Había imaginado volver al taller (quizás estando ya trabajando en otro sitio) y comprar una miniatura y poder saludar a la gente. Lo que hacen los seres humanos "normales" y sociables. Luego ocurrió lo que ocurrió y se que probablemente nunca vuelva allí porque supone reconocer que he priorizado mi Salud Mental.
Conseguí subir en un autobús (con auriculares) y fui a una tienda preciosa de maquetas de trenes, de coches, furgonetas, un paraíso. Escogí una vieja VW T1 (de los 50) y una más moderna T4 (de los 90). Me imaginé al volante de esa T1 tipo furgón (sin ventanas en la parte trasera y con capacidad solo para conductor y 2 acompañantes) camino del mar. No es muy potente y creo que su velocidad de crucero serán 70 u 80 por hora en llano. Pero creo que me sentiría a gusto al volante de ella. Y en la caja de carga caben bicis o incluso una esterilla de espuma y un saco de dormir para pasar la noche dentro. Y con Marisa y sus perretes como compañeros de viaje.
La maqueta a escala 1/87 acabó junto a un Golf GTI MK1 de la misma escala, comprado en Berlín.
Me siento viejo y obsoleto y roto (mi mente, mi cuerpo funciona bien y lo agradezco mucho). No sé cómo voy a salir adelante. Sé como pero no cuándo ni qué esfuerzo me supondrá. Sé que voy a salir adelante. Es un deseo y una certeza. Pero no tengo muchas fuerzas
De nuevo, como en 2018/2019, máquinas preciosas me sacan una sonrisa. Algunas a escala 1/87 y otras a escala 1/1 como el viejo Ibiza 6L, rojo emoción.


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