viernes, 22 de marzo de 2019

Mas dulce que amargo

Si.

De nuevo un día con parte amarga. De ganas de llorar. Pero también de parte dulce. Mucho.

Estoy no diré donde. Lejos del ruido. Es un lugar que parece sacado de otro tiempo. De hecho mientras escribo esto suena un viejo vinilo de Depeche Mode. El crepitar del disco me lleva al pasado. Como contraste, un moderno ordenador y un moderno teléfono móvil inteligente que hace de modem wifi. Así puedo escribir con un teclado "de verdad", y volcar mis palabras en la red.

La semana ha sido un poco cansada. Con altibajos. Menos que la anterior. Acabó con un poco de incertidumbre. Cuando una petición de calma supone incertidumbre. En fin (expresión que repito mucho en el mundo 1.0). Lo que tenga que ser será.

Supongo que cuando no tenga ganas de llorar casi cada día estaré todavía mejor. Pero me recupero antes de todos esos altibajos. Me parece copiar las mismas palabras de hace un año, pero no es verdad.

Cama distinta pero conocida. Silencio, lectura y música. Trabajar con herramientas, en alguna bici.

(De fondo Policy of truth. Que me recuerda a 1999 y también a como 2005. Es una canción que me encanta)

Porque todavía se me da mejor soñar que escribir y escribir que vivir.

Ya no es verdad. Cada vez escribo mejor. Si. Y cada vez vivo más en el mundo real y menos en el mundo de los sueños.

Buenas noches y buena suerte.

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