De Noviembre para acá, el despertador no sonaba porque la mayor parte de los dias lo había apagado andes. Hoy no ha sonado porque olvidé ponerlo. Y me he despetado como 10' minutos despues de lo habitual. No me ha puesto nervioso y sí me ha ilusonado, ver que cada día duermo un poco mejor y que gestiono mis emociones de forma más precisa. Los días son un poco menos desagradables, a pesar de todo. Y hay momentos muy dulces, aunque sea una conversación en el tren o unas risas a la hora de la comida. O lee en voz alta en un taller.
En poco más de dos semanas se habrán acabado los talleres del primer trimestre de 2019, pero he visto que hay otras opciones muy interesantes para el segundo trimestre. Y apuntarme no es una "obligación" sino algo que me ilusiona.
Hoy me voy a acostar antes pera poder dormir esas 8 preciosas horas que tanta falta me hacen. De todas formas no he tenido el sueño infinito de otros días.
Buenas noches y buena suerte.
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