Superado el primer día de
mí nueva normalidad. He dormido no más allá de 3 h (y como 1/2 hora hace un ratito) y eso complicó sobre manera las cosas de cara a poder mantener la concentración y a que mi estado de ánimo fuera un poco delicado. Pero, de nuevo, pude calmarme. Y el nuevo trabajo, el nuevo reto (challenge) se me antoja un poco más "posible". Factible. Difícil pero posible.
De nuevo la prioridad hoy es dormir lo más posible. Creo que aguantaré un poquito más antes, escribiendo y mirando redes sociales, para así despertar lo más tarde posible y que la noche sea más corta. Y mañana será un día mejor porque ya no es el primero.
Nuevo trabajo, y horario. Sobresaltos varios inesperados. A pesar de encontrarme un poco mal de ánimo (más bien blandito) y agotado por las novedades y el poco sueño, no tengo ideas feas (que no voy a escribir aquí). Y me siento más fuerte y más válido. Cada día que pase será un poco mejor, más fácil, podré dormir más, aunque me despierte muy pronto.
Te echaré de menos en la oficina. Ha sido de lo mejor, volver a verte y charlar contigo.
Mi aplomo en determinados momentos de todos estos días me ha sorprendido de forma agradable. Lograr calmarme y que las novedades, las reuniones, las confirmaciones, pedir cosas, preguntar, fuera cada vez un poquito más sencillo. Aunque no sea fácil.
La calma artíficial me asegura poder dormir algo cada noche. Y se que la puedo tomar a largo plazo. Y que, en un futuro indeterminado, podré dejar tomarla, sin que la retirada sea horrible en cuanto a efectos secundarios.
Hace dos meses y un día justo de la teleconsulta con la psiquiatra. Se me antoja un siglo. En el ámbito laboral han pasado un montón de cosas, de cambios. El estado de ánimo, poder dormir, fue, en general, bueno hasta hace una semana. Cambios e incertidumbre. Desencadenante (trigger) de nuevo. Mientras, en la calle avanzaba la desescalada. Fue muy agradable poder volver a salir a la calle, aunque fuera con mascarilla y a unas horas determinadas. Fue muy agradable volver a ver a mi familia.
Si me daba reparo volver a ir en transporte público, pues lo he superado. Lo mejor es que voy a horas digamos "valle", con menos gente. Y volver a estar y a trabajar rodeado de gente, aunque es algo que se me hace raro, tras casi tres meses de teletrabajo, y a veces agobia un poco, lo voy superando.
Es martes. Casi mitad de semana laboral. Como en ocasiones similares, anhelo llegar al fin de semana para intentar poder descansar y, sobre todo, poder estar tranquilo en casa. Sin ruidos.
Uf. Un viaje, como en ocasiones pasadas anteriores, hubiera sido agotador.
De nuevo en mi refugio, con el gato pirata en su lugar habitual. De nuevo escribir me calma. De nuevo hay gente que me quiere, a ambos lados de la pantalla.
Buenas noches y buena suerte.