sábado, 4 de febrero de 2017

Return to Ommadawn

Me he despertado muy pronto (más que si fuera entre semana y con despertador de por medio). Estoy tranquilo, no siento especial tristeza ni tampoco estoy alterado. Creo que intentaré volver a dormir en un rato. He sacado un poco de grava (no demasiada) pero ya se que sin buscar no encontraré.


De fondo suena Return to Ommadawn. Todavía apenas lo he escuchado ni rumiado, por lo que ni siquiera puedo decir si me recuerda al Ommadawn, un disco de 1975 (ni siquiera había nacido) que descubrí en 1996 (tenía que ser en 1996) en una ahora arcaica cinta de cassette pero que entonces era mi forma de escuchar música. Me lo descubrió un compañero de instituto (del que hace años que no se nada).


Pensar en el pasado no tiene mucho sentido ni sirve apenas para nada. Pero si algo he conseguido es conocerme mejor. Y parte de las cosas que siento ahora también las sentía entonces. Parte de lo que soy ahora tiene que ver con quién era entonces. Y aunque he evolucionado un poco, básicamente sigo siendo la misma persona. Aunque hayan pasado 21 años ... Mi punto de vista `peculiar sobre la vida, y muchas veces la idea de ir contracorriente (aunque me dejara arrastrar por la inercia en realidad), permanece. Supongo que si mi yo de entonces se encontrara con mi yo de ahora (al que llamaría señor, porque ya soy casi un hombre maduro) se sentiría razonablemente orgulloso de lo que soy.

Está amaneciendo y poco a poco, incluso en un día nublado, completamente cubierto, la claridad va avanzando. Los familiares contornos de los edificios que veo desde mi ventana poco a poco se van definiendo por la claridad del nuevo día, además de por las luces de las farolas. Ese pequeño cambio de luz, de la oscuridad a la claridad leve, creo que se asemeja bastante a los cambios que se van produciendo en mi interior. Se que me queda mucho por aprender y por cambiar. Pero peor hubiera sido no haber cambiado en absoluto. Y aunque a veces me cueste dormir (como hoy) y otras me pueda la tristeza (me puede la tristeza es una expresión que me encanta, no se ni siquiera si es muy correcta, pero esa idea de dos fuerzas en lucha, mi voluntad de seguir adelante y la tristeza, en lucha, y que a veces la tristeza gane la batalla) vivir no duele constantemente y soy un poco menos arisco.

(La segunda parte del Return to Ommadawn es PRECIOSA. El comienzo me hace humedecer los ojos, parte es por la maestría de Mike Oldfield, parte porque soy muy sensible y por la hora que es y como me siento).

Escribo de nuevo para mi, más que para el mundo, pero a la vista de unos pocos.

Buenos días y buena suerte (más que suerte, no mala suerte, y voluntad y fuerzas para seguir adealante).

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