Un día gris, de cielos cubiertos, de nubes y pequeñas gotas de lluvia. Un día en el que "lo importante" pasará después de muchas horas intrascendentes. Me gustaría que lo importante fuera ahora. Pero no puedo cambiar el tiempo. Además, después de una de esas citas, ir a un taller, aunque sea tarde, me conviene más.
Creo que nunca había escrito justo-antes-de. Después si, cada vez. Pienso en lo que te diré y lo muchísimo (la mayor parte de cosas positivas, pequeñas, importantes, y positivas) que ha ocurrido desde la última vez. Las horas transcurren mansamente y los nervios infinitos no aparecen, ni creo que aparezcan todavía.
Escucho música totalmente cósmica que me aísla de las pequeñas tonterías, ruidos y voces. Me siento más a gusto rodeado de gente. Música cósmica que me recuerda a 1999. Seguro que a Venus, le gustaría.
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