Y el día acaba con truenos, tormenta y lluvia ... pero en calle. En el exterior. En mi interior ... ilusión y calma.
Estoy aprendiendo a calmarme aun en el medio de la peor de las tormentas. Que no es así. Estoy a gusto el trabajo, poco a poco me voy sintiendo mejor. Mi familia está bien ... Y comparto mi vida con una mujer maravillosa de la que aprendo y me maravillo cada día de lo mucho de su fortaleza, sesatez y capacidad de superación.
Voy liberándome poco a poco. Voy creciendo. Hoy me he apruntado al gimnasio. Pilates y piscina. Nunca había hecho deporte bajo techo, bueno, nunca no, pero hacía muchísimo tiempo que no lo practicaba. Ni me bañaba en una piscina. Y pilates me ayudará a ganar flexibilidad.
Me tomo el día a día con más calma y me permito soñar despierto con
pedales de plataforma y sofisticadas bicis de dirt jump, pero al
despertar, mi vida no me da asco, sino que resulta bastante
satisfactoria
El camino empezado allá por 2013, o quizás mucho antes, poco a poco va dando sus frutos. Me siento a gusto en mi propia piel.