martes, 25 de octubre de 2022

Czech hedgehog


Vuelvo a las trincheras. Rodeado de personas que hacen muchísimo ruido, que hablan sin parar (algunas, monopolizan conversaciones y ahogan las voces de otros, que apenas hablan). De personas que son abiertamente machistas, sexistas, cuerdistas y capacitistas, y que no tienen ningún problema en mostrarlo abiertamente, con conversaciones en bucle o con iconos de WSP que les parecen divertidos.

Afortunadamente, hay aprendizaje y compañerismo. Hay profesores maravillosos, como la tutora, que demostró de nuevo su compromiso con todos nosotros.

Me siento como un agente de la RDA infiltrado en la RFA. He cambiado mi bicicleta de frenos de varilla para ir a la fábrica por un moderno Golf GTI MKI. Intento comprender costumbres y ritos que me son ajenos. Y, no me queda otro remedio que convivir con neurotípicos, con los que son normales. Tampoco pretendo ser normal. Tampoco quiero ser normal. Pero ser como soy es agotador.




Hoy, de nuevo, me pondré mi traje de adulto funcional, de persona normal, y, en mi viejo Golf GTI virtual, iré a clase. Ojalá poder conseguir un modo degradado de conciencia en el que apenas sintiera nada y las muchas horas rodeado de gente diciendo tonterías. Una vez de vuelta casa, podré quitarme ese traje y el agotamiento que implica enmascarar cada día.

No hay comentarios:

Publicar un comentario