sábado, 9 de marzo de 2019

Recuerdos

Con la cabeza llena de pensamientos no me iba a ser fácil volver a conciliar el sueño. 

[The Matrix, diario de (nombre omitido en los documentos desclasificados)  / Dragonfly]

He releído mi diario. El que guardo en decenas de archivos de word, uno para cada mes. El mismo que escribía antes de tener un blog y después de tenerlo, lo que me resultaba demasiado íntimo o me daba demasiada vergüenza escribir en el blog. Como no se lo podía contar a nadie lo escribía. En 2004 no tenía nadie al que pudiera llamar "amigo/a", nadie al que contarle las cosas que me ilusionaban y las cosas que me preocupaban: la ansiedad, el insomnio, ser incapaz de concentrarme en lo que tenía que estudiar para acabar la carrera.

Primero tuve varios diarios en papel. En cuadernos o libretas. Cuadernos pequeños, de medio folio. También utilizaba los márgenes de los apuntes. He encontrado un cuaderno azul de 2001, grande, reciclado en diario y también alguna hoja de los recambios cuadriculados que usaba para tomar apuntes.


Después, aunque pasaron como 4 años hasta que tuve un ordenador en mi cuarto, comencé con los diarios en word. A mano escribo más rápido, no mucho más, pero mi letra es fea y casi ilegible. El word permite copiar, pegar, corregir, y hasta imprimir.

Más tarde, en Mayo de 2004, creé el primer blog. Se llamaba Dragonfly. Y la primera persona que me comentó fue Marta. De ese blog surgieron vínculos que todavía perduran. Vínculos de amistad. Ahora puedo expresar cómo me siento a gente con la que me relaciono casi a diario (aunque sea por trabajo) o a las personas que puedo considerar mis amigos, via whasapp. O por Twitter.

Releo viejos diarios, viejos recuerdos, y aunque siento el vértigo del paso del tiempo, me doy cuenta de lo mucho que he avanzado en pocos años. Y sonrío. Hoy he dormido bastante bien, como 7 horas. Llevo mucho tiempo despierto, mucho, pero sin apenas ansiedad. Y pienso en las cosas que hacer a lo largo del día, como ir al gimnasio o en bici o ver el inicio del mundial de motociclismo.

Releo viejos recuerdos y ya no me resultan dolorosos apenas. Se que siempre me haré una pregunta: ¿Qué hubiera pasado si me hubiera visto un psicólogo o psiquiatra con 18-20 años? No podré responder nunca a esa pregunta porque el pasado no se puede cambiar. El presente y el futuro si. Y hace más de 4 años que decidí cambiar, hacer algo distinto: pedir ayuda. Y como le decía ayer a Ella Laraña, tengo días buenos y días menos buenos. Pero sigo adelante.

Buenos días y buena suerte.

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