Más de una hora de camino de ida y de vuelta con ruido en el cercanías (una niña pequeña adorable pero que hablaba mucho y en voz alta, por ejemplo) acabaron con mucha de mi energía.
Lo peor es que esa persona piensa que lo pasé bien (lo pasé bien, pero me agoté demasiado) y me va a seguir llamando por teléfono (llevo regular hablar por teléfono) y proponiendo planes.
Bienvenidos a mi vida, que es un reality tipo gran hermano: una persona aparentemente "normal", pero neurodiversa, que convive con neurotípicos y al que le agotan las cosa que suelen hacer los varones neurotípicos de mediana edad. Gente ruidosa, a veces machista, bocachancla, que habla de fútbol, de tías (de follarselas, el amor no existe) y que se cuenta la vida.
Luego lo acabó pagando una persona que me llamó para saber cómo estaba. Lo siento mucho.
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