domingo, 26 de noviembre de 2017

A new day has come / Un año más

Todo comenzó en Noviembre de 2004. Hace trece años. En la entrada del parque de asistencia del Rallye de Madrid - La Alcarria. En un polígono industrial donde ahora se asienta un centro comercial. Viendo preciosos coches de rallyes y haciendo fotos.


Descubrí (obviedad) que había un coche con el número de años que cumplía en la puerta. Creo que no fue hasta dos años después cuando inicié la tradición.


Hay años en que no encuentro el coche con los años que cumplo. Porque ha abandonado antes o porque simplemente no coincidimos. Igual yo estoy viendo la asistencia y él entrando en el control horario o al revés. Eso me ha pasado los dos últimos años y en alguna que otra ocasión más. La foto es del año pasado. No es perfecta, ni la luz ni el encuadre, pero me gusta. Yo estaba allí, detrás de la cámara y con el móvil a mano -la evolución de los móviles, sus cámaras tienen una gran calidad, todavía no comparable al de una cámara equivalente, pero siempre los llevas en el bolsillo, y a la hora de ver y compartir fotos son mucho más prácticos-.

Releo blogs que ya no existen, que duermen el sueño de los justos. Ya son cuatro. Escribo diferente y menos. Me releo y a veces no me reconozco. En los últimos años, más sereno, más tranquilo y , si no alegre, si no triste a cada poco. Desde luego no me veo capaz de escribir más de 500 post al año en 2 blogs distintos, como en 2006 por ejemplo. De 2005 a 2014 siempre tuve 2 blogs. A veces el "público" tenía más entradas, pero desde luego el "discreto" era más personal. Personal no significa que se entienda, porque otra de las cosas que ha cambiado es que escribo mucho más en clave. Lo que implica que éste blog, que apenas nadie lee, sólo lo entenderán una o dos personas. Y que para muchas, que en parte me conocen, resulta muy críptico.

Ha pasado otro años más. Cuando caes temes no levantarme. Recuerdo 2014 y comienzos de 2015 como una de las épocas más duras y continuas de insomnio, ansiedad y tristeza (sin banalizar, depresión). El insomnio y la tristeza me han acompañado durante casi 20 años. Pero me levante. Con ayuda profesional y química y mi trabajo personal. Cuando te levantas tienes miedo de volver a caer. Muchas veces he repetido aquí que me sentía mejor, que me sentía bien, en parte era verdad y en parte no. Volví a tropezar, no un tropiezo muy grande, pero tropiezo, a comientos de año y me volví a levantar. Dormir bien, poder dormir los fines de semana hasta media mañana. Es desesperante tener tiempo para dormir y no poder. Empezar el día derrotado. Lo que es incluso peligroso si tienes que conducir. Más de una vez he conducido sin haber dormido lo necesario o demasiado alterado. También es desesperante despertar de madrugada un fin de semana, pongamos que a las 6 de la mañana, y no poder dormir. Lo recuerdo del comienzo de éste año y de otras muchas veces. Las navidades 2008 - 2009 por ejemplo. Así descubrí a Russian Red.

Dormir bien y estar calmado es el primer paso. Se que me queda mucho por hacer. Todavía demasiado introvertido y pasivo. Me dejo llevar. No hago nada por conocer gente ni por encontrar un trabajo mejor. Soy demasiado conformista porque los cambios me aterran. Si, he conseguido un grado de confianza con mi responsable en el trabajo que nunca que tenido. Siempre me imponían demasiado. Y trabajo lo mejor que puedo. Aunque no sea demasiado creativo, me gusta dominar lo que hago y trabajar bien, de forma precisa. En anteriores trabajos, siempre me quedaba la duda de no hacer lo suficiente (soy perfeccionista). Incluso en el trabajo anterior. Ahora es diferente, pero de nuevo no es el trabajo de mi vida.

Relación. Con otros humanos. Si.

Ahora al menos con muy poquitas personas de la vida 1.0 tengo cierta relación. Y charlo con ellas, conversaciones profundas a veces y absurdas otras. Reír ... Para mi es un logro. Apenas tengo amigos, apenas me relaciono con nadie. No he explorado mi lado oscuro, que a partes iguales me atrae, aterra y desagrada. En parte sigo en un punto muerto respecto a hace dos años, casi tres, en parte no.

Ya no soy ni un adolescente ni un joven adulto, sino más bien un adulto maduro, más cerca de los 40 que de los 30. Siento que no he hecho nada con mi vida, pero al menos vivir no duele, he logrado un grado de autoconocimiento que no soñaba. Y se calmarme. Vivir en calma. Para una persona nerviosa y casi volcánica como yo es un gran avance. El viernes en el trabajo, toda la semana en el trabajo, después de la pausa, me aceleraba más de lo debido. Mezcla explosiva: tareas que se acumulan, gente que te pregunta -y respondo encantado, nunca negaré ayuda-, sistemas que van lentos y pasotismo en parte del equipo. Si gano lo mismo que tu ¿porqué he de hacer más?. Cuanto mejor peor. Más trabajo, más tareas, más responsabilidades mientras otros se concentran en lo sencillo y pierden abundantemente el tiempo. Eso me enfadaba profundamente hace años, ahora sólo me altera un poco. Soy sensible e incluso escribir todo esto me hace revivirlo -si, como en enero de 2010, esperando volver a vivir un día complicado tras equivocarme varias veces- y lo siento todo de nuevo: la emoción, el enfado la prisa.

Mañana la semana empieza de nuevo. Años ha en una revista de rallyes probaban un Lancia Super Delta HF Integrale. Ya era un clásico. Ese grupo a tenía un pequeño interruptor metálico que activaba el ALS (bang-bang). A mi se me antojaba idéntico a algún dispositivo oculto en mi mente que me llevaba a esas épocas de insomnio y ansiedad. Ahora puedo calmarme y alterarme menos. Y si no ir despacio, si más pausadamente. Tengo dos manos y dos pies, nada más.


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