Estoy donde no diré donde, un remanso de paz, un lugar que parece otro mundo, aunque esté a menos de dos horas en coche del laberinto de agujas de hormigón. Se han acabado las pocas tareas de adulto funcional que tenía previstas esta semana y, hasta la siguiente, cuando tenga que pasar otra vez por consultas varias, puedo descansar.
Que necesario y qué difícil es poder descansar, dormir.
No he podido compartir Internet desde el Ipad hoy, pero con el móvil si.
Tengo un montón de vídeos y PDF's. También tengo bicis por usar y reparar, más que reparar, hacer cambalaches para tener un desarrollo más corto. Aunque hace mucho calor y no me apetece nada. Si quiero, no hago nada más que descansar, desde la cama, mi atalaya, leyendo viejas revistas y otras nuevas.
Pese a que la decisión del martes me sigue pareciendo acertada, me he inscrito a alguna oferta y hasta me han llamado. La verdad es que en el tema de entrevistas y llamadas, he mejorado mucho.
Creo que voy a intentar dormir un poco y ya.
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