entro en bucle, aunque ruidos y actitudes me sigan irritando, lo hace menos que en otras ocasiones. Y duermo estupendamente. Música en mis oídos. Como en otras muchas ocasiones, una canción sonando una y otra vez ...

I wish that I believed in fate, I wish I didn't sleep so late
I used to be carried in the arms of cheerleaders

¡GRACIAS! ¡BUENAS NOCHES!

sábado, 4 de noviembre de 2017

Mr November



This is nothing like it was in my room
In my best clothes, trying to think of you
This is nothing like it was in my room
In my best clothes

The English are waiting and I don't know what to do
In my best clothes,
this is when I need you

The English are waiting and I don't know what to do
In my best clothes
I'm the new blue-blood
I'm the great white hope
I'm the new blue-blood

I won't fuck us over, I'm Mr. November
I'm Mr. November, I won't fuck us over

I wish that I believed in fate, I wish I didn't sleep so late
I used to be carried in the arms of cheerleaders
I'm the new blue-blood
I'm the great white hope
I'm the new blue-blood

jueves, 2 de noviembre de 2017

Pereza, temperatura cálida, escribir, ir en bici.

Por lo general siempre me apetece escribir e ir en bici. Pero en los últimos meses casi tengo que arrancar palabras a éste blog y tampoco me apetece demasiado rodar en bici. Y eso que la temperatura es de lo más agradable. Demasiado cálidad para ser finales de octubre-principios de noviembre. Temperatura primaveral o de final de verano. Aunque ayer no acerté con la ropa de ir en bici: de corto y con manguitos en los brazos tenía frío. Añadí unas mallas largas finas bajo el cullotte corto y un maellot largo y al principio estaba a gusto, pero luego pasé calor. Al menos me forcé a salir en bici y el paseo resultó agradable.

Suelo escribir sin medida cuando me encuentro muy bien o muy mal, así que éste silencio relativo significa que me encuentro razonablemente bien, que puedo dormir (mucho!) y que no estoy alterado. De hecho el cambio de hora creo que el año pasado lo noté mucho más. Ahora es más de día por la mañana y se hace de noche sin darte cuenta por la tarde, pero no me despierto demasiado pronto (como en noviembre del año pasado o a principios de año).

Sigamos trabajando y pensando en bicis con sofisticados cuadros de carbono y alegres colores (ésta que pongo ya no se fabrica pero es la predecesora de la Rockrider 960).





lunes, 30 de octubre de 2017

Eslingas

(Publicado en otro blog en la primavera de 2012)

Una eslinga no sólo sirve para tirar de alguien, también sirve para que tiren de tí.

Tu has tirado de mi, yo tiro de ti. A veces este mundo es una mierda. A veces todo es oscuro en nuestro interior. Un inmenso e inabarcable mar de arena blanda, de incertidumbre, de desesperación, de amargura. Pero estoy a tu lado. Somos dos pilotos del raid de la vida, a veces con las motos hundidas hasta el cubrecarter en la arena, ayudándonos. Tu te orientas mejor. Yo quizás tenga un pilotaje más fino. Nos ayudamos en lo que podemos.


Estelas en el cielo - Ojos de gato


-Cuando veo llover imagino que la lluvia escribe sobre el suelo miles de frases, siempre distintas, porque siempre llueve distinto ¿te has fijado? Y me imagino que puedo pedir un deseo: elegir una de las infinitas frases que las nubes escriben en el polvo, y que ese deseo se convertirá en realidad.

(Diálogo de "Y decir alguna estupidez como por ejemplo te quiero")

(Cuando rebauticé mi segundo blog, en el otoño de 2005, ese diálogo, y esa foto fueron mi inspiración)


Octubre. 2005. Finales. Parece que ha pasado un siglo de todo eso. Uno de esos meses.

El tiempo pasa y desdibuja los recuerdos. Pero quedan sensaciones agridulces. Desbordado. Tristeza. Noches de dormir muy poco. Ganas de ocultarse bajo el edredón o bajo la tierra y no despertar.

Intentar ser positivo. A pesar de las ganas de llorar y de no ver a nadie. Escalones del grosor de un céntimo de euro que se me antojan cortados de dos metros de altura. Pero seguir adelante. Y volver a conducir. Los días de lluvia. Los atascos. El camino recorrido una y mil veces.


Los calendarios. Calendarios y recuerdos. Entonces, un pequeño paréntesis. Pasear y hacer fotos. Casi como ahora. Todo es igual, pero es distinto. YO soy distinto.

Ojos de gato. En las revistas de motos (muchas veces mi refugio), la preciosa Yamaha R6. Faros rasgados. Ojos de gato. Recuerdos que llaman a recuerdos. Y personas a las que quiero.