martes, 30 de junio de 2020

Acrópolis Rally


Por el calor. Y por las piedras. Las que me ponen delante y las que me pongo yo mismo. A eso me han recordado estás últimas semanas. Al rallye de Grecia.

Hace muchísimo calor, pero dentro de la ut 465 se está bien. Lo que pasa es que debería haber salido y no se mueve. Ya se mueve.

Al final no pasó lo que me temía. La rumorología no se confirmó. En fin. Y me quedó claro que lo hago lo mejor que puedo y que se y que eso no pasa inadvertido. Aunque a mí me guste lo contrario, pasar desapercibido.

Mañana empieza la nueva normalidad dentro de la normalidad entre comillas y veremos qué tan se da. Bueno, será muy similar al lunes de la semana pasada.

Desde luego, socializar es útil aunque agotador a veces. Y preguntar, también es útil. Al final, trabajo es trabajo. Como me dijo Venus, es sólo un medio con el que poder pagar nuestras facturas.

No sé qué habrá sido de Venus. Nunca has ido a Venus en un barco.

El circo cierra sus puertas hasta mañana. Buenas tardes y buena suerte.

Time is ticking out*


What about Chernobyl?
What about radiation?
We don't know, we don't know

The Cranberries - Time Is Ticking Out

Lo que tenga que ser será. Gestionando la incertidumbre lo mejor que se y que puedo. Quizás con un pie en el SEPE. No es que no me importe, pero no depende de mí. Me centro en mis emociones: no he dormido todo lo que debería (hace x3 semanas que no lo logro) pero si mejor que la semana pasada. Si hoy hay noche de los cuchillos largos (pero de día y en castellano), pues aquí paz y después gloria.

Me quedo con lo positivo dentro de lo negativo y ya. Me quedo con el apoyo de la gente que me quiere.

Buenos días y buena suerte.

*En español quiere decir se está acabando el tiempo. Traducción libre.

lunes, 29 de junio de 2020

Nacht der langen Messer

(De la wikipedia)

La noche de los cuchillos largos (en alemán: Nacht der langen Messer) u Operación Colibrí fue una purga que tuvo lugar en Alemania entre el 30 de junio y el 1 de julio de 1934, cuando el régimen nazi, dirigido por Adolf Hitler, llevó a cabo una serie de asesinatos políticos. Se puede incluir dentro del marco de actos que realizó el Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán para apoderarse de todas las estructuras del Estado alemán. 

¿Al borde de la purga? Me gustaría hablar con más claridad, pero mi anonimato todavía es preciado y necesario (Aupongo que lo será siempre. Siempre es mucho tiempo). No anticipar. Actitud, a la vez, amable, profesional, delicada y conservadora. Total, soy un adulto maduro y responsable. Incluso el tiempo de espera extra, ya previsto, me sirve de entrenamiento para mi paciencia y para gestionar mejor la ansiedad. Hoy he dormido mejor y hasta me he tomado la situación a broma.

No me envolveré en ninguna bandera roja y negra, sino que continuaré igual que la semana pasada y la anterior y la anterior de la anterior.





domingo, 28 de junio de 2020

Duelo final


Las películas del Oeste no suelen ser mis preferidas. Pero hoy me apetece compartir éste duelo final. Mucho me temo en los próximos días pueda vivir así, sin armas de fuego, evidentemente, pero igualmente decisivo.

Si fuera un rallye, lo más sensato sería adoptar una postura conservadora. Intentar no romper el coche (no romperme más yo, en la realidad). Reservar fuerzas y neumáticos para próximos tramos cronometrados.





The terminator. La primera parte. Totalmente ochentera. Cyborgs, acción, armas, viajes en el tiempo. Inteligencia artificial.

sábado, 27 de junio de 2020

Conciencia

En ese sentido tengo la conciencia muy tranquila. Siempre hago lo que puedo y lo que se, con esa mezcla de determinación, amabilidad y eficacia no muy estética tan mía.

Y, de vez en cuando, alguien también lo percibe y me lo agradece.

Buenos días y buena suerte.


Catapulta

En medio de la avenida, de la lluvia torrencial que todo lo arrasa, destellos. Instantes de calma, de calidez, y de paz. Catapulta de goma que te lanza, que te avanza, un milímetro, una legua. Vuelvo a estar bajo la lluvia. Pero la lluvia es distinta. Volvemos a estar bajo la lluvia. Pero todavía podemos mantenernos en pie. Y ahora la lluvia no es sólo mía, sino que es nuestra.

Soldados sin armas de batallas invisibles que tienen lugar dentro de nuestras mentes. Pero que a veces encontramos apoyo los unos en los otros y volamos juntos, en formación cerrada, a través de la tormenta.

Un día lejano y feo de ideación suicida imaginé que caminaba bajo la lluvia por algún exótico paisaje de centroeuropa y me acompañaba una banda militar y tocaba a Wim Mertens. Esa imagen me colocó un milímetro más lejos del vacío que me quería tragar.

Se que no estoy loco, ni voy a volverme loco. Mi don es la sensibilidad. Que a veces es una condena, sobre todo cuando tengo mucha ansiedad. Pero también es un regalo que me permite descubrir multitud de matices y ponerme en la piel de los demás.

Catapulta de goma o eslinga. Una cuerda especial para sacar los coches de la arena o del barro tirando los unos de los otros.

De nuevo "una eslinga sirve para que tiren de ti, además de para tirar de los demás".



viernes, 26 de junio de 2020

Catorce ángeles*

- EO-01 Pegaso, 01
- Pegaso EO-01, cinco por cinco te recibo y el
contacto radar contigo es positivo
- EO-01 Recibido, 07 ... steady 070, catorce ángeles
- Pegaso Recibido, sigue ascendiendo al nivel que
consideres mejor, vamos hacia Valencia, Manises,
para reconocimiento de posible objeto en el aire
- EO-01 EO-01 recibido, actualmente ascendiendo
para 360
- Pegaso Recibido, ¿entiendo que en este canal me
recibes cinco por cinco?

(Caso Manises. Transcripción conversaciones scramble.)

Con los auriculares auriculares puestos, escuchando en lugar de las indicaciones del control de tráfico aéreo música, que, en la medida posible, hace sentirme un poco mejor y tapa inevitables ruidos humanos que me rodean.

Si el techo operativo de tu avión es, pongamos 14.000 pies, no pretendas volar a 20.000, porque es físicamente imposible. Pues esa es la sensación que me acompaña en las últimas semanas. Intentando ascender con mi pequeño Kitfox (un avión que se vende en forma de Kit), en medio de la tormenta, a alturas que sólo puede alcanzar un caza.

Espero que pronto pase la tormenta. Poder aterrizar en alguna pequeña pista de tierra y descansar. Me imagino en algún bosque de Canadá o de Alaska, rodeado de árboles, en silencio. O volando a pocos pies del suelo en medio de paisajes idílicos, de montañas y lagos.

*"En el argot aeronáutico se denomina "Ángel" a cada 10.000 pies de altura."

(Si, hablo de un avión diminuto con motor de pistones y pongo una imagen de un turbohélice, porque yo lo valgo)


jueves, 25 de junio de 2020

r.p.m.


Hoy no sé por qué me he despertado mucho antes (como a las 4) y no he logrado volver a dormirme. Fuera ahora empieza a amanecer. La oscuridad va menguando poco a poco. El cielo cambia poco a poco de negro a un azul cada vez más claro y bello. Mi ventana da al norte, por lo que no puedo ver los colores del alba. Si estuviera en cierto lugar en medio del campo, quizás acabara viendo amanecer desde mi montaña preferida. Esa que se me antoja mi montaña artificial en la realidad.

r.p.m. 

Revoluciones por minuto. La velocidad a la que gira el motor de un coche o una moto. El cuadro de instrumentos (o instrumentación) de la foto es el de una Yamaha R1. La primera versión, de 1998. Se ve un poco anticuado, cuando entonces era lo más de lo más, con el velocímetro y la temperatura del agua mostrados en sendas pantallas de cristal líquido, cuando entonces lo habitual eran diales con agujas, como la que se utiliza para el cuentavueltas.


Ahora todo son pantallas, a color, casi como las de un moderno teléfono móvil. Y con mucha más información. Además las motos modernas permiten ajustar vía electrónica un montón de cosas, desde la entrega de potencia al control de tracción, suspensiones ...

No puedo dormir pero apenas tengo ansiedad. Lo ideal sería poder dormir. Pero si no soy capaz, al menos no tener mucha ansiedad es un logro.

Dentro del pasaje del terror o montaña rusa real y emocional de las últimas semanas, ayer fue un dia bastante neutro, aunque cansado. La duda que tenía hace una semana o hace 2, sobre si "esto lo puedo hacer yo", se ha despejado. Por supuesto que si. En otras condiciones, en todos los sentidos, en un entorno menos hostil, y durmiendo más, lo podría hacer mejor. Pero de lo óptimo a la realidad, hay un trecho enorme. El ruido (la gente que habla y habla, aunque sea inevitable) también me hace las cosas más difíciles. Menos mal que los auriculares ya funcionan en el ordenador nuevo. Pedirlo fue un acierto. Me encantaría volver a teletrabajar, porque me ahorraría todo ese ruido, pero no puedo. Socializar sigue siendo un reto y con eso me quedo.

Como tantas veces deseando que llegue el viernes. Para descansar, para intentar dormir más. Ahora ya no se si volver a intentar dormirme, si ver alguna serie como Neon Genesis Evangelion ...

(No tengo el carnet de moto, no podría llevar una potente Yamaha R1 de calle y mucho menos una de carreras, pero quizás si, despacito, un coche de circuitos como un Clio Cup)



miércoles, 24 de junio de 2020

A new day has come

He dormido bastante más que hace dos semanas (ahora como 6-7 horas y entonces 4 horas) y no tengo tanta ansiedad. Todavía no soy capaz de dormir todo lo que debería para descansar. Y me siento exageradamente sensible. Ahora mismo escucho el ventilador del ordenador, esa cpu más o menos compacta que está tras el monitor, muy ruidosa, cuando hace el mismo ruido de siempre. Hay personas sensibles para los olores y otras para los ruidos.

Sigue habiendo incertidumbre (siento que repito lo que escribí ayer). Como no depende de mi (en realidad, de lo que me genera ansiedad, nada depende de mí, por lo general), intentaré agobiarme lo menos posible. El "no saber que va a pasar", la semana que viene o dentro de un mes o al final del verano, no me agrada.

La rutina se va asentando poco a poco, aunque todavía se me hace extraño todo. Llevar mascarilla casi es lo menos extraño. Trabajar rodeado de gente, después de los dos meses y medio de teletrabajo, pues casi se me hace raro, a pesar de que la distancia interpersonal me ayuda.

Black eyed boy, de Texas, ha sido una de las canciones que han sonado en mi mente estos días extraños.

 

(Han cambiado el editor de entradas de Blogger, se me hace un poco raro. Demasiados cambios. De hecho he puesto el vídeo para descubrir cómo se insertaba un vídeo.)
   
Ayer comparaba, en un audiolibro, lo vivido con estar o en el pasaje del terror o en una película de serie B tipo Karate a muerte en Torremolinos. Con monstruos feos, surrealistas, pero malos.

Se que he de ser positivo en lo posible y no anticipar. Pero me cuesta.

La gente sigue siendo muy sociable, por lo general. Suele pensar en voz alta o bromear a cada poco. Eso es normal, lo se. Pero a veces bromean con cosas que no tienen gracia, como la ideación suicida. Dije lo que pensaba sin apenas alterarme (aunque lo recuerde perfectamente, lo que quiere decir algo). No me parece ético bromear con eso, cuando quién tienes enfrente puede haber pasado por ese momento tan amargo y doloroso. (No he tenido ideación suicida desde hace más de un año, incluso con todo lo que ha pasado en las últimas semanas).

En fin, no me gusta hablar de mi, y menos a gente que, sin ser desconocida, no tengo confianza alguna, porque me demuestran que ponen a parir a los demás a la mínima, a sus espaldas. Lo que implica que probablemente me pongan a parir a mí, que soy cuando menos peculiar. Se que soy distinto del humano medio y, para mí, eso no es ni mejor ni peor.

martes, 23 de junio de 2020

Fixed




Hoy cambio mi bici virtual (la real es la misma que me acompaña hace más de X5 años y que "descubrí" justo el día después de pisar la consulta de un psicólogo por primera vez) por una fixed. Una bici de piñón fijo, sin marchas, como la que he visto en el tren. Aunque yo le pondría frenos y cambiaría el piñón fijo por uno libre. Y quizás le acabaría poniendo un cambio en el buje de 5v. Osea, algo parecido a lo que tengo ahora al lado pero más retro.





El día ha sido globalmente mejor. He dormido como casi 7 horas, lo que es un logro, lo mejor que he podido conseguir (y con medicación) en las últimas dos semanas. Todo empezó hace 7 días. Cuánto cuesta lograr dormir bien y que pronto y con qué facilidad se pierde.

El trabajo, igual, pero yo me siento distinto. Es pesado, aburrido y piden imposibles. Me pregunto qué pasará, pero como no soy vidente, he de intentar anticipar lo menos posible y agobiarme lo menos posible.

Hace mucho calor y estoy de pie con la bici al lado en una ut446. Ir de pie es la mejor forma de mantener las distancias, sobre todo con gente que no usa la mascarilla. Que da calor y es incómoda, pero menos de lo esperado.

Ya pensando en cenar y descansar en compañía del gato pirata, dos gatos, un gato gato y un gato humano, con mucho del temperamento de un gato.

Y al final only time will tell.

lunes, 22 de junio de 2020

Ciclocross

Eso se me antojan estos días. Una carrera de ciclocross, con barro, arena y zonas de escaleras que hay que superar con la bici al hombro.

Momentos buenos y momentos menos buenos, petición de imposibles (de nuevo). Intento no agobiarme, aunque no es fácil. El ambiente y las conspiranoias no ayudan.

Saber que había marcado un tiempo decente en la última vuelta al circuito, con mi estilo habitual, no demasiado estético pero efectivo, me alegró un poco.

Saber que hay gente que me quiere también. Gente con la que no tengo que medir casi las palabras.

Lo que tenga que ser será.

Mientras soñaré con circuitos de ciclocross belgas y bicis de carbono.

domingo, 21 de junio de 2020

Destellos / Pero todavía puedo mantenerme en pie

Encontrar abrigo en la tormenta.

Bajo el sol del comienzo del verano, volvió la lluvia. Arraso mi montaña artificial. Necesitaría un ejército de obreros, ingenieros, maquinara, para volver a levantarla. Y sólo me tengo a mi, dos manos, dos pies, una mente llena de ansiedad.

Pero he sido capaz gracias a vosotros de encontrar un pequeño abrigo en la tormenta.

Para mí la amistad es el bien más preciado puesto que me resulta muy difícil no ya hacer amigos, sino relacionarme con la gente e interactuar con ella, lo que es obligatorio casi constantemente. Por trabajo. Al ir a una tienda. O al médico. Menos mal que existe internet y las aplicaciones varias y para muchas gestiones no hace falta ver ni hablar con nadie. A veces he dicho que me llevo mejor con las máquinas que con las personas, pero como bien me dijo buceadora "las máquinas no dan abrazos".

Expresar cómo me siento dirigiéndome a alguien de forma directa me resultaba muy complicado, cuando hablo de mi ansiedad. No suelo tener la confianza suficiente para expresarlo a nadie y, me suele resultar muy desagradable aun teniendo esa confianza. Pero ayer fue diferente. Y hoy también lo es. Hablar con una personita me calmó. Y se que fue algo mutuo. Nunca pensé que podría hacer sentir un poquito mejor a alguien ... Pero es verdad. Y no es la primera vez. No soy un desastre.

Se que me esperan semanas difíciles hasta que la situación se estabilice en el trabajo y mi ansiedad pueda ir bajando poco a poco y sea capaz de dormir un poco más cada día, hasta que pueda descansar realmente. Volver a tomar medicación ya lo he asumido tras una semana y dos días y es un mal menor necesario y ya no me siento culpable por tener que volver a tomarla, el tiempo que sea necesario. Además en unas semanas podré decirle a la psiquiatra que me trata lo que ha ocurrido y se que eso me aliviará y que contaré con su guía y su complrensión.

Gracias a los que, a ambos lados de la pantalla, sois mi abrigo en medio de la lluvia.

Algún día tendré que volver a estar bajo la lluvia. Y puede que el torrente erosione mi montaña artificial. Y deba reconstruirla, reforzarla. Con herramientas manuales o incluso con excavadores. Con la ayuda de seres humanos llenos de empatía que me escuchan. Vuelvo a estar bajo la lluvia. Pero todavía puedo mantenerme en pie.

viernes, 19 de junio de 2020

Mejor

Hoy ha ido mejor en todos los sentidos. Más sueño y menos ansiedad. Clarificar criterios y exigencias. Hablar, debatir. Siento que poco a poco avanzo. Hoy me gustaría poder dormir muchas horas.

Ayer el gato pirata me dio mimos en un momento agridulce y sus ronroenos fueron maravillosos.

Se acaba la semana, la más agotadora en muchos meses. Y tengo planes y cosas por hacer. También sueño, pero menos que ayer.

Buenas tardes y buena suerte.

Erik Satie - Gnossiennes 1-6



Ayer fue el peor día en muchos meses. Quizás desde febrero del año pasado (SOMETHING HAS CHANGED). Aquel fin de semana horrible, aquella mañana de martes horrible llorando en silencio. Camino de la renfe de madrugada. Soy sensible, me emociono con facilidad, se encharcan mis ojos con facilidad, corren las lágrimas por mis mejillas con facilidad. Pero no rompo a llorar (algo que alivia, cosa que me ha confirmado una querida profesional de la salud mental). Quizás desde mediados de Noviembre de 2018, los peores días que recuerdo en mucho tiempo.

Si, muchísimas ganas de llorar. Muy poco sueño. Sentirme incapaz para realizar las nuevas tareas, que todavía apenas conozco, y sobre todo a la endiablada, endemoniada velocidad que exigen desde el minuto cero. Aunque no debería importarme ("yo lo hago lo mejor que puedo pero sin agontarme, sin agobiarme, y si no es suficiente pues arrieros somos y en el camino nos lo encontramos todo perdido") pues si que me importó, y me sentí mal y perdido y abrumado, y con ganas de llorar. Gracias a un ratito de descanso en la calle, charlar, un abrazo (con mascarilla) me puede recuperar, de nuevo, ganar altura tras una nueva barrena. Luego conforme avanzaba la tarde (trabajar solo en una oficina desierta tiene su aquel, no hay ruidos y eso es positivo, pero  al vez me siento un pringado, pero lo hago para que me vaya acostumbrando poco a poco al horario, así luego me será más facil), la verdad es que la mezcla de cansancio, ganas de llorar y ansiedad me iban pudiendo.

La bici me esperaba candada en la calle, su pintura negra oculta una máquina urbana sencilla pero muy efectiva, con cambio en el buje, una marcha para salir y subir, otra intermedia y una larga. Ha sido lo mejor de estos x6 días, recorrer esos trayectos de ida y de vuelta hasta la estación con mi bici, sintiendo el sol, el aire, aunque, acostumbrado a a travesar el parque de noche, casi desierto, sin más compañía que algún corredor tempranero o gente paseando al perro, se me hizo raro tener que esquivar a tanta gente, me desagradaron los niños chillando (me encanta ver jugar a los niños pero al tener tanta ansiedad los ruidos agudos me molestan mucho). Y se me antojó que estaban demasiado pegados para estar todavía en plena pandemia. ¿Habrá un rebrote?

La pena y el cansancio y la ansiedad se acabaron de desbordar en todo el trayecto de vuelta, por suerte alguien me pudo escuchar y consolar. Cené en la cama y procedí a doparme con la habitual mirtazapina, que desde el viernes vuelve a ser mi compañera de calma artificial. Y con lorazepam dado lo mal que me encontraba. Además de una tila.

Dormí algo, me volví a despertar, me volví a dormir y así pasé la noche hasta como las 5 y pico o las 6. Total, me podía haber levantado a las 5:30 y estar en el tajo como 2h después o antes, quizás a las 7 de la mañana y tener toda la tarde para mi. No es posible.

Hoy es viernes y mañana podré ver a una personita especial y eso es lo que importa. Hoy haré lo que pueda y me centaré en aprender y poco más. Iré yendo al tran-tran, nada más. No se si voy a ser capaz de agobiarme menos que ayer.

miércoles, 17 de junio de 2020

Mejor

Desperté antes de romper el alba, pero tras lograr dormir como 5 h, que son casi el doble que ayer. Y el día fue globalmente mejor. Con menos agobio. Un poco menos cansado, aún así agotador.

Ahora estoy en la cama, pensando si dormir un poco o esperar a la media noche.

Buenas noches y buena suerte.

martes, 16 de junio de 2020

Xchallenge

Superado el primer día de nueva normalidad. He dormido no más allá de 3 h (y como 1/2 hora hace un ratito) y eso complicó sobre manera las cosas de cara a poder mantener la concentración y a que mi estado de ánimo fuera un poco delicado. Pero, de nuevo, pude calmarme. Y el nuevo trabajo, el nuevo reto (challenge) se me antoja un poco más "posible". Factible. Difícil pero posible.

De nuevo la prioridad hoy es dormir lo más posible. Creo que aguantaré un poquito más antes, escribiendo y mirando redes sociales, para así despertar lo más tarde posible y que la noche sea más corta. Y mañana será un día mejor porque ya no es el primero.

Nuevo trabajo, y horario. Sobresaltos varios inesperados. A pesar de encontrarme un poco mal de ánimo (más bien blandito) y agotado por las novedades y el poco sueño, no tengo ideas feas (que no voy a escribir aquí). Y me siento más fuerte y más válido. Cada día que pase será un poco mejor, más fácil, podré dormir más, aunque me despierte muy pronto.

Te echaré de menos en la oficina. Ha sido de lo mejor, volver a verte y charlar contigo.

Mi aplomo en determinados momentos de todos estos días me ha sorprendido de forma agradable. Lograr calmarme y que las novedades, las reuniones, las confirmaciones, pedir cosas, preguntar, fuera cada vez un poquito más sencillo. Aunque no sea fácil.

La calma artíficial me asegura poder dormir algo cada noche. Y se que la puedo tomar a largo plazo. Y que, en un futuro indeterminado, podré dejar tomarla, sin que la retirada sea horrible en cuanto a efectos secundarios.

Hace dos meses y un día justo de la teleconsulta con la psiquiatra. Se me antoja un siglo. En el ámbito laboral han pasado un montón de cosas, de cambios. El estado de ánimo, poder dormir, fue, en general, bueno hasta hace una semana. Cambios e incertidumbre. Desencadenante (trigger) de nuevo. Mientras, en la calle avanzaba la desescalada. Fue muy agradable poder volver a salir a la calle, aunque fuera con mascarilla y a unas horas determinadas. Fue muy agradable volver a ver a mi familia.

Si me daba reparo volver a ir en transporte público, pues lo he superado. Lo mejor es que voy a horas digamos "valle", con menos gente. Y volver a estar y a trabajar rodeado de gente, aunque es algo que se me hace raro, tras casi tres meses de teletrabajo, y a veces agobia un poco, lo voy superando.

Es martes. Casi mitad de semana laboral. Como en ocasiones similares, anhelo llegar al fin de semana para intentar poder descansar y, sobre todo, poder estar tranquilo en casa. Sin ruidos.

Uf. Un viaje, como en ocasiones pasadas anteriores, hubiera sido agotador.

De nuevo en mi refugio, con el gato pirata en su lugar habitual. De nuevo escribir me calma. De nuevo hay gente que me quiere, a ambos lados de la pantalla.

Buenas noches y buena suerte.

lunes, 15 de junio de 2020

Nürburgring Nordschleife


Hay una curva en el circuito de Nürburgring Nordschleife llamada Karussell. La última semana ha sido una auténtica montaña rusa de emociones. Estoy agotado tras 6 días durmiendo mucho menos de lo que debería, pero siento que poco a poco voy ascendiendo desde las profundidades de la ansiedad hacia la superficie, como una pequeña burbuja de aire fresco y puro.

Escribía el miércoles 10 de Junio, cuando todo esto empezó:

Hay una canción de Peter Proderick que se llama Floating / Sinking. Que literalmente es "flotando / hundiendo". Hoy siento una sensación muy extraña de calma y cansancio, pero no tengo casi ansiedad. Creo que voy avanzando poco a poco de nuevo hacia la superficie. Como una burbuja de aire en medio del mar. Pero tengo miedo de hundirme para siempre y de que vuelvan los pensamientos feos. Intentaré que eso no ocurra.

Y el fin de semana he logrado dormir un poco más. Y hoy me he agobiado menos que el jueves y el viernes. Mi nueva normalidad particular empieza mañana. Nuevos horarios y nuevas tareas que todavía no domino como a mi me gusta (al 100%, todo perfecto, limpio, preciso, rápido), bueno, que en realidad no domino nada y sólo tengo información desordenada e incompleta en mi mente y en el disco duro del ordenador.

Para correr primero hay que saber andar. Mañana toca a aprender a andar, al menos hay algunas cosas del entorno (como el físico) que son conocidas y eso me da cierta confianza.

En parte he acabado siendo voluntario para el ejército de los serafines. Para el Suicide Squad. Prefiero empezar desde ya con las nuevas rutinas. Me costará un poco acostumbrarme, si. Puede que sea algo temporal. Ahora mis prioridades son gestionar la ansiedad de la mejor forma que pueda, dormir y aprender. Cuando tenga soltura tendré menos agobio.

Y he sido capaz de pedir ayuda (en un sentido mucho más banal) algo que implicaba, ojo HABLAR CON ALGUIEN. Y me siento orgulloso de ello. Es lo único bueno de la ansiedad, que me da energía, como si hubiera tomado algún estimulante. Pero en momentos de calma también he sido capaz de hacer cosas preciosas. Y, desde luego, la calma es mucho menos agotadora.

Pero eso es mañana, en como 12 h. El circo cierra hasta mañana. Ahora a cenar, descansar, ver alguna serie (quizás un capitulo de Neon Genesis Evangelion, que es la serie con la que recordaré estos días agotadores).

Buenas noches y buena suerte.

domingo, 14 de junio de 2020

Gracias*

*¿Sabéis lo que más rabia me da? Que a mí "no me ha pasado nada". La ansiedad no viene de un duelo o de un abuso sexual durante mi infancia. Mi vida ha sido sencilla, cómoda, con amor.

Me siento una máquina defectuosa que se rompe a cada poco y que requiere de expertos mecánicos que la reparen. Me encantaría poder autorrepararme y no ser tan frágil y que relacionarme con gente no me generara tanta ansiedad y no ser tan sensible ante cambios

Igual en general la gente pasa por momentos difíciles anímicos como yo pero los exterioriza menos.

Muchas veces imagino la vida como una carrera de resistencia. Una maratón, las 24 horas de Le Mans, o quizás el Dakar. Muchas horas corriendo, al volante de un poderoso prototipo con carrocería de fibra de carbono o de una KTM Rallye 450 del Dakar.

En una prueba de resistencia los pequeños detalles pueden marcar la diferencia. Una botella de agua, una bolsita de gel con glucosa, un par de litros de gasolina. O que alguien te ayude a levantar la moto cuando te has caído en medio de un mar inabarcable de dunas y estás agotado y no puedes levantar esa mole de más de 180 kg llena de gasolina.

En la vida real (¿Twitter es la vida real?) una llamada, un audio de WhasApp, una respuesta en twitter o un mensaje directo en esa misma aplicación pueden hacer un poco más agradable un día difícil, de ansiedad, de pocas horas dormidas, de angustia.

Nunca pensé que mis palabras pudieran aliviar, confortar. Al revés si, un simple corazoncito me hace sentir un poco mejor. He de valorarme más.

Uno de los retos que me propuse a comienzos de 2018 fue socializar más, ser un poco más abierto. Poco a poco lo voy consiguiendo. Y es maravilloso. Y, de vez en cuando hay momentos preciosos de complicidad, de sincronicidad pura, de ayuda entre desconocidos que no lo son tanto. Yo siempre ofrezco mi "eslinga", mi fuerza física y mental para ayudar en lo posible, pero me cuesta LA VIDA pedir ayuda, dejarme cuidar y querer. Ofrecer el extremo de mi eslinga virtual para que, quizás un poderoso Tatra 4x4 saque mi pequeño Suzuki de la arena.


Muchas gracias.

Buenas tardes y buena suerte.

X2*


Reflexiones de madrugada, a las cinco y pico, justo antes de que empiece a romper el alba. En esos días larguísimos de junio llenos de luz.

Pues no he llegado ni a los 7 meses sin tomar mirtazapina. La verdad es que la pandemia (y a mí apenas me ha rozado) y los cambios laborales derivados de ella (y también soy afortunado hasta cierto punto en ese sentido) han sido algo enorme, imprevisto y lleno de incertidumbre. He tomado la decisión más sensata, aunque ha sido difícil. En menos de un mes me ve la psiquiatra. Creo que estoy empezando a remontar pero sé que van a ser semanas difíciles. Ha sido una suerte tener la mirtazapina activa en la receta electrónica

¿Sabéis lo que más rabia me da? Que a mí "no me ha pasado nada". La ansiedad no viene de un duelo o de un abuso sexual durante mi infancia. Mi vida ha sido sencilla, cómoda, con amor. Me siento una máquina defectuosa que se rompe a cada poco y que requiere de expertos mecánicos que la reparen. Me encantaría poder autorrepararme y no ser tan frágil y que relacionarme con gente no me generara tanta ansiedad y no ser tan sensible ante cambios.


*De precioso y revolucionario Citroën GS creo hubo una versión llamada X2. además del GSA X3. Hoy empiezo la mañana al volante de un Citroën GS, por alguna pequeña carretera de la Baja Alcarria. Y en los altavoces de su viejo sistema de audio, con radiocasete, suena Erik Satie.

Gracias. Buenos días.

[Editado 23.05.2024]

Meses después, comprendí que no estaba defectuoso, sino que era neurodivergente, autista, en un mundo neurotípico.

Años después, el lunes pasado, encontré un viejo Citroën GS abandonado. Me hubiera gustado tener sitio y recursos para adoptarlo y rescatarlo.

sábado, 13 de junio de 2020

Il n'y a pas de problèmes, seulement des solutions*


Volver atrás. Pero es diferente. Soy diferente. Como entonces, con cierta ayuda química, cierta calma artificial. Como entonces, con ayuda y cariño desde el otro lado de la pantalla. Y desde éste lado de la pantalla.

Te tengo cariño profesora.


*No hay problemas, sólo soluciones. Gracias de nuevo por la traducción, profesora.

(La foto es una KTM del Dakar 2004, y el piloto es Jean Brucy)

jueves, 11 de junio de 2020

Tráctel (autorrecuperación, capítulo N+1)



Pero hay un matiz diferente en mis pensamientos. Son negativos, es cierto. Pero intento buscar posibles soluciones y salidas y veo luz y cielo despejado. No tengo ideación suicida. Me cuesta expresarlo con palabras. Es un matiz en la tripa, en los ojos (donde siento las emociones) y en la mente, sutil pero real y poderoso. Como un tráctel, un cabrestante manual que es capaz de mover muchos kilos sólo con el esfuerzo de un ser humano.

Gracias de verdad, ojalá poder devolveos el cariño y los mensajes sensatos y esperanzadores. Me duele por vosotros, porque ese conocimiento, esa experiencia habrá sido dolorosa, pero me ayudáis mucho.

Buenas noches y buena suerte.

Portal Axle


Ejes tipo pórtico. En algunos vehículos todo terreno como los Mercedes Unimog, gracias a unos ejes especiales con unos engranajes de reducción en los bujes, se consigue mayor distancia libre al suelo. Y, a la vez, en conjunción con la caja de transferencia, desarrollos muy cortos, ideales para avanzar a muy baja velocidad por pendientes imposibles, por el barro o arena, o desdender esas mismas pendientes.

Hoy no quiero ir rápido. Engrano la reductora en mi viejo Suzuki Vitara virtual verde, del mismo color que mis ojos, y avanzo a través del barro, con diminutas porciones de fango lanzadas por las ruedas, volando en el aire tibio de la mañana.



La reductora de hoy (y de otras veces) se llama Zolpidem y la rabia que me dio tomarla ayer hoy no la he sentido. Es sólo un recurso más para seguir adelante. Y pronto podré dormir sin zolpidem, quitar la reductora y volar bajo por algún tramo del Raid Alta Alcarria.

La ayuda de la gente que me quiere y a la que quiero, a ambos lados de la pantalla, de nuevo ha sido muy importante. Gracias.

Buenos días y buena suerte.

miércoles, 10 de junio de 2020

Zolpidem

De nuevo volvemos a encontrarnos, año y pico después. No tengo sensación de ansiedad en la tripa pero si ganas de que llegue el jueves y sobre todo el martes de la semana que viene y que se clarifique mi futuro.

En unos segundo me hará efecto y será precioso. Pero me siento mal, por tener que volver a tomarlo.

Espero que los cambios se clarifiquen. Y que los de arriba bajen la tele.

Y seguro que en pocos días no me hace falta y puedo soñar con otras pastillas, quizás pastillas de freno para un potente Nissan Z350, Z33.

martes, 9 de junio de 2020

Cambios

Al final ni A ni B sino algo intermedio. Y hasta agradable. En parte. Preferiría seguir como hasta ahora, con mi rutina cómoda. Pero volver a la calle y ver si me siento raro en el tren o en la oficina, pues es un pequeño reto.

Ayer dormí regular (me acosté demasiado tarde) y hoy algo mejor, con algún despertar intermedio. Ya tengo transporte (que será híbrido) y comida. Si algo he aprendido en el confinamiento es a cocinar de forma muy básica. A gestionar la ansiedad, hoy me parece que regular, pero seguro que no es así. Lo que tengo claro es que acostarme tarde no me hace bien. Tarde tarde. Al filo de la media noche, como decía un conocido periodista de informativos.

Como tantos otros días en los últimos años me apetece que mañana fuera pasado mañana. Y que la consulta con la psiquiatra estuviera más cercana. Aunque fuera por teléfono, como la última vez. Al final, cosas me van a pasar siempre y ahora, a la vez, gestiono (algo) mejor la ansiedad y tengo a quién me escuche.

Buenas noches y buena suerte.

domingo, 7 de junio de 2020

Ser

Algún día no seré. Mi cuerpo inerte. Una cáscara vacía, carcasa sin vida. Me da miedo no ser. El dolor que preceda a la muerte. Me da miedo el dolor que mi muerte genere a la gente que me quiere. Me da todavía más miedo la muerte de los que me dieron la vida, de los que me han acompañado desde era un bebé, y que por lógica de vida fallecerán antes que yo.

Toda ésta pandemia nos ha enfrentado a la enfermedad y muerte con toda su crudeza. A mi apenas me ha rozado de lejos, ha sido algo que ver desde casa por televisión. Ni me quiero imaginar lo sufrido por enfermos, profesionales de la salud y familiares. Un abrazo para todos.

Algún día no seré. Es cierto. En algún momento deseé no ser. Deseé sólo dormir y no despertar. Ya no lo quiero. Vivo y me siento vivo y amo vivir. Escribir todo esto hace que mis ojos se humedezcan. Siento algo extraño en mi tripa, donde las emociones se hacen físicas. Además de en los ojos.

Ojalá poder aliviar, hacer sentir mejor, transmitir ganas de vivir.

Hay una canción agridulce que se llama Alegría de vivir, de La barbería del sur. La descubrí en 2003. Habla del amor y del desamor.

Yo la busco y no la encuentro
Mi manera de sentir.
Mi manera de sentir
Mi manera de sentir
Yo la busco y no la encuentro
La alegría de vivir.
Y después de todos esos razonamientos profundos y oscuros salí a andar. Con algo de ansiedad en la tripa y en los ojos. Caminé muchos miles de pasos con música instrumental en los auriculares. Hice fotos (algo que me encanta), es algo que echaba de menos durante el confinamiento. Andar sin rumbo, descubrir calles, hacer fotos, maravillarme de los cambios de luz y de las nubes.
Destellos.

viernes, 5 de junio de 2020

Incertidumbre y recuerdos

Como en los tres primeros meses del año no me dejan acostumbrarme a las novedades y a las pocas semanas, cuando todo empieza a ser familiar (y desagradable no lo ha sido nunca) surge un nuevo cambio. De momento no voy a decir nada (lo que implica un "no", como en el silencio administrativo). Si al final soy elegido, pues tampoco sería nada dramático. Pero el horario es nefasto. Con un horario similar al actual, habría dicho que si sin dudarlo. Aunque implicara volver a salir a la calle a diario y enfrentarse al transporte público y a las oficinas llenas de gente, cosa que todavía no me seduce demasiado.

Hace casi dos años de otra bajona, una de las muchas, de los múltiples avances y pasos adelante y atrás, que casi me cuesta contar, de 2018. Total, no me dijiste gran cosa en consulta. Pero supongo estaba agotado después de esos dos meses de esfuerzo y de los médicos, de tener fisio varias veces a la semana varias semanas (más de un mes) y de tener dolor en la espalda casi cada día. Por suerte me pude reponer en días, gracias a la ayuda de alguien en parte que desde entonces es parte de mi vida. Y, como entonces, tener un día agridulce o algo más que agridulce -ahora realmente no lo son- no me impedía dormir. Dormir es tan bonito e importante.

Suena en la minicadena una llave de memoria. Que me lleva 10 o 15 años atrás. Con momentos agridulces también. La verdad, hasta 2015, los años tenían momentos agridulces de ansiedad cada pocos meses. En eso desde luego he avanzado.

Vuelvo al trabajo. Buenos días y buena suerte.