sábado, 18 de febrero de 2017

Socializar

Relacionarme con otras personas me resulta muy difícil. No es algo nuevo. Me ocurre desde pequeño. Soy muy sensible y cualquier pequeño comentario o actitud me puede afectar o hacer daño. Además le doy muchas vueltas a las cosas. Esto ya me pasaba en el colegio y supongo que llegó un momento en que me harté de todo (hacer algo que te cuesta constantemente, relacionarte con gente, es agotador) y me refugié en mi caparazón. (Es una simplificación muy simple, pero básicamente puede ser así).

Y aquí sigo décadas después.

Parte de cómo me siento tiene que ver con que me relaciono con muy pocas personas (familia, compañeros de trabajo y algunos escasísimos amigos, que están al otro lado de la pantalla). Pero si hacer algo te cuesta y te satura, llega un momento en que dejas de hacerlo. A la vez soy humano, luego un ser social, luego necesito relacionarme con gente.

Otro año más uno de mis propósitos es relacionarme con gente. Tener amigos. Pero me cuesta horrores. La gente por lo general me satura y me altera. El cotilleo por el cotilleo y las conversaciones repetitivas y absurdas. Muchas veces me siento de otro planeta, tanto que me planteo si soy otra clase de humano, si soy diferente a todos, si simplemente soy raro o si hay algo en mi cabeza que no funciona bien. Que todo es posible.

Mis prioridades éste año son las mismas que los anteriores: sentirme bien, que vivir no duela, que todo no me altere y dormir bien. Además, buscar un nuevo trabajo. Y socializar más.

De momento vivir no duele mucho, no duermo bien al 100% (los fines de semana me despierto prontísimo) y bueno, el trabajo, pues buscando. Ya se que sin buscar no encontraré.

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