lunes, 13 de febrero de 2017

Deshacer el mundo


Escuchar.

Otros puntos de vista. Aprender de los demás. Economía de esfuerzos. Trazadas limpias, jugar con los desarrollos. Mimar la inercia.

Podría utilizar como título de cada entrada o post una canción. En el día de hoy, Héroes del Silencio suena en los auriculares mientras la UT 446 lame los raíles (velocidad punta 100 km/h).

Al final la clave es saber serenarme, autoequilibrarme. Y no intentar hacer imposibles.
Deshacer el mundo no es mi labor. Ni tampoco rehacerlo.

Después, rumbo sur. No es algo que me agrade pero al menos no me pone tan nervioso. En realidad, apenas me puse nervioso. Aunque el lugar, no me transmitía buenas sensaciones. Pero el proceso fue más rápido de lo esperado. Cuando quise darme cuenta estaba tendido sobre la camilla. De un lado, del otro, del otro. Curiosamente casi en la misma postura en la que suelo dormir. Indicaciones sobre la postura a adoptar, el ruidito de la máquina, respirar y quedarse muy quieto.

Buenas noches y buena suerte.

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