Llegar tarde. Que te pongan un retraso. Enfadarte por ello. Hablar y hablar. Enfadarte porque te llamen la atención por hacer el cafre. Usar excusas para no hacer tareas. Que no tengo el ordenador, que no me da tiempo, que estoy cansado. La queja estéril me agota. "Es que no tengo el programa X". Puedes hacerlo con el programa Y o usar un editor de presentaciones online. Ver como una persona va a tirar por el retrete un curso, por una situación difícil en casa, si, pero también por falta de interés.
Yo, impasible. Me centro en las personas que merecen la pena y en aprender sobre trenes. El laboratorio de electricidad, a pesar del ruido, me resulta agradable.
Los neurotípicos a veces me dan ganas de vomitar. Me encantaría tener unos auriculares diminutos con los que solo escuchar al profesor y no el ruido de fondo de las clases, la gente que no calla y se cuenta la vida y hacen bromas sin gracia.
Me ha sorprendido (para mal) el nivel de machismo en hombres de diferentes edades. A los de en torno a 18 años les suponía más abiertos. A los de 30-40, de mi generación, les suponía hijos de la democracia y no de los tiempos en que una mujer tenía que pedir permiso para trabajar o para abrirse una cuenta a su padre o a su marido. Ven a las mujeres como cosas bonitas para tener sexo, no como seres humanos. Son UNGA UNGA total. Les falta decir se tienen merecido que las peguen. Algunos se que lo piensan. Algunos de mis compañeros confunden el feminismo y las leyes de igualdad (AKA "Irene Montero que es una bruja") con "quitar derechos a los hombres y meterles en la cárcel por decir un piropo". Es decir, consideran que las mujeres están para satisfacer su deseo de sexo Y que el consentimiento es opcional. Si una mujer no se quiere acostar contigo, da igual. Tu necesidad de sexo "deseo sexual incontenible" está por encima de otro ser humano. Demoledor. Aterrador.
¿Cómo se le llama a eso? Violación. Es que sois todas brujas, locas feminazis.
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