"Y cuando aquello que en teoría no puede, haya sucedido".
Llegó por fin la consulta tan necesitada y deseada. Con cambalaches de por medio para obtenerla. Ayuda operativa muy necesaria.
Entré antes de la hora teórica de la cita (le gusta la puntualidad, como a mí) y en minutos le pude contar lo más importante y esencial. Validó mis decisiones, a pesar de ser tomadas en momentos de muchísima ansiedad. E hilvanamos una estrategia conjunta para seguir adelante. Por una vez, sin tomar decisiones yo solo de forma autónoma, pero sintiéndome un poco desamparado / abandonado.
Expresé mis dudas sobre si acudir a urgencias o no y, por sus palabras, confirmé que mis impresiones eran correctas. Y que, en principio, teniendo claro que yo era consciente de cómo me encontraba, no tendría por qué acabar en un ingreso involuntario.
Al final siempre puedo más de lo que creo. Y hay posibles alternativas, nuevas herramientas, nuevos profesionales. Siempre. Siempre. Dejar de ser no es una alternativa válida ahora ni lo ha sido nunca, aunque lo haya sentido así. Y duele. Ha dolido.
Y ahora de nuevo de vuelta a casa, a un entorno más amable que una UT en la que, de todas formas, con la ayuda de unos auriculares he podido escribir esto.
Ahora puedo soñar que voy camino del mar en una Ducati GT 1000
Tengo más herramientas. No son físicas, como las multi herramientas de bici, que me encantan. Pero son igualmente útiles.
No pensaba nunca que podría hablar tan claro sobre ideación con un psiquiatra ... Quiero decir, habiendo tenido ideación tan reciente. Para mí es tan importante que me escuchen como la medicación de turno. Gracias.




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