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miércoles, 24 de junio de 2020

A new day has come

He dormido bastante más que hace dos semanas (ahora como 6-7 horas y entonces 4 horas) y no tengo tanta ansiedad. Todavía no soy capaz de dormir todo lo que debería para descansar. Y me siento exageradamente sensible. Ahora mismo escucho el ventilador del ordenador, esa cpu más o menos compacta que está tras el monitor, muy ruidosa, cuando hace el mismo ruido de siempre. Hay personas sensibles para los olores y otras para los ruidos.

Sigue habiendo incertidumbre (siento que repito lo que escribí ayer). Como no depende de mi (en realidad, de lo que me genera ansiedad, nada depende de mí, por lo general), intentaré agobiarme lo menos posible. El "no saber que va a pasar", la semana que viene o dentro de un mes o al final del verano, no me agrada.

La rutina se va asentando poco a poco, aunque todavía se me hace extraño todo. Llevar mascarilla casi es lo menos extraño. Trabajar rodeado de gente, después de los dos meses y medio de teletrabajo, pues casi se me hace raro, a pesar de que la distancia interpersonal me ayuda.

Black eyed boy, de Texas, ha sido una de las canciones que han sonado en mi mente estos días extraños.

 

(Han cambiado el editor de entradas de Blogger, se me hace un poco raro. Demasiados cambios. De hecho he puesto el vídeo para descubrir cómo se insertaba un vídeo.)
   
Ayer comparaba, en un audiolibro, lo vivido con estar o en el pasaje del terror o en una película de serie B tipo Karate a muerte en Torremolinos. Con monstruos feos, surrealistas, pero malos.

Se que he de ser positivo en lo posible y no anticipar. Pero me cuesta.

La gente sigue siendo muy sociable, por lo general. Suele pensar en voz alta o bromear a cada poco. Eso es normal, lo se. Pero a veces bromean con cosas que no tienen gracia, como la ideación suicida. Dije lo que pensaba sin apenas alterarme (aunque lo recuerde perfectamente, lo que quiere decir algo). No me parece ético bromear con eso, cuando quién tienes enfrente puede haber pasado por ese momento tan amargo y doloroso. (No he tenido ideación suicida desde hace más de un año, incluso con todo lo que ha pasado en las últimas semanas).

En fin, no me gusta hablar de mi, y menos a gente que, sin ser desconocida, no tengo confianza alguna, porque me demuestran que ponen a parir a los demás a la mínima, a sus espaldas. Lo que implica que probablemente me pongan a parir a mí, que soy cuando menos peculiar. Se que soy distinto del humano medio y, para mí, eso no es ni mejor ni peor.

lunes, 8 de julio de 2024

Nostalgia

La primera FP acabó:
  • Con ideación y medicado, insomnio.
La segunda FP empezó y acabó con: 
  • Ideación y medicado, insomnio.
Y sigo queriendo estudiar. ¿Resiliencia? ¿Inconsciencia? Entre estar en casa desregulado y rumiando pensamientos y estar en el instituto o en casa aprendiendo.

Pienso en la gente normal con la que me he cruzado. Si, sé de sobra que sus vidas no son perfectas. Pero tienen sus trabajos y sus vidas, mientras yo sobrevivo con ingresos mínimos o nulos (paro, becas) mientras encadeno meses medicado y con consultas en salud mental, sobre todo con mi psicóloga maravillosa y cálida, cada dos semanas, cada tres máximo, a veces cada semana.

Estoy ilusionado con la nueva FP. Pero me pregunto si será tan exigente y tan poco amable como la anterior. Si los compañeros serán nobles, como hace algo más de tres años y algo menos de 4, o serán desagradables y faltones. Si tendré que pedir una adaptación. Si estaré un año o más de un año sin ingresos, sin subsidios, y sin la esperanza de tener una discapacidad útil para pedir adaptaciones.

Sigo haciendo entrevistas telefónicas con una gran soltura, esquivando balas y contando mi experiencia y siendo asertivo. Lo que realmente necesito es descansar y conseguir no quererme matar todas las semanas. Dormir. Disfrutar de revistas, de vídeos, de paseos, de amistad, de LEGO's.

Me niegan adaptaciones, a veces de partida.

Sinceramente, hace meses que no me siento bien, que la desesperanza, la rabia, el agotamiento, son mis compañeros.

En una semana estaré en soledad en un sitio bonito. Cosa que no hago desde 2013. Un viaje a mi aire.

jueves, 14 de abril de 2022

Miedo

En mi mente hay una voz, a veces vocecita, a veces voz potente y estridente, que casi nunca se calla. A veces es un latazo. Cuando entro en bucle de pensamientos negativos o no puedo dejar de pensar y dormir.

Pero la mayor parte de las veces es una bendición. Buscar lo positivo, buscar alternativas, repetirme que yo puedo, que yo soy grande, que voy a poder, que lo voy a hacer. No tienen que ser cosas super elaboradas, puede ser desde ir a ducharme o cocinar o hacer la compra o salir a pasear o mil cosas más.

Y mi miedo es ese. Quedarme sin fuerzas. Que esa voz se apague. Que sólo quede la nada, el vacío, la pura ideación suicida, el no querer ser, el no querer despertar. El acabar muerto o atado a una cama en psiquiatría.

Este miedo he comentado varias veces a varios profesionales de la Salud Mental, cuando me encontraba regular y cuando me encontraba bien, como ahora. Debo llevar casi 15 meses sin medicación, muchos más durmiendo bien y sin ideación suicida. Por supuesto que temo que algo malo les ocurra a mis seres queridos, pero mi miedo, temerme a mí mismo, sigue ahí.

Pero es un día precioso, y hace sol, y voy a ducharme, y todo está bien.

domingo, 24 de marzo de 2024

Las sombras arrebatadas para el sueño de los justos

He dormido como una hora más que ayer, pero no "perfecto". Quiero creer que es algo lógico después de varias semanas de más ansiedad muy cansadas. Pero tengo la sensación de que no soy capaz de "descansar" lo que necesito.

Por la mañana tenía un poco de ansiedad y esperar hasta ver a mi amiga se me hizo un poco difícil. La verdad es que me cuesta concentrarme en una cosa, como ver la F1 o las motos.

[De nuevo veo pródromos de subida grande de ansiedad, como en Mayo 2022. Pero quiero creer que es algo puntual. La verdad es que han sido semanas un poco agotadoras, y que socializar, ya sea con un amigo o para ir al fisio, me agota.]

Estar con M. fue de lo mejor del fin de semana largo. Re desayunar, ver a los perritos, pasear, charlar ...

Volví a casa. Vi las motos, pero creo que no las disfruté. Puedo intentar volver a verlas (y sobre todo Moto3, que no pude verla) desde aquí gracias a la magia de Internet móvil.

En cuanto vi que el pedido había llegado a la tienda, decidí vestirme, y salir hacia Gatolandia en cuanto acabara MotoGP. Lo que llevaba tiempo buscando, unas manetas con tiro para cantilever o frenos de carretera (sea de disco mecánico o puentes de freno convencionales), que eran casualmente de la bici singlespeed que me inspiró un relato crudo y duro en el convulso final de julio 2022.

Fui capaz de llegar a la tienda (que coño, al Decathlon) y recoger el pedido, además de comprar una cámara de carretera, que había roto el obús ayer de una de la bici gravel. Conducir me sentó bien, aunque de nuevo cosas sin importancia como llevar a un camión unas decenas de kilómetros detrás (aunque dejaba su distancia), me generó un poco de ansiedad.

Llego, y hay un coche que me estorba un poco para maniobrar, la puerta no se abre, dejo el coche arrancado en medio, por suerte con el freno de mano puesto y consigo que me ayuden a abrir la puerta, entre tanto han movido el coche (enorme y caro, he conducido alguno por el taller seguro) y aparco con niños mirando. No rozo el coche. 10/10.

Charla deliciosa con mis padres. Monto las manetas de freno con mis nuevas herramientas [regaladas]. Doy una vuelta de prueba con la chaqueta de alta visibilidad. El pantalón del chandal de cuando tenía 16 años me está un poco justo. Los frenos parece que van mejor, sobre todo el delantero. Lo que pensé en 2015 lo hice en 2024. En 2015 cambié las manetas de cambio. Puños en 2016. Cambio en 2017. Freno delantero en 2019 (por esta época), cubiertas agosto 2020 y pedales julio 2022.

El último mini shutdown tiene lugar cuando descubro que han reordenado un par de estanterías y un escritorio. Resultado estético: inmejorable. Resultado funcional: desastroso. Sobre todo una revista en particular no está ordenada por meses. En fin, trabajar dos veces.

Son pequeñas cosas que no tienen importancia. Lo importante es el amor de mis padres, su respaldo, y que estén bien. Y detalles que a mi nunca se me habrían ocurrido, como las luces de la escalera.

Tengo [mas/mucha] ansiedad y cualquier pequeño contratiempo se me hace un mundo, pero soy consciente de ello.

Veo a la gente con sus vidas, sus hijos y pienso en qué he hecho mal cuando para mí lo realmente importante es el autoconocimiento, la calma y la no ideación.

Supongo que lo contrario a la ideación es el deseo de vivir (will to live, I mean) y lo mas curioso es que cuantas mas veces me he querido matar mas ganas he tenido de vivir y de seguir adelante. Mi miedo es quedarme sin energía, si eso no ha pasado, por qué tendría que pasar.

Una vez en marzo 2018 tuve un meltdown y no pude ser asertivo con la persona que hacía ruidos. Rompí un mp3 por rabia, dormí casi nada aunque tenía lorazepam (ahora tengo eso y zolpidem caducado como rescates). Como me era imposible ir en cercanías sin auriculares, al día siguiente compré un mp3 sony en un Carrefour. A día de hoy sigue funcionando genial.


viernes, 10 de abril de 2020

Vacaciones

Estoy leyendo "Un infierno donde hace frío" y me da vértigo. Me recuerda a mis días más horribles de ansiedad, de no dormir, de ganas de llorar, de ideación suicida, de querer desaparecer. A la vez, releo mi antiguo blog discreto, y revivo la última vez que estuve en paro, la rutina-no rutina y los días no demasiado animados. Aunque por lo menos dormía bien.

Me encantaría poder hablar con la psiquiatra la semana que viene, no sé si será posible. Tengo miedo de empeorar pero mantengo la calma. Llevo un año durmiendo bien. Sin apenas ansiedad, sin ganas de llorar, sin ideación suicida, sin discusiones.

Con ganas de hace cosas. Con talleres preciosos. Con viajes. Ver a Ágata, que es un verdadero amor de mujer.

Ya que no sé si podré ver a la psiquiatra (cosa que no sería un drama, me encuentro bien), voy a escribir lo que tenía pensado decirle.

Cada consulta supone sensaciones opuestas. De vergüenza, de vulnerabilidad, pero a la vez, alivio y confianza. Es como desnudarme anímicamente delante de ella. Cosa que me daba más vergüenza que si fuera un médico del cuerpo y tuviera que desnudarme para que me exporara. He mostrado mis miedos. Mi oscuridad. Eso me ha supuesto alivio, abrir compuertas. Soltar lastre. Encontrar una guía. Un camino. Y desnudo metafóricamente frente a ella, me he sentido atractivo por dentro. Mis avances. Mi constancia.

Mis interacciones físicas con otras personas las últimas cuatro semanas han sido con el oftalmólogo, y con el personal del supermercado. Me encuentro a gusto en casa y me da miedo que se me olvide cómo relacionarme con personas y la sensación de estar rodeado de gente cada día. En el transporte, en la oficina, en la calle, en los talleres. Pero no es así.

Mientras el mundo se derrumba a mi alrededor. Han fallecido decenas de miles de personas. No sé cómo ni cuando acabará todo esto. Mi familia está bien y yo también.

Hacía meses que no estaba despierto tan tarde leyendo y escribiendo.

Vacaciones. El año pasado estaba en un lugar precioso en buena compañía. Los anteriores, en ese pueblo diminuto donde me siento a gusto. Algunas veces con más ánimo que otras. Son las vacaciones más extrañas que recuerdo.

Buenas noches y bunes suerte.

martes, 21 de junio de 2022

Días de borrasca, víspera de resplandores.


Al salir del hospital la voz profunda de Bunbury sonaba en los auriculares.

"Y cuando aquello que en teoría no puede, haya sucedido".

Llegó por fin la consulta tan necesitada y deseada. Con cambalaches de por medio para obtenerla. Ayuda operativa muy necesaria.

Entré antes de la hora teórica de la cita (le gusta la puntualidad, como a mí) y en minutos le pude contar lo más importante y esencial. Validó mis decisiones, a pesar de ser tomadas en momentos de muchísima ansiedad. E hilvanamos una estrategia conjunta para seguir adelante. Por una vez, sin tomar decisiones yo solo de forma autónoma, pero sintiéndome un poco desamparado / abandonado.

Expresé mis dudas sobre si acudir a urgencias o no y, por sus palabras, confirmé que mis impresiones eran correctas. Y que, en principio, teniendo claro que yo era consciente de cómo me encontraba, no tendría por qué acabar en un ingreso involuntario.

Al final siempre puedo más de lo que creo. Y hay posibles alternativas, nuevas herramientas, nuevos profesionales. Siempre. Siempre. Dejar de ser no es una alternativa válida ahora ni lo ha sido nunca, aunque lo haya sentido así. Y duele. Ha dolido.

Y ahora de nuevo de vuelta a casa, a un entorno más amable que una UT en la que, de todas formas, con la ayuda de unos auriculares he podido escribir esto.

Ahora puedo soñar que voy camino del mar en una Ducati GT 1000


Tengo más herramientas. No son físicas, como las multi herramientas de bici, que me encantan. Pero son igualmente útiles. 





No pensaba nunca que podría hablar tan claro sobre ideación con un psiquiatra ... Quiero decir, habiendo tenido ideación tan reciente. Para mí es tan importante que me escuchen como la medicación de turno. Gracias.

Después de semanas bajo la lluvia, empapado de agua y de miedo, poco a poco voy ganando la calma y la tormenta se aleja. Tengo más herramientas y caminos para seguir adelante. 

Vuelvo a estar bajo la lluvia. Pero siempre caigo de pie, como los gatos.



lunes, 20 de mayo de 2024

“Lo que se no me sirve, lo que me sirve no lo se”

Eso pensaba y sentía en el convulso febrero de 2004. Pienso en todo lo que aprendí en la universidad, y en todo lo que he olvidado y, aunque hoy me encuentro francamente mejor, me abruma.

Alguna asignatura (sobre todo las relacionadas con historia, o sociología, o con aspectos organizativos como Dirección de Producción) me resultaban interesantes. Las demás me abrumaban. Y el entorno en sí, tan impersonal, con tanta gente, me resultaba agresivo. Ahora entiendo la ansiedad en el momento de hacer la primera matrícula, la ansiedad de las primeras semanas de clase, en el comienzo del otoño de 1997. Han pasado 27 años. Una vida.


[Pensaba “lo que se –el diferencial autoblocante del Ford Ka Kit Car- no me sirve, lo que me sirve –econometría y otras cosas necesarias en el mercado laboral- no lo se”.]


Recuerdo con dolorosa nitidez esa noche de febrero en el interior, de vuelta a casa, pensando en que si tuviera un arma de fuego podría acabar con mi vida. Es la primera ideación y planificación suicida que recuerdo con claridad. Sé que hubo otras antes, cuando era un niño y me abrumaban las burlas de mis compañeros. Ojalá poder abrazar a mi yo niño y jugar con él, con un LEGO o con un Scalextric. Ojalá poder darle esperanza y alivio.

Ojalá poder abrazar a mi yo de 17 años y a mi yo de 24, poder charlar con ellos sobre bicis o coches o motos o trenes y, jugando a un imposible, colarnos en los talleres donde se mantiene la S100 y hacer fotos con una vetusta Zenit 12 XP reflex.

Al final saber lo que era un diferencial me fue útil muchos años después, en la primera FP. Y por el simple placer y la necesidad de aprender, típico de la doble excepcionalidad (AA.CC. + autista), me llenaba, me hacía sonreír.

Mi yo casi mayor de edad, mi yo joven adulto, ambos a veces en la mierda anímica, leerían revistas y libros conmigo, y pasearían con bicis modernas y tecnológicas y leerían el manual del usuario del viejo Ibiza 6L1.

Mi yo de 2024 está orgulloso de ellos, mis yo de entonces están orgullosos de mí. He contado con muchísima ayuda de mi familia y de unos pocos amigos, pero no ha sido un camino fácil. Soy un gatazo negro que ha gastado algunas de sus siete vidas, pero que puede correr en medio de la noche, como un espectro.

*Aviso de contenido: ideas suicidas*

¿Vosotros recordáis vuestra primera ideación y planificación suicida?

En mi caso era un niño pequeño (menos de 10 años) y pensé que si el dolor de vivir (sufría acoso escolar) me superaba, siempre podría matarme. Sé que no pude ni escribir en un cuaderno cómo me sentía, ni mucho menos contárselo a nadie. 

No sé qué hice después de pensar/sentir eso. Quizás leí un libro o jugué en soledad o leí sobre maquetas de trenes a escala. Hay días que me pregunto cómo llegué a la vida adulta sin un intento de suicidio.

Buenas noches y buena suerte.

viernes, 5 de abril de 2024

Desesperanza

Hace sol, temperatura agradable. La gente normal se prepara para disfrutar de un fin de semana. Yo he tenido que ir a AP otra vez a que me ajusten la medicación, por quinta vez desde el 27/05/2022. SI, es cierto que he vuelto a tomar 15 mg de nuevo desde noviembre. Pero también es verdad que hace semanas que no me encuentro bien y no le encuentro sentido a mi vida. Mi rutina me resulta desagradable y dolorosa. Hay unos pocos destellos de amistad, de aprendizaje, de calma, pero no compensan la carga de ansiedad y enmascaramiento diaria.

Es muy duro vivir en precario desde hace más de tres años, es muy difícil reinventarse cuatro veces en menos de cuatro años, es muy difícil ser consciente que la psicoterapia, la medicación, el seguimiento en psiquiatría, tienen tremendos límites ante un entorno que te daña cada cada día y que lo que para un ser humano estándar es agradable a ti te lleva a desregularte y colapsar.

Después de tres días neutros, aunque cansados, un día de trabajo muy desagradable por los compañeros, sus actitudes, su cháchara constante, sus preguntas fuera de lugar me ha hecho colapsar otra vez. Si tengo más ansiedad de lo habitual ya no soy capaz de descansar lo suficiente, me estriño, tengo ideación, ahora tengo gases, no me apetece casi ni comer ni hacer ejercicio.

El año pasado tenía el consuelo de las vacaciones y la esperanza de que las prácticas fueran mejor. La esperanza se acabó en febrero con la discapacidad insuficiente y, en lugar de A FINALES DE AGOSTO pasado, tener la notificación casi seis meses después. Desde entonces, desde hace más de mes y medio, todo han sido altibajos.

Hago lo que puedo para seguir adelante, soy resiliente, tengo el apoyo de una psicóloga maravillosa, profesional y muy cálida, también de una psiquiatra poco psiquiatra que no basa todo en la medicación. Tengo el amor de unos poquísimos amigos y el soporte a nivel económico y operativo de mi familia. Si me vuelvo a quedar sin ingresos como en mayo pasado entre mi familia y ahorros tengo margen para volver a estudiar, o preparar una oposición, en un par de meses tendré un título que ha sido uno de los más difíciles de mi vida, esto me puede abrir oportunidades a nivel laboral, de hecho ya tengo una oferta en firme, pero nada de eso puede ser si no tengo una adaptación y, aun con ella, me va a ser difícil trabajar sin alguna ayuda más.

Estoy muy decepcionado con cómo me han tratado en la sanidad pública, en psicoterapia por el seguro médico y por la nefasta labor del centro base que en un año no me ha dado ninguna ayuda real.

Es muy difícil seguir adelante así. Me estoy arriesgando a un empeoramiento grande, una ideación grande, quizás entrar en depresión, solo por un trabajo.

miércoles, 28 de septiembre de 2022

1998

No tengo ideación + planificación suicida desde julio. Son más de dos meses. Septiembre se acaba y es el segundo mes natural consecutivo en el que no me planteo acabar con mi vida.

Esto se lo puedo decir a profesionales de la salud mental que me tratan, a una amiga íntima y en Twitter. No lo puedo decir en cualquier otro contexto porque implica o hacer daño a la gente que quiero o decir abiertamente que soy paciente de salud mental con ideas suicidas explícitas y recientes. Lo que suele implicar que te miren con lástima por encima del hombro y te digan el combo de frases que hacen daño:

  • Eres un egoísta.
  • Eres un cobarde.
  • ¿Le harías eso a tu familia?.
  • La vida es muy bonita.
  • Anímate (en imperativo y con tono autoritario).
  • Piensa en todo lo que tienes.
  • Piensa en que le vas a joder la vida a tu familia si te quedas a medio camino (¿Eso lo dicen para que uses medios más definitivos de quitarte la vida para asegurarte que lo logras o qué?)
  • Eso es que no tienes problemas de verdad (como si la ideación no fuera un problema en sí
  • Estas así porque quieres.
  • Tienes que esforzarte más ("pon de tu parte").
  • Todos tenemos malos días.

Y un largo etc que he oído en mis 8 años como paciente de salud mental. Antes me decían mas burradas, ignorando que llevo desde los 10 años, más o menos, con ideas suicidas.

Sinceramente: creo que esa combinación de fragilidad, de imaginación, de escribir lo que me pasa en diarios o en ficción, y de aprender cosas, aunque "eso no sirve para nada, pierdes el tiempo", me ha mantenido con vida. Me ha permitido llegar a ser un adulto maravilloso. Estoy muy muy orgulloso de mí.

A mi yo del otoño de 1998, que estuvo semanas con ganas de llorar todos los días, y nadie le ayudó (al contrario), le regalaría una revista sobre trenes y un cuaderno grande de tapas duras y dos bolígrafos para escribir.

Y le daría un abrazo enorme y le diría al oído:

"Eres maravilloso y válido, solo por ser tú y por seguir adelante. Vas a conseguir sueños que se te antojan imposibles ahora. Y, sobre todo, vas a encontrar el apoyo y el alivio que no tienes ahora."

Buenas madrugadas o buenos días.

Esta revista (La moto, lo que hoy es Motociclismo mensual) de Octubre de 1998 me dió ánimos para seguir adelante. Porque las cosas con ruedas eran mi pasión. Y lo son.

Cuantos recuerdos, muchos amargos, pero también cálidos.


Debería estar durmiendo, pero necesitaba escribir.

"Es horrible acumular cosas en la cabeza, retenerlas y darles forma, ahora que estoy aquí sentada, y no poder escribirlas. Soy consciente de que hoy no puedo escribir. Pero debo hacerlo. Es casi una liberación."

"Todos los que creen que tener miedo es ser cobarde, que reconocer tener miedo es de ser cobardes, todos esos son espectros."

(El diario de Rachel)

miércoles, 25 de abril de 2018

SURREALISMO*

(*Hilos surrealistas en Twitter para evitar ponerme MUY nervioso cuando toca ir al psiquiatra)

HUMANO LARGO: ¿HOLA QUE TAL?

HUMANO MEDIO LARGO: (pensando) POS NADA PENSANDO EN LO QUE LE VOY A DECIR A LA PSIQUIATRA Y QUE HACER CON MI VIDA, ¿TU QUE TAL?

(Ojo, pensar qué hacer con mi vida no implica ideación suicida. El corrector del móvil cuando pongo ideación ya sabe que va detrás.)

Igual en el futuro se implanta un algoritmo mediante el que si pones determinadas palabras una cuenta, aunque sea un robot te ofrece su ayuda. Si tengo un día malo igual acabaría insultando al robot de Twitter, me cancelan la cuenta y por geolocalización mandan a Salud Mental de la CAM a por mí. Un comando de expertos en tratar con locos peligrosos asaltan el tren en Chamartín para atraparme. Pero gracias a mi profundo conocimiento de dicha estación me zafo de ellos y me refugio en Jugueterías Poly. Mientras espero a que se calme la cosa le compro una UT 440. Cuando salgo de Poly pienso: seguro que me están esperando en mi casa. A través del Internet profundo mando un mensaje al comando para que por favor limpien el arenero y le pongan de comer al Marco. Me contestan los del comando que Marco es adorable y que le han creado una cuenta en Instagram. Veo que han publicado 748 fotos en 30 minutos y que tiene chorrocientosmil seguidores. Las fotos del comando haciendo monerías a mi gato y viceversa son trending topic o como cojones se diga.
Me contactan de una editorial para que escriba un libro sobre cómo adoptar un gato me ha ayudado a superar la ansiedad (esto último es estrictamente cierto). Lo escribo desde el Decathlon donde me he atrincherado en la sección de bicis. Lo publican. Se venden chorrocientosmil libros. Dejo mi trabajo actual como grabador de datos. Me dedico a escribir libros, a dar conferencias y creo una especie de refugio para animales abandonados que a la vez es una biblioteca y museo de bicis. Envejezco rodeado de gatos, perros, bicis, y libros. Y de personas.

sábado, 18 de julio de 2026

Impulsividad y reflexión

Desde la semana pasada. Desde el sábado. Consejos no pedidos e impulsividad. Conclusiones precipitadas.

Ayer el día empezó muy pronto. Pero tenía cosas que hacer (en el sentido de un horario, de trabajar, que a veces es mejor tener cosas que hacer que tener tiempo libre y, otras veces es mejor tener tiempo libre). Llevo la incertidumbre mal y estallé. Otra vez. Al menos mi interlocutora fue menos impulsiva que yo, y pudo esperar a responder desde la calma, con crudeza pero con objetividad.

Ahora no me siento bien. Objetivamente, en dos semanas el soporte que tengo es una consulta a la que, es posible que vaya llegar agotado, y para la que tengo, que interactuar con alguien o alguienes para poder tenerla, porque no tengo el don de estar en dos sitios a la vez, y que, tal y como está el tráfico, no sé cuanto tiempo voy a tardar en volver a casa. Quizás pueda plantearme ir allí directamente, aunque eso implica un nuevo recorrido y por zonas en obras. Ojalá hubiera cuadrado mejor.

Me siento sin respaldo, cuando no es así. He puesto en gris cosas y luego las he devuelto a su color original. Me siento mal por sentirme mal, me siento mal por empeorar la situación de partida tras consejos no pedidos, me siento mal por leer cosas que no debería haber leído. Y me vuelvo a sentir mal por volver a ser impulsivo.

Creo que ahora he tenido ideación (superleve). Es curioso que este lugar esté a la vista de todos y me sienta seguro. Porque el enlace lo conoce muy poca gente (a todos los conocí por blogs y redes sociales).

Es coherente sentirme así y tengo respaldo, propio y ajeno. No me gusta tener que depender de nadie. No es el fin del mundo esperar, ni elegir entrar en un turno diferente, siendo lo más amable para mí.

Pero me siento mal porque daño a personas, o que son muy muy importantes para mí, o que me ofrecieron su ayuda (sin pedirlo, y de una forma que no me era la más amable) en un momento difícil para mí.

No es la primera vez que un sábado estoy tan sobrepasado que no puedo dormir de madrugada. Además, objetivamente es coherente sentirme cómo me siento y si podría tener respaldo.

Estoy cansado de estar pensando en fechas, en horarios, en disponibilidades. Y de todo eso puedo hablar con gente muy cercana pero que son familia de afectividad o terapeutas. Con familia de sangre, ni me siento cómodo ni siento que deba (por no asustar ni dar excesivas explicaciones). Con terceras personas random, pues, ni quiero, ni debo, ni es seguro hacerlo.

No podía decir ayer por qué estaba disgustado. Ni por qué los días anteriores estaba también sobrepasado y disgustado. Ni que el jueves estaba ilusionado con la consulta. Ni puedo decir nada sobre los mensajes de ayer.

La gente estándar neurotípica, un viernes por la tarde quiere socializar. Le hace bien. A mi me hace bien no tener que socializar. Dije que me estaba esperando el sofá, que era cierto, porque decir "soy autista, estoy agotado, y el plan que me propones me va a hacer gastar energía, que no me sobra, en una actividad que no me es agradable", suponía dar información  que, ni quiero dar, ni es coherente que de.

He hecho 3 cosas desde que me desperté:

  • Ser lo más objetivo, racional y coherente conmigo mismo y con M.
  • Poner una "solicitud genérica", con el único informe que tengo disponible ahora mismo.
  • Actualizar el la web de usabilidad mejorable del banco, mi situación laboral. "7112 - Servicios técnicos de ingeniería y otras actividades relacionadas con el asesoramiento técnico" suena igual mejor de lo que es. Pero bueno, me abrí puertas y eso que el camino no era el más obvio. 
Espero tener más cucharas y llegar a las vacaciones con igual o más cucharas que ahora.


21 de diciembre de 2022. Se que tuve, no se, como siete consultas. 2 con M, una con psiq pública, otra con psiq privada por teléfono (la famosa que no me querían confirmar en noviembre), justo antes de ir a recoger la bici, y 3 con M., la psicóloga del seguro. Recuerdo la última antes del desastre del 31.12.2022.


Fui, sin mucha energía, a la fiesta del centro. No sé cuanto dormí. Supongo que poco. Se fue fui de rojo y amarillo (ahora que lo pienso, una mezcla entre mecánico o montador de cosas y ropa de alta visibilidad, para trabajar en rampa o en un taller ferroviario). Fui con la bici que más usaba entonces, que sigue siendo una bici muy chula: híbrida, con cambio en el buje, con frenos de disco (hidráulico delante y mecánico detrás), algo pesada y con gama de desarrollos limitada, pero muy cómoda y con guardabarros.

Estuve con ellos, amigos y compañeros, confidentes, los 4 mosqueteros de los carriles, que me aceptaron como un igual. Es que los 5 somos ND, de diferentes maneras. Han pasado tres años y medio largos desde ese momento y sigo manteniendo contacto con uno o dos de ellos. Lo que es bonito. Y a otro de ellos le vi dos veces el año pasado. Iba a decir el curso. Desde septiembre 2020 (en realidad desde agosto, cuando pedí cita desde un baño ajeno de madrugada para una gestión burocrática), los años se miden en cursos.

De nuevo escribir me calma.

Y vimos el taller de aviones, que recordaba de octubre de 2020. En diciembre 2022 estaba en modo de supervivencia. Pude recuperar algo de energía con las vacaciones, pero luego hubo algún malentendido y las cosas se complicaron.

De nuevo M, fue determinante, porque gracias a su informe, pude tener una segunda reunión que fue el punto de partida a la adaptación.

Vimos el taller de aviones. Yo sabía que había un par de grados superiores de mantenimiento de aeronaves. Y que existía otro grado medio, de montaje de estructuras, en el instituto (cualquiera que sepa usar internet sabe que centro es). Porque de hecho estaba admitido en ese GM como segunda opción. Yo no se si el camino hubiera sido ese. El camino más rápido. Pero es que en Julio 2022, ni siquiera sabía que era autista (realidad, no patente de corso) y fue la primera sesión con M. De 4 consultas, fueron realmente útiles dos.

En realidad tampoco la he cagado tanto hoy, o sí. Total. Dormir 8 horas no iba a dormir, lo sé. Ayer. No sé. Estoy cansado.


Vimos el taller de aviones. Y me gustó un dial, un reloj (ya tengo una edad, y, aunque adoro la tecnología, me crie en un mundo donde, salvo los F1 de principios de los 90, y algunos coches punteros de rallyes de mediados o finales de los 90, la información en coches, motos ... incluso aviones sencillos antes del glass cockpit famoso, eran en base a relojes) de un helicóptero. Yo no podía ni soñar con hacer una tercera FP. Tampoco podía imaginar que, el primer curso, acabaría bien a pesar de ser agotador y hostil, pero que el segundo curso acabaría de la forma mas desastrosa posible y con un bucle de ideaciones. Bucle de ideaciones no tengo desde julio 2024. Y no recuerdo la ideación de agosto 2024. La de septiembre si.

Pero, como un año y ocho meses después, en septiembre 2024, y sin cucharas, volvía a estar allí. En el instituto. Para una nueva tutoría de inicio de curso. La recuerdo entre brumas. Fue una fecha significativa. Un 11 de septiembre. Al día siguiente vi a P., que no la he vuelto a ver, y el viernes empezaron las clases. Y volví a ver el mismo indicador.


Un año antes pensaba que los trenes serían mi camino. Desde luego, el aprendizaje fue grande. Y estuve rodeado de máquinas preciosas y enormes. Recuerdo con dolor (filtrado, desdibujado) las dos últimas semanas de prácticas. Con nostalgia. Recuerdo con nostalgia los primeros días de las prácticas.


El color morado, que para mí significa, victoria deportiva / personal (por el ciclismo) y también, la necesaria lucha feminista.

Fue un punto de inflexión. Hasta 2022, 106 era un coche de segmento B, con versiones interesantes y deportivas como el XSI y rallye 1.3, en la fase 1, y el Rallye 1.6 y GTI de la fase 2 (que recuerdo ver en septiembre 1996, al empezar las clases, en una revista que ya no existe). Desde ese verano es el AVRIL, un tren precioso y polémico.

Fue un punto de inflexión: todo lo aprendido, a nivel académico, a nivel persona, de madurez, a nivel de seguimiento, primero en psiquiatría y luego en psiquiatría y psicología, me fue útil. Materias similares, desde electricidad a motores térmicos, a procesos de pintado, a neumática ... Motores eléctricos curiosamente vi en las dos primeras FP's ... Motores térmicos, en las tres, pero en la tercera solo de turbina.


OUTRO (epílogo, en traducción libre).

El 28 de febrero de 2004 (han pasado más de 22 años), estaba haciendo el examen de una oposición. El primero de 2 de 2004, todos sin estudiar nada. En 2008, 2009 y 2010, me presenté a oposiciones varias (diría, a bulto, que a 3 en 2008, una en 2009 y otra en 2010). Estudiar algo, pues para una o dos de 2008. Se que en el (convulso) otoño de 2008 estudié algo ... Pero no lo suficiente.

Tenía, en ese febrero lejano, ansiedad, no dormía bien, había tenido ideación (con la planificación más exótica que recuerdo). Y pensaba en motos. UNIT PRO LINK. Todo esto es muy autista y muy AACC: se daban la mano los intereses especiales en motos y la necesidad de aprender de forma precisa y técnica.

Al final trabajé en talleres de coches, de trenes y del sector aeronáutico, tanto en el instituto como en prácticas y ahora en algo que no son prácticas.

domingo, 23 de agosto de 2026

Reflexión de un autista (F84.0 trastornos autistas) adulto diagnosticado adulto

He dejado pasar 15 días (fáciles no han sido). Sin despertar a la bestia que sé que duerme cerca: 

Que odio y que absoluto desconocimiento hacia lo que es SER AUTISTA hay en la sociedad y en particular en RRSS. Gali os lo contaría mejor pero lo voy a intentar. Ser autista es un ESPECTRO por lo que se engloba bajo el mismo paraguas a personas muy distintas. Pero todos necesitamos ayuda y adaptaciones en unos u otros aspectos.

Yo me considero un autista privilegiado, porque "no se me nota" (capacitismo interiorizado) y soy muy funcional, en parte por las altas capacidades. Se que hay multitud de autistas que lo pasan peor que yo, muchos de ellos mujeres adultas sin diagnóstico. Pero yo básicamente me he sentido fuera de lugar toda mi vida, y llevo con ideas suicidas desde aproximadamente los 6-7-8 años. Tengo un recuerdo nítido de la primera ideación (fue por acoso escolar) pero no sé qué edad tenía. Si recuerdo no querer ir al colegio y tener ansiedad y tener problemas para dormir y problemas digestivos siento un niño.

Como diría María (mi psicóloga) encontré islitas de amistad y en lugar de buscar formas de regularme más dañinas como autolesiones, autólisis, dependencia de sustancias y/o comportamientos ...
Básicamente hice lo mismo que ahora: leer mucho, escribir, imaginar, deporte en solitario (atletismo popular hasta los 18 años y bici siempre), hacer fotos, escuchar la radio y ver televisión, más tarde internet, blogs y redes sociales.

Una persona con empatía cero me afeó que "no se lo que es tener amigos". Pues apenas tengo amigos y me siento muy a disgusto en las formas de socialización habituales, que son salir con mucha gente a sitios con ruido a  comer y a beber alcohol. Tengo multitud de dificultades que son salvables con pequeñas adaptaciones (auriculares) y con terapia, seguimiento em psiquiatría y ocasionalmente medicación.

Una trabajadora social autista dijo en Twitter que el grado del TEA (no lo considero un trastorno pero en el DSM viene así y en el CIE) es dinámico y si te quedas sin cucharas y colapsas (shutdown es un ataque de ansiedad hacia adentro que puede pasar inadvertido, meltdown es hacia afuera y si que es espectacular y potencialmente peligroso para mí y para el que se pueda meter en medio del colapso sin pedir permiso y sin saber lo que está haciendo. Yo no quiero asustar a nadie pero dejad espacio a un autista en meltdown sobre todo si es un pavo grande como yo) puede que ya seas tea2 temporalmente y que no tengas energía ni margen de maniobra para nada y tengas que ser funcional. Y todo eso suele acabar en ideas suicidas, según mi experiencia.

Algunes personas han puesto en duda mi diagnóstico: Lo han dicho una psicóloga y 2 psiquiatras. ¿Qué legitimidad tenéis vosotros, a parte de la falta de empatía y la ignorancia, siendo vosotros NT y yo ND?
No voy a poner mi nombre porque aquí hay gente potencialmente peligrosa y que no tiene escrúpulos.


Así que al que diga: "Pero si eres tea 1 y eres autónomo y vives solo y trabajas y tienes estudios diversos …": ¿A qué coste de ansiedad? ¿Cuantas decenas de ideaciones llevo en mi vida? ¿Cuantos colapsos? (Fácilmente más de 100 o de 200). Con la inexistencia de terapia para adultos en la sanidad pública ¿Alguien me va a ayudar a costearme la terapia? ¿El centro base me va a ayudar y me proporcionará un % de discapacidad útil y justo? Ya os digo yo que no, la discapacidad inexistente está caducada desde el 26 de julio y nadie me ha dicho nada. Ya me he buscado yo la vida.

La idea de pasar peleando lo que me queda de vida suele acabar en rumia y en ideas intrusivas de muerte. Yo voy a seguir adelante a cualquier precio. Pero estoy cansado de tener que hacer la compra con auriculares y de buscarme yo la ayuda y que la sociedad me haya excluido y marginado desde la infancia. Sutilmente, sí.

Para los que gustan de hacer pantallazos: No estoy acusando a nadie de nada. Así que podéis hacer todos los pantallazos. Podéis llamarme manipulador y victimista. No sabéis el dolor que llevo dentro y sé que solo se acabará cuando me muera. Cosa que espero sea como pronto a los 90 años.



PORQUE QUIERO PILOTAR Y ESTRELLAR UN COCHE VOLADOR COMO EN BLADE RUNNER Y QUE UN ROBOT HUMANIFORME me ayude en casa cuando sea anciano. ¿Y si en 2056 puedo tener sexo con un robot? ¿Cómo serán las bicis, las motos, los coches, los trenes, los aviones? ¿Existirá la psiquiatría? Me gustaría estudiar una FP de mantenimiento de robots humaniformes y encargarme de repararlos. Yo seré un autista anciano que ayude a replicantes renegados y viviré rodeado de bicis, gatos, en una hemeroteca, y rodeado de robots y fabricando partes de robots y piezas descatalogadas de bicis y maquetas con el equivalente a impresoras 3D. Me gustaría pilotar una especie de helicóptero con varios rotores (más de dos, no un Kamov) y que tuviera una especie de modo automático para no estrellarlo. Me gustaría fabricar un avión ultraligero como el del proyecto y volarlo en la Baja Alcarria. Tengo ganas de vivir pero estoy muy cansado y no sé si mi vida se sostiene a largo plazo. No me encuentro muy bien hoy porque ayer tuve un gran meltdown. También me gustaría tener un coche eléctrico y una moto eléctrica y tener sexo con una mujer, cosa que no hago desde hace mucho tiempo.

jueves, 24 de enero de 2019

Cuento de invierno / Cuento de primavera

Cuento de invierno.

Hace 2 meses que no tengo ideación suicida. Y 13 días que no tomo medicación extra (AKA lorazepam y/o zolpidem). Igual no debería escribir eso pero sólo puedo ser sincero al 100% con la psiquiatra, en Twitter y por WhatsApp con 1 persona.

Estoy muy orgulloso de mi, de lo conseguido a lo largo de un año. Y tener algún día medio malo no borra todo lo anterior. Ni mucho menos.

Cuento de primavera.

Os voy a contar una historia:

La semana después del 14 de febrero de cierto año, a un ser humano le dijeron que no le querían. Así. Sin anestesia. Que no sentían nada por el, ni en lo sexual ni el lo afectivo. Menos de una semana después, aquello que había soñado tanto tiempo se hizo realidad.

Y a pesar de todo, pudo dar placer y recibir placer. Esa preciosa historia de amor, complicidad y sexo acabó meses después. Pero fue inolvidable. Y allá donde esté, ella seguirá derramando luz y haciendo la vida más fácil a quién tenga alrededor. Él, a su manera también lo hace. Siguen caminos distintos en la vida pero tienen un punto de vista en común: el de la empatía.

Ella quizás recuerde su olor. Él, recuerda su voz, sus ojos, su sabiduría. Quizás algún día sus caminos vuelvan a cruzarse

jueves, 3 de octubre de 2024

MTOW: Maximum takeoff weight

Después de una mañana un poco agotadora (más por el ruido de fondo en clase y el ruido de fondo en general en el instituto) pero útil (aunque espero que me convaliden IPE cuanto antes), pude llegar a casa a tiempo y hasta comer antes de una consulta preciosa.

He avanzado. Hace casi un mes que no tengo ideación. He escogido el camino más coherente (aunque no el más fácil, lo que es sencillo extremadamente no me suele motivar). Preparar una OEP únicamente no era lo más adecuado, con todos los pequeños desastres que han tenido lugar desde que me negaran una oportunidad.

Pero ahora los trenes quedan a varios miles de pies de mí, estoy ascendiendo al los mandos de mi Antonov, y esa vibración en los mandos de ayer es casi imperceptible. Yo, que casi fui mecánico de trenes y seré montador de aviones, he podido revisar su tecnología arcaica pero robusta.

Ha valorado todos los avances que he hecho, le he podido consultar mis dudas y miedos sobre gente cercana que es familia o como si lo fuera.

El diagnóstico de autista se puede confundir con TLP y TDAH, entre otros, es complejo. Expreso mis miedos, siempre, me siento querido y confortado. Palabras de aliento. He de elegir las batallas en las que luchar y que los conflictos y las negativas me generen la menor ira y el menor sufrimiento posible. Ser más flexible me es imposible, pero si adquirir las herramientas (intangibles pero casi tan útiles como una carraca de 1/4", a veces más, incluso) de autocuidado para que vivir me sea cada vez más amable o menos desagradable.

Intenta quitarme incluso el miedo a ir a urgencias de psiquiatría, que no implica nada más que necesitar ayuda inmediata en ese sentido, pero urgencias es un lugar demasiado agresivo para mí como autista y con todos mis miedos. Soy lo suficientemente maduro como para cuidarme, con herramientas de autocuidado, con benzos y con audios de relajación. Con respiración diafragmática, como la he he hecho en consulta, al empezar.

Ella es capaz de pedir ayuda cuando lo necesita y tiene un excelente responsable (al que doy las gracias, por mí y por todos mis compañeros).

Soy capaz de dejar el suelo cargado de mimitos, cargado de mimitos hasta el peso máximo al despegue.

viernes, 17 de diciembre de 2021

Semana

El eco de la consulta permanece. La semana no ha sido agotadora como la anterior de la anterior y como alguna de octubre. Y eso es muy importante.

Semana de aprendizaje, de impulsos. De interacciones. De sol. Después de casi el doble de tiempo en un mismo puesto que la última vez (que significó el último pico de ansiedad), ni aborrezco lo que hago, ni nada parecido.

Me pregunto si aprendí algo en esas 7-8 semanas, a parte de a utilizar todas las herramientas de las que disponía si no para calmarme, para evitar alterarme más.

Ahora sí que he aprendido. Cada día. Cómo indicaba la primera semana, todo es distinto, desde el horario hasta el trato respetuoso de los compañeros. Todavía me siento sobrepasado a veces. Y aprendo a saltos, a picos. Las últimas dos semanas han sido de mucho aprendizaje.

El miércoles, otro impulso. Desde interactuar con una compañera de clase, hasta opinar sin pudor y con aplomo. Empezar a dibujar mi proyecto.

2004.

Lo más parecido a lo que vivo ahora.

De las clases al trabajo. Entonces fue mucho más difícil y "límite". Y me costó mucho más tiempo empezar a trabajar. En junio, la misma semana en que supe la última nota, supe donde iba a hacer las prácticas. Importante.

Entonces sí que tuve insomnio, ansiedad, apatía, ideación suicida. Que comienzo de año tan complicado y agotador. El año siguiente, parecido. Algo menos de ansiedad pero también muy agotador. Y el final de 2005, desastroso.

Volvía de no diré dónde, el día antes de la nochebuena. Al volante de un coche conocido (pero que todavía me costaba conducir) y a punto de romper a llorar.

Al día siguiente, hacer fotos, comprar un coche de Scalextric y una revista. Y descubrir una canción de Coldplay una nochebuena desde la cama. Me sentía un desastre. Incapaz de calmarme. Buscar de nuevo trabajo. Y, salvo alguna personita a través de los blogs, sólo.

Nostalgia.

Todo lo que fue sirvió al menos para seguir adelante.

Me hubiera gustado tener mi propio espacio y desvelarme y que no me desvelaran por mi oído sensible y su empatía mejorable. Aunque no sé si hubiera sido capaz de vivir de forma autónoma.

En mi refugio. Rodeado de juguetes, quizas para adultos. Bicis. Libros. Revistas. Vídeos de YouTube de coches (como no). Y mi compañero de vida peludo.

Si que he de hacer más ejercicio.

La calma. Una sensación dulce mezcla de equilibrio y aprendizaje. Rozando los once meses sin medicación. La última vez así fue en Septiembre de 2016. Y no había vivido los retos educativos y laborales que he vivido los últimos 2 años.

Buenas noches y buena suerte.

jueves, 20 de agosto de 2020

Amanecer

I

Cuando sonó el teléfono, estaba tirado en la cama, en pijama, en medio de un duermevela nervioso.

-Si.

-¿Tienes algo que hacer hoy?

-Intentar no morirme.

-Y ¿a parte de eso?

-Nada más, estoy en paro ¿lo recuerdas?

-Lo sé. Necesito tu ayuda.

-¿Mi ayuda? ¿Qué puedo hacer por ti?

-¿Sabes conducir?

Oscar resopló.

-Creo que todavía si, Ana.

-Necesito que me hagas un favor. Has de acoger a una persona en tu casa unos días.

-No es mi casa.

-En la casa donde vives ahora. Da igual a quién pertenezca.

-Como tu digas.

-Llegará en autobús a las 15h ...

-Aquí no llega ningún autobús. Esto es el puto culo del mundo.

-Pero tres pueblos más allá si.

-Es verdad. ¿Cómo la reconoceré? ¿Llevará un pañuelo blanco al cuello como en las películas?

-¿La?

-Me apuesto el paro de un mes a que es una mujer.

-No deberías apostar tan alegremente.

-Pero he acertado ¿O no? Apuesto a que está buena.

-Eso depende del gusto de cada uno. Es especial. Y frágil. Por favor, tenlo en cuenta.

-Siempre lo tengo. Parezco un cabestro, pero no lo soy.

-Y ¿qué es lo que eres?

-Un ángel. Un ángel caído varado en la tierra. Así, hasta que me muera o me mate.

-¿Has tenido ideación suicida?

-Esa es una pregunta a la que solo respondo a un psiquiatra. Bueno, a algún psiquiatra. Y tu no lo eres. ¿Cómo la reconoceré?

-Te reconocerá ella a ti.

-¿Le has mandado una foto mía?

-No. Algo mucho mejor. Es una sorpresa.

-No me gustan las sorpresas. ¿Alguna recomendación más sobre ella?

-Comerá lo mismo que tu, no es melindrosa. Mejor que no le vea nadie. Si quiere salir a dar una vuelta, que sea cuando no haya nadie en la calle.

-Eso es fácil, aquí no hay casi nadie.

-Por eso te he elegido.

-¿Sólo por eso?

-Y porque eres especial.

-Gracias. Tu también lo eres. Te dejo. Tengo que intentar ducharme.

II

-Eres magnética.

-¿Cómo?

-Todos te miraban. El resto de viajeros del autobús, los paisanos tomando una cerveza a la puerta del bar de la plaza, las ancianas que iban a comprar el pan. Toda la puta plaza te estaba mirando.

Miriam se sonrojó.

-Eso no está bien -susurró Míriam.

-¿Por qué no?

-Porque se supone que he de pasar inadvertida.

-No pasa nada. En los pueblos todo el mundo mira a los que no son de por aquí. Incluso me miraban a mí, que si nací aquí.

-No saldré de casa si tú me lo pides. No quiero que nadie sepa que estoy aquí. Es lo que tengo que hacer.

-Has escogido el lugar perfecto ...

-Yo no lo he elegido.

-Entonces han escogido bien por ti.

-No me gusta que decidan por mi.

-A mi tampoco.

-Tu eres especial. Podrías llegar a ser como yo.

-Gracias por el halago, pero lo dudo. Tu tienes 20 años, con toda la vida por delante. Yo tengo más del doble de tu edad y a veces la vida me pesa más allá de lo que puedo soportar.

-Lo sé.

-¿Cómo lo sabes? Si me acabas de conocer ...

-No te lo puedo decir. Todavía no.

-Eres misteriosa. Pareces sacada de una película de espías. Me apuesto mil duros a que trabajas mara la CIA o para el MI5.

-Has perdido la apuesta. ¿Sabes que la realidad siempre supera a la ficción?

-La realidad es una puta mierda. Pero hay libros y películas. Y música.

Míriam se hizo un ovillo en el asiento del copiloto del viejo Suzuki Samurái blanco.

-¿Estás llorando?

-No.

Buscó un pañuelo de papel en el bolso de cuero gastado que estaba junto a sus pies y se secó las lagrimas.

-Lo siento.

-No hay nada que sentir. Estoy bien. Se me pasará.

-Estás tan bien como yo. ¿Por eso te han traído aquí?

-Si y no.

-Me gustas.

-¿No te habrás enamorado de mí? Que podría ser tu hija, coño.

-Joder, no es eso. Ni quiero follarte, con perdón. Aunque no lo creas, algunos hombres sabemos pensar con algo que no sea la polla. Quiero decir, que te acabo de conocer y he sentido algo que hacía, no se, veinte años que no sentía.

-Gracias.

-¿Por qué?

-Por llevarme y por el halago. ¿Se puede llegar al pueblo por otro sitio?

-Por carretera, no.

-Quién ha hablado de que sea por carretera.

-Por pistas, si.

-Pues llévame por allí. Llévame por el camino más estrecho que recuerdes.

-A la orden.

Oscar redujo la velocidad poco a poco. Al doblar la siguiente curva a la izquierda, una pista de tierra cruzaba la carretera. Giró a la izquierda. La pista, de tierra y grava, se le antojaba una cicatriz en medio de campos de cereal ya segados. Dejando tras de sí una leve estela de polvo blanco, el pequeño Suzuki se perdió en medio de aquel mar de tonos dorados.

III

-¡Hijos de puta, no me pongáis las manos encima! ¡Dejádme!

Del sueño pesado producto de las benzodiazepinas le despertaron unos gritos. Oscar se giró hasta quedar medio incorporando en la cama, escuchando. Nada. Su propia respiración, los latidos de su corazón, los grillos y alguna ave nocturna que no supo identificar.

-Lo habré soñado.

Le dio pereza buscar el reloj, que descansaba sobre la mesilla de noche, en medio de un mar de blister de benzodiazepinas y antidepresivos. Debían quedar al menos un par de horas para el alba. En la calle, la oscuridad era casi total, sólo rota por haces de luz anaranjados de las farolas.

-¡No me vas a coger! ¡No!

No era un sueño. Los gritos de Míriam resonaron en la noche como un trueno agudo. Por un momento pensó que alguien podía haber entrado en la casa, pero, joder, estaban en el culo del mundo. Se puso en pié de un salto y abrió la puerta de su dormitorio. Del extremo opuesto del pasillo, de la habitación que ocupaba Míriam, le llegaron sollozos ahogados. En penumbra, descalzo sobre el suelo de terrazo, recorrió los pasos que le separaban hasta la puerta, con los ojos y los oídos bien abiertos. Como un Pastor Aleman, con el pelo erizado y gruñendo de forma apenas audible, dispuesto a defender su territorio.

Llamó a la puerta con los nudillos, con suavidad. Dos veces, tres.

-Míriam, ¿estás bien?

Se decidió a abrir la puerta, despacio. Míriam estaba hecha un ovillo en un rincón de la cama, con el rostro cubierto por sus propios brazos.

-Míriam.

Tanteó la pared en busca del interruptor de porcelana, cuando lo encontró, giró la palanca noventa grados. La bombilla desnuda, colgando de un casquillo en el techo, disolvió la penumbra.

Míriam abrió los ojos, esos ojos enormes de un azul suave que tanto le había llamado la atención. Su rostro estaba bañado de sudor y de lágrimas.

-Oh, dios, he vuelto a hablar en sueños.

-Me temo que si.

-Y te he despertado.

-Me habría despertado dentro de poco de todas formas.

-Prométeme una cosa.

-¿El qué?

-Si vienen, me tienes que ayudar a escapar.

-¿Escapar? ¿De quién? ¿Quién va a venir?

-Ellos.

-¿Quienes son ellos?

-¡Joder, ellos!

-No te entiendo.

-Mejor. Así no podré meterte en ningún lío.

-Bonita, no te preocupes. Ya me meto yo solito en bastantes líos. No necesito tu ayuda, al menos en ese sentido.

-¿Tienes algo para dormir?

-Tengo toda una puta farmacia.

-Dame algo para dormir. Pero tienes que prometerme que te quedarás a mi lado y que si vienen, me despertarás.

-¿A tu lado? ¿No querrás que me meta en la cama contigo, verdad?

-Haz lo que te salga de punta de la polla, pero quédate a mi lado.

-De acuerdo. Vuelvo en un minuto.

Volviendo sobre sus pasos, Óscar regresó a su cuarto. De la maraña de bilster, escogió uno con cápsulas blancas y rojas. 

-Toma. Con una cápsula de éstas podrás dormir unas cuantas horas.

-Gracias. 

Se sentó junto a la cama, en una silla de anea y madera.

-¿Vas a quedarte mirándome hasta que me duerma?

-Lo siento.

Se puso en pie, apagó la luz y volvió a sentarse, en penumbra. Cerró los ojos. Escuchaba la respiración de Míriam, rápida y pesada.

-Soy un desastre, no hace ni un día que me conoces y ya te he dado el primer disgusto- Susurró Míriam.

-Yo también soy un desastre, ya lo comprobarás. Intenta dormirte, anda. Mañana te sentirás mejor.

-Por favor, ¿puedes poner música? La música siempre me ayuda a dormirme.

-Claro.

Regresó a su cuarto. Junto a la mesita de noche, sobre un escritorio, un plato giradiscos, conectado a dos recios altavoces con caja de madera que colgaban de la pared. El disco que había puesto en el tocadiscos era Without Mercy de The Durutti Column. Acompañado por el característico crepitar de los vinilos, las notas graves del piano comenzaron a romper el silencio de la noche.

Volvió al cuarto de Míriam y se sentó de nuevo en la silla.

-Espero que te guste.

-Me encanta. Buenas noches.

-Buenas noches.

martes, 23 de enero de 2024

2022





Recordar 2022 en bucle tiene sus cosas positivas:
  • A pesar de todo salí adelante. 
  • Volví a estudiar. Hice amigos. Disfruté.
  • Encontré una psicóloga muy cálida.
  • Me apoyaron unas cuantas personitas: amigas cercanas, familia. También unas pocas personas a través de Twitter y WhatsApp. Que no tenían por qué.
  • Muy importante la ayuda de mi psiquiatra.
  • Y el diagnóstico.

Ha sido el año que más ideaciones he tenido. Pero no me asusté. Ahora me da vergüenza leer cosas que escribí. Pero me estaba permitiendo sentir.

Se que no debo recordar cada ideación (no me hace bien) pero entiendo la causa de cada una. Normalmente era puro cansancio y saturación.

Y cambios en la composición de lugar.

Estoy recordando cuando me quedé sin psicóloga (y derivarme me hizo bien) y la burocracia del hospital y del seguro. Ahora habría hecho todo de forma muy distinta.

Pero desde la calma se ve todo distinto.
Que maravilla es dormir bien y desmontar cosas.

One step at a time.


domingo, 19 de noviembre de 2023

El lejano país de los estanques

Como hace x2 años, antes de cada tutoría he de escanear los seguimientos semanales, firmados y sellados. A veces me siento como Sísifo, estoy en el mismo lugar que hace dos años, pero con más dolor entre tanto y dos veces más medicación (entonces no tomaba nada).

Recuerdo con cariño el primer curso del GS. La fluidez con los compañeros y profesores. Aunque no creara vínculos de amistad. Comentar los exámenes en la puerta del instituto. Los almuerzos en el chino de El Pozo (recuerdo con mucho cariño el último almuerzo tras el penúltimo examen).

Algo más de un año después o dos años después, todo era diferente. Sin grupos desdoblados ni máximo 3 días de clase presencial a la semana. Teniendo que pelear por una adaptación con todas mis fuerzas. Con citas en salud mental cada dos semanas máximo.

Pero también aprendí muchísimo y estoy socializando muchísimo. Y ahora no puedo decir que "solo hago tareas burocráticas" porque me mancho las manos cada día.

De un año "de medias", globalmente positivo, con unos pocos destellos bonitos (ese ver que podía, dejar la medicación, las notas globalmente buenas) a un año lleno de colapsos y de pérdidas de tiempo, pero con subidones (al ver que, estando en no muy buenas condiciones era capaz de aprobar cada examen, de ayudar a mis compañeros, su amistad ... los paseos preciosos con M. estudiar PRL con ella, el apoyo de M, y las consultas y llamadas de A. ...

Todo muy a dientes de sierra, a picos. Nunca había tenido x5 ideaciones y un número indeterminado de colapsos (mínimo 16) en un mismo curso, ni tenido que tomar lorazepam desde la primera semana.

Pero sigo adelante.

Tengo cosas que decirle a A. el martes:

  • El momento brillante de las notas.
  • La valoración de la discapacidad.
  • Mantener la calma en vacaciones con un cambio grande de rutina.
  • La primera semana de prácticas, recordar la ideación en Ciempozuelos. Objetivamente me encuentro mejor, y, sobre todo, teniendo en cuenta cómo me encontraba en noviembre pasado ... o a principios de febrero.



jueves, 16 de julio de 2026

My eyes



[Instrumental Intro]

[Verse 1]
Deep in my heart, there's no room for cryin'
But I'm tryin' to see your point of view
Deep in my heart, I'm afraid I'm dyin'
I'd be lyin' if I said I'm not

[Pre-Chorus]
Welcome in, welcome in
Shame about the weather
Welcome in, welcome in
You're welcome
It's a sin, it's a sin
Where birds of a feather
Are welcome to land on you

[Chorus]
Yeah-yeah-yay, yeah-yeah-yay, you got my eyes
We can't see what you'll be, you can't disguise
Either way, I will pray you will be wise
Pretty soon, you will see tears in my eyes

[Verse 2]
As each day goes by and makes way for another
We discover that we're not alone
And each day we try the best we can to recover
All the feelings that we left below

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[Pre-Chorus]
Welcome in, welcome in
Shame about the weather
Welcome in, welcome in
You're welcome
It's a sin, it's a sin
Where birds of a feather
Are welcome to land on you

[Chorus]
Yeah-yeah-yay, yeah-yeah-yay, you got my eyes
We can't see what you'll be, you can't disguise
Either way, I will pray you will be wise
Pretty soon, you will see tears in my eyes

[Instrumental Break]

[Pre-Chorus]
Welcome in, welcome in
Shame about the weather
Welcome in, welcome in
You're welcome
It's a sin, it's a sin
Where birds of a feather
Are welcome to land on you


[Chorus]
Yah-yah-yay, yah-yah-yay, you got my eyes
We can't see what you'll be, you can't disguise
Either way, I will pray you will be wise
Pretty soon, you will see tears in my eyes

[Outro]
Pretty soon, you will see tears in my eyes
Oh, pretty soon, you will see tears in my eyes

Recordando el fin de semana posterior al diagnóstico, recordando los paseos por Ciempozuelos, los auriculares, la bici simple y pesada pero preciosa, las revistas, el gel de glucosa, las movidas con el hospital, la ideación, la llamada de A., la sertralina y el viaje a la baja alcarria de madrugada ...


domingo, 13 de octubre de 2024

Esperanza

Han pasado dos años, desde el 11 y 12 de octubre imposibles de olvidar, de la llamada, la sertralina, el insomnio ... Después de justo un mes de clases, no he tenido ideación, y, aunque estar rodeado de adolescentes, algunos habituados a las bebidas energéticas, y otros muy inquietos, es agotador, estoy muy ilusionado con las clases.

Mi papel de Maestro Jedi Kamikaze (en el sentido de buscar siempre lo más difícil, por deseo de ayudar y perfeccionismo) poco a poco se va asentando. Es todo nuevo para ellos y yo hago lo que puedo. No es fácil su posición: en una fase distinta, con vocabulario nuevo, tareas, un lugar distinto. Y algunos necesitan muchísima ayuda.

He de olvidar que solo soy un compañero, ni soy su tutor, ni tampoco su familia. Mis fuerzas y recursos son limitados siempre y, escasos a veces. Ojala poder multiplicarme, como Jesucristo multiplicó los panes y los peces, y proporcionarles un ordenador portátil de estos que se doblan como un yoguini, para seguir las clases, los EPIS, el material que necesitan ... No es mi cometido.

Ayer, día de lluvia, un poco de tristeza, pero, globalmente un día positivo, pude descansar, pasear en tren-bici, hacer fotos a trenes y avanzar con una tarea. 




Hoy, día de descanso y de hacer de teleayuda. De sol y de un LAAARGO paseo en bici,