viernes, 21 de octubre de 2022

Rapid recovery

UNGA UNGA. Estoy mirando el móvil (ya no se el qué). Esperando para entrar en clase tras el recreo. Ha sido bonito. Estar bajo techo con gente con la que tengo cosas en común, hablando sobre nuestras experiencias profesionales, sobre coches, ante un ventanal enorme con una panorámica de Madrid bajo la lluvia.


Estoy en el lado derecho del pasillo, cerca de la puerta de la clase. La gente habla y habla. Jalean a A. para que haga una especie de celebración futbolera. Se tira al suelo. Se rompe la rodilla de uno de los pantalones. Creo que se hace daño. La gente Grita y le jalea. Son como hooligans ebrios de cerveza en los alrededores de un estadio, a punto de iniciar una batalla campal en la que vuelan sillas, mesas de terrazas, botellas y latas de cerveza, piedras.

Nos cae una bronca. Me da vergüenza. No he hecho nada.

Continúan las clases. Sigue el murmullo de fondo. Es peor que un martillo neumático. Pero tengo una tableta y un PDF muy bonito sobre una preciosa locomotora eléctrica Serie 269.200. Desconecto de la clase y sigo leyendo.

Más tarde, el pasotismo de algunos compañeros me enfada. Salimos 15' antes. Comentamos la jugada de camino a los coches los que somos algo más maduros y más responsables. Logro calmarme mientras conduzco. A la mañana siguiente, paso a limpio las notas y decido esperar el siguiente paso de mis compañeros de grupo.


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