Esperaba que valiera la pena. Incluso la tarde/noche previa, fue difícil, y tomé tanta medicación como el 30 y el 31 de Julio de hace 2 años.
El viaje fue más agradable de lo esperado aunque me agobié al llegar a tierra con los autobuses.
Pero, una vez en al lugar improvisado de la videollamada, empecé a anticipar lo peor. Un ser de luz me escuchó por WhatsApp y me aconsejó sabiamente.
Por una vez, no era ansiedad anticipatoria. La combinación de un trabajo exigente, a un ritmo alto, con un horario estirado en el tiempo, peor que el de junio/julio 2020, me hicieron anticipar el desastre. Conseguí disfrutar a medias de la tarde, pero, antes de cenar, una llamada no esperada me hizo sentirme peor. Aunque me descubrió un nuevo camino. Renunciar y preservar mi salud.
Necesito descansar para poder normalizar el sueño. He normalidado el sueño trabajando, pero con tareas conocidas y un horario razonable. De la forma que me describieron, era cuasi imposible. Y se ha ido dibujando una nueva alternativa.
Todo esto es pura especulación, porque no se ni si me van a llamar, pero parece lo mejor.
Blue Core. Núcleo Azul.
No hay comentarios:
Publicar un comentario